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capítulo primero

[145] hemos dejado al campesino argentino en el momento en que ha llegado a la edad viril, tal cual lo ha formado la naturaleza y la falta de verdadera sociedad en que vive. Le hemos visto hombre independiente de toda necesidad, libre de toda sujeción, sin ideas de gobierno, porque todo orden regular y sistemado se hace de todo punto imposible. Con estos hábitos de incuria, de independencia, va a entrar en otra escala de la vida campestre, que, aunque vulgar, es el punto de partida de todos los grandes acontecimientos que vamos a ver desenvolverse muy luego.

No se olvide que hablo de los pueblos esencialmente[146] pastores; que en éstos tomo la fisonomía fundamental,[147] dejando las modificaciones accidentales que experimentan, para indicar a su tiempo los efectos[148] parciales. Hablo de la asociación de estancias que, distribuídas de cuatro en cuatro leguas, más o menos, cubren la superficie de una provincia.

Las campañas agrícolas subdividen y diseminan también la sociedad, pero en una escala muy reducida; un labrador colinda con otro: y los aperos de labranza y la multitud de instrumentos, aparejos, bestias, que ocupa,[149] lo variado[150] de sus productos y las diversas artes que la agricultura llama en su auxilio, establecen relaciones necesarias entre los habitantes de un valle y hacen indispensable un rudimento de villa que les sirva de centro. Por otra parte, los cuidados y faenas que la labranza exige, requieren tal número de brazos, que la ociosidad se hace imposible, y los varones se ven forzados a permanecer en el recinto de la heredad. Todo lo contrario sucede en esta[151] singular asociación. Los límites de la propiedad[152] no están marcados; los ganados, cuanto más numerosos son, menos brazos ocupan; la mujer se encarga de todas las faenas domésticas y fabriles; el hombre queda desocupado, sin goces, sin ideas, sin atenciones forzosas; el hogar doméstico lo fastidia, lo expele, digámoslo así. Hay necesidad, pues, de una sociedad facticia para remediar esta desasociación normal. El hábito contraído desde la infancia de andar a caballo, es un nuevo estímulo para dejar la casa.

Los niños tienen el deber de echar caballos al corral apenas sale el sol; y todos los varones, hasta los pequeñuelos, ensillan su caballo, aunque[153] no sepan qué hacerse. El caballo es una integrante del argentino de los campos; es para él lo que la corbata para los que viven en el seno de[154] las ciudades. El año 41, el Chacho, caudillo de[155] los Llanos, emigró a Chile.--¿Cómo le va amigo?,--le preguntaba uno.--¡Cómo me ha de ir!--,[156] contestó con el acento del dolor y de la melancolía.--¡En Chile... y a pie! Sólo un gaucho argentino sabe apreciar todas las desgracias y todas las angustias que estas dos frases expresan.[157]

Aquí vuelve a aparecer la vida árabe, tártara. Las siguientes palabras de Victor Hugo parecen escritas en la pampa:

"¡No podría combatir a pie! no hace sino una sola persona con su caballo."--(_Le Rhin_)

Salen, pues, los varones sin saber fijamente adónde. Una vuelta a los ganados, una visita a una cría o a la querencia de un caballo predilecto, invierte una pequeña parte del día; el resto lo absorbe una reunión en una venta o _pulpería_. Allí concurren cierto número de parroquianos de los alrededores; allí se dan y adquieren noticias[158] sobre los animales extraviados; trázanse en el suelo las marcas del ganado, sábese dónde se caza el tigre, dónde se le han visto rastros al león: allí[159] en fin, está el cantor; allí se fraterniza por el[160] circular de la copa y las prodigalidades de los que poseen.

[Illustration: UNA PULPERÍA EN EL CAMPO

_Blasco Ibáñez, Argentina y sus grandezas_]

En esta vida tan sin emociones, el juego sacude los espíritus enervados, el licor enciende las imaginaciones adormecidas. Esta asociación accidental de todos los días viene, por su repetición, a formar una sociedad más estrecha que la de donde partió cada individuo; y en esta asamblea, sin objeto público, sin interés social, empiezan a[161] echarse los rudimentos de las reputaciones que más tarde, y andando los años, van a aparecer en la escena política. Ved cómo.

El gaucho estima, sobre todas las cosas, las fuerzas físicas, la destreza en el manejo del caballo y, además, el valor. Esta reunión, este _club_ diario, es un verdadero circo olímpico en que se ensayan y comprueban los quilates del mérito de cada uno.

El gaucho anda armado del cuchillo, que ha heredado de los españoles; esta peculiaridad de la Península, este grito característico de Zaragoza,[162] _¡guerra a cuchillo!_, es aquí más real que en España.[163] El cuchillo, a más de un arma, es un instrumento[164] que le sirve para todas sus ocupaciones; no puede vivir sin él; es como la trompa del elefante, su brazo, su mano, su dedo, su todo. El gaucho, a la par de jinete, hace alarde de valiente y el[165] cuchillo brilla a cada momento, describiendo círculos en el aire a la menor provocación, sin provocación alguna, sin otro interés que medirse con un desconocido; juega a las puñaladas como jugaría a los dados. Tan profundamente entran estos hábitos pendencieros en la vida íntima del gaucho argentino, que las costumbres han creado sentimientos de honor y una esgrima que garantiza[166] la vida. El hombre de la plebe de los demás países toma el cuchillo para matar, y mata; el gaucho argentino lo desenvaina para pelear, y hiere solamente. Es preciso que esté muy borracho, es preciso que tenga instintos verdaderamente malos o rencores muy profundos, para que atente contra la vida de su adversario. Su objeto es sólo _marcarlo_, darle una tajada en la cara, dejarle una señal indeleble. Así se ve a estos gauchos[167] llenos de cicatrices, que rara vez son profundas. La riña, pues, se traba por brillar, por la gloria[168] del vencimiento, por amor a la reputación. Ancho círculo se forma en torno de los combatientes, y los ojos siguen con pasión y avidez el centelleo de puñales, que no cesan de agitarse un momento. Cuando la sangre corre a torrentes, los espectadores se creen obligados en conciencia a separarlos. Si sucede una _desgracia_, las simpatías están por el que se desgració; el mejor caballo le sirve para alejarse a parajes lejanos, y allí lo acoge el respeto o la compasión. Si la justicia le da alcance, no es raro que haga frente, y si _corre a la partida_,[169] adquiere un renombre desde entonces que se dilata sobre una ancha circunferencia. Transcurre el tiempo, el juez ha sido mudado, y ya puede presentarse de nuevo en su pago sin que se proceda a ulteriores persecuciones; está absuelto. Matar es una desgracia, a menos que el hecho se repita tantas veces que inspire horror el contacto del asesino. El estanciero Don Juan Manuel de Rosas, antes de ser hombre público, había hecho de su residencia una especie de asilo para los homicidas, sin que jamás consintiese en su servicio a los ladrones; preferencias que se explicarían fácilmente por su carácter de gaucho propietario, si su conducta posterior no hubiese revelado afinidades[170] que han llenado de espanto al mundo.

En cuanto a los juegos de equitación, bastaría[171] indicar uno de los muchos en que se ejercitan, para juzgar del arrojo que para entregarse a ellos se requiere. Un gaucho pasa a todo escape por enfrente de sus compañeros. Uno le arroja un[172] tiro de bolas, que en medio de la carrera maniata el caballo. Del torbellino de polvo que levanta éste al caer vese salir al jinete corriendo seguido del caballo,[173] a quien el impulso de la carrera interrumpida hace avanzar obedeciendo a las leyes de la física. En este pasatiempo se juega la vida, y a veces se pierde.

[Illustration: GAUCHO EN EL ACTO DE ARROJAR UN TIRO DE BOLAS

_Hutchinson, Buenos Aires and Argentine Gleanings_]

¿Creeráse que estas proezas y la destreza y la audacia en el manejo del caballo son la base de las grandes ilustraciones que han llenado con su nombre la República Argentina y cambiado la faz del país? Nada es más cierto, sin embargo. No es mi ánimo persuadir a que el asesinato y el crimen hayan sido siempre una escala de ascensos. Millares son los valientes que han parado en bandidos[174] oscuros; pero pasan de centenares los que a esos hechos han debido su posición. En todas las sociedades despotizadas, las grandes dotes naturales van a perderse en el crimen; el =genio=[175] romano que conquistara el mundo, es hoy el[176] terror de los Lagos Pontinos,[177] y los Zumalacárregui,[178] los Mina españoles, se encuentran a centenares en Sierra Leona. Hay una necesidad para el hombre[179] de desenvolver sus fuerzas, su capacidad y su ambición, que cuando faltan los medios legítimos,[180] él se forja un mundo con su moral y sus leyes aparte, y en él se complace en mostrar que había nacido Napoleón o César.

Con esta sociedad, pues, en que la cultura del espíritu es inútil o imposible, donde los negocios municipales no existen, donde el bien público es una palabra sin sentido, porque no hay público, el hombre dotado eminentemente se esfuerza por producirse, y adopta para ello los medios y caminos que encuentra. El gaucho será un malhechor o un caudillo, según el rumbo que las cosas tomen en el momento en que ha llegado a hacerse notable.

Costumbres de este género requieren medios vigorosos de represión, y para reprimir desalmados se necesitan jueces más desalmados aún. Lo que al principio dije del capataz de carretas,[181] se aplica exactamente al juez de campaña. Ante toda otra cosa, necesita valor: el terror de su nombre es más poderoso que los castigos que aplica. El juez es naturalmente algún famoso de tiempo[182] atrás, a quien la edad y la familia han llamado a la vida ordenada. Por supuesto, que la justicia[183] que administra es de todo punto arbitraria; su conciencia o sus pasiones lo guían, y sus sentencias son inapelables. A veces suele haber jueces de[184] éstos, que lo son de por vida, y que dejan una[185] memoria respetada. Pero la conciencia de estos medios ejecutivos, y lo arbitrario de las penas,[186] forman ideas en el pueblo sobre el poder de la _autoridad_, que más tarde vienen a producir sus efectos. El juez se hace obedecer por su reputación de audacia temible, su autoridad, su juicio sin formas, su sentencia, un _yo lo mando_, y sus castigos inventados por él mismo. De este desorden, quizá por mucho tiempo inevitable, resulta que el caudillo que en las revueltas llega a elevarse, posee sin contradicción, y sin que sus secuaces[187] duden de ello, el poder amplio y terrible que sólo se encuentra hoy en los pueblos asiáticos. El caudillo argentino es un Mahoma que pudiera a su antojo cambiar la religión dominante y forjar una nueva. Tiene todos los poderes: su injusticia es una desgracia para su víctima, pero no un abuso de su parte; porque él puede ser injusto; más todavía, él ha de ser injusto necesariamente; siempre lo ha sido.

Lo que digo del juez es aplicable al comandante[188] de campaña. Éste es un personaje de más alta categoría que el primero, y en quien han de reunirse en más alto grado las cualidades de reputación y antecedentes de aquél. Todavía una circunstancia[189] nueva agrava, lejos de disminuir, el mal. El gobierno de las ciudades es el que da el título de comandante de campaña; pero como la ciudad es débil en el campo, sin influencias y sin adictos, el gobierno echa mano de los hombres que más temor le inspiran para encomendarles este empleo, a fin de tenerlos en su obediencia; manera muy[190] conocida de proceder de todos los gobiernos débiles, y que alejan el mal del momento presente, para que se produzca más tarde en dimensiones colosales. Así el gobierno papal hace transacciones[191] con los bandidos, a quienes da empleos en Roma, estimulando con esto el vandalaje y creándole un porvenir seguro: así el sultán concedía[192] a Mehemet Alí la investidura de Bajá de Egipto, para tener que reconocerlo más tarde rey hereditario a trueque de que no lo destronase.[193] Es singular que todos los caudillos de la revolución[194] argentina han sido comandantes de campaña: López e Ibarra, Artigas y Güemes, Facundo y[195] Rosas. Es el punto de partida para todas las ambiciones. Rosas, cuando hubo apoderádose de la ciudad, exterminó a todos los comandantes que[196] lo habían elevado, entregando este influyente cargo a hombres vulgares, que no pudiesen seguir el camino que él había traído: Pajarito, Celarrayán,[197] Arbolito, Pancho el Ñato, Molina, eran otros tantos comandantes de que Rosas purgó al[198] país.

Doy tanta importancia a estos pormenores, porque ellos servirán a explicar todos nuestros fenómenos sociales, y la revolución que se ha estado obrando en la República Argentina: revolución que está desfigurada por palabras del diccionario civil, que la disfrazan y ocultan creando ideas erróneas: de la misma manera que los españoles, al desembarcar en América, daban un nombre europeo conocido a un animal nuevo que encontraban, saludando con el terrible de león, que trae al espíritu la magnanimidad y fuerza del rey de las bestias, al miserable gato llamado puma, que huye a la vista de los perros, y tigre al jaguar de nuestros bosques. Por deleznables e innobles que parezcan estos fundamentos que quiero dar a la guerra civil, la evidencia vendrá luego a mostrar cuán sólidos e indestructibles son. La vida de los campos argentinos, tal como la he mostrado, no es un accidente vulgar; es un orden de cosas, un sistema de asociación, característico, normal, único, a mi juicio, en el mundo, y él solo basta para explicar toda nuestra revolución. Había antes de 1810 en la República Argentina dos sociedades distintas, rivales e incompatibles; dos civilizaciones diversas: la una española, europea, culta; y la otra bárbara, americana, casi indígena; y la revolución de las ciudades sólo iba a servir[199] de causa, de móvil, para que estas dos maneras distintas de ser de un pueblo se pusiesen en presencia una de otra, se acometiesen, y después de largos años de lucha, la una absorbiese a la otra. He indicado la asociación normal de la campaña, la desasociación, peor mil veces que la[200] tribu nómada; he mostrado la asociación ficticia en la desocupación, la formación de las reputaciones[201] gauchas--valor, arrojo, destreza, violencia y oposición a la justicia regular, a la justicia civil de la ciudad. Este fenómeno de organización social existía en 1810, existe aún modificado en muchos puntos, modificándose lentamente en otros, e intacto en muchos aún. Estos focos de[202] reunión del gauchaje valiente, ignorante, libre y desocupado, estaban diseminados a millares en la campaña. La revolución de 1810 llevó a todas partes el movimiento y el rumor de las armas. La vida pública que hasta entonces había faltado a esta asociación árabe-romana, entró en todas las ventas, y el movimiento revolucionario trajo al fin la asociación bélica en la _montonera_ provincial, hija legítima de la venta y de la estancia, enemiga de la ciudad y del ejército patriota revolucionario. Desenvolviéndose los acontecimientos, veremos las _montoneras_ provinciales con sus caudillos a la cabeza; en Facundo Quiroga,[203] últimamente triunfante en todas partes, la campaña sobre las ciudades, y dominadas éstas en su espíritu, gobierno, civilización, formarse al fin el gobierno central, unitario, despótico, del estanciero Don Juan Manuel de Rosas que clava en la culta Buenos Aires el cuchillo del gaucho y destruye la obra de los siglos, la civilización, las leyes y libertad.

LEYENDAS DEL PAÍS DE LA SELVA

C. O. BUNGE (Según Ricardo Rojas)

I. El País de la Selva, Sus Leyendas y Trovadores

Llamo _País de la Selva_ a la región argentina que se extiende, en el interior de la república, desde la cuenca de los grandes ríos hasta las primeras ondulaciones de la montaña, es decir,[204] entre las llanuras bañadas por el Paraná y sus afluentes y los contrafuertes iniciales de la cordillera de los Andes. A esa región central correspondíale en los tiempos del coloniaje el nombre de Tucumán, y abarcaba, más o menos, las actuales provincias de Tucumán, Santiago del[205] Estero y Córdoba. En los tiempos anteriores a la conquista estuvo ella poblada por varias razas y pueblos indígenas, entre los cuales descollaran[206] los Lules, por haber recibido y adoptado del Cuzco la cultura quichua o incásica.[207]

No hay en toda la República Argentina territorio alguno donde existan más tradiciones y leyendas locales que en el País de la Selva. Los mitos y argumentos legendarios de la antigua cultura indígena han persistido hasta los tiempos actuales, mezclándose y amalgamándose a veces, curiosa y originalmente, a las ideas y sentimientos aportados por la conquista española. Es sobre todo en la provincia de Santiago del Estero, que se diría el corazón del País de la Selva, donde mayormente se conservan las antiguas leyendas indiocoloniales, siendo las más populares la de _Zupay_ y la del _Kacuy_.

Transmítense las leyendas verbalmente en quichua, de padres a hijos. Pero la Selva tiene también sus trovadores que saben cantar su poesía. La poesía y la música se hallan unidas en las costumbres de la Selva, cual lo estuvieron en la Grecia clásica. Siendo éstas las manifestaciones estéticas más genuinas del país, los trovadores, generalmente, cultivan las dos. La melodía acompaña y sostiene la copla, y ambas se integran en la danza por un ritmo común.

Ninguna de las fiestas del país se realiza sin la presencia del trovador, especie de sacerdote de la alegría y de la muerte. Es su escenario la selva[208] toda, recorrida por él en vida vagabunda. Hoy le llevan a velorios, mañana a una trinchera de carnestolendas, después a pesebres, luego a holgorios de boda, más tarde a bailes tradicionales.... Él es el órgano expresivo de todos los sentimientos del pueblo. Él agasaja al viajero, al caudillo, al magistrado, o simplemente al patrón. Él anima las reuniones carnavalescas o nupciales; él plañe en torno al féretro de los difuntos monótonas alabanzas, y junto al cadáver de los párvulos musita las letanías de los ángeles,--pues allí donde no llega la acción sacramental de la iglesia, no sólo realiza su misión profana de la alegría báquica, sino las ceremonias de un verdadero culto religioso....

Ninguna particular indumentaria singulariza la indumentaria del cantor; pero el instrumento del cual se acompaña, completa su figura. Cultiva ante todo el amor de su vihuela. Protégela de la humedad y del sol; quiérela como si fuera una mujer.... Y la vihuela corresponde tanto a sus amores, que la trova dice:

Las cuerdas de mi guitarra gimen conmigo a la par y me ayudan a llorar el dolor que me lastima... ¡Si parece que la prima[209] hubiese aprendido a hablar!

[Illustration: RICARDO ROJAS, JOVEN ESCRITOR ARGENTINO

_Blasco Ibáñez, Argentina y sus grandezas_]

II. Zupay

Entre los mitos del país _Zupay_[210] es, sin duda, la encarnación más potente del misterio selvático. Zupay es el Diablo de la Selva; y, como tal, no es producto genuino del espíritu quichua, ni la tradición incontaminada del demonio español. Más bien es una resultante del uno y del otro. En su estado primordial es un genio latente y maligno; es el genio de todo lo adverso que aflige a los hombres y el enemigo de Nuestro Señor. Puede estar en el agua, en el fuego, en la atmósfera; y sabe, al par, dirigir estos elementos para sembrar en la Selva pestes, inundaciones, sequías, catástrofes....

El mito de Zupay se relaciona tanto con los de la hechicera y la Salamanca,[211] que constituyen inseparable unidad. Los poderes de la bruja provienen de un pacto con Zupay, y la Salamanca no es sino la academia subterránea, oculta en el bosque, donde el neófito aprende su ciencia junto a las cátedras diabólicas. Zupay, maestro, da sus lecciones a la bruja, su discípula, en su escuela tenebrosa, la Salamanca....

Zupay, universal y ubicuo en su estado latente, es multiforme en sus personificaciones y manifestaciones. Prefiere en sus metamorfosis figuras humanas. Ha encarnado alguna vez en cuerpo de hermoso mancebo, apareciéndose en un rancho a cierta mujer ingenua. Se ha mostrado otra ocasión como un gaucho rico y joven que visita la Selva en su caballo enjaezado de mágicos arreos. Otra sazón, un paisano, cantor de la comarca, atravesando el bosque, rumbo a la fiesta, vióse de pronto acompañado por alguien que le desafiaba a "payar", guitarra en mano: era también Zupay,[212] el Malo, como en la leyenda de Santos Vega. Los nativos hablan asimismo de un diminuto duende, que es como la encarnación humorística y bromista de Zupay. Es el travieso enano de la siesta, con[213] su corta estatura, su rostro magro y barbirrucio, el ingenio maligno bullendo bajo el ancho sombrerote de copa en embudo....

Los hijos de la Selva refieren otras revelaciones de Zupay. Cierto día los montes saladinos oyeron[214] el baladro de un fabuloso toro, bestia chúcara de olímpica frente sobre cuello crinado, y ¡era también Zupay! Otro día le vieron, entre las penumbras del ramaje, con rostro de sátiro, peludas piernas y hendidas patas de chivo....

He ahí cómo este dios o demonio numeroso parece mezclarse a la diaria existencia de esas campañas. Sus dominios se extienden a la espesura toda; y hasta un árbol de la flora local señala con nombre equívoco la presencia del mito. En la descriptiva nomenclatura de las plantas silvestres figura la _malop'taco_, "algarroba del diablo"....

III. El Kacuy

Vive en la Selva un pájaro nocturno que, al romper el silencio de las sombras, estremece el alma con su lúgubre canto. Esa ave tiene su historia. Y es la tragedia de su origen lo que evoca con su grito lastimero, ayeando entre las[215] arboledas tenebrosas: ¡Turay!... ¡Turay!...[216] ¡Turay!...

En la época muy remota, dicen las tradiciones indígenas, una pareja de hermanos (un hermano y una niña) habitaba un rancho en las selvas. Él era bueno; ella era cruel. Amábala él como pidiéndole ventura para sus horas huérfanas; pero ella acibaraba sus días con recalcitrante perversidad. Desesperado, abandonaba él en ocasiones la choza, internándose en las marañas; y ella amainaba en el aislamiento sus iras, hilando alguna vedija en la rueca o tramando una colcha en sus telares. Mientras vagaba por la Selva el buen hermano pensaba en la hermana, y, perdonándola siempre, llevábale al rancho las algarrobas más gordas, los místoles más dulces, las más sazonadas tunas. Vivían ambos de los frutos naturales en aquel siglo de Dios. Proveyendo a su subsistencia, él traía hoy para la casa un mikilo atrapado a garrote[217] por el estero cercano; o bien un sábalo pescado[218] en fisga en el remanso del río; si no un quirquincho[219] de la barranca próxima, o algún panal de lachiguana, manando rubio néctar por los simétricos alvéolos. Palmo a palmo conocía su monte, y, siendo cazador de tigres además, protegía la morada. Insigne buscador de mieles, nadie tenía más despiertos ojos para seguir a la abeja voladora que lo llevaba a su colmena: la de la _ashpa-mishqui_[220] escondida en el suelo, en un cardón enjambrada; la del _tiu-simi_ y la de _cayanes_ o de _queyas_ fabricada en el tronco de los más duros árboles.... Todo esto le costaba trabajo y pequeños dolores; pero ella en cambio mostrábase indiferente, como gozándose en sus penas.

Volvió él una tarde sediento, fatigado, tras un día de infructuosa pesquisa; pues, como reinaba la sequía, estaban yermos y en escasez[221] los campos. Sangrábale la mano, porque al pretender agarrar una perdiz boleada a lives y caída[222] entre unas matas, pinchóle el _uturuncu-huakachina_, el cactus espinoso "que hace llorar al tigre". Pidió entonces a su hermana un poco de hidromiel para beberla y otro de agua para restañarse los arañazos. Trajo ella ambas cosas; mas, en lugar de servírselas, derramó en su presencia en el suelo la botijilla de agua y el tupo de miel. El hombre,[223] una vez más, ahogó su desventura. Pero, como al día siguiente le volcara también la ollita donde se cocinaba el locro de su refrigerio habitual, desesperado,[224] resolvió vengarse. Encubriendo en su invitación sus deseos de venganza, invitóla para que le acompañase a un sitio no lejano, donde había descubierto miel abundante de _moro-moros_. No vistió su zamarra profesional, ni sus guanteletes, ni el sachasombrero, ni llevó la bocina de las meleadas porque juzgaba fácil la ventura. El árbol, un abuelo del bosque, era sin embargo de gigantesca talla. Cuando llegaron allí, el muchacho persuadió a su perversa hermana a que debían operar con cuidado, buscando beneficiarse del néctar sin destruir las abejas pequeñitas, pues se referían historias de cazadores meleros desaparecidos bruscamente a manos de un dios invisible que protege las colmenas.... Sobre la horqueta más alta[225] hizo pasar un lazo; y lo preparó en un extremo, a guisa de columpio, para que subiese su hermana, bien cubierta por el poncho, en defensa del enjambre, ya alborotado por la maniobra. Tirando al otro extremo, a manera de corrediza palanca, la solivió en el aire, hasta llegar a la copa; y, cuando ella se hubo instalado allí, sin descubrirse, él empezó a simular que ascendía por el tronco, desgajándolo a hachazos, mientras bajaba en realidad. Zafó después el lazo, y huyó sigilosamente.... Presa quedaba en lo alto la infeliz.

Transcurrieron instantes de silencio. Ella habló.... Nadie respondía.... Como empezaba a temer, soliviantó la manta que la tapaba, dejando apenas una rendija para espiar. El zumbido de los insectos la aturdió, pues el armado enjambre revolaba furioso en derredor, vibrante de alas y trompas. Ese rumor confuso revelaba la profundidad del silencio. ¿Qué podría ser? No sospechaba la hora ni el lugar. Ciega de horror y de coraje se desembozó de súbito; al descubrir el espacio, el vacío del vértigo la dominó.... ¡Sola, sola para siempre!

Abandonada a semejante altura, sobre un tronco liso y largo, sin otras ramas que ésas a las cuales se aferraban sus prietas manos, espiaba para ver si el hermano reaparecía por ahí. La acometían deseos de arrojarse, pero la brusquedad del golpe amilanábala. No obstante, si perecía allá, quien sabe si los caranchos no vendrían a saciarse en ella, como en las osamentas de los animales que morían ignorados en el monte.

Mientras tanto la noche iba descendiendo en[226] progresiva nitidez de sombra. Desde su atalaya, la pobre huérfana había podido, por primera vez, contemplar sobre el panorama de la Selva la inmensidad de los horizontes, y la sucesión de las copas verdes que se unían formando obscuro océano encrespado de gigantescas olas. El sol hundiéndose tras los árboles, la impresionó más soberbio qué nunca, iluminado el enorme lomo del bosque con su claridad apacible y decorado el cielo de Occidente por cosmogónicos resplandores. Luego vió aquella gran luz aguarse hasta disolverse toda en la noche,--noche sin astros para mayor desventura.... Nunca se le mostró más pavoroso el cielo, ni más callada la breña. Viniéronle ansias locas de perderse en lo ignoto, de hender esa inmensidad de árboles y tinieblas, o llenar el silencio de un solo grito. Mas, ahora, se le añusgaba la garganta muda y la lengua se le pegaba en la boca con sequedad de arcilla. Tiritaba como si el ábrego la azotase con su punzante frío y sentía el alma toda mordida por implacables remordimientos. Los pies, en esfuerzo anómalo con que ceñían su rama de apoyo, fueron desfigurándose en garras de buho; la nariz y las uñas se encorvaban; y los dos brazos, abiertos en agónica distensión, emplumecían desde los hombros a las manos. Disnea asfixiante la estranguló, y, al verse de pronto convertida en ave nocturna, un ímpetu de volar arrancóla del árbol y la empujó a las sombras....

Así nació el kacuy. La pena rompió en su garganta llamando a aquel hermano justiciero. Y el grito de contrición de esa mujer convertida en ave, resuena aún y resonará siempre sobre la noche de los bosques natales: ¡Turay!... ¡Turay!... ¡Turay!...

LA LEYENDA DE SANTOS VEGA

C. O. BUNGE

Entre las leyendas pampeanas, y puede decirse que entre todas las leyendas argentinas, ninguna[227] tan expresiva y popular como la de Santos Vega. Santos Vega es la más pura y elevada personificación del gaucho. Es el hijo, es el señor, es el dios de la Pampa. Su historia, que puede reducirse al episodio de su justa poética con el diablo, representa el destino de una raza y es la síntesis de su epopeya. Aunque fuera acaso alguna vez persona de carne y hueso, transformóse Santos Vega en verdadero mito, hasta constituir un símbolo nacional.

[Illustration: UNA PAYADA DE CONTRAPUNTO

_Blasco Ibáñez, Argentina y sus grandezas_]

En tiempos distantes y nebulosos, allí donde se pierde el recuerdo de los orígenes de la nacionalidad argentina, Santos Vega fué el más potente payador. Su numen era inagotable en la improvisación[228] de endechas, ya tiernas, ya humorísticas; su voz de timbre cristalino y trágico inundaba el alma de sorpresa y arrobamiento; sus manos arrancaban a la guitarra acordes que eran sollozos, burlas, imprecaciones. Su fama llenaba el desierto. Ávida de escucharlo acudía la muchedumbre de los cuatro rumbos del horizonte. En las "payadas[229] de contrapunto", esto es, en las justas o torneos de canto y verso, salía siempre triunfante. No había en las pampas trovador que lo igualara, ni recuerdo de que alguna vez lo hubiese habido. Dondequiera que se presentase rendíale el homenaje de su poética soberanía aquella turba gauchesca tan amante de la libertad y rebelde a la imposición. Para el alma sencilla del paisano, dominada por el canto exquisito, Santos Vega era el rey de la Pampa.

A la sombra de un ombú, ante el entusiasta auditorio que atraía siempre su arte, inspirado por el amor de su "prenda", una morocha de ojos negros y labios rojos, cantaba una tarde Santos Vega, el payador, sus mejores canciones. En religioso silencio escuchábanle hombres y mujeres, conmovidos hasta dejar correr ingenuamente las lágrimas.... En esto se presenta a galope tendido un forastero, tírase del caballo, interrumpe el canto y desafía al cantor. Es tan extraño su aspecto, que todos temen vaga y punzantemente una desgracia. Pálido de coraje, Santos Vega acepta el desafío, templa la guitarra y canta sus _cielos_ y _vidalitas_. Y cuando termina, creyendo imposible que un ser humano le pueda vencer, los circunstantes lo aplauden en ruidosa ovación. Hácese otra vez silencio. Tócale su turno al forastero....[230] Su canto divino es una música nunca oída, caliente de pasiones infernales, rebosante de ritmos y armonías enloquecedoras.... ¡Ha vencido a Santos Vega! Nadie puede negarlo, todos lo reconocen condolidos y espantados, y el mismo payador antes que todos.... ¡Adiós fama, adiós gloria, adiós vida! Santos Vega no puede sobrevivir a su derrota.... Acaso el vencedor, en quien se reconoce ahora al propio diablo, al temido Juan sin Ropa, habiendo ganado, y como trofeo[231] de su victoria, pretenda el alma del vencido.... Desde entonces, en efecto, desapareciendo del mundo de los mortales, Santos Vega es una sombra doliente, que, al atardecer y en las noches de luna, cruza a lo lejos las pampas, la guitarra terciada en la espalda, en su caballo veloz como el viento.

Poetas populares y poetas cultos han cantado hermosamente la leyenda de Santos Vega. La crítica le ha encontrado hoy un sentido épico. El[232] diablo es la moderna civilización, que, con las máquinas y fábricas de su portentosa técnica, vence al gaucho y lo desaloja de sus vastos dominios. Como los primitivos cantores no podían prever este destino del gaucho, el símbolo viene a ser posterior, y, en realidad, no encuadra sino vagamente y por coincidencia en los verdaderos términos de la leyenda. Su origen está más bien, a mi juicio, en la doctrina bíblica del _Génesis_. Como los metafísicos[233] la adaptaron a la filosofía con su concepto de la "edad de oro", los gauchos la traducen en su leyenda de Santos Vega. Santos Vega en la Pampa fue Adán en el Paraíso Terrestre, antes de incurrir en el pecado original. Su "prenda" ocupa el mismo lugar secundario de Eva. El demonio tienta su orgullo de dueño y señor de la[234] llanura. Él, estimulado por la presencia de la morocha, acepta el reto, y es vencido. El demonio lo desaloja de sus dominios. El ombú hace, aunque imperfectamente, el papel del árbol de la ciencia y del bien y del mal. Lo cierto es que la ciencia vencedora, el arte del demonio, se identifica al mal, contraponiéndola al bien, al arte espontáneo, a la inspiración del payador que viene de Dios. Así, aunque traidoramente vencido por sobrehumanas fuerzas, y quizá por su misma derrota tan trágicamente humana, Santos Vega queda triunfante en el alma del pueblo, y su sombra ha de verse pasar a la distancia mientras exista un palmo de tierra argentina.

LA TRADICIÓN DE LUCÍA MIRANDA

C. O. BUNGE

Apenas descubierto el estuario que se llamaría más tarde río de La Plata, sin dejarse intimidar por la trágica muerte de su glorioso descubridor, don Juan Díaz de Solís, remontó en 1526 sus majestuosas[235] aguas don Sebastián Gaboto, marino veneciano[236] al servicio de España. Penetrando por primera vez en el río Paraná, fundó, en la desembocadura del río Carcarañá, sobre su margen izquierda, el fuerte del Espíritu Santo. Clavada allí la bandera de Castilla, dejó el fuerte a cargo de su guarnición, subió hasta las cataratas del Iguazú, y luego, por diversas circunstancias regresó a España.

[Illustration: CARLOS OCTAVIO BUNGE]

Dos años habían pasado desde la partida de Gaboto, y el fuerte del Espíritu Santo conservaba su paz inalterable. Gobernábalo un hombre de distinguido mérito, don Nuño de Lara, en quien delegó Gaboto el mando. Una severa disciplina, sostenida por el ejemplo, quitaba a los suyos toda[237] ocasión de desmandarse. Por su propia seguridad, los españoles mantenían pacífico trato con una vecina tribu de indios, los timbúes. La buena inteligencia y los oficios de la cordialidad más expresiva apretaban de día en día los nudos de esa útil alianza.

Había entre los españoles una dama, Lucía Miranda, mujer del soldado Sebastián Hurtado. El cacique de los timbúes, Mangoré, prendado de su belleza, olvidó que era casada y resolvió hacerla su esposa. Decidido a robarla, preparó una horrible traición. Aprovechando una oportunidad en que salieron del fuerte, para procurarse víveres, buena parte de sus pobladores, al mando de uno de los capitanes, presentóse como amigo, seguido de treinta indios cargados de subsistencias. Esperaba afuera sus órdenes, escondido en la maleza y bien adoctrinado, su hermano Siripo, al mando de numerosa horda.

Sin sospechar los ocultos designios del cacique, recibió el donativo muy atento y agradecido don Nuño de Lara. Con su castellana generosidad, acogió a Mangoré y a su séquito bajo su mismo techo. Obsequióles con un espléndido festín, brindando confundidos españoles e indios al dios[238] de la amistad. Cuando terminó el festín recogiéronse a dormir unos y otros. El sueño rindió a los españoles. Y, entrada ya la noche, en el silencio[239] y las sombras, Mangoré cambió sigilosamente sus señas y contraseñas con su hermano Siripo; hizo prender fuego a la sala de armas y abrió las puertas del fuerte. De común acuerdo, los indios de Mangoré y de Siripo cayeron sobre los españoles dormidos. Algunos de éstos lograron sus armas, trabándose en combate siniestro. Con increíble valor, Lara repartía en cada golpe muchas muertes. En medio de la refriega buscó y encontró al fin a Mangoré. Aunque con una flecha en el costado, abrióse paso entre la confusa multitud hasta que pudo herir al traidor. La flecha, entretanto, con el movimiento y la lucha, habíale penetrado hondamente. Ambos, el cacique indio y el denodado capitán castellano, cayeron muertos. Sólo escaparon con vida del desastre algunos niños y mujeres, entre ellas Lucía Miranda, su inocente causa. Todos fueron llevados a presencia de Siripo, sucesor del detestable Mangoré, quien los guardó cautivos.

Al siguiente día volvió al fuerte Sebastián Hurtado. Su dolor fué igual a su sorpresa, cuando, después de encontrarse con ruinas en vez del baluarte, buscaba a su consorte y sólo hallaba despojos de la muerte. Luego que supo su cautividad, no[240] dudó un punto entre los extremos de morir o rescatarla. Precipitadamente se escapó de los suyos y llegó hasta la presencia de Siripo. Pero este bárbaro, habiendo muerto Mangoré, cacique él ahora de los timbúes, olvidóse como su finado hermano que Lucía era casada, y aspiraba a su vez a tomarla por esposa. Ya que se le presentaba tan inopinadamente el legítimo marido, ardiendo en celos infernales, decidió matarlo. Comprendió la heroica mujer la suerte que esperaba a Hurtado, y, estimando más la vida de su marido que la propia, renunció al tono altivo con que antes contestaba los avances de Siripo, y tomó a sus pies el tono de la súplica y el llanto. De tal modo consiguió que el cacique revocara su sentencia de muerte y salvó la vida a Hurtado; mas con la dura condición de que el soldado castellano se divorciase para siempre de Lucía y eligiera otra esposa entre las doncellas timbúes. Acaso por ganar partido en el corazón de la bella mujer blanca, que se mantenía firme en su resistencia a aceptarlo por esposo, el cacique llegó a permitirles[241] que se vieran de vez en cuando. No por eso consiguió el consentimiento de Lucía, que, como española y como cristiana, estaba resuelta a perder antes la existencia que la honra. Al contrario, en algunas de las breves entrevistas de los esposos, pudo notar que ambos renovaban sus juramentos de conyugal fidelidad. Entonces su furia no tuvo límites. Hizo atar a Sebastián Hurtado a un árbol, donde se le mató a saetazos, y mandó arrojar[242] a Lucía Miranda a una hoguera. Así, después de largo martirio y cautiverio, murieron ambos esposos, para eterno ejemplo de amor y de virtud.

Verdadera o fantástica, esta tradición ha perdurado en la mente de los habitantes del río de la Plata. Dos siglos y medio después de que ocurrió o pudo ocurrir el épico y luctuoso suceso, servía[243] él de argumento a una hermosa tragedia de corte clásico, en verso y tres actos, titulada _Siripo_. Su autor, el doctor Manuel José de Labardén, que nació en Buenos Aires en 1754 y murió probablemente poco antes de la gloriosa revolución de 1810, puede considerarse el más antiguo de los poetas cultos de la literatura argentina. Su obra, en sonoros hendecasílabos castellanos, representóse en el llamado _Corral_. Componíase este sitio, que[244] hacía las veces de teatro, de un terreno rodeado de un cerco o muralla baja y algún rancho en el fondo, para guardar sus vituallas o adminículos. Una chispa de un cohete disparado en la iglesia[245] de San Juan con motivo de celebrarse una fiesta religiosa, ocasionó un incendio que redujo a cenizas el rancho. En el incendio se quemó el precioso manuscrito de la tragedia, conservándose sólo algunos largos fragmentos. Perdida la obra de Labardén, las sombras familiares y heroicas de Lucía Miranda, Sebastián Hurtado, Mangoré y Siripo esperan, pues, el poeta que las cante en las nuevas generaciones de argentinos.

EL LUCERO DEL MANANTIAL

EPISODIO DE LA DICTADURA DE DON JUAN MANUEL ROSAS

MANUELA GORRITI

I. María

Era la hora en que calla el áspero relincho del potro salvaje; en que el "cucuyo" se adormece sobre el sinuoso tronco de los algarrobos, y en que el misterioso "pacui" comienza su lamentable[246] canto. La luna alzaba su disco brillante tras los cardos de la inmensa llanura; y su argentado rayo, deslizándose entre el frondoso ramaje de los "ombús" y las góticas ojivas de la ventana, bañaba con ardor el dulce rostro de María.

¡Viajeros del Plata! En vuestras lejanas excursiones en las campañas, ¿oísteis hablar de María?[247] Su recuerdo vive todavía en las tradiciones del Sur. María era la flor más bella que acarició la brisa tibia de la Pampa. Alta y esbelta como el junco azul de los arroyos, semejábale también en su elegante flexibilidad. Sombreaba su hermosa frente una espléndida cabellera que se extendía en negros espirales hasta la orla de su vestido. Sus ojos, en frecuente contemplación del cielo, habían robado a las estrellas su mágico fulgor; y su voz dulce y melancólica como el postrer sonido del arpa, tenía inflecciones de entrañable ternura que conmovían el corazón como una caricia. Y cuando en el silencio de la noche se elevaba cantando las alabanzas del Señor, los pastores de los vecinos campos se prosternaban creyendo escuchar la voz de algún ángel extraviado en el espacio. El viajero que la divisaba a lo lejos pasar envuelta en su blanco velo de virgen a la luz del crepúsculo, bajo la sombra de los sauces, exclamaba: "¡Es una hada!" Pero los habitantes del "pago" respondían: "Es la hija del comandante, el _Lucero del Manantial_."

En los últimos confines de la frontera del Sur, cerca de la línea que separa a los salvajes de las poblaciones cristianas, en el Pago del Manantial y entre los muros de un fuerte medio arruinado, habitaba María al lado de su padre, entre los soldados de la guarnición. El adusto veterano, antiguo compañero de Artigas, sólo desarrugaba el ceño de su frente surcada de cicatrices para sonreír a su hija. Para aquellos hombres hostigados por frecuentes invasiones y cuyos rostros tostados por el sol de la Pampa expresaban las inquietudes de una perpetua alarma, era María una blanca estrella que alegraba su vida derramando sobre ellos su luz consoladora.

Pero ella, que era la alegría de los otros, ¿por qué estaba triste? ¿Qué sombra había empañado el cristal purísimo de su alma? La hora del dolor había sonado para ella, y María pensaba,... pensaba en su amor.

II. Un Sueño

Una noche vino a turbar una visión el plácido sueño de la virgen. Vió un vasto campo cubierto de tumbas medio abiertas y sembrado de cadáveres degollados. De todos aquellos cuellos divididos manaban arroyos de sangre que, uniéndose en un profundo cauce, formaban un río cuyas rojas ondas murmuraban lúgubres gemidos y se ensanchaban y subían como una inmensa marea. Entre el vapor mefítico de sus orillas y hollando con planta segura el sangriento rostro de los muertos, paseábase un hombre cuyo brazo desnudo blandía un puñal.

Aquel hombre era bello; pero con una belleza sombría como la del arcángel maldito; y en sus ojos azules como el cielo, brillaban relámpagos siniestros que helaban de miedo. Y, sin embargo, una atracción irresistible arrastró a María hacia aquel hombre y la hizo caer en sus brazos. Y él, envolviéndola en su sombría mirada, abrasó sus labios con un beso de fuego, y sonriendo diabólicamente rasgóla el pecho y la arrancó el corazón, que arrojó palpitante en tierra para partirlo con su puñal. Pero ella, presa de un dolor sin nombre, se echó a sus pies y abrazó sus rodillas con angustia. En ese momento se oyó una detonación, y María, dando un grito se despertó.

III. El Encuentro

--¡Era un sueño!--exclamó palpando su pecho virginal, agitado todavía por los tumultuosos latidos de su corazón.--¡Era un sueño!

Y pasando la mano por su frente para alejar las últimas sombras del terrible sueño, María saltó del lecho, vistió sus ropas de fiesta, trenzó con flores su larga cabellera, y sentada gallardamente sobre el lustroso lomo de un brioso alazán, dióse gozosa a correr por los frescos oasis, sembrados como una vía láctea en las inmensas llanuras del Sur.

De repente el fogoso potro robado a las numerosas manadas de los salvajes, aspirando con rabioso deleite las magnéticas emanaciones que el viento traía de su agreste patria, sacudió su larga crin, mordió el freno, y burlando la débil mano que lo regía, partió veloz como una flecha, saltando zanjas y bebiendo el espacio. María, pálida de espanto, vióse arrebatar lejos del límite cristiano al través de las complicadas sendas que trillan los bárbaros con el afilado casco de sus corceles; y su terror crecía a la vista de un bosque negro que terminaba el horizonte, y entre cuyo ramaje el miedo dibujaba sombras confusas que se agitaban.

De improviso vibró en el aire un silbido extraño, semejante al chillido de un águila, y el caballo embolado por una mano invisible se abatió sobre sí mismo a tiempo que la joven se deslizaba al suelo sin sentido. Al volver en sí, se encontró reclinada en los brazos de un hombre y con la mejilla apoyada en su pecho. Ese hombre era sin duda quien la había salvado; y María, separándose de sus brazos, alzó hacia él una mirada de gratitud. El joven era bello; pero al verlo María dió un grito y volvió a caer exánime a los pies del incógnito.

Aquel hermoso joven era el fantasma de su sangriento sueño.

IV. Amor y Agravio

Ocho días más tarde María, velando inquieta, con el oído atento y la mirada fija, medio desnuda y oculta tras las vetustas ojivas, esperaba todas las noches a un hombre que, llegando cautelosamente al pie del ombú, asíase a sus ramas, escalaba la ventana y caía en sus brazos. Y la joven lo estrechaba en ellos con pasión; y apartándolo luego de sí, contemplábalo con delicia y volvía a arrojarse en sus brazos, exclamando: ¡Manuel! ¡Manuel! por qué te amo tanto, a ti que no sé quién eres, a ti el terrible fantasma de mi sueño? Y, sin embargo, quien quiera que seas, vengas del cielo o del abismo, y, aunque despedaces mi pecho y me arranques el corazón, ¡te amo! ¡te amo!

Y María deliraba de amor, hasta que la luz del alba le arrebataba a su amante que, deslizándose furtivamente entre el obscuro ramaje, se desvanecía con las sombras.

Pero una vez María lo esperó en vano. Y desde entonces, cada noche, sola y con el corazón palpitante de dolorosa ansiedad, vió pasar sobre su cabeza y perderse en el horizonte todos los astros del cielo, sin que aquél que alumbraba su alma volviera a aparecer jamás.

Por ese tiempo, la antorcha de la guerra civil abrasó aquellas comarcas, y el fragor del cañón homicida ahogó las risas y los gemidos.

V. Dieciséis Años Después

En las últimas horas de un día de verano, una silla de posta atravesó rápidamente las calles de Buenos Aires, y entró en el patio de una hermosa casa en la calle de la Victoria. Un hombre de porte distinguido que, asomado al balcón, parecía[248] esperar con impaciencia, bajó presuroso, y adelantándose al cochero, corrió a abrir la portezuela del carruaje, tendiendo los brazos a una bellísima mujer que se arrojó a su cuello: ¡Mi amada María!--¡Amigo mío!--exclamaron ambos a la vez estrechándose con ternura.

--¿Y mi hijo?... ¿Mi Enrique?--dijo de pronto la dama arrancándose de los brazos de su marido y tendiendo en torno una codiciosa mirada.

--Nuestro hijo, respondió él haciéndola entrar en un magnífico salón,--nuestro hijo,--amada mía, se halla en esta hora en el momento más solemne de su vida escolar: da un brillante examen. Acabo de dejarlo triplemente coronado; pero el premio más grato será el beso de su madre.

--¡Querido niño! ¿Es tan bello como a los doce años? ¡Oh!... ¡Alberto!... ¡Perdón!

--¿Perdón? ¿Y de qué?, amada María. ¿De ser una buena madre como eres una buena esposa? ¡Al contrario!, gracias por el amor que guardas para ese hijo cuya ternura ha alumbrado los tristes días de tu ausencia en los cinco años que me has dejado aquí sólo. ¡Ah! ¿Qué placer encontrabas en habitar Córdoba, lejos de tu hijo... lejos de tu esposo?

--¡Oh! ¡Alberto, noble y generoso corazón!--exclamó ella doblando una rodilla ante su marido.

Alberto la alzó en sus brazos: ¡Todavía esa injusta timidez! ¡Todavía esos importunos recuerdos! Me habéis prometido desecharlos y[249] ser feliz.

--Y soy dichosa, amigo mío. ¿Quién no lo sería cerca de ti? Pero, a medida que el tiempo pasa, la audaz confianza de la juventud desaparece, reemplazándola medrosos recelos. ¿Será falta de[250] fe? No, pues yo creo en ti como en el Dios del cielo; pero mientras más grande, mientras más[251] sublime me aparecías, menos digna me encontraba de acercarme a ti, y lo que tú llamas obstinación era un doloroso ostracismo.

--¡Pobre María! ¡Que nunca te oiga hablar así! ¡nunca! Te lo pido en nombre de tu hijo. Toca este corazón; es tu más firme apoyo. Reposa confiada sobre él, pues sólo alienta para ti.[252]

--¡Oh! ¡Dios mío!--dijo ella reclinándose en el seno de su marido, y elevando al cielo una mirada de gratitud.--¡Dios mío!, bendito seas porque has enviado al mundo degenerado que te reniega, estos seres de paz, de indulgencia y de amor para redimir su iniquidad y hacernos creer que en verdad formaste al hombre a tu divina imagen. Dieciséis años han pasado, dieciséis años... y en cada uno de esos días, en cada una de esas horas ví brotar en ese corazón, elevarse y resplandecer, alguna nueva virtud. Dieciséis años hace encontréme un día abandonada, sola entre mi dolor y un secreto terrible. La muerte era mi único recurso; pero yo no podía morir. Junto a mi corazón desgarrado palpitaba otro corazón que me pedía la vida y me encadenaba a una existencia de oprobio. Tú me apareciste entonces, Alberto.--Te amo, me dijiste, y mi amor ha penetrado el secreto de tu dolor. ¿Quieres confiarte en mí? Yo seré tu esposo, tu amigo, y..., me dijiste al oído, el padre de tu hijo.

--¡Y bien! ¡Y bien!--la interrumpió Alberto, con esa brusca genialidad de las almas generosas, para velar su grandeza.--¡Vaya un gran mérito![253] ¡Cumplir con una misión que nos haga feliz! Desgraciadamente, amada mía, no siempre es tan fácil conciliar el deber con la felicidad. Hoy, por ejemplo, colocado entre el amor y la conciencia, voy a sacrificar al deber la dulce costumbre de una antigua amistad. Yo que hasta ahora he sostenido a mi amigo con todos los recursos de mi influencia, voy a enarbolar contra él el estandarte de la oposición; y el cuerpo legislativo, que actualmente presido, me verá con asombro alzarme contra el voto que pretende dar a Rosas la facultad de reunir todos los poderes del Estado.

A estas palabras de su esposo, María palideció.

--¡Oh! ¡Alberto!--dijo, estrechando su mano con terror,--en nombre del cielo no toques la garra del tigre porque te despedazará!... Te despedazará y hará de tu cadáver una grada más para escalar la cima del poder.

--Y bien, amiga mía, moriría con la muerte de los buenos en el cumplimiento del deber. Pero tranquilízate, amada María; Rosas tiene un alma capaz de comprender mi sacrificio y me conservará su estimación, aunque me haya quitado su amistad.

En ese momento un ujier anunció a Alberto que la cámara reunida esperaba a su presidente para[254] discutir la importante cuestión del día. Alberto despidió al ujier y volvió hacia su mujer una mirada de ternura.

--¿Lo veis, querida mía?--le dijo,--mi sacrificio comienza desde ahora. Apenas he tenido tiempo de posar mis ojos en tu semblante, la voz del deber me llama lejos de tí; y aunque sea por muy pocas horas, toda separación en este momento me parece eterna....

Alberto se interrumpió. Habríase dicho que sus palabras encontraron algún eco misterioso en el fondo de su alma. Pero reponiéndose luego dijo a su esposa sonriendo:--Te dejo, amiga mía; pero voy a enviarte a Enrique y él desvanecerá para siempre esos importunos recuerdos que turban todavía la paz de tu alma.

Y besando tiernamente la mano que ella le tendía, salió no sin volverse muchas veces para contemplarla.

VI. Madre e Hijo

Cuando la dama quedó sola alzó los ojos al cielo con dolorosa expresión.--¡Jamás!--exclamó, ¡Jamás!... ¡Nunca se borrará esa imagen que encuentro siempre en el horizonte de mis recuerdos, en el semblante de mi hijo y en mi propio corazón! ¡He ahí esa frente altiva y meditabunda! ¡He ahí esos rasgados ojos azules de tan sombría y sin embargo tan hermosa mirada!... ¡Manuel! ¡Manuel!

La puerta se abrió con estrépito, y un hermoso mancebo de dieciséis años, de porte arrogante y risueña expresión, se precipitó en la sala y corrió a arrojarse en los brazos de la dama que lo estrechó en ellos sollozando y besó mil veces sus mejillas y su frente.

--¡Qué hermosa eres, mamá!--decía el joven, contemplando extasiado el radioso semblante de su madre.--Aunque tenía muy presentes las facciones de tu rostro, no creía que fueras tan bella. ¡Bendición del cielo![255] ¡Dejar la fría[256] atmósfera del colegio para venir a contemplar los rayos de este bello sol que da vida a mi vida y calor a mi alma!

--¡Poeta! ¡Poeta!--decía ella, sonriendo tiernamente a su hijo y meciéndolo como un niño en sus rodillas.--Me está recitando un madrigal.

--A propósito,--dijo el joven dejando su actitud de abandono y sentándose al lado de su madre.--Manuela Rosas me envió su álbum pidiéndome[257] un soneto. ¡Y lo había olvidado! ¡Ya! la veo tan pocas veces. Y no porque ella no sea una criatura amabilísima; pero me aleja de su lado el extraño sentimiento que me inspira su padre. Llamaríalo odio si su amistad con la mía no hicieran[258] el odio imposible.

--Todavía no conozco a ese hombre, y sin embargo me estremezco cuando oigo pronunciar su nombre; y no comprendo como el noble y bondadoso corazón de Alberto ha podido unirse a ese corazón feroz y sanguinario.

--Esta misma adhesión, madre mía, realza más la magnanimidad de ese corazón generoso, porque está exento de debilidad. Severa con el amigo, jamás transigirá con el tirano.

--¡Ay! sí, es verdad... pero heme aquí estremecida de espanto a la idea de esa austera integridad[259] que en este momento subleva quizá contra él en la[260] cámara legislativa el bando entero del despotismo.

--¡Qué!--exclamó el joven con los ojos centelleantes de entusiasmo, es hoy el día de su triunfo, y aun no estoy en la barra para aplaudirlo con la voz y con el alma.

Y besando rápidamente a su madre, desasióse de su convulsivo brazo y

## partió.

VII. En la Sala de Representantes

En ese día la sala de representantes de Buenos Aires presenció una escena digna de los mejores tiempos de la Roma heroica. Rosas, armado con la clave del terror, habiendo impuesto silencio al pueblo, y hecho también callar al cuerpo legislativo, quiso dar el último golpe a la dignidad nacional, y aspiró a la dictadura. Aspirar en él era mandar; y un día oyóse la sacrílega proposición en el santuario de las leyes. Ninguna voz se alzó para combatirla. Cada representante veía en el semblante de su vecino el triunfo del miedo sobre la conciencia, y si llevaba su mirada a lo[261] alto de la sala encontraba bajo el dosel que la dominaba al amigo, al confidente de Rosas... y callaba.

El presidente invitó a sus colegas a dar sus votos, ordenando que los que estuvieran por la proposición, se pusieran en pie; y con rostro apacible dió la señal. Dos hombres únicamente votaron en contra. El uno era Escalada, el inmaculado obispo de la metrópoli. El otro era... el presidente de la sala, el amigo de Rosas.

Hubo un momento de asombro y silencio: pero cuando la barra arrebatada de entusiasmo prorrumpió en una tempestad de aplausos, cuatro hombres enmascarados precipitáronse en la sala, y mientras tres de ellos rodearon la mesa del presidente, el cuarto hundió un puñal en el corazón de Alberto y huyó dejándolo clavado en el seno de su víctima.

Entonces en medio del silencio de horror que reinó en aquel recinto, oyóse la voz del anciano obispo, que, de pie aún, dijo alzando sobre el moribundo su mano venerable:--¡Sube al cielo, mártir de la libertad argentina! Yo te absuelvo en nombre de Dios y de la patria.--Y como si la noble alma de Alberto hubiera esperado aquella sublime bendición, exhalóse dulcemente en una triste sonrisa.

En aquel momento Enrique, que entraba en el peristilo de la sala de sesiones, fué atropellado por cuatro hombres que huían desolados entre[262] las sombras. El intrépido niño, conociendo por sus máscaras que acababan de cometer un crimen, asió al que iba delante; pero éste por medio de un violento esfuerzo logró escaparse, aunque dejando en las manos de su adversario la máscara que lo cubría. Al ver el rostro de aquel hombre el joven dió un grito, y se precipitó en la sala. A la vista del cadáver de su padre, Enrique se detuvo un momento, inmóvil, mudo, con los puños cerrados y la mirada fija. Luego, cayendo de rodillas, arrancó de su pecho el puñal homicida, y besando la herida con siniestra serenidad,--¡Adiós, padre mío!--dijo estrechando la mano helada del muerto,--muy luego me reuniré contigo; pero entonces te habré vengado.

Guardó en su seno el arma ensangrentada y se alejó con firmes pasos.

VIII. El Terrible Drama

La luz del siguiente día encontró en las calles de Buenos Aires numerosas huellas de escenas semejantes a la que tuvo lugar en la noche anterior en la sala de representantes. Un puñal había amenazado la vida de Rosas; aunque se había arrestado al delincuente, no habiendo podido arrancarle confesión alguna, había sacrificado indistintamente a todas personas sospechosas de complicidad en aquel atentado.

A dos leguas de distancia, al frente del palacio dictatorial de Palermo, un destacamento de infantería[263] acababa de hacer alto. Sonó el tambor y aquella fuerza se formó en cuadro. Vióse entonces en el centro del siniestro vacío un joven como Isaac, y maniatado como él, y en frente cuatro[264] soldados que a la voz de un oficial preparaban sus armas.

Pero, cuando los fatales fusiles se inclinaron sobre él, cuando con la frente erguida y la mirada serena el noble mancebo esperaba la muerte, oyóse un grito de suprema angustia y una mujer pálida, anhelante, desmelenada, rompiendo con esfuerzo febril la línea de bayonetas que le cerraba el paso, se arrojó de repente sobre el joven y estrechándolo en un abrazo desesperado lo cubrió con todo su cuerpo. Los soldados, vivamente conmovidos, volviéronse hacia el oficial que los mandaba. Pero éste que sentía pesar sobre sí una terrible responsabilidad, ahogando su profunda emoción, mandó apartar a la madre y conducirla fuera del cuadro.

--¡Ah!--exclamó ella arrancándose de los brazos de su hijo y cayendo a los pies del oficial.--Dadme al menos por lo que más améis en este mundo, dadme un cuarto de hora que necesito para obtener la gracia de mi hijo, o morir.

El veterano sonrió tristemente:--Id, pobre madre, id--dijo siguiéndola con una mirada de compasión.

--En nombre de esta hora suprema,--gritó el niño,--yo os lo prohibo, madre mía. No pidáis gracia al asesino de vuestro esposo, o vuestro hijo os maldecirá desde la eternidad.

Mas ella sin escucharlo corrió desolada hacia el[265] palacio. Atravesó, sin que nadie pudiera detenerla, los patios, los vestíbulos, las galerías y los salones, preguntando a su paso por aquél de quien esperaba la muerte o la vida. Un edecán entreabrió un gabinete y la mostró un hombre que apoyado en[266] una mesa ocultaba su rostro entre las manos. La desventurada, precipitándose en el cuarto, fué a caer a sus pies. Pero al mirar a aquel hombre el ruego se le heló en su labio pálido que se movió sin articular sonido alguno.

En ese momento sonó una detonación. La infeliz madre cayó sin sentido gritando:--¡Manuel! ¡Manuel! ¿Qué has hecho de tu hijo?...

IX. Conclusión

Mucho tiempo hacía que el antiguo fuerte de la Pampa era ya sólo un montón de escombros ennegrecidos por el humo del incendio. Los indios en una salida lo habían quemado, asesinando al viejo comandante con toda la guarnición. Desde entonces el doble silencio de la muerte y del abandono reinó en torno de aquellos muros, y el terror supersticioso que inspiraban las ruinas apartó de allí los pasos del viajero.

Sin embargo, una noche, al alzarse la luna sobre el horizonte, los habitantes del "pago" vieron una mujer pálida, enflaquecida y arrastrando negros cendales, que atravesó gimiendo las avenidas de sauces y se perdió entre las desmoronadas murallas del fuerte.

Algunos la tuvieron por una aparición; pero otros creyeron conocer en ella a María, la hija del viejo comandante, el bello _Lucero del Manantial_.

LIMA, agosto de 1860.

LOS 3000 PESOS DE DORREGO

C. O. BUNGE

Era en el año nefasto de 1820, el año de agudísima crisis, revolucionaria más bien que política. En la provincia de Buenos Aires cambiábase cada día, puede decirse, de gobernador. Siendo gobernador el señor Ramos Mejía, partidario del directorio, el general Soler, enemigo del sistema, habíale depuesto, asumiendo el mando. Retiróse luego el nuevo gobernador al campamento de Luján, donde estableció su sede. Dejaba en Buenos[267] Aires, como su lugarteniente, en el cargo de comandante general de armas, al coronel Dorrego. Y para concluir con los unitarios, puso a precio las cabezas de los principales representantes del régimen directorial.

Entre ellos se contaba el doctor Tagle, cuya persona se tasó en 3000 pesos. Espíritu inquieto y combatiente, habíase arriesgado a venir de su voluntario ostracismo en el Uruguay a la misma ciudad de Buenos Aires. Ocultábase en la casa de un amigo, el señor Marín. Su situación era harto peligrosa, pudiendo ser reconocido y denunciado[268] en cualquier momento, hasta por la servidumbre. Además, agravábase esa situación por su personal y mortal enemistad con el coronel Dorrego, a quien había insultado con la virulencia de las pasiones políticas de aquel tiempo semibárbaro.

Temiendo una sorpresa trágica y fatal para su huésped, el señor Marín resolvió salvarle dando un paso audaz y decisivo. Conocía a Dorrego y confiaba en su caballerosidad. Sin comunicar su proyecto al doctor Tagle, fué a ver al comandante general en el piso bajo del Cabildo, donde se hallaba. Amigo también de Dorrego, díjole, medio[269] en serio y medio en broma: "Sé que estás en apurada situación financiera y vengo a ofrecerte la oportunidad de ganar 3000 pesos." Como en efecto, por las continuas revoluciones y violencias, escaseaba el dinero, Dorrego contestó agradecido[270] por el ofrecimiento. No disponía en ese instante de un peso, ni propio ni del Estado, para pagar a las tropas. El señor Marín anuncióle entonces que tenía al doctor Tagle en su casa. Dorrego se limitó a responder: "Muy bien. Esta noche iré a buscarlo."

Sin cambiar más razones, el señor Marín se retiró. Aunque tuviera plena confianza en la lealtad de Dorrego, una duda vaga se apoderó de su espíritu. ¿Y si el comandante general, llevado al mismo tiempo por el antagonismo político y la necesidad de dinero, entregaba al general Soler la cabeza del doctor Tagle? Los hombres más rectos tienen momentos de ofuscación; y entonces todos parecían ofuscados por la sangrienta lucha política....

De vuelta en su casa, el señor Marín se sentó[271] a conversar y tomar mate con el doctor Tagle. Estaba distraído y preocupado. Notándolo su huésped, le preguntó la causa de sus cavilaciones. No pudo callar por más tiempo el señor Marín, y le enteró de su diligencia. Pálido como un muerto, el doctor Tagle exclamó: "Estoy perdido." Quiso huir en ese momento; pero como era su proyecto harto imprudente, el señor Marín le detuvo en su casa. Librado a la hidalguía de Dorrego, corría alguna probabilidad de salvarse; de otro modo, su pérdida era segura....

No tuvieron tiempo para deliberar largamente, porque apenas anocheciera presentóse el coronel Dorrego en la casa del señor Marín. "Aquí está el doctor Tagle", dijo, y entró seguido de su ordenanza. Más muerto que vivo, presentóse el doctor Tagle. Dorrego tomó un capote de manos de su ordenanza, y le dijo: "Póngaselo." El doctor se lo puso. En la puerta había dos caballos ensillados, el del coronel y el del ordenanza. Montando en el suyo, Dorrego dijo al doctor Tagle: "Monte a caballo y véngase conmigo." Y el doctor Tagle montó en el caballo del ordenanza, convencido ya de que sólo le esperaban cuatro tiros.

A galope tendido cruzaron la ciudad de Sur a Norte. Llegaron, en la noche cerrada, al bajo de Palermo. En la orilla del río les esperaba una embarcación a vela, aparejada para partir. "Embárquese y póngase en salvo[272] en la Colonia",[273] ordenó Dorrego a su acompañante. Conmovido por su grandeza de alma, el doctor Tagle le observó: "Yo he sido y soy su enemigo, coronel."--"En el campo de batalla", contestó Dorrego, "no hubiera vacilado en matarle; aquí, sólo un mal caballero podría aprovecharse de haberle hallado huído e indefenso." El doctor Tagle insistió: "Pierde usted, coronel, 3000 pesos que necesita." Y el coronel Dorrego, montando de nuevo a caballo y despidiéndose, repuso con sencillez: "Todo el oro del mundo no bastaría para comprar la lealtad de un militar argentino."

CUMPLIR LA CONSIGNA

C. O. BUNGE (Según Juan M. Espora)

Inspeccionando una mañana el campamento de Mendoza, San Martín se detuvo ante una puerta[274] cerrada y revestida de pieles de carnero con la lana para afuera.... Custodiábala un centinela. "¿Qué es esto?," preguntó a los sargentos que le acompañaban.--"El laboratorio de los mixtos", le respondieron.--"¿Se trabaja[275] ahora?"--"Sí, señor. Se están haciendo cartuchos, lanzafuegos, estopines, espoletas para granadas y otras municiones."--Sin averiguar más, dirigióse allí el general en actitud de entrar. "¡Alto ahí!", exclamó el centinela, poniéndosele delante. "No se puede entrar." A esta observación, San Martín le preguntó con vehemencia: "¿Cómo es eso? ¿No me conoces?"--"Sí, señor, lo conozco; pero así no se puede entrar", repitió el soldado, refiriéndose al traje militar que vestía el general, con botas herradas y pesadas espuelas. Volvió a insinuar San Martín su ademán de abrir la puerta. El centinela caló entonces la bayoneta, y repitió de nuevo: "Ya he dicho, mi general, que así no se puede entrar." Y gritó con fuerza: "¡Cabo de guardia! ¡El general en jefe quiere forzar el puesto!" Al ver esto, uno de los sargentos corrió al cuerpo de guardia a llamar al cabo. Llegó el cabo, y dijo al general: "Señor, el centinela tiene la consigna de no dejar pasar a nadie al laboratorio vestido de uniforme, para no ocasionar un incendio. Si mi general quiere visitarlo, para hacerlo en la forma permitida, sírvase pasar antes a ese otro cuarto y mudarse la ropa." Nada respondió el general, entró en el cuarto indicado, quitóse el uniforme, y se puso un par de alpargatas y saco y gorro de brin. Luego visitó el laboratorio e inspeccionó sus trabajos. Cuando se retiraba, habiéndose vestido de nuevo el uniforme, pasó por el cuerpo[276] de guardia y ordenó que, después de relevarse, se le mandara a su despacho al soldado que hacía de centinela. Cumplió el soldado la orden y se presentó, temeroso de haber merecido una admonición. Pero al verle entrar, el general en jefe se puso de pie y le tendió la mano para felicitarle calurosamente. Al obedecer a su consigna había cumplido su deber.

LA LEALTAD DE SAN MARTÍN

C. O. BUNGE (Según Juan M. Espora)

Hallábase el general San Martín en el campamento de Mendoza. El edecán de servicio en la[277] antesala de su tienda de campaña, entró un día en su escritorio, anunciándole:--"Un oficial pregunta por el ciudadano don José de San Martín."--"Hágale usted entrar."--Entró el oficial, ratificándose en que venía a ver al ciudadano, y[278] no al general en jefe.--"Puede usted hablar", le dijo San Martín.--"Vengo a confiarme a usted como un hijo a su padre", balbuceó el oficial. "Soy habilitado de mi cuerpo. Ayer recibí de la comisaría de guerra, para socorro de los oficiales y soldados, una suma de dinero. Llevábala a su destino, cuando entré por mi desgracia a saludar a un oficial amigo mío que se halla enfermo. Varios compañeros estaban jugando a los naipes en su aposento. Me invitaron a acompañarles. Al principio rehusé. Luego quise tentar la suerte. Resolví jugar la pequeña suma que me correspondía como oficial de la cantidad total que me fuera entregada. Como debo al sastre, a la lavandera y a varios proveedores, no pudiendo pagar mis deudas con esa pequeña suma, ocurrióseme que, si lograba duplicarla o triplicarla, saldría de apuros. El caso es que la perdí. Ofuscado por el golpe, quiero reponer la pérdida, juego de nuevo, y vuelvo a perder.... En fin, arriesgué todo lo que llevaba, y ¡lo perdí todo!... He pasado la noche vagando por los alrededores del campamento como un loco. Estoy deshonrado. ¡Ruégole, señor, que se apiade de mi situación y salve mi honor! Yo le pagaré después como pueda, aunque sea sirviéndole de criado. ¡Lo que no quiero es que no se me ajusticie[279] como ladrón, y llegue luego la noticia a mi pobre madre!... "El general San Martín le contestó, después de una pausa: "Como general estaría obligado a hacerle enjuiciar ante el consejo de guerra.... Pero usted se ha confiado a mi lealtad y me promete enmendarse...." Y tiró una gaveta de su escritorio, sacó en onzas de oro de su propio peculio la suma que el oficial le pedía, y, al entregársela, le dijo: "Vaya usted y en el acto entregue ese dinero en la caja de su cuerpo. ¡Que en su vida se vuelva a repetir un[280] pasaje semejante!... Y, sobre todo, guarde usted en el más profundo secreto el asunto de esta entrevista, porque si alguna vez el general San Martín llega a saber que usted ha revelado algo de lo ocurrido, en el acto le manda fusilar."

LAVALLE EN RÍO BAMBA

PEDRO LACASA

El combate de Río Bamba es el choque de[281] caballería más lucido que haya tenido lugar en la guerra de nuestra emancipación, y el que ha revelado también a más alto grado el renombre de bravo que llevaba el ejército de los Andes, en los gloriosos tiempos que dejamos a la espalda. En él se vió al intrépido Lavalle con 96 granaderos[282] arrollar cuatro escuadrones, fuertes cada uno de 120 hombres, de las mejores tropas del Rey, hasta meterlos a sablazos bajo los fuegos de la[283] infantería, habiendo pasado antes por la villa de[284] Río Bamba, que estaba interpuesta entre los dos ejércitos, para desafiar a la caballería enemiga. Ésta con la intención de alejarlo de toda protección, no salía de la pequeña planicie que está al pie de las alturas que coronan aquel pueblo, y a las cuales quería atraer al general Sucre el jefe[285] español, para batirlo con ventaja.

[Illustration: JUAN LAVALLE

_Navarro y Lamarca, Historia general de América_]

La posición de Lavalle, en ese día, era tanto más conspicua, cuanto que estaba peleando por primera vez con una fuerza cuatro veces mayor que la suya, en presencia de los orgullosos soldados de Colombia, y contra la voluntad del general en jefe, que en esos momentos lo acusaba de imprudente, por haber comprometido un choque en que tenía que combatir uno contra cinco, y del cual, según él, no podía salir victorioso. En prueba de lo que dejamos dicho, citaremos las[286] palabras que el coronel Ibarra, sobrino del libertador Bolívar, dirigió al general Sucre en aquellos momentos supremos, y sus contestaciones, sacadas de los apuntes del coronel del ejército de los Andes, don Juan Espinosa, publicadas en el _Correo Peruano_ del 23 de mayo de 1846. Después de la primera carga que Lavalle dió a los españoles, y en la cual llegó hasta tiro y medio de fusil, los granaderos se retiraron al tranco. Entonces el general enemigo organizó los cuatro escuadrones que habían sido acuchillados momentos antes, y los hizo cargar poniéndose él mismo a la cabeza. Lavalle, cuando estaban a cien pasos a su retaguardia, volvió caras por pelotones, y cargó al centro de los cuatro escuadrones. En este momento el general Sucre creyó perdidos a los granaderos por la imprudencia de su jefe, "_y no quiso protegerlos_", dice Espinosa, "_por no comprometer una acción general para la cual no estaba preparado, y por ser muy avanzada la hora_". A[287] las repetidas instancias que le hicieron de proteger al escuadrón con alguna infantería, contestó: "El comandante Lavalle ha querido perderse, que se pierda solo." El coronel Ibarra, sobrino del Libertador y un valiente de primera clase, le dijo: "Mi general, déjeme V. S. ir con mis guías en protección de los granaderos, y yo le respondo del triunfo"; y saltándosele las lágrimas,[288] añadió: "¡Cómo se pierde un escuadrón tan[289] valiente! mi general, permítamelo V. S." El[290] general Sucre, con una calma inalterable, le contestó: "Coronel Ibarra, aquí el único responsable soy yo; pero vaya V. y haga su deber."

Poníanse recién al galope los denodados guías[291] de Colombia, cuando los bizarros granaderos decidían la victoria, sin que les cupiese más que a[292] cincuenta de esos bravos ayudar a recoger los laureles, que los inmortales granaderos habían alcanzado, segando cabezas españolas con el corvo de los Andes, en aquel anfiteatro de la Edad Media.[293]

EL OMBÚ

MARCOS SASTRE

[Illustration: UNA VISTA DE LA PAMPA

_Fraser, The Amazing Argentine_]

El ombú es el único objeto que se eleva sobre la dilatada pampa, destruyendo la monotonía de ese océano de verdura. Sus abultadas raíces que se levantan en una enorme masa cónica, base de un tronco, imitan las rocas, simulando en los huecos de su seno sombrías cavernas que pueden servir de cómoda habitación en el desierto. Casi siempre su presencia indica desde muy lejos la morada humana al caminante extraviado, que apresura hacia él sus pasos para gozar el seguro reposo del rancho hospitalario de nuestros campos.

[Illustration: UN OMBÚ

_Karsten und Schenck, Vegetationsbilder_]

En las dilatadas llanuras sin camino, el ombú es el norte del viajero, y levantándose sobre la planicie de las costas del Plata, en forma de colinas invariables como las montañas, es el guía seguro del navegante para tomar el puerto, evitando los bajíos peligrosos.

Uno de los caracteres distintivos del ombú es su longevidad dilatada, condición requerida en un ser que con dificultad se reproduce. No se conoce el término de su vida, nadie ha visto hasta ahora un ombú seco de vejez, no hay tradición que recuerde la edad juvenil de algunos. Por las[294] enormes dimensiones de muchos de ellos con treinta varas de circunferencia en su monstruosa raíz, y diez en su tronco, puede juzgarse que tienen miles de años de existencia....

Además de su extraordinaria longevidad, tiene el ombú tal fortaleza, que no hay huracán que lo derribe, y es su vitalidad tan prodigiosa que ni la sequedad ni el fuego tienen poder para destruirlo. Si por acaso algún violento torbellino llega a destrozar su copa, muy pronto se rehace con asombroso vigor y lozanía....

Él ha resistido las sequías destructoras que, de tiempo en tiempo, han asolado las campiñas....

El ombú prospera en los lugares más áridos y en toda clase de terrenos, con tal que no tenga una humedad excesiva. Sólo se multiplica por la semilla, y es preciso, mientras es pequeño, ponerlo a cubierto de las heladas. Trasplantándolo joven, no requiere ya ningún otro cuidado, ni el de riego, y a los cuatro o cinco años es un árbol frondoso.

No hay árbol como el ombú para formar umbrosas alamedas y avenidas arboladas. La naturaleza de nuestro clima, madrastra de los[295] árboles exóticos, parece que les niega el sustento; exigen la solicitud y constante atención del hombre. El ombú, su hijo predilecto, prospera admirablemente sin necesidad de sus cuidados. Y, ¿cuál es el árbol de otros climas, que aventaja a nuestro ombú en frondosidad, majestad, hermosura? Bien puede herir su copa un sol abrasador, bien puede faltarle el refrigerio de los rocíos y el alimento de las lluvias, no por eso dará paso a un solo rayo del astro, ni soltará a una sola de sus hojas; mientras que los demás árboles languidecen, se agosta su follaje y ralea su sombra[296] en la estación de los calores.

EN LA CORDILLERA

JUAN MARÍA GUTIÉRREZ

En mi calidad _inalienable_ de porteño, ayuno de granito y de basalto, huérfano de mesetas, de morros y promontorios, sin conocer otros _montes_[297] que los de durazno, ¡cuánto no ansiaba por[298] acercarme a ese lindero del occidente argentino divinizado en los cantos guerreros con que me había arrullado en la cama! ¡Qué ansia tenía por poner pie donde lo estamparon los valientes[299] de San Martín y los leones de Necochea![300]

Un día 6 de mayo, de un año que no quiero[301] acordarme, esos Andes tan deseados se presentaron a mi vista. Sus cumbres, celestes como nuestra[302] bandera, en la mañana, y rosadas como la inocencia y la juventud al ponerse el sol, fueron para mí verdaderos iris de bonanza después de cuarenta días de _capa_[303] y tempestades en ese _cabo_,[304] acabador de toda paciencia, que se llama de Hornos...

* * * * *

En todo esto cavilaba, mi querido amigo, en tanto que la luna del 31 de marzo brillaba sobre mi cabeza peregrinando por el cielo transparente de la provincia de Aconcagua.[305]

Una mula con el equipaje y provisiones, dos de remuda, el guía tras de ellas, y yo cabalgando en silla inglesa a retaguardia, íbamos en procesión por una senda angosta a las cuatro de la mañana siguiente. La luna no alumbraba; las estrellas, tímidas todavía ante la reina eclipsada, no alumbraban tampoco; y yo sólo contaba para mi salvación con el instinto de mi cuadrúpedo y del bípedo delantero. No sabía si caminaba[306] para adelante o para atrás; y por salir de una ofuscación[307] muy frecuente en semejantes situaciones, llevaba la mano a la cabeza del caballo porque me[308] parecía que el animal estaba al revés. "Las tinieblas estaban sobre la haz del abismo", como en el primer capítulo del Génesis. Poco a poco comenzó a fosforescer la columna del vapor tibio de la respiración de las bestias; el aire tomó el oriente de las perlas; la inevitable compañera de todo cuerpo comenzó a marcarse en el suelo; hasta que al fin, el dedo de Dios "separó la luz de las tinieblas" que huyeron. ¡Qué sitios tan bellos había robado la noche a mi contemplación! La montaña estaba a mi derecha; el torrente a mi izquierda. Unas _tunas_ del género _cirio_, más corpulentas y cilíndricas que las que conocemos aquí, reunidas en familia de cinco y seis individuos de todas edades y estaturas, se levantaban verdes y airosas, con envidia del aficionado a jardines.[309] Con este instinto del mal que distingue al hombre, las hacía _emigrar_ con la imaginación, y las colocaba dentro del círculo artificial de un parque a la inglesa. No sólo por sus formas y color que eran bellos, la naturaleza les había dado aduladores para realzar sus méritos: una planta parásita llamada _quiltre_, que a merced de sus tenaces púas se injerta en los árboles hasta connaturalizarse con ellos, formaba de rojo y amarillo guirnaldas[310] preciosas sobre la cabeza de los cactus; en otros, ceñidos más abajo por las mismas flores,[311] remedaban sartas de corales en la garganta de una[312] mujer de Arauco. Piedras enormes, árboles pequeños,[313] obligaban al sendero a arrastrarse por aquellas faldas como una serpiente; que tal[314] parece en realidad, cuando la vista puede descubrir la serie sin interrupción de sus anillos blanquizcos.

Voy a hacer una advertencia. Cuando le diga a Vd.: "Me paré, almorcé aquí, comí allá, dormí en tal parte", no era yo el que tenía cansancio, hambre ni sueño, sino las mulas o el conductor, porque mi voluntad no entraba para nada en la formación de las leyes de aquella república ambulante. Por otra parte, las jornadas están señaladas por la naturaleza, por decirlo así, combinada por la necesidad del transeunte en las Cordilleras. Es preciso parar a comer donde haya agua y sombra: dormir en paraje abrigado y en la cercanía de algunas hierbas para que pasten las bestias.

A las once y media de la mañana mi caballo no quiso obedecer a las espuelas; lo atribuí a la mala calidad del pingüelo o a la peor colocación de estos instrumentos pedestres que se me habían[315] subido a las pantorrillas. Pero esto era un mal juicio en toda la extensión de la palabra. El[316] pobre cedía a una costumbre inveterada: habíamos llegado al lugar de almorzar, y a fe que el sitio era a propósito para el efecto. Un hilo de nieve derretida caía transparente de la montaña por entre sombra de árboles, y un peñón plano y extenso prestaba mesa para una orgía de 25 cubiertos. Esta piedra rodeada en círculo de otras en forma de pirámides, altas y truncadas, realizaba con perfección la idea que tengo de las aras druídicas de los antiguos galos; y por un rapto vagabundo de la imaginación, me transporté al teatro de Carlos Alberto, en donde había[317] oído por primera vez aquella sublime elegía que inspiró a Bellini el presentimiento de una muerte[318] prematura. El poco respeto que me infundía el criterio músico del muletero, me dió ánimo para echar al aire algunas notas, y entoné la famosa cavatina de la sacerdotisa sacrílega: _¡Casta Diva!_[319]

Un pollo fiambre y un trago de jerez _bien rubio_ me habían infundido tan buen humor, que me puse a reír a vista de un espectáculo artísticamente interesante y patético también, que aquel momento se ofreció a los ojos de _Norma_.--Un anciano,[320] vestido pobremente, descendía, en sentido opuesto al nuestro, la ladera del camino, colgadas dos _arganitas_ de cuero a los ijares de su mula _cuyana_, ética y tropezadora. La fruta que traía en ellas no la producen ni los árboles ni las plantas. Eran dos chiquillos de 5 a 6 años que, hincaditos, parecían esas _ánimas_ de bulto que con las manos juntas al pecho, coloca la piedad pedigüeña sobre las alcancías de las iglesias católicas.--Murillo, que[321] ha llenado los conventos de España con esos lienzos inmortales que representan la huída a Egipto de la Santa Familia, habría tomado de aquí asunto para un cuadro original como[322] pocos.

Siguiendo nuestro camino, nos encontramos[323] hasta tener literalmente a nuestros pies el torrente, compañero fiel del sendero.--El _Salto_ se[324] presentaba en el fondo de la cima dando salida por un corte gigantesco de la montaña al agua anhelante por esparcirse en un lecho menos limitado que el que la trae emparedada por un trecho considerable. El cauce por donde corre allí, está sembrado de piedras de colores variados y de formas redondas dadas contra la voluntad del[325] granito por esa pertinacia del agua, que eternamente se desliza y que se ha presentado como imagen del triunfo de la constancia: "la gota[326] horada la piedra, _non vi sed saepe cadendo_." Fuera imposible contemplar aquel espectáculo sin atribuir inteligencia a la lucha que levantaba espumas de plata y de jazmines en torno de los guijarros desnudos. Allí había sin duda Náyades que lavaban sus encajes y sus túnicas de Cambray[327] con pasta perfumada de almendras de la fábrica[328] de Monpelas; Ninfas de la fuente que contaban sus amores desconocidos y desgraciados a los escasos viajeros; y de ella[329] (no puede por menos) es[330] esa cadencia monótona que llena el oído y convida a "soñar e imaginar con desaliño", frases castizas[331] que guardo en la memoria porque me parece la traducción más genuina del verbo francés _rêver_, que tanto da qué hacer a los traductores noveles.

[Illustration: SUD-AMÉRICA (Map of South America)]

LA NATURALEZA SUDAMERICANA

DE VALPARAÍSO A BUENOS AIRES

JUAN MARÍA GUTIÉRREZ

El camino a vapor[332] es el Valdivia,[333] el Hernán Cortés, el Pizarro, de nuestros días, para completar la conquista de América en servicio de la civilización y la paz. La espada comenzó esa conquista: la ayudó y continuó la cruz, en manos de los misioneros;[334] la ciencia de la mecánica que da la dirección asombrosa a la fuerza expansiva de uno de los elementos antiguos[335] encerrado en una caldera de hierro, acortando en tiempo las distancias, dando al andar del hombre la rapidez del vuelo de las aves, satisfaciendo una necesidad apenas sentida, acercando los pueblos apartados para que conversen, por decirlo así, mano a mano, está[336] llamada en este siglo a completar la obra comenzada en América por el guerrero y el sacerdote. El silbo de la locomotiva es hoy la voz del verdadero apóstol, el sonido de la lira de los Anfiones[337] modernos, eco de los taumaturgos del siglo, que predica la unión y la paz entre los hombres, hablándoles de sus intereses, que levanta centros sociales por encanto y aconseja el amor al prójimo y el respeto a Dios, tiñendo con dulces colores de rosa los horizontes de esta existencia de un día para las criaturas y eterna para las sociedades.

¿No piensa Vd., mi amigo, como yo? ¿Cree Vd. que una ley escrita y nada más sea tan poderosa como el _fiat_ de Dios para dar condiciones de nación[338] y formas regulares de cuerpo social a una familia de desiertos como son los miembros de todas las repúblicas sudamericanas? El aislamiento natural ahoga la eficacia del pacto, como agosta la maleza robusta e indómita a la planta delicada acostumbrada a sentir cerca de sí la mano inteligente del hombre. La América es el campo de[339] aplicación de todos los descubrimientos de la ciencia europea, no porque yo lo digo, sino porque así lo dispuso el Artífice que fraguó una vez para siempre los destinos de la cadena del mundo. El poder de la dilatación de esa ciencia es como el de la mente de Colón--no puede reconocer por meta las columnas de ningún Hércules. La América es[340] el jardín del mundo para la aclimatación de todo lo grande y de todo lo bueno. Si alguien lo duda, que ponga la vista en el mapa de su geografía, y diga después si el hombre podrá encontrar en ninguna otra parte del mundo mejor cielo que admirar, mejores sombras a que asilarse, mejores frutas para su paladar, aguas más frescas y salubres para su sed, ríos más capaces de ser surcados, montañas más preñadas de plata y de oro, tierras más fértiles que en América. En poco tiempo el habla y la religión cristiana se aclimataron en nuestro continente desde la tierra magallánica hasta la alta[341] California; el hijo del conquistador y de las Indias cautivas fué superior en fuerza muscular y en inteligencia a sus padres. El inca Garcilaso,[342] criado al seno de una _Palla_ cuzqueña, escribió con veracidad y talento las proezas de Pizarro, que no sabía escribir su nombre. Esta facultad absortiva de asimilación y de mejora que distingue al nuevo mundo, se manifiesta desde luego en el hombre americano por su facilidad para imitar, por su notable aptitud para las artes y los idiomas; en segundo lugar, se manifiesta en las condiciones del suelo, algunas de las cuales podemos señalar sin salir de casa. Los españoles, por ejemplo,[343] traen al Río de la Plata unos cuantos potros andaluces, y _esos céfiros del Betis_, como los llama[344] Góngora, encuentran su verdadera patria en las[345] llanuras argentinas: se reproducen al infinito; la libertad los mejora, y aquí en su centro, es donde aconseja Bufón que se contemple y se[346] estudie ese bruto generoso, "la mejor conquista entre cuantas hizo el hombre". El pico de un ave[347] o el movimiento de una ola depone a las orillas del Paraná la simiente de un durazno, y de ahí el origen de esa abundancia de "fruta del[348] monte", que nos deleita entre los meses de febrero y marzo. Dos carozos de damasco traídos por casualidad de Italia, poco más ha de medio siglo, bastaron para reproducirse en Buenos Aires en los términos que conocemos. El morueco de las colonias españolas tan mimado en Sajonia, crece y se reproduce sin desmejorar en nuestros campos, sin más techo ni cobertizo que la benignidad del temperamento. Para estos animales, pues, y para aquellas semillas, estaba preparada _ab initio_[349] la tierra que tanta y tan agradecida hospitalidad les brinda.

Y ahora, dígame Vd., mi amigo, ¿para qué puede haber nivelado la mano de la naturaleza el espacio que media entre el Plata y el Paraná ("caminos que caminan") y las faldas de las[350] Cordilleras, límites de nuestro país con Chile y Bolivia? ¿Será para que se arrastre sobre esa superficie plana la tarda rueda de la carreta al paso lerdo del robusto buey tucumano, cuya piel y cuya carne se pagan a peso de oro al occidente de los Andes? ¿Será para que se espacie en ella el avestruz "privado por Dios de inteligencia", como quiere la Escritura, y para que, "cuando[351] llegue la ocasión, levante las alas y se burle del caballo y del cabalgador"? ¿Será para que pueble sus soledades el alarido de los ranqueles y el relincho de los potros _orejanos_; o para que se[352] convierta, en fin, en Calvario, demostrando a[353] cada paso con sus cruces que la vida del hombre no es allí de Dios, ni de la ley humana, sino de la barbarie codiciosa?

¡No! El ingeniero invisible sujetó _a regla_ ese mar de verdura, como sujetó la superficie del océano a un nivel permanente, y con iguales designios. Divorció con el agua salobre los continentes, porque había puesto en la mente humana el germen de la navegación y en la atmósfera los vientos constantes. Tendió el desierto, que es en apariencia el sudario de la vida social, porque en el siglo XIX el hombre había de inventar un monstruo corpulento como los megaterios, veloz más que el gamo, sobre cuya espalda había de erguirse en realidad como Rey de la Creación, mostrándose invencible en las luchas con las resistencias de la naturaleza y del espacio.

LINIERS Y LA RECONQUISTA DE BUENOS AIRES

C. O. BUNGE (Según P. Groussac)

I. Los Preparativos y la Marcha hacia Buenos Aires

Conquistada por los ingleses en 1806 la ciudad de Buenos Aires, Santiago de Liniers tomó su partido: se dirigió a Las Conchas[354] y se embarcó en una lancha para la Colonia. Se dice que había pasado parte de la noche anterior en oración en el santuario de la Recoleta[355]: sería[356] la vela de las armas[357] de los antiguos caballeros, y a fe[358] que no sentaba mal en quien descendía de Guy de Liniers, muerto en la batalla de Poitiers.[359] Desde la Colonia escribió a Ruiz Huidobro, gobernador de Montevideo, reseñando el estado de la capital y proponiéndole reconquistarla "con 500 hombres de tropas escogidas que se le confiasen". La Junta de Guerra allí establecida para preparar la resistencia a la anunciada invasión de Popham, opinó[360] que se debía oír a Liniers. Y se le confió el mando[361] que solicitaba.

El 22 de julio la división salió de Montevideo entre las aclamaciones del vecindario. Al frente iba Liniers, vistiendo el brillante uniforme azul y rojo, flordelisado de oro, de capitán de navío, y, en el pecho, la cruz de Caballero de Malta. Era[362] de alta estatura, de robusta presencia, y poseía una belleza risueña y varonil que formó parte de su prestigio entre la muchedumbre. Galante por raza y temperamento, saludaba a las mujeres apiñadas en los balcones y azoteas, anunciando la victoria que le tenía prometida aquella voz secreta, misterioso confidente de todo conquistador.

[Illustration: SANTIAGO ANTONIO DE LINIERS

_Navarro y Lamarca, Historia general de América_]

¡Al fin tenía su hora histórica! Y, radiante de entusiasmo, blandía al claro sol de invierno, dulce como una caricia, la espada tanto tiempo herrumbrada, que había flameado en Gibraltar y Menorca[363] contra esos mismos ingleses que ahora iba a vencer.

Embarcadas las tropas el día 3 de agosto, la travesía de la Colonia a la otra costa se efectuó sin inconveniente grave, aunque con bastante labor por la suestada y los chubascos. Parte de la flotilla extravió el rumbo en la obscuridad, teniendo que fondear, sin saberlo, a inmediaciones de una fragata enemiga. Al salir la luna, zarparon las naves y rectificaron su rumbo, amaneciendo a la[364] vista de Buenos Aires y de la escuadra inglesa. Arreciando la suestada, Liniers resolvió desembarcar en Las Conchas, y no ya en Olivos, como[365] se había determinado. Allí fondeó el 4 por la mañana, realizándose inmediatamente el desembarco de las tropas y artillería e incorporándose además los marineros disponibles de la flotilla. El día 5 las fuerzas entraron en San Isidro, donde[366] encontraron provisiones frescas y abrigo; el temporal se había desencadenado, dispersando a las naves enemigas y echando a pique cinco lanchas cañoneras. Las tropas emplearon el día en limpiar el armamento y apercibirse para el combate.

Al día siguiente, domingo, el capellán celebró misa al aire libre, en el centro de las tropas formadas. Concluído el oficio, se dió orden de marcha para los Corrales de Miserere, donde se[367] llegó a las diez de la mañana. Desde este punto, el jefe de la división española dirigió a las once,[368] con su primer ayudante Quintana, una enérgica intimación al general inglés. No habiendo sido admitido por Beresford en los quince minutos[369] fijados, el enviado se retiró sin entregar la misiva; pero Liniers no aprobó este exceso de celo y despachó nuevamente a su ayudante, que fué recibido en el acto. La respuesta de Beresford fué muy significativa, viniendo de un jefe tan circunspecto como valiente. Al contestar que se defendería "hasta el caso que la prudencia le indicara", confesaba implícitamente lo que dejaban entrever[370] sus pedidos de conferencias con las autoridades bonaerenses y, un poco más tarde, con Pueyrredón.[371] La situación del invasor se presentaba cada día más difícil e insostenible en la atmósfera hostil de la ciudad; y, si bien estaba resuelto a cumplir con su deber, no se le ocultaba la desigualdad de condiciones con que se empeñaba el combate. Vencedor, su victoria sería estéril; vencido, su[372] pérdida era irreparable. Puede decirse, pues, que[373] la acción se inició, en esa misma tarde, contra un adversario moralmente derrotado. A las cinco, la división rompió marcha hacia el Retiro, yendo[374] de vanguardia el cuerpo de voluntarios catalanes con dos obuses.

II. La Reconquista

El grueso de la división no salvó sin gran trabajo,[375] y sólo merced al auxilio del vecindario y gauchos a caballo, las dos millas de malísimo camino, sembrado de baches y pantanos, que mediaba entre el Miserere (hoy Once de Septiembre), y el Retiro. Entretanto, los miñones o migueletes, apoyados por la compañía de infantería de Buenos Aires, llegaban a dicha plaza del Retiro "a paso de carrera" y atacaban el Parque, defendido por 200 soldados ingleses, a quienes desalojaron con una carga a la bayoneta. La fuerza enemiga se replegaba hacia la Fortaleza, dejando varios muertos y prisioneros en el sitio, cuando encontró a Beresford, que acudía en su auxilio por la calle del Correo (Florida), con una columna[376] de 400 a 500 hombres. En este mismo momento, desembocaban en la plaza a marcha redoblada, vivamente estimulados por Liniers en persona, los voluntarios de Montevideo con una parte de la artillería de Agustini. Tan decisivo fué, al enfilar la calle, el fuego del obús cargado de metralla, que el enemigo se detuvo bruscamente y emprendió retirada hacia la Plaza Mayor, dejando[377] unos 30 muertos o heridos y abandonando un cañón.

[Illustration: PAUL GROUSSAC

_Blasco Ibáñez, Argentina y sus grandezas_]

Era muy tarde para seguir las operaciones, y, además, las tropas estaban rendidas de cansancio. Liniers se contentó con ocupar fuertemente el Retiro y sus bocacalles, tomando todas las precauciones del caso contra cualquier sorpresa. Las tropas pasaron la noche sobre las armas y sin comer. El día 11 fué ocupado en montar los cañones de 18 desembarcados de la goleta _Dolores_, y otros de igual calibre que se encontraron en el Parque: había que prevenirse[378] contra un posible bombardeo de la escuadra, y también separarse para batir en brecha a Beresford, que parecía dispuesto a encerrar su defensa en la Plaza Mayor. El efecto moral de este primer triunfo se hizo visible el mismo día; acudieron a engrosar las fuerzas regulares o tomar órdenes muchos jóvenes patricios y hombres del pueblo, algunos de los cuales se preparaban antes a una lucha de guerrilleros. A mediodía, para probar los cañones recientemente montados, Liniers en persona apuntó sucesivamente a una lancha cañonera y a una fragata enemigas, con tan raro acierto que, después de dar en el casco de la primera, cortó con el segundo tiro la pena de su mesana, donde tremolaba la bandera británica, que cayó al agua. Túvose el hecho por un pronóstico feliz.

[Illustration: BUENOS AIRES Y SUS CONTORNOS (Map)]

Al amanecer frío y brumoso del día 14 se tocó generala, y, después de revistar las tropas, Liniers tomó sus últimas disposiciones para el ataque de la plaza. Dividió en tres columnas su ejército, reducido en número, pero exuberante de entusiasmo y de confianza en la victoria. La columna de la izquierda, al mando de Liniers, entraría por la calle de la Merced; la del centro enfilaría por la calle de la Catedral, en tanto que la de la derecha seguiría la calle del Correo hasta el centro, para allí dividirse y ocupar las cuadras del Oeste y del Sur inmediatas a la Plaza Mayor. La artillería debía preparar el avance, barriendo el camino y haciendo replegar al enemigo. El ataque general se había fijado para las doce del día; pero un incidente lo precipitó. Destacados en avanzada, un cuerpo de marineros y otro de miñones se habían deslizado por las aceras, rasando las casas a favor de la neblina, hasta llegar a dos cuadras de la plaza y encantonarse en algunos edificios, desde donde rompieron el fuego sobre las partidas enemigas. Habiendo salido a contenerlos y desalojarlos una columna inglesa, nuestros impetuosos exploradores se replegaron en guerrilla y avanzaron resueltamente. Eran las nueve de la mañana; los imprudentes voluntarios pedían refuerzos y municiones, no[379] resolviéndose a abandonar el terreno conquistado. Las tropas enardecidas por la fusilería, querían marchar al fuego.... Entonces Liniers modificó rápidamente su plan anterior: lanzó la caballería de milicias de la Colonia y los dragones de Buenos Aires con artillería volante por la calle del Santo Cristo, en tanto que se movía penosamente la reserva con sus cañones de batir, y él mismo se adelantaba por la de la Merced, situándose en la plazoleta de la iglesia. La refriega se hizo general.

[Illustration: AVANCE DE LOS INGLESES SOBRE BUENOS AIRES

_Navarro y Lamarca, Historia general de América_]

El brío de las tropas suplió la desbaratada estrategia; el vecindario arrastró los cañones sin caballos: todo el plan se reducía ahora, para cada jefe de cuerpo, compañía o pelotón, a desalojar al enemigo que tuviera al frente, hasta desembocar en la Plaza Mayor.

Los ingleses, acantonados en los altos del Cabildo, la azotea de la Recova, el pórtico de la Catedral, tenían que hacer frente a los combinados ataques de seis columnas convergentes. Cedieron primero los de la Catedral; los del Cabildo, acometidos por el Sur y por el Norte, se replegaron sobre la Recova, ya batida por la metralla de Liniers, y desde cuyo arco Beresford dirigía la defensa. Aquí se concentró el combate y comenzó a diseñarse el triunfo.

Atacada por todos lados, la posición inglesa hacíase insostenible. Casi al mismo tiempo los dos generales enemigos, Beresford y Liniers, vieron caer a su lado sus respectivos ayudantes. Liniers, atravesado el uniforme por tres balazos, se dirigía hacia la plaza. En el momento en que Beresford, convencido de que era imposible la resistencia, daba la señal de retirada cruzando su espada sobre el brazo izquierdo, la diezmada división inglesa se replegó hacia la Fortaleza, siendo su general el último que ocupó el puente levadizo. El pueblo, victorioso, hizo irrupción en la plazoleta del Fuerte, dominando con sus clamores el ruido de la fusilería y batiendo sus murallones con sus oleadas enfurecidas. Trajéronse escalas para emprender el asalto como si fuera un abordaje; pero entonces apareció Beresford, espada en mano, por el ángulo Nordeste del parapeto, y se izó bandera parlamentaria. Con todo, el humo y la distancia impedían divisarla y no cesó el fuego de los asaltantes. Al pie de la muralla, el comandante Mordeille, que contenía difícilmente a sus hombres, cruzaba un diálogo en francés con Beresford. Preguntando éste "si su vida corría peligro", el otro contestó que estaba salvada con[380] rendirse a discreción. El general arrojó su espada al pie de la muralla, pero Mordeille se la devolvió por medio de pañuelos atados; al mismo tiempo se izó en el bastión una bandera española suministrada por un marinero; y de repente cesó el fuego, alzando el pueblo una inmensa aclamación.

EL NEGRO FALUCHO

BARTOLOMÉ MITRE

En la noche del 3 de febrero, subsiguiente a la sublevación, hallábase de centinela en el torreón del Real Felipe un soldado negro del regimiento del Río de la Plata, conocido con el nombre de guerra de _Falucho_.

Era Falucho un soldado valiente, muy conocido por la exaltación de su patriotismo y, sobre todo, por su entusiasmo por cuanto pertenecía a Buenos Aires. Como uno de tantos que se hallaban en igual caso, había sido envuelto en la sublevación, que hasta aquel momento no tenía más carácter que el de un motín de cuartel.

Mientras que aquel oscuro centinela velaba en el alto torreón del castillo, donde se elevaba el asta en que hacía pocas horas flameaba el pabellón argentino, Casariego decidía a los sublevados a enarbolar el estandarte español en la oscuridad de la noche, antes que se arrepintiesen de su resolución.

Sacada la bandera española de la sala de armas donde se hallaba rendida y prisionera, fué llevada en triunfo hasta el baluarte de Casas-Matas, donde debía ser enarbolada primeramente, afirmándola[381] con una salva general de todos los castillos.

Faltaba poco para amanecer, y los primeros resplandores de la aurora iluminaban el horizonte.

En aquel momento se presentaron ante el negro Falucho los que debían enarbolar el estandarte, contra el que combatían desde catorce años.

A su vista, el noble soldado, comprendiendo su humillación, se arrojó al suelo y se puso a llorar amargamente, prorrumpiendo en sollozos.

Los encargados de cumplir lo ordenado por Moyano, admirados de aquella manifestación de dolor, que acaso interpretaron como un movimiento de entusiasmo, ordenaron a Falucho que presentase el arma al pabellón del rey que se iba a enarbolar.

--Yo no puedo hacer honores a la bandera contra la que he peleado siempre,--contestó Falucho con melancólica energía, apoderándose nuevamente del fusil que había dejado caer.

--¡Revolucionario! ¡Revolucionario!--gritaron varios a un mismo tiempo.

--¡Malo es ser revolucionario, pero peor es ser traidor!--exclamó Falucho con el laconismo de un héroe de la antigüedad; y tomando su fusil por el cañón, lo hizo pedazos contra el asta, entregándose nuevamente al más acerbo dolor.

[Illustration: ESTATUA AL NEGRO FALUCHO EN BUENOS AIRES

_Blasco Ibáñez, Argentina y sus grandezas_]

Los ejecutores de la traición, apoderándose inmediatamente de Falucho, le intimaron que iba a morir, y haciéndole arrodillar en la muralla que daba frente al mar, cuatro tiradores le abocaron sus armas al pecho y a la cabeza. Todo era silencio, y las sombras flotantes de la noche aun no se habían disipado. En aquel momento brilló el fuego de cuatro fusiles; se oyó una sorda detonación; resonó un grito de _¡Viva Buenos Aires!_ y luego, entre una nube de humo, se sintió el ruido sordo de un cuerpo que caía al suelo. Era el cuerpo ensangrentado de Falucho, que caía gritando _¡Viva Buenos Aires!_ ¡Feliz el pueblo que tales sentimientos puede inspirar al corazón de un soldado tosco y oscuro!

Así murió Falucho, como un guerrero digno de la República de Esparta, enseñando cómo se muere por sus principios y cómo se protesta bajo el imperio de la fuerza. Para enarbolar la bandera española en los muros del Callao, fué necesario[382] pasar por encima de su cadáver; se enarboló al fin, pero salpicada con su sangre generosa; y aun tremolando orgullosamente en lo alto del baluarte, el valiente grito de _¡Viva Buenos Aires!_ fué la noble protesta del mártir contra la traición de sus compañeros. Esa protesta fué sofocada por el estruendo de la artillería en todos los baluartes del Callao.

Falucho era nacido en Buenos Aires, y su nombre[383] verdadero era Antonio Ruiz. ¡Pocos generales han hecho tanto por la gloria como ese humilde y oscuro soldado, que no tuvo sepulcro, que no ha tenido una corona de laurel, y que recién hoy tiene un recuerdo en la historia de su patria![384]

El martirio de Falucho no fué estéril. Pocos días después se sublevaron en la Tablada de Lurín[385] dos escuadrones del regimiento de granaderos a caballo, y deponiendo a sus jefes y oficiales, marcharon a incorporarse a los sublevados del Callao. A la distancia vieron flotar el pabellón español en las murallas. A su vista, una parte de los granaderos, que ignoraban que los sublevados hubiesen proclamado al Rey, volvieron avergonzados sobre sus pasos, como si la terrible sombra de Falucho les enseñase el camino del honor. Sólo los más comprometidos persistieron en su primera resolución, y volvieron sus armas contra sus antiguos compañeros, quedando así disuelto por el motín y la traición el memorable ejército de los Andes, libertador del Chile y del Perú.

LA ABDICACIÓN DE SAN MARTÍN

BARTOLOMÉ MITRE

Se ha dicho con verdad que sólo dos grandes figuras de los tiempos modernos bajaron tranquilas de la cima de la grandeza, Wáshington y San Martín, porque ellos no fueron ni poder, ni ambición, ni partidos, ni odios, ni gloria egoísta, sino una misión que debía concluir en un día irrevocable, en medio de la propia existencia.

Wáshington no abdicó. Al colgar su espada después del triunfo, y entregar el poder público en manos de un pueblo libre, afirmó la corona cívica sobre sus sienes, siguió sin violencia el ancho camino que le estaba trazado, y alumbrado por astros propicios, se extinguió en el reposo con la angélica serenidad de los ángeles tutelares.

[Illustration: BARTOLOMÉ MITRE

_Blasco Ibáñez, Argentina y sus grandezas_]

San Martín abdicó en medio de la lucha, antes de completar su obra, no por su voluntad, como él lo dijo en su despedida y como se ha creído por mucho tiempo, sino forzado por la lógica de su destino y obedeciendo a las inspiraciones del bien; y en haberlo reconocido en tiempo bajo los auspicios de la razón serena, consiste la grande moral de su sacrificio. Buscó su camino en medio de la tempestad en que su alma se agitaba, y lo encontró; y tuvo previsión, abnegación, y fortaleza para seguirla, y por eso el sacrificio no fué estéril.

El Perú había sido libertado por un puñado de cuatro mil hombres (dos mil argentinos y dos mil chilenos) contra veintitrés mil soldados, que mantenían en alto los pendones del rey de España en toda la extensión del continente americano. San Martín, sosteniendo en sus brazos robustos, como muy bien se ha dicho, el cadáver de su pequeño ejército diezmado por la peste y los combates, había declarado la independencia del[386] Perú.

Esta grande empresa, realizada con tan pobres medios, con tanta economía de fuerzas y de sangre, y tan fecundos resultados, se caracteriza como[387] profunda combinación política y militar, en que circunscribió la lucha de la independencia americana a un punto estratégico; en que forzó el último baluarte de la dominación española en Sud-América; en que hirió el poder colonial en el corazón, con la espada de Chacabuco y Maipo; en que[388] encerró en un palenque sin salida a los últimos ejércitos españoles y realistas, dentro del cual debía decidirse por un supremo y definitivo combate a muerte, la causa de la emancipación de un mundo.[389]

[Illustration: ESTATUA ECUESTRE DEL GENERAL SAN MARTÍN, PLAZA SAN MARTÍN, BUENOS AIRES]

Desde ese momento, el triunfo de la causa de la independencia americana dejó de ser un problema militar y político: fué simplemente cuestión de más esfuerzos y de más tiempo.

Desde ese día, el sol al levantarse sobre el hemisferio de Colón, no alumbró más esclavos que los que aún continuaban aherrojados bajo las plantas de los últimos ejércitos realistas, atrincherados en las montañas del Perú.

Pero, para alcanzar la victoria definitiva, era necesario que el mismo Perú, hondamente revolucionado, pusiese sobre las armas diez mil soldados más, y el Perú no podía ponerlos. Chile no podía repetir el supremo esfuerzo que había hecho, para remontar sus tropas expedicionarias. La República Argentina, política y socialmente disuelta, al mismo tiempo que sus hijos ausentes emancipaban lejanos pueblos, no podía enviar nuevos contingentes a su ejército libertador de los Andes.

Mientras tanto, las legiones triunfantes de Bolívar,[390] que desde las bocas del Orinoco habían cruzado de mar a mar el continente, se encontraban con las de San Martín, que desde el Plata habían cruzado al Pacífico, dominándolo; y bajo la línea ardiente del ecuador y al pie del Chimborazo, se[391] saludaban las banderas independientes de las Provincias Unidas del Río de la Plata, de Chile, del Perú, y de Colombia, sellando la alianza continental con una nueva victoria alumbrada por los fuegos volcánicos del Pichincha.[392]

En tal situación, Colombia era el árbitro de los destinos del Nuevo Mundo, y en manos del Libertador Bolívar estaba la masa hercúlea que debía dar el golpe final, en el supremo y definitivo combate que iba a librarse en el Perú.

Para concentrar este supremo esfuerzo, los dos grandes libertadores se encontraron en aquel punto céntrico del mundo en que sus soldados habían fraternizado. Sus miradas se cruzaron como dos relámpagos en la región tempestuosa de las nubes, sus brazos se unieron, pero sus almas no se confundieron, porque comprendieron, que aunque profesaban una misma religión, no pertenecían a la misma raza moral.

Bolívar era el genio de la ambición delirante, con el temple férreo de los varones fuertes, con el corazón lleno de pasiones sin freno, con la cabeza poblada de flotantes sueños políticos, sediento de gloria, de poder, de esplendor, de estrépito, que[393] acaudillando heroicamente una gran causa, todo[394] lo refería a su personalidad invasora y absorbente. El mismo se ha retratado así, prorrumpiendo en uno de sus teatrales simulacros de renuncia del mando supremo: "Salvadme de mí mismo, porque la espada que libertó a Colombia no es la balanza de Astrea."[395]

San Martín era el vaso opaco de la Escritura,[396] que escondía la luz en el interior del alma: el héroe impersonal que tenía la ambición honrada del bien común, por todos los medios, por todos los caminos, y con todos los hombres de buena voluntad, según él mismo se ha definido con estas sencillas palabras: "Un americano, republicano por principios, que sacrifica sus propias inclinaciones por el bien de su suelo."

Por eso los dos murieron en el ostracismo. El uno en su edad viril, precipitado de lo alto, con las entrañas devoradas por el buitre de su inextinguible ambición personal, llorando hasta sus últimos momentos el poder perdido.[397] El otro descendió sereno y resignado la pendiente del valle de la vida, con la estoica satisfacción del deber cumplido, guardando en su ancianidad el secreto roedor de sus tristezas, como en los heroicos días de su épica carrera había guardado el sigilo pavoroso de sus concepciones militares.

Estas dos naturalezas opuestas y compactas, fuerte la una[398] por sus defectos en el choque, y la otra por[399] sus calidades en la resistencia, se midieron como dos gigantes al abrazarse, y se penetraron mutuamente. San Martín fué vencido por el egoísmo de Bolívar; pero San Martín venció a su rival en gloria, mostrándose moralmente más grande que él.

El Libertador de Colombia alcanzará más triunfos, cosechará más laureles y merecerá más la admiración de la historia por su gloriosa epopeya terminada.

El Libertador argentino, venciendo las más arduas dificultades, preparando el camino y venciéndose a sí mismo, merecerá en los tiempos la simpatía etérea de las almas bien equilibradas.

San Martín, con su alto buen sentido, dándose cuenta clara de la situación y de sus deberes para con ella, se inmoló en aras de una ambición implacable, que era una fuerza eficiente, y cuya dilatación fatal era indispensable al triunfo de su causa.

[Illustration: SAN MARTÍN Y BOLÍVAR EN GUAYAQUIL

_Navarro y Lamarca, Historia general de América_]

Los realistas conservaban aún diez y nueve mil hombres en las montañas del Perú. San Martín apenas contaba con ocho mil quinientos, y necesitaba forjar nuevos rayos para continuar la lucha. Bolívar, al frente del victorioso ejército de Colombia, tenía en sus manos el rayo, que a uno de sus gestos podía fulminar las últimas reliquias del poder español en América; pero a condición de compartir con nadie su gloria olímpica.

Ante esta solemne espectativa, San Martín reconoció el temple de sus armas de combate, y vió: que el Perú flaqueaba, que su opinión[400] pública estaba sublevada, que su ejército no tenía[401] ya el acerado temple de Chacabuco y Maipo, y que no podría dominar estos elementos rebeldes sino haciéndose tirano.--Interrogó al porvenir, y previendo que en un término fatal su gran personalidad se chocaría con la de Bolívar, dando quizás un escándalo al mundo, y retardando de todos modos el triunfo de la América con mayores sacrificios para ella, prefirió eliminarse como obstáculo.--Sondeó su conciencia, comprendió que no era como Macabeo el caudillo de su propia patria,[402] y reconociéndose sin voluntad para ser tirano y sin poder moral y material para continuar la lucha con fuerzas eficientes, abdicó a Bolívar la espada de Chacabuco y Maipo, después que se convenció de que su ofrecimiento de servir no sería aceptado.

Tal es el significado histórico y el sentido moral de la abdicación de San Martín.

EL GENERAL BELGRANO

BARTOLOMÉ MITRE

Belgrano es una de las más simpáticas ilustraciones argentinas, y una de las glorias más puras de la América, no sólo por sus memorables servicios a la causa de la independencia y de la libertad, sino también, y muy principalmente, por la elevación moral de su carácter y por la austeridad de sus principios democráticos.

Su gloria es un patrimonio nacional, y pretender arrancar a su corona cívica una sola de sus hojas, sin justificar el derecho con que tal despojo se haga, sería defraudar al pueblo de su propiedad legítima.

Belgrano no ha sido un genio político del vuelo de Moreno, ni un genio militar de la altura de San[403] Martín, con quienes comparte la gloria de haber sido, a la par del primero, uno de los fundadores de la democracia argentina, y con el segundo, el héroe y el fundador de la independencia.

Fué un gran ciudadano y un verdadero héroe republicano, y ésa es su gloria.

El general Belgrano ha ejercido dos clases de autoridad en el mundo: exigía de sus subordinados una obediencia religiosa al cumplimiento del deber, y una exactitud casi igual a la que se exige a una orden monástica, siendo inflexible en el castigo de los delincuentes.

Estas cualidades de mando han formado escuela. El general La Paz, que lo criticó por ellas, mandaba sin embargo sus ejércitos a la manera de Belgrano, y no por eso ha sido calificado de déspota.

El mando militar tiene en sí mismo algo de despótico, porque es personal, sólo tiene por límite la responsabilidad moral del que lo ejerce y el sentimiento de la justicia y de la dignidad humana. Si el carácter de Belgrano hubiera sido despótico, se habría manifestado en el ejercicio de ese mando casi absoluto, que las exigencias de la revolución y el peligro común hacían que fuese más tirante que en las condiciones de la vida ordinaria; y sin embargo, es sabido que Belgrano fué siempre justo a la vez que severo en el ejercicio tranquilo de su autoridad; que jamás abusó de ella, ni fué cruel ni voluntarioso, y todos cuantos militaron[404] bajo sus órdenes, le guardaron por toda la vida, estimación, respeto y amor.

[Illustration: MANUEL BELGRANO

_Blasco Ibáñez, Argentina y sus grandezas_]

Como autoridad política en los territorios donde hizo la guerra, responde en su favor el amor, el respeto, la confianza que supo inspirar a los pueblos, y que se conserva hasta hoy aún en los hijos de los indios a quienes trató justiciera y paternalmente en Misiones[405] y en las montañas del Alto Perú.[406]

Belgrano no era un demócrata a la manera de Artigas[407] y de Güemes,[408] expresiones exageradas de la democracia en una época de revolución: era un demócrata de la escuela de Wáshington y de Franklin, cuyos principios profesó toda su vida.

Lo prueba su anhelo por la instrucción de las masas, atestiguado por los establecimientos de educación que fundó antes y después de la revolución; su respeto a la igualdad humana, manifestado hasta en su conducta con los indios de Misiones y del Alto Perú; su amor a la libertad del pueblo a que consagró su vida y sus afanes; su empeño constante por que la revolución se constituyera sobre la base de un poder deliberante emanado directamente del pueblo, como lo demuestra su correspondencia con Rivadavia; su respeto[409] a la ley y a las autoridades constituídas, y más que todo, su abnegación, su desinterés y su modestia en presencia de los altos intereses públicos.

Por eso el general Belgrano es el ideal del demócrata. Ningún argentino ha merecido mejor que él este nombre, y negárselo, sería querer privar a su patria de uno de los más hermosos y acabados modelos que en tal sentido se pueden presentar[410] como ejemplo digno de admirarse y de imitarse.

Belgrano y San Martín, los dos verdaderos grandes hombres de la historia revolucionaria argentina, pueden llamarse padres y autores de la independencia de su país, teniendo de común, que los dos fueron hombres de orden, ajenos a los partidos secundarios de la revolución, que nunca pertenecieron sino al gran partido de la patria, ni tuvieron más pasión que la de la independencia, la de la libertad americana, cuyo sentimiento[411] inocularon profundamente en el corazón de los pueblos y ejércitos que dirigieron.

San Martín en las provincias de Cuyo, y Belgrano[412] en las del Norte, levantando el espíritu[413] público en ellas, conquistando el amor y la confianza de las poblaciones, consiguiendo que los ciudadanos acudiesen voluntariamente y con entusiasmo a sus banderas, dispuestos a la lucha y al sacrificio, haciendo concurrir hasta las mujeres a la defensa de la causa común, prueban que tanto el uno como el otro eran verdaderos hombres de revolución, que si bien no se cuidaban de _encabezar_[414] _partidos_, sabían como se mueve a las democracias _encabezando una causa popular_.

El general Belgrano, recibiendo el mando del ejército desorganizado de dos derrotas, haciendo[415] la guerra en medio de pueblos decaídos o descontentos en parte como lo hemos probado ya, obteniendo una victoria en una retirada desigual, haciendo por último pie firme[416] en Tucumán, llevando a su población al campo de batalla, y predisponiendo a la provincia de Salta a hacer los sacrificios más sublimes de que es capaz el patriotismo, nos enseña cómo los verdaderos demócratas encabezan, no los partidos, sino los grandes movimientos de la opinión que deciden del destino de los pueblos.

EL GENERAL LAS HERAS

BARTOLOMÉ MITRE

(TITLE: =Las Heras= (Juan Gregorio de, 1780-1866), Argentine patriot and general who distinguished himself in the Chilean campaign under San Martín. At Cancha Rayada (1818) where the troops of San Martín suffered a reverse, it was Las Heras who saved the day by his masterly retreat and coolness in the general confusion.)

Hay héroes de circunstancias que ocupan y abandonan bulliciosamente la escena de la historia; héroes que a veces aparecen grandes a los ojos de sus contemporáneos más bien por el medio en que viven y los accesorios que los rodean, que por sus propias cualidades y por sus propias acciones.

Éstos son los héroes teatrales de la historia.

Ellos necesitan para brillar de las luces artificiales de la popularidad pasajera. Sólo se estimulan con los aplausos de la calle y de la plaza pública. Para ellos no hay elocuencia posible sino en lo alto de la tribuna y en medio de una pomposa decoración, ni heroísmo sino en presencia de millares de testigos. Esclavos de ajenas pasiones y de su propia vanidad, sólo conciben la gloria de un carro triunfal arrastrado por adoradores, y prefieren una corona de cartón dorado con tal que todos la tomen por oro de buena ley, a la inmortal corona de laurel sagrado que sólo resplandece en la obscuridad de la tumba. Hambrientos de vanagloria, ebrios de aplausos, enfermos de celos y de vanidad pueril, el aplauso de la propia conciencia no llega a sus oídos; la verdadera gloria no les satisface, el silencio los anonada, la soledad los hace creerse muertos, y el retiro es para ellos como el vacío de la máquina[417] neumática que apaga los oídos.

Sobre la tumba de éstos no se escribió nunca el sublime epitafio de Esparta: "Murieron en la creencia de que la felicidad no consiste ni en vivir ni en morir, sino en saber hacer gloriosamente lo uno y lo otro."

Los hombres grandes por sí mismos, que no trafican con la gloria, para quienes el mando es un deber, la lucha una noble tarea, y el sacrificio una verdadera religión; los que al abandonar el teatro de la vida pública no tienen que despojarse a su puerta de las alas prestadas de un día, y queman aceite de su propia vida en la lámpara de sus vigilias, ésos viven en paz y conversan familiarmente con el genio de la soledad, el silencio serena su alma agitada por las tempestades populares. A esos hombres sienta bien el modesto retiro en que pueden ser estudiados y estimados por lo que en sí valen, despertando la admiración o la simpatía por cualidades superiores a los ingeniosos prestigios de la prosperidad.

Tales o semejantes reflexiones a éstas hacía en una hermosa y apacible tarde de verano del año 1848, atravesando la magnífica alameda de Santiago de Chile, y dirigiéndome a uno de los barrios más apartados de la ciudad, donde vivía y vive aún el general D. Juan Gregorio de Las Heras, capitán ilustre y libertador de tres Repúblicas,[418] republicano sencillo y desinteresado, que siendo uno de los héroes más notables de la epopeya de la independencia americana, vivía tranquilo en el retiro, sin espada, sin poder y sin fortuna.

Iba a pagarle la visita que infaliblemente hace este soldado lleno de cortesía a todo argentino que llega a aquel país: y al hacerlo era arrastrado por algo más que un deber social, pues admirador de sus servicios y virtudes, había encontrado en él un héroe según mi ideal, y un hombre según mi evangelio.

Al dirigirme a su casa, podía contemplar a la distancia las nevadas cordilleras de los Andes, a cuyo pie está el memorable campo de Chacabuco; y mi vista se perdía en la vasta llanura del valle de Maipú y los caminos que desde él conducen al Sur de Chile, donde Las Heras, siguiendo las huellas de San Martín, se había ilustrado en grandes batallas y combates.

[Illustration: JUAN GREGORIO DE LAS HERAS

_Navarro y Lamarca, Historia general de América_]

Lleno de estas ideas, de esos recuerdos y de este espectáculo grandioso, llegué a su antigua casa de familia, cuya arquitectura pertenece a la época colonial. Era singular que quien más había contribuído a destruir aquel régimen con su espada, hubiese encontrado en medio de tantas ruinas como hizo en ella, un viejo techo con el sello de la[419] dominación española, donde abrigar su cabeza en el invierno de la vida....

Es el Bayardo de la República Argentina, el[420] militar sin miedo y sin reproche, decano del ejército argentino por su edad, por sus servicios y por sus elevadas cualidades morales.

En su avanzada edad y a pesar de las dolencias que le aquejaban, conservaba aún cuando le vi por la última vez en Chile, en 1850, toda la arrogancia del soldado, y el reflejo de la belleza varonil de sus heroicos años. Su talla es alta y erguida, su ojo negro, profundo y chispeante, respira la firmeza y la bondad, y en sus maneras se nota algo de la habitud del mando, unido a la exquisita cortesanía de los hombres de su tiempo. En aquella época le vi una vez de grande uniforme en medio del Estado Mayor de Chile, y su imponente figura militar eclipsaba a todos, llamando sobre él la atención del pueblo, que veía en él al representante de sus más queridas glorias.

El general Las Heras no necesita apelar a la posteridad para esperar justicia y afirmar la corona sobre sus sienes. El juicio que el pueblo sólo pronuncia en los funerales de sus héroes, ha sido pronunciado ya, para honor y gloria de él y de su patria, por los hijos de la heroica generación a que perteneció, que es la posteridad a que apelaba San Martín, su ilustre maestro y compañero de gloria.

DON JUAN MARTÍN DE PUEYRREDÓN

V. F. LÓPEZ

Pueyrredón era hombre, de dotes distinguidísimas y sólidas; tenía dignidad personal y un imperio particular sobre sí mismo que no se desmintió en el resto de su vida ni aun en medio de los descalabros que le esperaban. Sabía guardar con una firmeza imponente el decoro de su persona y de su poder. No mostraba ambición codiciosa ni urgente de mando. No se le vió nunca entrar en[421] intrigas ni en tentativas, encubiertas o manifestadas, para apoderarse de la autoridad. Pero cuando era llamado a tomar parte en la dirección de los negocios, ocurría sin vacilar; mostraba una paciencia pertinaz en perseguir los propósitos que lo movían; y su energía, pero sin ninguna ostentación, se hacía sentir en la netedad de sus ideas y en la firmeza de sus actos, no sólo para servir sin descanso a la causa de la independencia, sino para castigar también con una severidad extrema y extraña a los hombres que se atrevían a ponerle estorbos en su camino. Sus pasiones eran tranquilas en la superficie, y no se dejaban sentir sino[422] por la fuerza latente y bien seguida de sus frías manifestaciones.

[Illustration: JUAN MARTÍN DE PUEYRREDÓN

_Navarro y Lamarca, Historia general de América_]

Siempre que las circunstancias lo habían exigido, Pueyrredón se había presentado al peligro con decisión. Sin blasonar de ser guerrero había adquirido grados militares con una justicia que nadie podía negarle, sin que él reclamase jamás su[423] competencia. Había figurado con honor y con notoria fama de arrojado en la primera tentativa que los ingleses hicieron para apoderarse de Buenos Aires. Después de la revolución de Mayo había desempeñado una parte principal en las provincias limítrofes del Perú como Gobernador Intendente de Chuquisaca; y cuando el desgraciado encuentro de Huaquí obligó nuestras fuerzas a evacuar la[424] línea del Desaguadero, Pueyrredón mostró un tino consumado para atravesar un país enteramente insurreccionado en contra nuestra; y con una serenidad ejemplar, salvó del contraste recursos importantísimos en dinero, materiales y tropa, privando al enemigo de todas esas ventajas que habrían sido precisas para él en aquellos momentos.

En todas las cuestiones graves de guerra o de política, Pueyrredón pensaba con madurez; pesaba el valor de los hechos y las probabilidades de todas las consecuencias, poniendo al servicio de sus combinaciones una razón fría para meditar y para resolver, con una vigorosa precisión para ejecutar. Escribía sin brillo, pero con una corrección en la frase, con tal trabazón en la lógica de sus ideas, con tal claridad _clásica_ y consumada, que hoy mismo podría ser envidiado por el más hábil literato; y la proligidad con que sabía dividir su tiempo para encontrar el momento oportuno que correspondía al despacho de cada asunto de interés público, rivalizaba con la atención esmerada que daba a sus negocios particulares, con la moderación y con la equidad con que arreglaba los negocios que estaban ligados con los suyos; de ello tenemos pruebas numerosísimas y ejemplos bien testificados en los papeles que ha dejado.

La reserva de su carácter, la prudente parquedad de sus palabras, algo de interno y de poderoso que[425] se percibía en él, sin poder decir cómo ni dónde, le hacían impenetrable y le daban un influjo eficaz aunque latente. Su astucia era tanto más fina y previsora cuanto que todo parecía en él natural y elevado, modesto e imparcial. Con la misma naturalidad con que tomaba el poder, lo manejaba[426] hasta en los extremos de la firmeza y de la severidad, apareciendo casi indiferente a sus encantos, y dispuesto siempre a abandonarlo: y como sus modales eran cumplidos y atentos, sin ser abiertos ni obsequiosos, imponía a los demás aquella distancia respetuosa que hace tan peligrosos a los hombres serios cuando juegan en el terreno falaz de la política o de la diplomacia, y que les da ese poder mágico a que jamás llegan los charlatanes de atraer y de alejar al mismo tiempo a los que los tratan. Puestos en el poder imponen un cierto temor misterioso al vulgo, que no lo puede definir, y una sumisión religiosa a los agentes que los tienen que obedecer. Esto es lo que distingue el buen género del género falsificado.

Estas cualidades que Pueyrredón tenía en alto grado, eran las que hacían de él un _hombre de gabinete_ consumado, y un compañero de Logia[427] incomparable para San Martín, con quien tenía[428] rasgos comunes de fisonomía política y de carácter personal.

MARIANO MORENO

JUAN MARÍA GUTIÉRREZ

(TITLE: Mariano Moreno was born in Buenos Aires in 1778. He was a man whose early death was a sad loss to the cause of the Revolution. He was a lawyer renowned for his integrity and love of country. As secretary of the Junta Gobernativa in 1810, he championed the republican form of government. _La Gaceta de Buenos Aires_, of which he was editor, marks the beginning of the Argentine press. He died on the high seas in 1811, bound for England as the delegate of the newly established Argentine government.)

El nombre de don Mariano Moreno estará para siempre ligado a los orígenes de nuestra independencia, como lo está en las concepciones humanas, la idea a la forma, el hecho a las intenciones. Y cuando en las solemnidades patrias miramos brillar[429] la imagen del sol en una de las faces de nuestra[430] bandera, colocamos con el pensamiento en la opuesta, la imagen de aquel ciudadano, porque él fué la luz de la revolución.

Él concentró los instintos del pueblo en su cabeza y depurándolos en tan vasto crisol, presentólos ante el mismo pueblo y ante el mundo, como su propósito grande y generoso.

Nuestra revolución nació serena como la aurora de un día hermoso, y dió sus primeros pasos conducida por la razón y el desprendimiento. Nuestros padres discutieron antes de obrar, y no admitieron el sacrificio de la sangre en el altar de la libertad que fundaban. En mayo de 1810, el[431] resentimiento y la venganza se transformaron en heroísmo, en acción vigorosa la apatía colonial, en patriotismo la antigua fidelidad, los vasallos en señores de su destino, y brotaron como por encanto, ejércitos, instituciones liberales, sentimientos de nacionalidad y todos los elementos que constituyen la Patria.

Si un pueblo sacude su yugo antiguo con tanta dignidad, es porque se siente fuerte en la justicia de su resolución, porque la virtud que es la fuerza por excelencia, le preside en sus actos.

Esa fuerza y esa virtud tuvieron por fortuna su representante en don Mariano Moreno, miembro del primer gobierno revolucionario.

Comenzó a desempeñar sus delicadas funciones a la edad de treinta años con toda la precoz madurez de sus aventajadas facultades. Brioso de carácter, elocuente, avezado a las luchas de la lógica y del derecho en las discusiones forenses, reunía en su persona otras cualidades que le hacían simpático y popular. Brillaba en su abierta fisonomía la iluminación del genio, y la rica sangre de la juventud circulaba en su rostro, bajo una tez blanca y transparente, como la savia de una planta lozana.

[Illustration: MARIANO MORENO

_Navarro y Lamarca, Historia general de América_]

Este atleta bajó a la arena en toda la plenitud de sus fuerzas, acendradas en la austeridad del hogar y de los estudios serios. Hijo excelente, padre afectuoso, agradecido discípulo, unía a una virginidad de sentimientos a la antigua, el atrevimiento y la audacia que inspiran las ideas que son la gloria de los tiempos modernos.

Su personalidad se eclipsa dentro de su idea, como el núcleo de un cometa en su atmósfera luminosa. La posteridad y la historia, no él, le[432] colocan entre los primeros hombres de la independencia, y le conceden su papel principal de revelación y de iniciativa en el drama de la revolución. No aspira a mandar sino a dirigir. Piensa recta y generosamente para que el pueblo pueda gobernarse a sí propio con acierto. Quiere como[433] borrar hasta los nombres propios de los mandatarios, para que la autoridad que preside los nuevos destinos de la patria, se sienta como influencia benéfica, y no se palpe como cosa natural, aspirando a dotarla, en su noble exaltación democrática, con los atributos de una entidad sobrehumana.

Moreno no tenía confianza sino en las fuerzas morales y quiso traerlas al gobierno y darlas al pueblo como palanca para remover los obstáculos que la marcha de la Revolución iba a encontrar en su camino.

Y como entre aquellas fuerzas, la más poderosa es la prensa,--instrumento hasta entonces vedado a los hijos de la Colonia para ventilar las cuestiones[434] políticas y los intereses sociales,--el secretario de la Junta se constituyó voluntariamente en redactor de _La Gaceta_, colocando al frente de sus escritos uno de aquellos magníficos arranques de amor a la libertad que son tan frecuentes en las inmortales páginas de Tácito. Este periódico[435] nació con el nuevo régimen, proclamando los tiempos "en que era dado pensar y manifestar sin trabas el pensamiento".

La prensa se hizo desde entonces militante y popular. Los anteriores ensayos periodísticos se arrastraban tímidos por la senda de la erudición, y[436] apenas si una que otra chispa se derramaba a favor de los intereses públicos. Los talentos y el patriotismo de Vieytes y de Belgrano no habían[437] conseguido interesar al pueblo en la contemplación de su propio destino, y los tipos de nuestra única imprenta aparecían yertos sobre el papel como el metal de que estaban fundidos.

_La Gaceta_ demolía y creaba al mismo tiempo. Fué el ariete asestado contra las murallas de la tiranía retrógrada del Virreinato, y la fuerza que[438] levanta sobre el cimiento de la libertad al pueblo que surgía del seno de los Cabildos abiertos. ¡Qué hermosa era la patria que pintaba la pluma del ilustre redactor! ¡Cuán orgulloso se sentía todo argentino al reconocerse hijo de esa Patria y árbitro[439] de fraguarse su propia felicidad, ejerciendo[440] derechos que antes no había comprendido!

La ciencia de la política amaneció entre nosotros y se popularizaron sus aplicaciones. Súpose entonces lo que era una sociedad entregada a sí misma y libre del freno pesado y de las riendas mezquinas manejadas por un elegido de la casualidad desde las remotas orillas del Manzanares.[441] Discutiéronse las diversas formas de gobierno a que pueden someterse los hombres en sociedad; y las Provincias, convocadas por primera vez a un Congreso,[442] vieron con sorpresa que los habitantes podían dignificarse hasta el punto de dar fuerza de ley a aquellas aspiraciones más en consonancia con sus intereses y bienestar.

Bajo el influjo de tan hábil piloto, la Revolución no podía naufragar. El rumbo estaba dado a la[443] mejor estrella, y por muchos desvíos que hubiera de experimentar la nave de la República, tenía forzosamente que llegar a la democracia.

Ésta fué la obra de don Mariano Moreno. El pueblo había conseguido su independencia; pero aquel gran patriota le preparó el porvenir americano que es hoy su modo de ser definitivo.[444]

GÜEMES

BARTOLOMÉ MITRE

Güemes, perteneciente a una notable familia de Salta, se presenta él mismo en sus actos, en[445] sus documentos políticos, en su correspondencia confidencial, como lo que es, como un caudillo político y militar. Éste es el rasgo prominente y verdaderamente original de su fisonomía: y es el único digno de llamar la atención, sea que[446] se le admire, sea que se le condene, porque como caudillo, fué grande, combatiendo por la causa común, y como caudillo fué funesto, contribuyendo a la desorganización política y social.

Quítese a Güemes el carácter de caudillo, y Güemes no es nada, o es cuando más una pálida fisonomía militar, que nada de extraordinario tendría en sí misma, si los hechos que ejecuta o promueve no fuesen la consecuencia de la táctica, del prestigio, de los medios de acción de caudillo representante de las masas populares, fanatizadas por la doble pasión de la independencia y de la ciega adhesión a su persona, dispuestas igualmente, a un gesto suyo, a esgrimir sus armas ya contra el enemigo común, ya contra la sociedad.

Bórrese del retrato histórico de Güemes el nombre de caudillo, y Güemes, o no será nada como militar, o será cuando más, el activo jefe de una vanguardia, hostilizando a un enemigo que, invadiendo un país accidentado y cuya[447] opinión le es contraria, viendo cortados los recursos por la resistencia de la población en masa, se ve[448] al fin obligado a retirarse después de una serie de guerrillas y combates, lo que si bien es meritorio, no sería por sí solo una cosa extraordinaria, cuando a la retirada de ese enemigo concurrieron poderosas causas más o menos inmediatas.

Quitarle ese título como el de _gaucho_ que él hizo glorioso y que fué su nombre de guerra, es despojarle de la agreste corona que sus heroicos compañeros, aquellos hijos de la naturaleza a quienes él llamaba mis _gauchos_, colocaron sobre sus sienes en los bosques y valles de Salta, cuando le apellidaron el _Padre de los Pobres_; sería borrar uno de los rasgos característicos y propios de la resistencia popular que hizo el caudillo desde 1817 a 1821.

[Illustration: MARTÍN GÜEMES

_Navarro y Lamarca, Historia general de América_]

Güemes era, pues, un verdadero caudillo, bajo cualquiera faz que se le considere; así lo califican los contemporáneos que lo conocieron, así lo pintan sus admiradores; así lo aclamaron sus partidarios y así se retrata él mismo.

Güemes encontró el campo preparado. No inició la revolución ni libertó pueblos, ni imprimió dirección a los acontecimientos, ni fundó nada.

La fuerza de Güemes no residía tanto en su propia individualidad, cuanto en la fuerza de las multitudes que acaudillaba y representaba, y cuya substancia, diremos así, se asimilaba: y aun cuando sin injusticia no pueden negarse cualidades superiores al que así dominaba y dirigía esas masas fanatizadas por su palabra, conduciéndolas a la lucha y al sacrificio, no era de cierto un genio superior ni en política, ni en milicia; ni sus hechos fueron precisamente los que decidieron de los destinos de la revolución, que se decidían de otros campos, con medios más poderosos de acción, y bajo una dirección más inteligente, más[449] metódica y con miras más trascendentales.

Su gloria no es ésa. Su gloria consiste en que, como caudillo, si bien cooperó, directamente algunas veces e indirectamente otras, a la desorganización general que ha prolongado una revolución social, fué siempre fiel a la idea de la unidad nacional, y salvo un corto paréntesis, reconoció siempre la autoridad general, aunque a condición de hacer lo que mejor le convenía, pues era dueño y señor absoluto dentro de las fronteras de _su provincia_, como él la llamaba.

Su gloria consiste en que jamás desesperó de la suerte de la revolución; que en los más tristes días, cuando ella era vencida en el exterior y se veía[450] desgarrada en sus propias entrañas por las furias de la guerra intestina, él combatió solo al frente de sus valientes gauchos en las fronteras, paralizando las operaciones de ejércitos poderosos y dando tiempo para que se desenvolviesen otras combinaciones positivas que fueron en definitiva las que salvaron la revolución. A esas operaciones concurrieron eficazmente los extraordinarios esfuerzos de Güemes, dignos sin duda de ocupar un lugar distinguido en la historia argentina, porque así como la primera conmoción revolucionaria, en 1810, determinó las actuales fronteras de la República, así también, en esa época aciaga, la espada de Güemes trazó con una línea imborrable la frontera definitiva de la Nación Argentina por el norte.

Cuando Güemes se puso al frente de la provincia de su nacimiento, ya robustecida por la fuerza moral de sus triunfos en Tucumán y Salta, por el desarrollo de las fuerzas populares que ocho años de revolución habían puesto en acción, contó además en las cuatro primeras campañas con el apoyo de un ejército que cubría su retaguardia[451] y su flanco; y en la de 1817 con el de otro que[452] iba a atravesar los Andes para dar libertad a la América, que ya para los argentinos era un hecho irrevocable.

De ahí la energía de la resistencia de Güemes, de ahí su buen éxito. ¡Honor a las Provincias del Norte, que en la época más calamitosa de la revolución, cuando el congreso de Tucumán, producto del cansancio más bien que de la fe, trazaba con colores sombríos el cuadro de una situación desesperada, apoyaron la declaratoria de la independencia que inspiraron San Martín y Belgrano! A ellas que desde entonces fueron el baluarte de la Nación, cuando ardía ésta en guerra[453] civil y cuando esa guerra devoraba hambrienta sus ejércitos regulares. ¡Honor a Güemes que dirigió esa heroica resistencia, en la cual rindió noblemente su vida! Pero ¡honor también a aquél que[454] fué el primero que les reveló su fuerza, que les dió dos días de gloria inmortal, y encendió en sus corazones el fuego sagrado de la revolución, que no había prendido en todos o se había amortiguado en algunos, cuando los llamó a empuñar las armas, y a defender a la vez su credo y sus hogares en los campos de Tucumán y Salta!

Dice de él el general La Paz en sus _Memorias_[455] _Póstumas_, que, según el Dr. Vélez Sársfield,[456] _deben ser un texto bíblico para el historiador_: "Si Güemes mandaba con un despotismo sostenido de la plebe que acaudillaba, se veía constituído en circunstancias[457] especiales, y por grandes que fuesen sus defectos, era el único dique que se oponía al retorno de la tiranía peninsular. Si cometió grandes errores, sus enemigos domésticos nos fuerzan a correr un velo sobre ellos, para no ver en él sino al campeón de nuestra libertad política, al fiel soldado de la independencia y al mártir de la patria."

FACUNDO QUIROGA

DOMINGO F. SARMIENTO

Le llamaron _Tigre de los Llanos_, y no le sentaba mal esta denominación. La frenología y la anatomía comparada han demostrado, en efecto, las relaciones que existen entre las formas exteriores y las disposiciones morales, entre la fisonomía del hombre y la de algunos animales a quienes se asemeja en su carácter. Facundo, porque así lo llamaron largo tiempo los pueblos del interior--el general D. Facundo Quiroga, el Exmo. brigadier general D. Juan Facundo Quiroga, todo esto vino después, cuando la sociedad lo recibió en su seno y la victoria lo hubo coronado de laureles,--Facundo, pues, era de estatura baja y fornida; sus anchas espaldas sostenían sobre un cuello corto una cabeza bien formada, cubierta de pelo espesísimo, negro y ensortijado. Su cara un poco ovalada estaba hundida en medio de un bosque de pelo, a que correspondía una barba igualmente espesa, igualmente crespa y negra, que subía hasta los juanetes, bastante pronunciados para descubrir una voluntad firme y tenaz. Sus ojos negros, llenos de fuego y sombreados por pobladas cejas, causaban una sensación involuntaria de terror en aquellos en quienes alguna vez llegaban a fijarse; porque Facundo no miraba casi nunca de frente; por hábito, por arte, por deseo de hacerse siempre temible, tenía de ordinario la cabeza inclinada, y miraba por entre las cejas, como el Alí-Bajá de Monvoisin. El Caín que[458] representaba la famosa compañía Ravel me despierta[459] la imagen de Quiroga, quitando las posiciones artísticas de la estatuaria que no le convienen. Por lo demás, su fisonomía es regular, y el pálido moreno de su tez sentaba bien a las sombras espesas en que quedaba encerrada.

La estrechura de su cabeza revelaba, sin embargo, bajo esta cubierta selvática, la organización privilegiada de los hombres nacidos para mandar. Quiroga poseía esas cualidades necesarias que hicieron del estudiante de Brienne el genio de la[460] Francia, y del Mameluco oscuro que se batía[461] con los franceses en las pirámides, el virrey de Egipto. La sociedad en que nacen da a estos caracteres la manera especial de manifestarse: sublimes, clásicos, por decirlo así, van al frente de la humanidad civilizada en algunas partes; terribles, sanguinarios y malvados, son en otras su mancha, su oprobio.

[Illustration: JUAN FACUNDO QUIROGA

_Civilización y barbarie_ _Lithograph by P. Cadot_]

Quiroga es el hombre de la naturaleza que no ha aprendido aún a contener o a disfrazar sus pasiones, que las muestra en toda su energía, entregándose a toda su impetuosidad. Éste es el carácter original del género humano; y así se muestra en las campañas pastoras de la República Argentina.

Facundo es un tipo de la barbarie primitiva; no conoció sujeción de ningún género; su cólera era de las fieras; la melena de renegridos y ensortijados cabellos caía sobre su frente y sus ojos en guedejas como las serpientes de la cabeza de Medusa; su voz se enronquecía, sus miradas se[462] convertían en puñaladas; dominado por la cólera, mataba a patadas estrellándole los sesos a N. por una disputa de juego; arrancaba ambas orejas a una querida porque le pedía 30 pesos para celebrar un matrimonio consentido por él; y abría a su hijo Juan la cabeza de un hachazo, porque no[463] había cómo hacerlo callar; daba de bofetadas a una linda señorita en Tucumán a quien ni seducir, ni forzar podía; en todos sus actos mostrábase el hombre bestia aún, sin ser estúpido, y sin carecer de elevación de miras. Incapaz de hacerse admirar o estimar, gustaba de ser temido: pero este gusto era exclusivo, dominante hasta el punto de arreglar todas las acciones de su vida a producir el terror como expediente para suplir al patriotismo y a la abnegación; ignorante, rodeábase de misterios y se hacía impenetrable; valiéndose de su sagacidad natural, de una capacidad de observación no común, y de la credulidad del vulgo, fingía una presciencia de los acontecimientos, que le daba prestigio y reputación entre las gentes vulgares.

Es inagotable el repertorio de anécdotas de que está llena la memoria de los pueblos con respecto a Quiroga; sus dichos, sus expedientes, tienen un sello de originalidad que le daban ciertos visos orientales, cierta tintura de sabiduría salomónica en el concepto de la plebe. ¿Qué diferencia hay, en efecto, entre aquel famoso expediente de mandar[464]

## partir en dos el niño disputado, a fin de descubrir la verdadera madre,

y este otro para encontrar un ladrón?

Entre los individuos que formaban su compañía, habíase robado un objeto, y todas las diligencias practicadas para descubrir el ladrón habían sido infructuosas. Quiroga forma la tropa, hace cortar tantas varitas de igual tamaño cuantos soldados había; hace en seguida que se distribuyan a cada uno; y luego con voz segura, dice: "Aquél cuya varita amanezca mañana más grande que las[465] demás, ése es el ladrón." Al día siguiente formóse de nuevo la tropa, y Quiroga procede a la verificación y comparación de varitas; un soldado hay, empero, cuya vara aparece más corta que las otras. "¡Miserable!" le grita Facundo con voz aterrante, "¡tú eres...!" y en efecto él era;[466] su turbación lo dejaba conocer demasiado. El expediente es sencillo; el crédulo gaucho, temiendo que efectivamente creciese su varita, le había cortado un pedazo. Pero se necesita superioridad y cierto conocimiento de la naturaleza humana, para valerse de estos medios.

Habíanse robado algunas prendas de la montura de un soldado, y todas las pesquisas habían sido inútiles para descubrir al ladrón. Facundo hace formar la tropa y que desfile por delante de él, que está con los brazos cruzados, la mirada fija,[467] escudriñadora, terrible. Antes ha dicho: "Yo sé quien es", con una seguridad que nada desmiente.[468] Empiezan a desfilar; desfilan muchos, y Quiroga permanece inmóvil: es la estatua de Júpiter Tonante, es la imagen del Dios del juicio[469] final. De repente se avanza sobre uno, le agarra del brazo y le dice con voz breve y seca: "¿Dónde está la montura?..." "Allí, señor", contesta señalando un bosquecillo.--"Cuatro tiradores", grita entonces Quiroga.

¿Qué revelación era esta? La del terror y la del crimen hecha ante un hombre sagaz. Estaba otra vez un gaucho respondiendo a los cargos que se le hacían por un robo. Facundo le interrumpe diciendo: "Ya este pícaro está mintiendo; ¡a ver! cien azotes...." Cuando el reo hubo salido, Quiroga dijo a alguno que se hallaba presente: "Vea, patrón, cuando un gaucho al hablar está haciendo marcas con el pie, es señal que está mintiendo." Con los azotes el gaucho contó la historia como debía de ser, esto es, que había robado una yunta de bueyes.

Necesitaba otra vez y había pedido un hombre resuelto, audaz para confiarle una misión peligrosa. Escribía Quiroga cuando le trajeron el hombre: levanta la cara después de habérselo anunciado[470] varias veces, lo mira, y dice continuando de escribir:[471] "¡Eh!!!... ¡Ése, es un miserable! ¡Pido un hombre valiente y arrojado!" Averiguóse en efecto que era un patán.

De estos hechos hay a centenares en la vida de Facundo, y que al paso que descubren un hombre superior, han servido eficazmente para labrarle una reputación misteriosa entre los hombres groseros, que llegaban a atribuirle poderes sobrenaturales.

ESTEBAN ECHEVERRÍA

PEDRO GOYENA

Echeverría es uno de nuestros literatos más afamados. Sus composiciones líricas, sus poemas, sus escritos en prosa fueron leídos con avidez en los tiempos ya lejanos en que inició lo que puede llamarse el movimiento revolucionario de[472] nuestra literatura. Conviene que la joven generación se familiarice con aquel noble y vigoroso espíritu que condensaba, por decirlo así, todas las nociones de la ciencia social en la época en que vivió, y que supo abrir al arte anchos y nuevos caminos, por los cuales hallaron nuestros poetas un mundo entero de bellezas desconocidas. Echeverría era un hombre reflexivo, estudioso, inspirado, y amante de su patria. Podría presentársele[473] como el tipo del ingenio sud-americano, sagaz, delicado, flexible, apto para comprender las verdades que obtiene como premio la paciente investigación, y para sentir con viveza las emociones que los bellos espectáculos de la naturaleza despiertan en las almas noblemente apasionadas.

Los jóvenes que cultivan la literatura hallarán sin duda en la lectura de las obras de Echeverría,[474] placeres delicados y puros, enseñanzas fecundas y severas. Cuando se trata de evitar que los[475] hombres de letras se puerilicen en busca de una popularidad fácil y pervertidora, cuando se trata de hacerles adquirir esos hábitos meditativos indispensables para el progreso intelectual, Esteban Echeverría, desdeñoso como Horacio de la insipiencia[476] del vulgo, investigador concienzudo en las cuestiones de la ciencia y del arte, es todavía, después de la muerte, el bienvenido para los[477] pueblos del Plata.

Sus escritos políticos no son, no pueden ser ya, por la marcha natural e incesante de las ideas, una revelación sorprendente para sus conciudadanos, como lo fueron tal vez cuando el malogrado[478] argentino volvió al seno de su patria, después de beber a largos sorbos la ilustración europea; pero son y serán siempre un alto ejemplo para enseñarnos a disciplinar y dirigir las fuerzas intelectuales en orden a hallar la solución de los problemas que se refieren al bien de la sociedad.[479]

Nada tan eficaz para inspirar aversión hacia el hueco charlatanismo de los que hablan y escriben sin reflexionar, como la lectura de las obras de Echeverría. Él conocía los serios deberes del literato y sabía practicarlos con escrupulosa austeridad. No escribía para halagar las preocupaciones vulgares y alcanzar las victorias estruendosas, pero efímeras, obtenidas por los que dicen a gritos las necedades que el vulgo ama como a sus hijos; y sacrificaba siempre el efecto inmediato a las reglas del criterio artístico, inaccesible para la gran mayoría de personas que no tienen un gusto refinado. Escribió _La Cautiva_ en humildes octosílabos como para hacer contraste con los ampulosos alejandrinos a cuya sonoridad deben algunos versificadores su fama poco envidiable, probando que la poesía reside en las ideas y en el sentimiento, que las modestas formas de un metro sencillo pueden albergar dignamente la sublime inspiración del poeta.

Supo reconcentrarse en los senos de la conciencia y sondar pacientemente las profundidades del mundo interior, así como había estudiado las maravillas de la naturaleza. Esperó los favores de la musa en las horas silenciosas de austeras vigilias, y la invisible confidente bajó a su alma[480] con una frecuencia y una amabilidad de que pocos pueden jactarse a pesar de haberla invocado muchas veces. Rompió la tradición clásica a que[481] habían estado sujetas las generaciones poéticas de la República Argentina, quitó a nuestra literatura el carácter de "cosmopolitismo incoloro" que había tenido hasta entonces, inspirándose en las peculiaridades de nuestra naturaleza y de nuestra sociedad, e introdujo en la poesía las audaces franquezas de la expresión, que muestran con verdaderos matices y en todo su vigor los fenómenos del alma humana. Sus cuerdas favoritas eran las que se armonizan con la solemne majestad de la meditación y con los tiernos suspiros de la elegía.

En su alma se albergaba ese indefinible sentimiento en que se condensan, perdiendo mucho de[482] su amargura, _los males de la vida_, sin llegar a confundirse jamás con la horrible desesperación o la sarcástica indiferencia de los que han dado a la esperanza un eterno adiós. Su espíritu se oscurecía con las nubes de la tristeza como el mundo con las sombras del crepúsculo, pero brillaba también con los fulgores de halagüeñas visiones. Echeverría ha contemplado el ideal, ha sentido los dolores y los placeres de esa contemplación, y ha reflejado en bellas estrofas las variadas escenas de su drama interior.

EL CONGRESO DE TUCUMÁN

1816-1916

ERNESTO NELSON

Desde una humilde casa de adobe de la ciudad de Tucumán,[483] las Provincias Unidas de la Plata[484] lanzaron al mundo, el 9 de julio de 1816, la declaración solemne de su independencia. Fué ése un acto que, aunque más modesto que el celebrado cuarenta años antes por las trece colonias inglesas, tuvo igual si no mayor significación relativa en los destinos del pueblo que la realizaba. Esa declaración[485] audaz que se hacía seis años después[486] de iniciada la guerra separatista, en momentos en que las armas patriotas eran dominadas desde Méjico hasta Chile, tuvo la virtud de retemplar los espíritus abatidos, salvando acaso la suerte de las armas.[487] Proclamada[488] esa declaración en medio de una horrorosa anarquía, que habría de retardar por otro medio siglo[489] la unidad nacional, logró sin embargo polarizar los espíritus en el sentido de la democracia. Clausurado ese Congreso sin que sus tareas se viesen cumplidas, su papel en la historia fué el de un monumento inconcluso que recordará a los pueblos el deber sagrado de completar sus grandes líneas.

[Illustration: CASA DONDE SE REUNIÓ EL CONGRESO DE TUCUMÁN

_Blasco Ibáñez, Argentina y sus grandezas_]

Los lineamentos de las dos grandes revoluciones[490] de la independencia en el norte y en el sur del continente son demasiado diversos para que se los pueda superponer. No debe olvidarse que el grito revolucionario resonó en la América del Sur en 1810, cuando ya la Europa había olvidado la aventura a que se lanzara Francia en 1789; cuando[491] las acciones de la democracia habían sido despreciadas en el mercado político europeo, dominado como estaba por un escepticismo contra el cual tenía escasa acción el éxito relativo con que la América sajona había comenzado a poner en práctica sus instituciones democráticas. En el norte el deseo de instituir un gobierno propio[492] primaba sobre el anhelo de independencia, según lo comprueba el ofrecimiento de obediencia y de voluntaria contribución que hicieron las colonias inglesas al soberano; en el sur el deseo de independencia era lo primero y la forma de gobierno lo segundo. Fracasada la libertad de Francia en el imperio militar y desacreditada la república[493] por los crímenes del Año Terrible, la democracia[494] no tenía atractivos especiales para los promotores de la revolución, por lo menos para los espíritus más prácticos; antes bien esa forma de gobierno[495] concitaba peligros, entre los cuales el más grave era sin duda el de no alcanzar de la Europa el anhelado reconocimiento de la independencia.

Si éstas son razones históricas y por lo tanto ocasionales, otras más profundas y de un orden social hicieron el proceso diferente en ambos extremos de América; y por lo que toca a la del[496] Sur, más dramático y doloroso que en el Norte. El gobierno español había establecido un régimen colonial fundado en la opresión y el egoísmo, dentro de cuyo programa absoluto no cabía el ejercicio de la más débil iniciativa local. Tan profundo fué el sello impreso por el ejercicio de este paternalismo estrecho, que sus resabios son visibles todavía en la vida política de casi todas las naciones que estuvieron un tiempo sometidas a España. En muchas de ellas la evolución político-democrática ha sido entendida, a lo sumo, como el paso de la autocracia despótica al paternalismo benévolo. Aun hoy día el estudioso podría descubrir en la legislación de algunos países de la América española, una como presunción[497] de que el pueblo es el sujeto pasivo de la actividad social ejercida por el Estado, de quien se aguardan todas las iniciativas. El Estado,[498] por su parte, no hace mucho por modificar este concepto, antes bien se apresura a confirmarlo tomando[499] así toda carga que conduzca al progreso social. Hay la tendencia a mirar este progreso, este resultado, como el fin mismo de la actividad del Estado y de aquí que esas sociedades casi carezcan[500] de legislación y de órganos para instaurar procesos sociales que tengan en vista aquellos resultados, pero en los que intervenga la actividad general, con cuyo ejercicio se perfecciona la verdadera educación democrática.

Si esto ocurre en la hora presente, no es extraño que en los obscuros días de 1810, cuando la institución de la república había caído en descrédito, los fundadores de las nacionalidades hispanoamericanas no tuvieran una idea clara de la función social del gobierno democrático. Así se explica la creencia de que la perfección del estado político dependiera más de cierta virtud intrínseca de las leyes que de la virtud de los hombres. ¿No deseaban esos próceres "leyes tan perfectas que[501] fuera imposible al pueblo contravenirlas"? Se admitirá pues, que en la América española la fórmula lincolniana del gobierno _del_ pueblo, _para_ el pueblo y _por_ el pueblo, habría pecado por exceso,[502] al juicio de los legisladores que a lo sumo deseaban fundar un gobierno _para_ el pueblo, pero no veían la posibilidad, ni acaso tampoco la ventaja, de instituir gobiernos del pueblo y por el pueblo, excepto en cuanto reconocían la necesidad de que[503] los gobernantes estuvieran identificados con el pueblo por razón de su origen.[504] Como lo hace notar[505] nuestro Sarmiento: "el cabildo abierto sólo[506] admitía los notables de la ciudad, apartando al pueblo del lugar de la reunión, como lo repiten las actas de la época. En el pueblo vendrían indios, negros, mestizos, mulatos, y no querían abandonar a números tan heterogéneos la elección de magistrados, si estos habían de ser blancos, y de la clase burguesa y municipal."

En definitiva, todos los caracteres de nuestra revolución proceden de una modalidad social de las colonias hispanoamericanas, modalidad sobre cuyas consecuencias históricas nunca se insistirá[507] demasiado, pues proporcionan la clave para comprender la evolución política y el estado actual de esos pueblos. Durante el coloniaje existían allí la más brillante cultura y la ignorancia más densa. Por una parte esos países habían instituído la educación superior en sus universidades muchos años antes de que los primeros peregrinos arribasen a Plymouth; por otra, las clases inferiores de la sociedad unían a su falta de luces, la barbarie transmitida en las luchas con los elementos indígenas.

Estratificada así la sociedad, el historiador puede seguir una línea correspondiente de separación durante todo el proceso histórico. Dos factores, diferentes cuando no antagónicos, se desarrollaron[508] en esas sociedades al sonar la hora de la revolución. El uno el factor idealista, que pudiéramos decir, se inspiraba en un pensamiento aristocrático, siquiera sea dicho en su estricto sentido etimológico, puesto que respondía a la convicción de que[509] las clases superiores y cultas tienen la responsabilidad de tutela social. Para estas clases el problema político era un problema filosófico, dependiente en gran parte de una legislación apropiada. Aunque para los prohombres el gobierno más perfecto era el que garantizaba el mayor bien al mayor número, ése era el límite extremo de sus teorías democráticas. Dado el medio en que actuaban, ninguno de ellos hubiera ido tan lejos como para proclamar el derecho de todos y de cada uno a contribuir con su expresión individual a formar el ideal colectivo; a constituir, en suma, una nación que fuera expresión fiel de la cultura moral y social existente entonces en el pueblo. Ninguno se habría resignado a dejar en manos de las ciegas mayorías el futuro de la nación. Nadie habría llevado tan lejos su fe en los instintos de la colectividad. Creían, pues, en el gobierno de los mejores, es decir, de los que ellos creían tales, pues para medir los méritos de los hombres aplicaban el cartabón de la cultura y de la sabiduría y no el simple magnetismo personal ni otras cualidades elementales y primitivas, que en los estratos inferiores de la sociedad despiertan admiración y deciden la superioridad.

De acuerdo con este criterio, las naciones sudamericanas han dado a sus instituciones políticas un sello a veces diferente del que imprimieron a las suyas las colonias anglo-sajonas, diferencia, por otra parte, que nadie sería osado a condenar pues son variantes del problema que con su existencia plantea desde hace siglo y medio la democracia.[510] Para no detenernos sino en uno de esos contrastes, véase el diferente alcance que las naciones de la América hispánica han dado al concepto "representativo", respecto del sentido que ese término recibe en las prácticas políticas de la América inglesa. Según éstas, el gobierno representativo debe reflejar fielmente la fisonomía de la sociedad que representa; y para asegurar ese carácter, los representantes son emanación directa de las circunscripciones locales. El gobierno, pues, no puede nunca ser superior al pueblo, ni acaso para el espíritu de esas sociedades es deseable que lo fuese. Los países latinoamericanos han dado a la representación un significado menos estricto, haciendo que los representantes lo sean[511] en común de las grandes divisiones políticas, con lo cual se cumple el propósito de que la representación recaiga sobre las personas de mayor prestigio y sabiduría, residentes por lo general en las capitales y centros importantes.

El otro componente de la revolución argentina lo suministra el pueblo ignorante e ineducado, aunque celoso como pocos de su independencia personal. A despecho del papel pasivo que con la mejor intención se pretendía hacerle desempeñar[512] en el drama, ese pueblo fué el verdadero protagonista. Adivinó que llegaba el momento histórico de actuar y actuó, obrando según sus fieros y primitivos impulsos, exteriorizando los cuales[513] comenzaba en realidad su larga auto-educación política. La repugnante arena de las luchas fratricidas en que se debaten sus crudos intereses, ha sido en realidad la escuela de la democracia en Sud-América. Los caudillos locales que las turbas exaltaron, son el exponente y la expresión de las sordas voluntades colectivas. Aunque figuras menores[514] de la historia, siniestras a veces, no por eso son indignas del estudio del sociólogo.

[Illustration: ERNESTO NELSON]

El factor idealista de la revolución y de la organización nacional tiene su campo privativo de acción en la obra legislativa y de pensamiento; el otro en la acción concreta y visible de la negra anarquía y la sangrienta dictadura. Del choque de ambas corrientes, de su compenetración gradual, resulta la fisonomía política actual de la República Argentina, país donde el conflicto entre ambas formas de acción ha durado menos que en los otros, muchos de los cuales son todavía mundos políticos en formación, habiendo algunos[515] en los que el orden y el equilibrio aun no han aparecido. No sólo ha salvado la Argentina la época ígnea de las revoluciones, sino que su ambiente social permite ya que prospere en él la forma más delicada de la democracia, o sea el voto[516] secreto, cuyo advenimiento en las prácticas políticas de la gran república del sur tiene un significativo valor filosófico, como prenda de concordia y de colaboración entre las luces de la cultura y los instintos populares a cuyas inspiraciones esa ley entregó con plena confianza sus[517] destinos futuros. En la fisonomía actual del país los dos elementos de la evolución social han dejado impresa su huella. El espíritu democrático, ya madurado, coexiste con un pronunciado idealismo, un respeto casi religioso por la cultura, que ha llevado a las legislaturas y a las mansiones presidenciales hombres de pensamiento más bien que obreros de acción práctica, con decidida ventaja a veces para la exaltación del ideal político, si bien con alguna desventaja para la acción concreta inmediata. La constante calificación de cultura que ha servido de principal requisito al ejercicio del poder, ha impedido que éste caiga en manos mercenarias o bajo el dominio de inteligencias sin cultura que degradasen su función[518] social. Por eso ha sido motivo de sorpresa para los observadores inadvertidos el encontrar en las repúblicas latinas gobiernos no tan representativos como pudiera esperarse de la general falta de cultura de las masas. Los prestigios del mando, con su escuela de méritos y de honores para los servidores del país, las prácticas apenas atemperadas del paternalismo ancestral, han creado el anhelo del bien público llevado con extrema frecuencia hasta el sacrificio personal. Y si esta excesiva actividad central acaso obra, según se ha dicho ya, inhibiendo las actividades locales, no hay[519] duda que ha contribuído a revestir la función política de mayor dignidad y a darle el carácter de una defensa contra los avances del capitalismo. Un tipo tal de democracia traerá tal vez cierto exceso de intervención oficial que no se advierte en las democracias más homogéneas, en las que el estado recibe toda la savia de los estratos inferiores de la sociedad; pero sin duda evita la maléfica influencia de los poderosos intereses privados, de cuya presión son a veces resultado[520] legislaciones que disimuladamente los sirven.

Si la legislación constructiva y la demagogia destructiva constituyen respectivamente el anverso y el reverso de la vida nacional, en pocos momentos de la historia argentina se exhiben con mayor evidencia ni en forma más irreconciliable que en[521] el acto de celebrarse el Congreso de Tucumán. Se iniciaba esta asamblea después de seis años[522] de rotas las hostilidades con la madre Patria y sucedía a una serie de esfuerzos por dar forma política definitiva a la nueva nación. El Congreso era un incidente en el proceso idealista y llevaba[523] involucrados todos los caracteres de este último.[524] Así, no fué, ni podía ser, una emanación normal de las voluntades populares. Sus organizadores "poco se cuidaron de dar a la asamblea un origen democrático" y apenas representaba ésta una parte de las "provincias unidas" en cuyo nombre hablaba. Los caudillos habían aparecido. Uno[525] de ellos atraía hacia sí a Córdoba, Uruguay, Entre Ríos, Corrientes, y poco después a Santa Fé, mientras el Paraguay se mantenía en su aislamiento. El Congreso procuró pacificar a los rebeldes decretando indultos generales, envió delegados para calmar desavenencias entre aquellos y hasta empleó la fuerza para sofocar sediciones que estallaban a su alrededor. Las actividades[526] del Congreso eran, pues, denegatorias de todo carácter representativo y significaban el ejercicio de una actividad que se invocaba en nombre de los principios absolutos más bien que en los de la representación, por mucho que se estirara el significado de ese concepto. Dada la descomposición a que en los seis años de guerra habían conducido los excesos del individualismo desenfrenado, el Congreso se abrogó la misión tutelar a que se sentía llamado, ejerciendo una acción realmente ejecutiva que lo distrajo de los propósitos cardinales para que había sido convocado, es decir, la declaración de la independencia y para redactar la constitución que habría de regir la nueva nación.[527]

El anverso y el reverso de ese momento histórico están representados, respectivamente, en la composición del Congreso por una parte, y la composición de los partidos en lucha, por la otra. El Congreso era la expresión más acabada de la cultura del virreinato; sus miembros, productos de las universidades de Córdoba,[528] de Charcas,[529] de Santiago de Chile,[530] del Colegio de San Carlos,[531] todos ellos competentes, poseídos del patriotismo más acendrado. Como sombrío contraste, véase el estado general del país,[532] según lo pintó uno de los más ilustres miembros del Congreso:[533] "Divididas las provincias, desunidos los pueblos y aun los mismos ciudadanos, rotos los lazos de la Unión social, inutilizados los resortes todos para mover la máquina, erigidos los gobiernos sobre bases débiles y viciosas, chocados entre sí los intereses[534] comunes y particulares de los pueblos, negándose[535] algunos al reconocimiento de una autoridad común, enervadas las fuerzas del estado, agotadas las fuentes de la pública prosperidad, paralizados los arbitrios para darles un curso conveniente, pujante en gran parte el vicio y extinguidas las virtudes sociales (o por no conocidas o por inconciliables con el sistema de una libertad mal entendida), conducidos, en fin, los pueblos por senderos extraños--pero análogos a tan funestos principios--a una espantosa anarquía (mal el más digno de temerse en el curso de una revolución iniciada por meditados planes, sin cálculo en sus progresos y sin una prudente previsión en sus fines), ¿qué dique más poderoso podía oponerse a este torrente de males políticos que amenazaban absorber la patria y sepultarla en sus ríos que la instalación de un gobierno que salvase la unidad de las provincias, conciliase su voluntad y reuniera los votos, concentrando en sí el poder?"

A la anterior pintura habría que agregar que la[536] revolución estaba en una situación desesperada, cercadas como se hallaban las provincias por fuerzas españolas en Chile y en el Alto Perú. El[537] Congreso mismo debió trasladarse a Buenos Aires ante la aproximación del enemigo, que bajaba del[538] Norte.

En tales condiciones la valiente declaración de la Independencia, el 9 de julio de 1816, salvó la suerte de las armas galvanizando los entusiasmos del ejército y convirtiendo la revolución en invasora: pocos meses después, en efecto, San Martín cruzará los Andes para batir a España en Chile, desde donde, unidos los argentinos y los chilenos, iniciarían la expedición libertadora que heriría al enemigo en su corazón, Lima, para luego[539] engrosar el ejército de Bolívar a quien tocaría[540] dar el golpe definitivo al poder español en América.[541]

Dados los caracteres sociológicos de la revolución; dadas, además, las circunstancias en que se hallaba el país, según las describiera[542] Fray Cayetano Rodríguez,[543] no es de extrañar[544] que el Congresoc de 1816 fuese monarquista. En su seno, en efecto, se deslizaron los más extraños proyectos para alzar en el país un trono...: un trono cuya fuerza fuera capaz de asegurar el orden interior y cuyo prestigio diera al país las garantías morales y materiales que sin duda reclamaría Europa antes de reconocer la independencia de la nueva nación y de prestarle su poderosa alianza. Se pensó en traer[545] algún miembro de una casa real europea, y hasta se propuso restaurar con tal objeto la antigua monarquía incásica.

Nos parecen absurdos tales proyectos hoy que vemos lozano el árbol de la democracia que a todos los pueblos de América nos cobija; pero no se olvide que para entonces el Congreso de Viena había arrancado esa planta del suelo de Europa como cizaña peligrosa, sin que el débil retoño sajón hubiera dado todavía los ricos frutos que los tiempos le reservaban. Para los americanos de hoy, a uno y otro lado del ecuador, el patriotismo del suelo está reforzado por un patriotismo de principios, un noble orgullo de haber nacido bajo la estrella de la igualdad de ventajas; pero entonces la libertad no tenía el sentido noble que le han dado después los triunfos del individualismo. Felizmente, aun cuando el bando monarquista contaba con opiniones de tanto peso como las de San Martín y de Belgrano--al segundo de los[546] cuales el Congreso hizo el honor de oír en sesión secreta especial--y aun cuando la causa de la democracia tuvo una pobre defensa de parte de uno de los detractores de la monarquía, la buena[547] doctrina triunfó en esa hora crítica para la república y para la América toda. Como se ve, aquel instante de la historia es un punto de empalme en el cual los destinos del continente estuvieron en peligro de tomar otro carril que hubiera llevado las ideas y los hombres por otros campos de la acción política y social, transformando la vida de medio hemisferio y afectando tal vez seriamente la suerte de las instituciones democráticas en los Estados Unidos. Afortunadamente, en ese minuto supremo, una mano firme[548] se apoderó de la palanca que podía haber cambiado la marcha y antes de que los demás actores se percataran, un gran convoy de pueblos había entrado en la vía que conduce a los destinos[549] superiores de la humanidad.

Aunque el Congreso no dió al país la constitución que de aquél se esperaba, salvó, como se ha visto,[550] la suerte de la democracia. Por este solo hecho la posteridad le ha perdonado su ofuscación, sus vacilaciones entre el régimen republicano federal por el cual se pronunció primero y el centralista que luego adoptó, y hasta las veleidades monárquicas en que más tarde reincidió. En cambio, la luz que encendió en aquella hora vespertina señaló constantemente el puerto seguro a los pueblos que estuvieron a punto de extraviarse para siempre cuando cerró la larga noche de la[551] anarquía.

BUENOS AIRES EN 1815

VICENTE FIDEL LÓPEZ

(TITLE: =Buenos Aires=. The name Buenos Aires goes back to two legends. The one says that on landing the settlers exclaimed, "=¡Qué buenos aires!=", whence the name. The other, and more likely one, says that the sailors, hard pressed by bad weather, made vows to "=la Virgen de Buenos Aires=", their patron saint, and upon landing safely named the place Buenos Aires, in gratitude to her.)

Se necesita hacer un esfuerzo de imaginación para comprender hoy lo que era Buenos Aires ahora setenta años. La porción urbana que servía de asiento a la iniciativa política y gubernamental de la comuna, ocupaba un radio bastante modesto. Tomando por texto el plano de la ciudad, que, por orden del virrey Avilés, levantó en el año de 1800 el señor don Pedro Cerviño, agrimensor y piloto muy competente, se ve que los _suburbios_, es decir, la parte en que no había paredes sino cercos de _tunales_, comenzaban, por el sur, en las manzanas limitadas hoy por las calles de Méjico y de Chile. A ese lado, la ciudad quedaba separada de sus orillas por esa _avenida_ caudalosa de las lluvias que llaman el _tercero_ del[552] sur, cuyo nombre antiguo era el _Puente de los Granados_, porque atravesaba terrenos de la propiedad de la familia de este nombre, a la que pertenecía la virtuosísima madre de nuestro amigo y co-redactor D. Juan María Gutiérrez.[553] Allí comenzaban ya los cercos que encerraban una infinidad de huecos o eriales atravesados por sendas, y en cuya extensión vivían, en casas muy modestas, no sólo las familias pobres, sino también un extenso número de las de mediana condición, sin necesidad y sin idea ninguna de la riqueza. El amueblado de una familia común podía calcularse, cuando más, entre cien y ciento cincuenta pesos de plata. Duraba de una generación a la otra, y no se renovaba jamás sino por piezas insignificantes. La mesa y el mantenimiento se reducía, en general, al gasto de dos a[554] cuatro reales por día, sin dejar de ser abundante y suculenta, porque todos tenían aves y verduras en sus corrales, y lo único que se compraba era la carne y el pan.

Estos suburbios, muy bien caracterizados por Cerviño con el nombre de _tunales_, se corrían desde el _Puente de los Granados_ (en la calle del Perú), siguiendo una línea oblicua hacia el noroeste, hasta la plaza de Monserrat, que quedaba lindera, diremos así, con el despoblado; y que era por lo mismo un _suburbio_ popular de los más poblados, y muy turbulento por cierto. La iglesia y la parroquia de la Concepción quedaban naturalmente entre las quintas y entre los cercos agrestes de las _orillas_. Entre Monserrat y la _Plaza Nueva_ (hoy _Mercado del Plata_) había unas cuantas manzanas de población algo compacta aunque de pura clase pobre; y lo que es hoy calle de _Salta_ quedaba entonces entre los eriales y los huecos, que eran verdaderos matorrales de hinojos y de cardos, erizados de arbustos de sauco, y de montes de durazneros que servían para abastecer de leña a la población. En toda la línea del norte, que es[555] hoy la calle de _Corrientes_, comenzaban de nuevo los tunales, los huertos, los cercos agrestes, los eriales con sendas, hasta el _Retiro_, donde estaba la Plaza de Toros, y cuyas cercanías estaban rústicas y muy pobladas de _orilleros_. Había también por allí algunas quintas, que eran verdaderas soledades bastante difíciles de cuidar: campo de la justicia de los prebostes de la Hermandad.[556]

En un país tan pluvioso como el nuestro, formado por terrenos de aluvión, es evidente que entonces no podía haber caminos públicos en un estado de mediano servicio. Los pantanos rodeaban la ciudad haciendo un verdadero laberinto de _sendas_ y de _portillos_, que requerían una especial vaquía de parte de los que tenían que practicarlos. Más atrás de la zona solitaria de las quintas, había algunas chacras extensas erizadas de montes, de espinillos y de durazneros, entre los cuales eran célebres, como abrigos de bandidos, el monte de campana cerca de lo que es hoy la _Floresta_, el monte de Castro, entre Flores y Morón, el callejón de Ibáñez; a los que no les iban en zaga otros lugares, que aunque más cercanos, tenían también malísima fama; como el hueco _de los Sauces_, los cercos de los _Ejercicios_, la quinta de _Rivadavia_, el paso de Burgos, el hueco de _Cabecitas_ y el de _doña Ingracia_; y sobre todo, los _zanjones_ del _tercero del norte_, que eran hasta 1830 uno de los puntos más selváticos y agrestes que pudiera tener a su costado una ciudad civilizada y revolucionaria[557] como era la de Buenos Aires en 1815.

Era natural que el centro más urbano y más noble de la Comuna

## participase en algo de las malas condiciones de sus _suburbios_. La

carestía de la piedra, la dificultad de sacarla de la Banda Oriental, por falta de brazos aptos y por falta de buques[558] en que conducirla, hacían que apenas hubiese[559] una que otra calle, malísimamente empedrada. Se conocía por calle _del Empedrado_ la que hoy es[560] de la _Florida_; y no es poca lástima que se le haya quitado este título original de _nobleza_, que le corresponde en la tradición de la cultura de nuestra ciudad. Las lluvias copiosísimas de aquellos tiempos han dejado fama en el recuerdo de nuestros padres. Al correr como torrentes, para salir al río, o para empozarse en los pantanos, se llevaban gran parte del piso, abriendo curvas de zanjas profundas y de precipicios entre una y otra acera, y hacían imposible atravesar las calles (fuera de ocho o diez cuadras en el centro) por otra parte que por las esquinas, donde había apoyos de grandes piedras puestas a distancia para afirmar el pie. Era tal este estado, que en la parte que es hoy calle de _Cangallo_ (entre Florida y Maipú) había lagunas donde se ahogaron algunos lecheros en tiempos del virrey Vértiz, como consta de documentos oficiales.

Por la noche, esta espléndida ciudad de Buenos Aires, que hoy enrojece su atmósfera con los reflejos del gas, presentaba un aspecto desolado, si es que las tinieblas pueden tener aspecto. A lo largo de la calle del _Correo_ (hoy _Perú_) se divisaban de un extremo a otro, cuatro linternillas diminutas que señalaban las cuatro mesitas en que los loteros privilegiados por el Cabildo expedían cedulillas, arrimados a la pared y con un pequeño farol que era la única luz de esa calle central. Las veredas eran de mal ladrillo, húmedas, estrechas, desiguales, y temblorosas encima del barrial en que tenían su asiento; y en muy pocas calles las había.[561]

Buenos Aires era una ciudad baja, aplastada y cubierta con las capuchas de los tejados de feísimo aspecto; que tenía, sin embargo, la reputación de[562] la belleza entre las otras ciudades españolas. Pero esa fama le venía de sus habitantes, más bien que de su suelo. En ambos sexos, ellos eran de espíritu alegre y suelto; de alma impresionable y simpática; admiradores entusiastas y copistas ardientes de las grandes novedades de la civilización. Naturalmente inclinados a lo liberal; con algo de aturdido y de liviano, pero siempre bien inspirados, inclinados a la pompa y halagados por la vanagloria que viene de hacer el bien y de realizar hazañas. La sociedad era por esto expansiva y hospitalaria. Su arrogancia era abierta, porque consistía siempre en el anhelo de que su revolución y sus progresos sirviesen a todos,[563] e hiciesen de nuestro suelo y de nuestras leyes, el abrigo de todas las razas del mundo que no estuvieran bien avenidas en el suyo.

Tal era entonces la capital, en cuya frente el[564] poeta de la revolución había escrito estos versos tan arrogantes como adecuados, entonces, al genio de la Comuna:

Calle Esparta su virtud: Su virtud calle Roma; ¡Silencio! que al mundo asoma La gran capital del Sud.

Pero, ésta era la ciudad que había hecho la Revolución de Mayo, que la había defendido y salvado contra todo el poder de la España, proclamando los principios más elevados, más generosos y más humanitarios de la civilización moderna. Ésta misma era la ciudad que había vencido y rendido dos ejércitos ingleses; que había deshecho y apresado tres escuadras españolas; que había plantado la bandera argentina en las murallas de Montevideo; que iba con un paso seguro a reconquistar a Chile, a libertar al Perú, y a llevarle soldados a Bolívar para ganar la batalla famosa de Junín y libertar a Quito. Para motejar, entonces, la arrogancia de la cuarteta, sería preciso ver cómo podrían borrarse de la historia, o como podrían motejarse los hechos gloriosos que la inspiraron.

BUENOS AIRES

LAS TIENDAS ANTIGUAS

LUCIO V. LÓPEZ

No era entonces Buenos Aires lo que es ahora. La fisonomía de la calle del Perú y de la Victoria ha cambiado en los veintidós años transcurridos: el _centro_ comenzaba en la calle de la Piedad y[565] terminaba en la de Potosí, donde la vanguardia de las tiendas estaba representada por el establecimiento del señor Bolar, local de esquina, mostrador[566] democrático al alba, cuando cocineras y patronas madrugadoras acudían al mercado, y burgués, si no aristocrático, entre las siete de la noche y el toque de las ánimas. El barrio de las tiendas de tono se prolongaba por la calle de la Victoria hasta la de Esmeralda, y aquellas cinco cuadras constituían en esa época el _boulevard_ de la _fashion_ de la gran capital.

Las tiendas europeas de hoy, híbridas y raquíticas, sin carácter local, han desterrado la tienda porteña de aquella época, de mostrador[567] corrido y gato blanco formal sentado sobre él a guisa de esfinge.

¡Oh, qué tiendas aquéllas! Me parece que veo sus puertas sin vidrieras, tapizadas con los últimos percales recibidos, cuyas piezas avanzaban dos o tres metros al exterior sobre la pared de la calle; y entre las piezas de percal, la pieza de pekín lustroso de medio ancho, clavada también en el muro, inflándose con el viento y lista para que la mano de la marchanta conocedora apreciase la calidad del género entre el índice y el pulgar, sin obligación de penetrar a la tienda.[568]

Aquélla era buena fé comercial y no la de hoy, en que la enorme vidriera engolosina sin satisfacer las exigencias del tacto que reclamaban nuestras madres con un derecho indiscutible. ¡Y qué mozos! ¡Qué vendedores los de las tiendas de entonces! ¡Cuán lejos están los tenderos franceses y españoles de hoy de tener la alcurnia y los méritos sociales de aquella juventud dorada, hija de la tierra, último vástago del aristocrático comercio al menudeo de la colonia! No pasaba una señora ni una niña sin tributar los más afectuosos saludos a la rueda de contertulianos sentados cómodamente en sillas colocadas en la calle y presididos por el dueño del establecimiento. Y cuando las lindas transeuntes penetraban a la tienda, el dueño dejaba a sus amigos, saludaba a sus clientas con un efusivo apretón de manos, preguntaba a la mamá por "_ese caballero_",[569] echaba algunos requiebros de buen tono a las[570] señoritas, tomaba el mate de manos del _cadete_ y lo ofrecía a las señoras con la más exquisita amabilidad; y sólo después de haber cumplido con todas las reglas de este prefacio de la galantería, entraban clientas y tenderos a tratar de la ardua cuestión de los negocios.

Había siempre en las tiendas de antaño un olor inextinguible a tripe, porque nunca faltaban cuatro o seis grandes cilindros de tripe inglés formados a la entrada de la casa, que, a su calidad de mercadería de fondo, reunían la ventaja accesoria de servir de poyos para sentarse los tertulianos[571] habituales del establecimiento. Y después los mostradores estaban alfombrados con tripes representando todo un jardín zoológico de fieras estampadas, tigres, panteras, gatos monteses y leones rubicundos, reposados majestuosamente sobre paisajes historiados de selvas de lana, con que las fábricas de Manchester reemplazaban en nuestras mansiones aristocráticas de entonces la carencia de Aubusson y de Gobelinos[572].

¡Qué agilidad aquélla con la que el patrón, apoyándose sobre la mano izquierda, saltaba el mostrador! ¡Qué gracia con la que desplegaba ante los ojos de las clientas, de un golpe, y como un prestidigitador, la pieza de percal, de muselina o de _barège_ envuelta alrededor de la tablilla, que quedaba, desnuda de su preciosa mercancía, abandonada indiferentemente sobre el mostrador! ¡Qué elasticidad de movimientos, qué vertiginosa rapidez, la que el tendero de aquel tiempo desplegaba para medir sobre la vara el lote vendido, dejándolo[573] amontonarse ampulosamente sobre el mostrador con elegante negligencia, acariciando el género con los dedos, llevándolo a los ojos de la compradora, poniéndoselo en la mano, restregándolo para justificar la falta absoluta de goma y otras añagazas de fábrica, y hasta trayendo el único vaso de la trastienda lleno de agua, para ensopar en él el extremo de la pieza de muselina y justificar la tinta indeleble de la tela!

CON RUMBO A LA ESPERANZA

VICENTE BLASCO IBÁÑEZ[574]

Europa pierde anualmente una parte de su población, insignificante por el número si se la compara con la gran masa humana que habita su suelo, valiosa por las iniciativas enérgicas y el coraje que demuestra al abandonar la tierra patria con rumbo a lo desconocido.

Todas las semanas apártanse de sus costas enormes buques, que vomitando humo se lanzan a través de las infinitas y azules soledades, repleto el cóncavo vientre de carne humana, que sufre, se agita, sueña o se estremece con los internos espejismos de la esperanza. Salen de los muelles escarchados y brumosos del Báltico; de los puertos ingleses, negros de polvo de hulla, en cuyo ambiente grasoso parece esparcirse un vago perfume de té y tabaco con opio; de las costas de la Francia oceánica, que opone sus bancos vivos de[575] mariscos y los obscuros pinares de sus landas a los rabiosos asaltos del fiero golfo de Gascuña; de las bahías españolas, inmensas copas de tranquilo azul, sobre las cuales trenzan y destrenzan las gaviotas el blanco aleteo, como asustadas por el intempestivo chirrido de una grúa o el mugido de una sirena; de las escalas del Mediterráneo, sonrientes y adormecidas bajo la ardiente lluvia del sol; ciudades blancas, con la alba crudeza de la cal o la suave y aristocrática del mármol; ciudades en cuyos embarcaderos flota un ambiente de hortalizas marchitas y frutos sazonados, y en las que el viento de tierra lleva hasta los buques, junto con el nupcial aliento del naranjo y el varonil incienso del almendro, briosos rasgueos de la guitarra ibera, los repiqueteos del tamboril[576] provenzal y lánguidos arpegios de las mandolinas italianas.

Los gigantes marinos mueven las invisibles uñas de sus hélices y se despegan de la tierra. Su proa, como un hocico inteligente, parece husmear el horizonte para adivinar la senda a traves del infinito, y en torno de su grupa rebullen convertidas[577] en jabonosa espuma las aguas grises o negruscas de los mares septentrionales, las azules ondulaciones atlánticas o las verdes linfas mediterráneas, pobladas de chisporroteos de sol y escamas de oro, que pasan y se renuevan como estrellas fugaces en las glaucas profundidades.

* * * * *

Desapareció la tierra: agua por todas partes. El azul blanquecino del cielo sobre el azul negrusco[578] de las olas. La proa que se alza hasta ocultar la faja del horizonte o se hunde elevando sobre su ángulo la lejana línea del mar, como una muralla oscura; la popa, que parece desplomarse en el abismo a cada ondulación, o al remontarse acaricia algunas veces el espacio con infructuosas paletadas de sus hélices; el mugir lejano de las máquinas en lo más profundo de las entrañas del leviatán de acero, revelan únicamente el movimiento,[579] la marcha. Sin esto el buque parecería inmóvil encantado en medio de la inmensidad[580] circular y monótona. Avanza y avanza, y siempre parece estar en el mismo sitio, en el centro exacto del circo infinito.

¿Adónde va el buque a través del misterio azul? ¿A qué lejana tierra de ensueño conduce su cargamento de miseria y esperanza?...

* * * * *

Hace años, estos férreos transportadores de hombres seguían todos el mismo rumbo, con la tenacidad rutinaria del rebaño que, una vez aprendido un camino, no sabe salirse de él.[581]

Al abandonar las costas europeas ponían la proa al Oeste, siguiendo los mares septentrionales agitados o brumosos. Todos se daban cita en las costas de una inmensa nación, tragaderos insaciables[582] de hombres, olla hirviente de todas las razas, tierra de prodigios monstruosos, de iniciativas desconcertantes en fuerza de ser grandiosas; país rodeado de una leyenda de maravillas, con minas de oro más opulentas que las del tiempo de Salomón,[583] edificios de mayor altura que la torre de Babel[584] o los pensiles de Semíramis, e invenciones[585] como no las soñaron los antiguos magos.

Ahora ya no navegan todos los gigantes del mar con rumbo a los Estados Unidos de la América del Norte. El camino se ha bifurcado. El colosal rebaño de humo y acero se reparte, y mientras unos marchan todavía hacia el Oeste para llevar las últimas provisiones de energía humana al pueblo más progresivo de los tiempos modernos, otros ponen la proa al Sur en busca de un nuevo país abierto a la ilusión y al noble espíritu aventurero de los que desean cambiar de medio.

En todas las épocas de la Historia han existido ciudades de renombre mundial, ciudades-esperanza[586] hacia las cuales se han vuelto con anhelante deseo los ojos de los hombres. Lo que la gloriosa Atenas fué para los artistas de remotos siglos, lo que representó Roma para los varones del mundo antiguo, que veían en ella un escenario sonoro de[587] su actividad intelectual, lo han sido otras poblaciones[588] para los hombres ansiosos de conquistar rápidamente una posición económica sin tropezarse con las trabas y obstáculos que oponen las sociedades viejas y exuberantes de población.

El nombre de estas ciudades de prodigios evoca imágenes de suntuosidad y amontonamiento de riquezas; sugiere la visión de fortunas amasadas vertiginosamente; suena en los oídos con el sugestivo retintín del oro, y todos los valerosos en el eterno combate de la vida corrieron a ellas con la desesperación heroica del que ansía morir o abrirse paso.

Bagdad, la mágica Bagdad de _Las mil y una_[589] _noches_, ha hecho soñar durante mil años a los pueblos orientales, que veían en la lejana metrópoli del Tigris inmensos tesoros guardados por los genios y las peris para premios de los buenos.

La medioeval Toledo, patria de mágicos prodigiosos,[590] brujos omnipotentes y alquimistas fabricantes de oro, ocupó la imaginación de los europeos siglos y siglos, evocando en su sencilla fantasía montones inmensos de monedas rutilantes, cuevas rellenas de barras del precioso metal, palacios carcomidos, próximos a hundirse bajo el[591] peso de inauditas riquezas. ¡Ser brujo de Toledo! ¡Poseer la receta misteriosa para la fabricación del oro!... Esta ilusión estaba tan arraigada en el alma medioeval, que ha perdurado a través de los siglos, y aun hoy las viejas judías de Salónica[592] y Constantinopla que guardan las tradiciones de España, patria de sus mayores, cantan viejos romances a la gloria de la ciudad del Tajo y sus fantásticas riquezas.

Durante la colonización hispanoamericana, el renombre de una ciudad casi desconocida ahora, conmovió el mundo. ¡Potosí!... Al pronunciar[593] este nombre veíase con la imaginación un monte inmenso de engañosa corteza terrena, en la que bastaba arañar un poco para que quedasen al descubierto las entrañas de metal deslumbrador. Semejantes al rey Midas de la[594] leyenda, que convertía en oro todo cuanto tocaba, los hombres de este país de maravillas vivían rodeados de una abrumadora y forzosa suntuosidad. La plata valía menos que el hierro y la loza grosera. De plata eran las herramientas del trabajo, los objetos de usos más viles, las vajillas ordinarias, y hasta los guijarros con que se apedreaban los muchachos.

¡Potosí! ¡Mágico nombre!... En Europa los labriegos se hacían soldados para poder llegar en son de conquista al famoso país: los estudiantes y los clérigos cambiaban las negras bayetas escolásticas por el coleto de ante y la espada del aventurero: hasta los nobles abandonaban el regalo y las intrigas de la corte y partían a la conquista del Vellocino, despreciando la renta[595] vulgarísima y reposada de sus cortijos, toradas y tierras de pan llevar, ante la esperanza de una[596] fortuna inmensa, rápida, fulminante, en un país donde acababa de realizarse el secular ensueño de El Dorado.[597]

Luego, durante una mitad del siglo XIX, otro nombre de América hizo palidecer el de la famosa[598] ciudad del Alto Perú. ¡California! ¡Los _placeres_ de oro inmediatos al Pacífico!... Y los soñadores de Europa que habían dedicado de antemano su vida a la aventura y al peligro, corrieron al encuentro de esta nueva resurrección de la Quimera que agitaba sus escamas de oro al otro lado[599] de los mares: y las gentes de simple entendimiento y férrea voluntad les siguieron en esta peregrinación hacia la riqueza, descuajándose de la existencia sedentaria, arracándose de las raíces que les unían a la aldea natal, al campo alimentador de su estirpe, para afrontar los peligros de una correría errante e incierta.

Hoy todos estos nombres no son más que recuerdos históricos, rótulos sonoros de ilusiones muertas, de esperanzas hechas polvo. El metal precioso, que era su alma, desapareció arrastrado por la circulación mundial, y sólo queda la mísera[600] máscara que lo contuvo, ruinas que hablan con su triste aspecto de una esplendidez desaparecida para siempre.

Pero la humanidad necesita una ilusión, una esperanza de riqueza que la acaricie en sus horas de desengaño y penuria, y otro nombre ha venido a sustituir a los mágicos nombres antiguos:... ¡Buenos Aires!

Es necesario ser europeo para comprender lo que estas palabras significan en el Viejo Mundo. ¡Buenos Aires!... Al pronunciar este nombre, la imaginación no ve minas de oro, tesoros resplandecientes que se ofrecen a la codicia del recién llegado sin más trabajo que agacharse para poseerlos. Hoy hasta los más ilusos saben que la conquista de la riqueza supone esfuerzo, y Buenos Aires, a través de las más optimistas fantasías, aparece siempre como un El Dorado del trabajo. Lo que este nombre evoca en la mente de los peregrinos mundiales que marchan hacia la tierra argentina no es una visión de oro, sino de rebaños infinitos, al lado de los cuales parecen míseras tropillas los ganados bíblicos de los profetas y la fortuna pastoril de los pueblos nómadas de la antigüedad; campos inmensos como un océano terrestre sobre los cuales tiene el cielo los mismos espejismos y rutilantes atardeceres que sobre el mar; suelos de maravillosa fecundidad, que sólo hay que abrirlos con el surco para que surja al momento, en forma de espléndidas cosechas, una energía fecundante, resto sin duda de las primeras fuerzas que presidieron la formación planetaria y que han estado dormidas durante miles de siglos en las entrañas del globo.

[Illustration: VISTA DEL PUERTO DE BUENOS AIRES

_Copyright by Underwood & Underwood, N. Y._]

Buenos Aires, cuyo nombre se confunde con el de todo el país argentino en la simple imaginación de muchas gentes, significa la fortuna por el trabajo. Pero hasta este trabajo tiene algo de maravilloso, de inaudito, de nunca visto. El trabajo europeo es para el emigrante una esclavitud penosa, ingrata, degradadora, de la que quiere librarse para siempre: escasos jornales, que apenas si bastan[601] para la satisfacción de las necesidades más primarias; imposibilidad del ahorro como medio de cambiar algún día de posición; falta absoluta de esperanza de mejoramiento; largas temporadas de famélico descanso por abundancia excesiva de brazos, y por encima de todo esto el fatalismo social del mundo viejo, que marca al pobre desde que nace, condenándolo a permanecer eternamente abajo, sin una ilusión, sin un resquicio en su mísera obscuridad, por donde pase la mano de la Fortuna y le busque a tientas tirando de él hacia lo alto.

¡Buenos Aires!... Este nombre hace soñar al desesperado. Al repetirlo mentalmente se siente fortalecido, con energías centuplicadas para la lucha. ¡Trabajará! el trabajo no le da miedo. Desarrollará una actividad triple o cuádruple que en Europa sin sentir cansancio, porque verá inmediatamente en sus manos el resultado de sus esfuerzos y conocerá la remuneración amplia y generosa. Sus brazos van a ser algo solicitado y respetado, con un valor positivo, sin el desprecio de la infinita concurrencia. Al fin va a entrar en relación con el dinero, antes invisible, y el trabajo le buscará, en vez de marchar tras él implorándolo como una limosna.

Hay además en todo emigrante algo de esperanza novelesca; la quimera que acompaña siempre a los hombres, aun a los de pensamiento más rudimentario, en todas las empresas de su vida. ¡Buenos Aires!... Al conjuro de este nombre surgen en la memoria historias maravillosas de rápidas y enormes fortunas; cuentos reales de lo que pudieran llamarse _Las mil y una noches_ de la riqueza moderna: historias de españoles que llegaron al suelo argentino sin otro haber que un hato de ropa al hombro, para juntar en los años de su existencia veinte millones de pesos y extensiones de tierras grandes como provincias: historias de italianos que emprendieron el viaje para ser músicos en cualquier teatrillo de extramuros y acabaron poseyendo centenares de leguas en la fecunda Pampa. ¿Por qué han de ser ellos los únicos? Lo que ocurre a un hombre, ¿no puede ocurrirle a otro?

--¡Quién sabe!... ¡Quién sabe!...

Y murmurando mentalmente palabras de esperanza, se duermen sobre las cubiertas en la noches templadas de la travesía, unos contra otros, confundiendo miserias e ilusiones, como dormían en sus campamentos, muchas veces sin comer y transidos de frío, los soldados de Napoleón, pensando en el majestuoso Murat,[602] antiguo mozo de mulas; en el rey Bernadotte[603], nacido en una panadería; en todos los príncipes, mariscales y monarcas venidos de abajo, lo mismo que el último granadero; recuerdos que inflamaban su entusiasmo, borrando con el cálido esponjazo de la ilusión penalidades y desalientos.

¡Buenos Aires!... ¿Qué misterioso poder hace circular este nombre por toda Europa? ¿A impulsos de qué ley surge siempre con caracteres de fuego en la negra pesadilla del desesperado que recuerda con terror los compromisos y miserias del día siguiente? ¿Quién lo murmura, como un tenue susurro de esperanza, al oído de todos los que desean cambiar de suelo y de existencia?

Años atrás el Gobierno argentino fomentaba directamente la inmigración, tenía agentes reclutadores en todas las naciones, pagaba los pasajes; pero ahora hace mucho tiempo que ha abandonado este sistema. Ya no se cuida de atraer gente, pues tiene confianza en las excelentes condiciones del país y sabe que aquélla no ha de faltarle. Deja que el emigrante llegue a impulsos de su propia voluntad, costeándose el viaje (con lo que evita en parte el contingente de mendigos profesionales), y sólo se encarga de auxiliarle y dirigirle desde que pisa el suelo argentino. ¿Quién, pues, aconseja al emigrante europeo este viaje? ¿Quién ha lanzado el nombre mágico, evocador de esperanzas, en el escondido valle del centro de Europa, en la casa de madera perdida bajo las nieves de la estepa rusa o los fiords noruegos, en la exigua aldea de pescadores a orillas del Atlántico y del Mediterráneo, o en los barrios policromos de las tortuosas y dormidas ciudades de Oriente?...

Se dirá que los más[604] de los que emigran tienen parientes o amigos establecidos desde muchos años antes en la tierra argentina. Cerca de dos millones de extranjeros viven en ella, y éstos, satisfechos de su nueva existencia y gozando de una prosperidad--por escasa que sea--siempre superior a la que disfrutaban en el viejo continente, ejercen una atracción poderosa sobre su lejana patria.

Muchos de los que se embarcan sienten acallada su zozobra por la seguridad de que alguien les espera en la orilla americana. El muchachuelo español de boina azul que entona canciones en los bailoteos de a bordo, lleva oculta en el pecho una carta para el paisano y pariente que salió hace años de la aldea asturiana o la casería vasca para no volver más, sobreviviendo en la memoria de la familia y el vecindario con el prestigio de lejanas y fabulosas riquezas. El personaje omnipotente es almacenero en el campo, tiene un boliche en las inmensidades de la Pampa o Río Negro, y[605] el muchachuelo, apenas desembarque, pasará por Buenos Aires velozmente, yendo a caer en línea recta tras un mostrador, centenares de leguas tierra adentro, donde con una adaptación sonriente, como si hubiera salido de la casa paterna un día antes, comenzará a servir copas a los parroquianos de poncho, chiripá, bota de potro y sonoras[606] espuelas, que tal vez saluden a un futuro millonario en el listo _galleguito_. Los hebreos del lejano Oriente llevan recomendaciones fraternales para sus correligionarios de Buenos Aires dedicados a industrias urbanas, o para los que cultivan las colonias de Entre Ríos. Los italianos cuentan[607] siempre en Argentina los parientes a centenares. Algunos de los que van en el buque han hecho el viaje varias veces. Son _golondrinas_ que llegan[608] en la época de la recolección de las cosechas, cuando se pagan los jornales a precios exorbitantes, y luego, con los ahorros bajo el ala, emprenden el viaje de retorno, tomando el transatlántico como quien toma el tranvía. Muchos que llegan por primera vez serán colonos, peones del campo, al lado de los amigos que les precedieron, o se dedicarán bajo su dirección y consejo a todas las faenas urbanas.

Es cierto que una parte de emigración actual va a la Argentina atraída por los compatriotas que hicieron antes el viaje, o recomendada a éstos. Pero, ¿quién atrajo y aconsejó a los que llegaron primeramente por su propia iniciativa? ¿Quién impulsa ahora a los que se presentan solos, sin apoyos ni conocimientos, fiados al buen gesto del destino? ¿Quién ha hecho que el recuerdo de Buenos Aires surja como una suprema solución en el ánimo de todo europeo que atraviesa uno de esos conflictos que cambian una vida?

Cada grupo cosmopolita que llega a los muelles de Buenos Aires es una nueva prueba de la fama mundial de la ciudad-esperanza, moderna Sión para todos los que ansían paz, trabajo y bienestar.

Su nombre circula por el mundo viejo como una brisa dulce que despierta las almas adormecidas. Las razas sin patria y los pueblos que empiezan a dudar de la que tienen por no encontrar en su seno más que pobrezas y opresiones, sienten como un rejuvenecimiento al pensar en este país maravilloso donde se realizan los más asombrosos _avatares_. Es la tierra donde el holgazán se siente activo, el apático se mueve con los entusiasmos del optimismo, y el que era en el viejo continente torpe e inútil, deformado por la estrechez del ambiente natal, surge del duro quiste rutinario con originales iniciativas, como si le inspirase el nuevo medio.

"¡Buenos Aires!", murmura el viento en las noches invernales, al colarse por el cañon de la chimenea en la cocina campestre, española o italiana, donde la familia pasa las horas triste y silenciosa, rumiando cómo podrá evitar al día siguiente el embargo de los cuatro terrones que[609] constituyen su fortuna, o cómo adquirirá el pan necesario: "¡Buenos Aires!", muge el vendaval cargado de copos de nieve al filtrarse por entre los maderos de la isba rusa: "¡Buenos Aires!", parece escribir el sol en arabescos temblones de[610] luces y sombras en los muros calizos de la callejuela oriental, ante los ojos del pobre otomano, encorvado por la servidumbre y el miedo: "¡Buenos Aires!", repiten las alas de oro de la Ilusión cuando vuela de reverbero en reverbero, a altas horas de la noche, por los desiertos bulevares[611] de las grandes metrópolis europeas, precediendo los pasos del pobre desesperado, sin hogar, sin pan, que estudió para morirse de hambre, que ha visto fracasadas por falta de ambiente todas sus iniciativas, y tal vez piensa en el suicidio.

[Illustration: VICENTE BLASCO IBÁÑEZ

_Blasco Ibáñez, Argentina y sus grandezas_]

Y todos, sin distinción de razas y clases, ignorantes e intelectuales, fuertes o humildes, al conjuro de este nombre ven alzarse en el último término del paisaje de su fantasía, bañada por la luz verde de la esperanza, una mujer majestuosa, pero de esbeltez juvenil, sin la pesadez imponente de la matrona; una mujer blanca y azul como las[612] vírgenes soñadas por Murillo, con el purpúreo[613] tocado, signo de libertad, sobre la suelta cabellera; una mujer que sonríe abriendo en cruz los brazos amorosos y deja caer desde su altura de montaña palabras que revolotean como pétalos de rosa y mariposas de oro.

--Venid a mí, los que tenéis hambre de pan y sed de libertad. Venid a mí, los que llegasteis tarde a un mundo demasiado repleto. Mi hogar es grande; mi casa no la construyó el egoísmo. Está abierta a todas las razas de la tierra, a todos los hombres de buena voluntad.--

* * * * *

El buque sigue avanzando. Cambia el cielo y cambia el mar. Hay días en que el férreo vaso cabecea con mayor violencia sobre las olas y la muchedumbre aparece menos espesa, con grandes claros. Los que se sienten heridos por el mareo, ocúltanse en las profundidades del buque. Otros permanecen tendidos al aire libre, pálidos, inmóviles como cadáveres después de una catástrofe. Ya no suenan músicas: una tristeza gris parece gravitar sobre la cubierta, rociada de vez en cuando por el polvo acuoso de las olas, que chocan contra los flancos de la nave, levantando una cortina de espumas. Los habituados al viaje, que llevan a prevención como supremo lujo[614] un asiento de tijera o una silla de lona, permanecen sentados, fuman y miran al mar con aire de conocedores, insensibles a la general molestia que parece enseñorearse del buque.

* * * * *

Cuando las muchedumbres europeas de la primera Cruzada, armadas al azar, y sin otra disciplina que el entusiasmo religioso, caminaban hacia Oriente, su fe y su ignorancia les hacían sufrir tremendas decepciones.

Siempre que en el horizonte aparecían las torres y cúpulas de una ciudad, la piadosa e inocente turba estremecíase de gozo.

--¿No es Jerusalén?... Sí: es Jerusalén; la ciudad santa. ¡Hosanna! ¡Hosanna!

Los viejos gemían enternecidos; los monjes lanzaban su inflamada predicación; los hombres requerían las armas, creyendo llegado el momento de pelear contra los infieles; los niños entonaban cánticos y las hembras gritaban de entusiasmo, incorporándose en los carretones, a la cola del inmenso éxodo.

Estos infelices cruzados, cuando imaginaban hallarse próximos a Jerusalén, estaban aún en las llanuras de la Baja Alemania o de Austria, y el espejismo del entusiasmo repetíase todos los días al avanzar por el centro de Europa, creyendo haber llegado al término de la jornada cada vez que columbraban a lo lejos una ciudad o un castillo.

La misma ilusión del deseo acompaña a los pobres emigrantes, entusiastas cruzados de los tiempos modernos. La ansiada Jerusalén surge ante sus ojos en toda ribera que costea el buque, en todo puerto donde echa el ancla.

¡Buenos Aires! ¿Dónde está Buenos Aires?... Un estremecimiento de esperanza corre por la muchedumbre cuando aparece frente a la proa una faja de tierra. Hasta los más ignorantes conocen la cantidad de días que debe durar la navegación; pero la ansiedad les hace creer en un milagro, en una marcha extraordinaria del buque, y al ver la tierra, se gritan unos a otros:

--¡Buenos Aires!... ¿Será esto Buenos Aires?

No: no es la ciudad-ilusión. Es Pernambuco, es Bahía, es Río Janeiro; y cuando el transatlántico queda fondeado a la vista de la tierra, los peregrinos se agolpan en la borda, mirando la ciudad lejana, pero sin deseos de bajar a ella, faltos de curiosidad. Para ellos no hay nada que les interese en este país: su esperanza vuela más lejos.

Los que hacen el viaje por primera vez, admiran el color negro y la crespa y lanuda pelambrera de los lancheros; compran las frutas raras amontonadas en las barcas que circulan como insectos en torno del gigante marino; admiran su sabor exótico, y al fin acaban por volver la espalda a la costa, tendiéndose en sus mantas y colchonetas, aburridos de esta inercia, deseando reanudar antes el viaje. Buenos Aires es lo que les importa. ¿Cuándo llegarán a Buenos Aires?...

En la espléndida bahía de Río Janeiro, la hermosura del panorama los conmueve unos instantes. Luego reaparece la indiferencia. Ellos no han de vivir en esta tierra; ¿para qué interesarse por sus montañas rosadas de bizarras formas, y sus calles blancas, con dobles filas de altos cocoteros?

Cuando el transatlántico emprende otra vez la marcha, la gente canta y ríe, creyéndose próxima al término del viaje. Ya no aguardarán más: casi se hallan a la vista de la ciudad de la esperanza: la próxima escala es Buenos Aires. Y transcurren varios días sin ver otra cosa que cielo y mar. Algunas veces se marcan en la línea del horizonte manchas obscuras que parecen nubes bajas y son montañas.

El aislamiento de la navegación, la vida común con gentes tan diversas en medio de la soledad de los elementos, la marcha hacia otro mundo misterioso, parece haber transformado la moral de los emigrantes, creando en ellos una nueva personalidad. ¡Adiós, timideces del terruño, humildades de familia, miedos rutinarios a todo lo que se sale de la estrecha norma de lo vulgar!

El pobre campesino, acostumbrado en su país al expolio y la miseria resignada, se siente ahora altivo, con nuevas fuerzas para hacer frente a todos los obstáculos. El viento del océano, al ensanchar sus pulmones, parece echarle atrás los hombros, dando a la cabeza una erguida altivez. Oyendo a los aventureros, a todas estas gentes de extraños países, empieza a considerar con cierto orgullo su condición de emigrante y de pobre. La soledad atlántica, las largas horas de recogimiento, lejos de toda organización social, le hacen apreciar la pequeñez de los hombres y de sus leyes, y se contempla a sí mismo más grande, más poderoso. Las preocupaciones que en tierra firme fueron muchas veces su tormento, las desprecia ahora por insignificantes, viéndose lejos de ellas.

El hombre del viejo mundo desaparece. Cada singladura se lleva algo de su antiguo sér. Van[615] desapareciéndose de su ánimo las timideces y resignaciones de la educación tradicional. Son a modo de escamas del primitivo organismo que se despegan de la piel y caen al agua. Cada día pierde una. Cuando llegue al término de su viaje será otro.

Siéntese capaz de las grandes iniciativas. El pobre de Europa, sometido, y a la huelga, sin esperanzas, sin afanes de actividad, que al fin tuvo que embarcarse y emigrar, le parece ahora un hombre distinto. ¡Lo que trabajará él en el[616] Nuevo Mundo! Hará fortuna a las buenas o las malas. Siente en su ánimo la fría audacia, el egoísmo homicida de los aventureros que todo lo justifican con las necesidades imperiosas de la lucha por la existencia. Su alma es la de los héroes de Balzac que contemplaban París desde una[617] altura, con ojos de invasor implacable y desdeñoso, murmurando: "¡Tú serás mío!"[618]

¡Buenos Aires!... Él conquistará la gran ciudad; se batirá con ella a brazo partido para poseerla, para dominarla. Aislado en el mar, lejos de la realidad, en plena fantasmagoría de la ilusión, se considera capaz de los más estupendos esfuerzos. En sus conquistas imaginativas entra[619] por mucho el desconocimiento del país adonde se dirige, esa ignorancia de América que es en el viejo mundo algo secular e inconmovible. Sabe que Buenos Aires es una gran ciudad, se la imagina semejante a una buena capital de provincia pero al mismo tiempo, con bizarra confusión imaginativa, ve tigres que saltan y juguetean como gatos en los alrededores de la urbe; serpientes colosales que ondulan o se arrollan a los árboles de los paseos; negros indolentes a los que hay que dar con el látigo para que trabajen; indios pintarrajeados y emplumados que asaltan los tranvías de los arrabales y se llevan cautivas a las señoras; una mezcla de civilización avanzadísima y de tremenda barbarie. ¡Desdichado país si no vinieran de afuera los hombres blancos para salvarlo!... El alma de un paladín de romances de caballería late en él, quitando todo valor a la palabra "imposible". Matará, si es preciso, tigres y pitones; hará prisiones a los feroces indios y, pasándoles una anilla por la nariz, los llevará a trabajar ricas tierras, escogidas a su gusto. ¡Él lo hará todo!...

Las olas violentas que chocan contra el buque han cambiado de color. Ahora son rojizas, como una melena leonada, y sucias por el barro que llevan en suspensión. Se ve el lejano perfil de una costa por estribor, y los emigrantes abren los ojos asombrados al oír que ya no están en el mar, que este espacio infinito de agua, con su oleaje tempestuoso, es un río, el famoso río de la Plata.

Empieza a anochecer, y en la costa, cada vez más cercana, se marcan centenares de luces. Al principio, forman líneas, como si indicasen la horizontalidad de caminos y bulevares exteriores; luego se hacen más densas, se agrupan, se remontan por invisibles cuestas, se diferencian en rojas y blancas, destacándose las eléctricas como gotas caídas de la luna, entre las temblonas pinceladas del gas.[620]

--¡Buenos Aires! ¡Viva Buenos Aires!--gritan a proa, con entusiasmo de peregrinos.

No, tampoco es Buenos Aires. Es Montevideo.

El buque tras una detención de algunas horas, sigue su rumbo. Ahora parece que navega sobre algodones. Los pasajeros, acostumbrados al movimiento de todo cuanto les rodea, a sentir ondular el piso bajo sus plantas, a la oscilación general de los objetos, experimentan una extrañeza casi molesta, al ver que el buque avanza, y, sin embargo, parece inmóvil. El río, obscuro, toma[621] blancuras de leche bajo la luz de las farolas de los buques. Una línea de boyas encendidas marca el paso a las embarcaciones en esta inmensidad.

La placidez de la navegación, el momentáneo silencio, el descansar de maderas y hierros que han venido frotándose y cantando un monótono _ric-ric_ durante medio mes, todo invita al sueño; y sin embargo, pocos duermen.

La gente, tendida en la cubierta y en los sollados, sueña con los ojos abiertos. Percibe la proximidad de algo extraordinario, algo que la estremece con la emoción de lo desconocido. Cree oír la respiración de un organismo enorme. Buenos Aires está cerca. Y los que ansiaban tanto llegar a ella, vacilan ahora y tiemblan. ¡Adiós, fantasías de la soledad! Ya se hallan vecinos a la gran Esfinge. ¿Cómo irá a recibirles?...

Los bravos exterminadores de serpientes y de indios empiezan a dudar de sus fuerzas. Hay algo en el ambiente que repele estas fantasmagorías, que ríe de ellas, como los buenos vecinos de la[622] Mancha reían de los heroicos e irreales propósitos del esforzado hidalgo. El emigrante empieza a sentirse igual a como era antes de poner el pie en el transatlántico. ¡Acabaron los ensueños del mar! Reaparecen sus indecisiones, sus timideces, su falta de confianza en la suerte.

El animal humano está próximo, la sociedad sale a su encuentro, y esto basta para que se desvanezca[623] el superhombre de vida fugaz engendrado en las soledades de la navegación; el héroe de todos los arrojos, que no reconocía obstáculos.

Apenas apunta el día, la cubierta se llena de gente. Las boyas luminosas destacan sus luces cabeceantes en la penumbra del crepúsculo. Todos se agolpan en la proa deseosos de ser los primeros en contemplar la esperada visión.

--¡Buenos Aires!... ¿Dónde está Buenos Aires?

Una cortina de niebla oculta el horizonte. La sirena del buque ruge a ciegas en este ambiente blanco y denso, semejante al de los mares septentrionales. El agua, de un color lácteo, a impulsos de la marea ascendente, choca con manso susurro contra los costados de la nave. A través de los espesos telones de la atmósfera pasan otras sombras, lentas, enormes y negras: vapores que avanzan con la grave calma del peligro; veleros de arboladura escueta que se deslizan siguiendo sumisos el tirón del remolcador.

De pronto, el transatlántico modera su leve marcha; apenas se mueve ya. Al mismo tiempo desgárranse los velos del horizonte y la luz pálida de la mañana saca de la bruma todo un mundo. Aparece a ambos lados del buque el río inmenso, sin orillas, como un mar de dilatados horizontes, y frente a la proa una ciudad, más bien dicho, una extensión cubierta de edificios, ilimitada, sin términos visibles, infinita como la superficie acuática.

--¡Buenos Aires! ¡Al fin!... Esto es Buenos Aires.

La retina no puede abarcar los muelles, que se[624] pierden de vista; las dársenas llenas de buques, que se esfuman en el horizonte; los almacenes y elevadores de trigo, altos y majestuosos como catedrales; las arboledas que siguen la ribera; las calzadas polvorientas por donde pasan trenes y rosarios interminables de carretas. Detrás, altos edificios y suaves rampas marcan una altura, una cuchilla de tierra, el perfil de una meseta de contornos pulidos por el secular arrastre del río; y sobre esta meseta se extiende la urbe, uniforme, baja, monótona, pero de una grandiosidad inabarcable; una ondulación de tejados grises, que se pierde en el horizonte, que avanza tierra adentro, borrando toda idea de límites, desorientando a las imaginaciones, que en vano pugnan por abrazarla; un caparazón gigantesco, en el cual cada escama es la cubierta de una vivienda; un escudo inmenso e igual, del que sobresalen torres y cúpulas como un adorno de clavos, y borlones de seda verde, que son frondosos jardines.

Los que llegan se sienten intimidados por esta enormidad. La capital gigantesca parece caer sobre ellos con mortal gravitación.

--¡Qué grande!... ¡Qué grande!...

¡Adiós arrogantes propósitos de conquista, gallardías audaces de dominación y rápido encumbramiento! Es la ciudad la que conquista a los recién venidos, la que los hace sus esclavos, tímidos y sumisos, con sólo mostrarse un momento, fría y casi dormida entre las brumas del amanecer.

Muchos de los que llegan nacieron en una aldea o en el campo; no han visto otras ciudades que las de los puertos de embarque, y quedan espantados, enmudecidos por el respeto y el pavor a la vista de esta gran metrópoli de rápidas transformaciones, que todo lo encuentra estrecho, que rompe cada cinco años el traje de albañilería que le fabrican los hombres, y crece y crece, no reconociendo fronteras en su desarrollo.

[Illustration: BUENOS AIRES: LOS ELEVADORES

_Copyright by Newman Traveltalks and Brown & Dawson, N. Y._]

Lisboa es más escenográfica, con su caserío en cuesta que permite apreciar las grandezas de[625] la edificación: Río Janeiro realza su belleza arquitectónica dentro de un estuche de verdura, entre montañas que forman un marco rosado a la copa de su bahía; pero los emigrantes experimentan una impresión más profunda, de asombro y anonadamiento, a la vista de Buenos Aires. Sus frentes se contraen; sus ojos miran con incertidumbre.

--¡Qué grande!... ¡Qué grande!...

Y todos piensan con una emoción parecida al miedo, en lo que les aguarda dentro de este caserío achatado, monótono, infinito, igual a la concha protectora de una gran bestia prehistórica.

Avanza lentamente el transatlántico, con ligeras pausas de inmovilidad, como si fuese tanteando el camino para evitarse un encontrón. Navega entre diques, y va a atracar dulcemente en un amplio muelle defendido por una cubierta de acero y cristales, como una estación de ferrocarril.

En el desembarcadero se reúnen grupos de curiosos. Los marineros de la vigilancia marítima, con el machete al cinto, forman fila para contener al gentío que pretende avanzar y llama a gritos a los amigos que llegan en el buque. La policía huronea y mira con ojos inquietos, temiendo el desembarco de gentes peligrosas, de elementos de desorden barridos por las aventuras del viejo mundo.

¡Cuán pequeño es ahora el transatlántico! Pegado a tierra puede apreciarse mejor su grandeza, y, sin embargo, parece más mezquino, más insignificante que en medio de los amplios puertos donde echó sus anclas antes de llegar aquí. La comparación con centenares y centenares de otros buques, que alineados en las tranquilas aguas del río, entre muelles, diques y puentes se esfuman en el horizonte, borra la apreciación de su tamaño. La cantidad desvanece el valor de la dimensión. ¡Son tantos y están tan agrupados los gigantes marinos!... Cada uno de estos buques, destacándose aislado en medio del azul de una bahía, puede admirar por la grandeza y arrogancia de sus proporciones. Aquí no es nada; se pierde entre sus compañeros en una extensión acuática de catorce kilómetros: es una chimenea más entre centenares de chimeneas; dos mástiles que vienen a confundirse en la inmensa selva de palos y cordajes sobre la que revolotean las banderas como mariposas de colores.

Las dársenas, enormes plazas de agua, no son dársenas: son corrales de buques donde se aglomeran los monstruos flotantes como doméstico rebaño.

Los mercenarios de _Salambó_,[626] al marchar de Cartago, veían con cierta inquietud, clavadas a los árboles por los cuatro remos, bestias moribundas que agitaban su roja melena entre estertores agónicos.

--¿Qué nación es ésta que crucifica a los leones?...--murmuraban asombrados los personajes de Flaubert.

Algo semejante piensa el viajero al llegar al puerto de Buenos Aires, en una mañana fría y brumosa.

--¿Qué pueblo es éste que trata a los gigantes del mar como si fueran reses?...

Todos los días se presentan en sus muelles enormes transatlánticos, mansos, lentos, como vacas rojas o negras que vinieran a pastar en las praderas azules del océano. Detiénense junto a sus almacenes para ser ordeñados por la poderosa ciudad, a la que dan generoso alimento; y cuando sus entrañas están exhaustas, cuando han soltado el chorro de hombres y hasta la última gota sólida del cargamento, Buenos Aires les da con un pie en[627] la amplia grupa, enviándolos a descansar en sus inmensos corrales de agua. Entran en una dársena, y si en ella no hay lugar, se trasladan a otra, y luego a otra, pasando entre murallas, apartando[628] puentes, seguidos de remolcadores que silban, corren y rodean el pesado rebaño de leviatanes como si fuesen sus zagales. Y en los inmensos apriscos acuáticos descansan los monstruos varios días, recibiendo la alimentación de tierra adentro, que les sirven grúas y elevadores, hasta que repletas sus entrañas de vigorosas riquezas y con nueva sangre negra en las carboneras, vuelven a emprender la marcha, río abajo, hacia los azules[629] campos.

Ya atracó la nave. Se arrancan los emigrantes de la contemplación de la ciudad, para arrollar y enfardar sus ropas. El puente ha quedado tendido desde el muelle a un costado del buque. ¡Gente a tierra!... Las mujeres toman de la mano sus ristras de pequeñuelos y se colocan sobre la cabeza, como enorme turbante, el atado de ropas. Los hombres se concorvan bajo los fardos de mantas y colchones. Algunos, pobremente vestidos de señoritos, desembarcan con las manos en los bolsillos, silbando para distraer su emoción. Otros llevan por todo equipaje una guitarra y saludan con gritos y risotadas a los amigos que les esperan en el muelle.

El rebaño de miseria y esperanza desfila y desfila hacia lo desconocido. ¿Qué les aguardará en el interior de este monstruo gris y achatado que todos los días devora su ración humana?...

Los peregrinos pasan y pasan por el puente de madera, bajo la mirada escrutadora de la policía. ¡Ni una palabra! El ambiente es de libertad. El Hotel de Emigrantes ofrece asilo a los que se presentan sin amigos y recomendaciones. Las oficinas están abiertas para los que llegan desvalidos, sin un propósito determinado. La nueva tierra les ofrece cama, alimento y el ferrocarril o los vapores fluviales necesarios para que se trasladen al interior, donde hay demanda de brazos.

Los que llegan no encuentran obstáculos, y, sin embargo, parecen cohibidos, atemorizados.

"¡Ay, Buenos Aires!... ¡Tan grande!... ¡Tan grande!..."

La inmensa metrópoli sudamericana pesa sobre ellos con toda su enormidad.

Nadie echa ya la cabeza atrás con arrogancia belicosa, ni saca el pecho fanfarronamente. Las frentes se bajan a impulsos de la inquietud; las espaldas parecen encorvarse como si sintieran por adelantado el peso de una vida de laboriosidad que va a empezar.

Y los soñadores del océano, que fantasearon las más absurdas grandezas como final de su viaje, entran a la nueva vida por un camino fácil, encontrando inmediatamente el trabajo y el pan; pero entran cabizbajos... como animales domados... como ilusos que despiertan para caer en la realidad.

[Illustration: BUENOS AIRES: LA AVENIDA DE MAYO

_Copyright by Newman Traveltalks and Brown & Dawson, N. Y._]

EL MINISTRO DRAGO AL MINISTRO GARCÍA MÉROU

(TITLE: =Drago=. Towards the end of the year 1902 the internal dissensions of the republic of Venezuela and the mismanagement of Dictator Castro's administration caused the destruction of much foreign capital, and finally led to the repudiation of loans contracted by Venezuela in Europe. The situation became acute when in 1903 England, Germany, and Italy sent a combined fleet to blockade the ports of Venezuela. Castro appealed to the United States, claiming that the Monroe Doctrine was being violated. The matter, at the instance of the United States, was finally settled by the Hague Court of Arbitration, which decided that Venezuela should meet the British, German, and Italian claims. Previous to the blockade Argentina, through her secretary of state, Drago, sent the following note to the United States, protesting against the use of force on the part of any foreign nation to collect indemnities due to their subjects, or installments on loans. This further extension of the Monroe Doctrine is called by the Argentineans the Drago Doctrine.)

Buenos Aires, 29 de Diciembre de 1902

Señor ministro:

He recibido telegrama de V. E., fecha 20 del corriente, relativo a los sucesos últimamente ocurridos entre el gobierno de la República de Venezuela y los de la Gran Bretaña y la Alemania. Según los informes de V. E., el origen del conflicto debe atribuirse en parte a perjuicios sufridos por súbditos de las naciones reclamantes, durante las revoluciones y guerras que recientemente han tenido lugar en el territorio de aquella república y en parte también a que ciertos servicios de la deuda externa del Estado no han sido satisfechos en la oportunidad debida.[630]

Prescindiendo del primer género de reclamaciones, para cuya adecuada apreciación habría[631] que atender siempre las leyes de los respectivos países, este gobierno ha estimado de oportunidad transmitir a V. E. algunas consideraciones relativas al cobro compulsivo de la deuda pública, tales como las han sugerido los hechos ocurridos.

Desde luego se advierte, a este respecto, que[632] el capitalista que suministra su dinero a un Estado extranjero, tiene siempre en cuenta cuales son los recursos del país en que va a actuar, y la mayor o menor probabilidad de que los compromisos contraídos se cumplan sin tropiezo.[633]

Todos los gobiernos gozan por ello de diferente crédito, según su grado de civilización y cultura y su conducta en los negocios, y estas circunstancias se miden y se pesan antes de contraer ningún empréstito, haciendo más o menos onerosas sus condiciones, con arreglo a los datos precisos que en este sentido tienen perfectamente registrados[634] los banqueros.

Luego, el acreedor sabe que contrata con una entidad soberana y es condición inherente de toda soberanía que no pueda iniciarse ni cumplirse procedimientos ejecutivos contra ella, y que ese modo de cobro comprometería su existencia misma, haciendo desaparecer la independencia y la acción[635] del respectivo gobierno.

Entre los principios fundamentales del derecho público internacional que la humanidad ha consagrado, es uno de los más preciosos el que determina que todos los Estados, cualquiera que sea la fuerza de que dispongan, son entidades de derecho, perfectamente iguales entre sí y recíprocamente acreedoras por ello a las mismas consideraciones y respeto.

El reconocimiento de la deuda, la liquidación de su importe, puede y debe ser hecha por la nación, sin menoscabo de sus derechos primordiales como entidad soberana; pero el cobro compulsivo e inmediato en un momento dado, por medio de la fuerza, no traería otra cosa que la ruina de las naciones más débiles y la absorción de su gobierno con todas las facultades que le son inherentes por los fuertes de la tierra. Otros son los principios[636] proclamados en este continente de América. "Los contratos entre una nación y los individuos particulares son obligatorios según la conciencia del soberano, y no pueden ser objeto de fuerza compulsiva", decía el ilustre Hamilton. "No confieren derecho[637] alguno de acción fuera de la voluntad soberana."

[Illustration: LUIS M. DRAGO

_Blasco Ibáñez, Argentina y sus grandezas_]

Los Estados Unidos han ido muy lejos en ese sentido. La enmienda undécima de su constitución estableció, en efecto, con el asentimiento unánime del pueblo, que el poder judicial de la nación no se extiende a ningún pleito de ley o de equidad seguido contra uno de los Estados Unidos por ciudadanos de otro Estado, o por ciudadanos o súbditos de un Estado extranjero. La República Argentina ha hecho demandables a sus provincias y aun ha consagrado el principio de que la nación misma pueda ser llevada a juicio ante la Suprema[638] Corte por los contratos que celebra con los particulares.

Lo que no ha establecido, lo que no podría de ninguna manera admitir, es que, una vez determinado por sentencia el monto de lo que pudiera adeudar, se le prive[639] de la de elegir[640] el modo y la oportunidad del pago, en el que tiene tanto o más interés que el acreedor mismo, porque en ello están comprometidos el crédito y el honor colectivos.

No es ésta de ninguna manera la defensa de la mala fe, del desorden y de la insolvencia deliberada y voluntaria. Es simplemente amparar el decoro de la entidad pública internacional que no puede ser arrastrada así a la guerra, con perjuicio de los altos fines que determinan la existencia y la libertad de las naciones.

El reconocimiento de la deuda pública, la obligación definida de pagarla no es, por otra parte, una declaración sin valor porque el cobro[641] no pueda llevarse a la práctica por el medio de la violencia.

El Estado persiste en su capacidad de tal, y[642] más tarde o más temprano las situaciones obscuras se resuelven, crecen los recursos, las aspiraciones comunes de equidad y de justicia prevalecen y se satisfacen los más retardados compromisos.

El fallo, entonces, que declara la obligación de pagar la deuda, ya sea dictado por los tribunales del país o por los de arbitraje internacional, los cuales expresan el anhelo permanente de la justicia como fundamento de las relaciones políticas de los pueblos, constituye un título indiscutible que no puede compararse al derecho incierto de[643] aquél cuyos créditos no son reconocidos y se ve impulsado a apelar a la acción para que ellos le sean satisfechos.

Siendo estos sentimientos de justicia, de lealtad y de honor, los que animan al pueblo argentino, y han inspirado en todo tiempo su política, V. E. comprenderá que se haya sentido alarmado al saber que la falta de pago de los servicios de la deuda pública de Venezuela se indica como una de las causas determinantes del apresamiento de su flota, del bombardeo de uno de sus puertos y del bloqueo de guerra rigurosamente establecido para sus costas. Si estos procedimientos fueran definitivamente adoptados, establecerían un precedente peligroso para la seguridad y la paz de las naciones de esta parte de América.

El cobro militar de los empréstitos supone ocupación territorial para hacerlo efectivo, y la ocupación territorial significa la supresión o subordinación de los gobiernos locales en los países a que se extiende.

Tal situación aparece contrariando visiblemente[644] los principios muchas veces proclamados por las naciones de América y muy

## particularmente la doctrina Monroe, con tanto celo sostenida y defendida

en todo tiempo por los Estados Unidos, doctrina a que la República Argentina ha adherido antes de ahora.[645]

Dentro de los principios que enuncia el memorable[646] mensaje de 2 de diciembre de 1823, se contienen dos grandes declaraciones que

## particularmente se refieren a estas repúblicas, a saber: "Los

continentes americanos no podrán en adelante servir de campo para la colonización futura de las naciones europeas, y reconocida como lo ha sido la independencia de los gobiernos de América, no podrá mirarse la interposición de parte de ningún poder europeo, con el propósito de oprimirlos o controlarlos de cualquier manera, sino como la manifestación de sentimientos poco amigables para los Estados Unidos."

La abstención de nuevos dominios coloniales en los territorios de este continente, ha sido muchas veces aceptado por los hombres políticos de Inglaterra. A su simpatía puede decirse que se debió el gran éxito que la doctrina de Monroe alcanzó apenas promulgada. Pero en los últimos tiempos se ha observado una tendencia marcada en los publicistas y en las manifestaciones diversas de la opinión europea, que señalan estos países como campo adecuado para las futuras expansiones territoriales. Pensadores de la más alta jerarquía han indicado la conveniencia de orientar en esta dirección los grandes esfuerzos que las principales potencias de Europa han aplicado a la conquista de regiones estériles, con un clima inclemente, en las más apartadas latitudes del mundo. Son muchos ya los escritores europeos que designan los territorios de Sud América con sus grandes riquezas, con su cielo feliz y su clima propicio para todas las producciones, como el teatro obligado donde las grandes potencias, que tienen ya preparadas las armas y los instrumentos de la conquista, han de disputarse el predominio en el curso de este siglo.

La tendencia humana expansiva, caldeada así por las sugestiones de la opinión y de la prensa, puede, en cualquier momento, tomar una dirección agresiva, aun contra la voluntad de las actuales clases gobernantes. Y no se negará que el camino más sencillo para las apropiaciones y la fácil suplantación de las autoridades locales por los gobiernos europeos, es precisamente el de las intervenciones financieras, como con muchos ejemplos pudiera demostrarse. No pretendemos de ninguna manera que las naciones sudamericanas queden, por ningún concepto, exentas de las responsabilidades de todo orden que las violaciones del derecho internacional comportan para los pueblos civilizados. No pretendemos, ni podemos pretender que estos países ocupen una situación excepcional en sus relaciones con las potencias europeas, que tienen el derecho indudable de proteger a sus súbditos tan ampliamente como en cualquier otra parte del globo, contra las persecuciones o las injusticias de que pudieran ser víctimas. Lo único que la República Argentina sostiene y lo que vería con gran satisfacción consagrado con motivo de los sucesos de Venezuela, por una nación que, como los Estados Unidos, goza de tan grande autoridad y poderío, es el principio ya aceptado de que no puede haber expansión territorial europea en América, ni opresión de los pueblos de este continente, porque una desgraciada condición financiera pudiese llevar a alguno de ellos a diferir el cumplimiento de sus compromisos. En una palabra, el principio que quisiera ver reconocido, es el de que la deuda pública no puede dar lugar a la intervención armada, ni menos a la ocupación material del suelo de las naciones americanas por una potencia europea.

El prestigio y el descrédito de los Estados que dejan de satisfacer los derechos de sus legítimos acreedores, trae consigo dificultades de tal magnitud que no hay necesidad de que la intervención extranjera agrave con la opresión las calamidades transitorias de la insolvencia.

La República Argentina podría citar su propio ejemplo, para demostrar lo innecesario de las intervenciones armadas en estos casos.

El servicio de la deuda inglesa de 1824 fué reasumido espontáneamente por ella, después de una interrupción de treinta años, ocasionada por la anarquía y las convulsiones que conmovieron[647] profundamente el país en ese período de tiempo, y se pagaron escrupulosamente todos los atrasos y todos los intereses, sin que los acreedores hicieran gestión alguna para ello.

Más tarde una serie de acontecimientos y contrastes[648] financieros, completamente fuera de todo control de sus hombres gobernantes, la pusieron, por un momento, en situación de suspender de nuevo temporalmente el servicio de la deuda externa. Tuvo, empero, el propósito firme y. decidido de reasumir los pagos inmediatamente que las circunstancias se lo permitieran y así lo hizo, en efecto, algún tiempo después, a costa de grandes sacrificios, por su propia y espontánea voluntad y sin intervención ni conminaciones de ninguna potencia extranjera. Y ha sido por sus procedimientos perfectamente escrupulosos, regulares y honestos, por su alto sentimiento de equidad y de justicia plenamente evidenciado, que las dificultades sufridas en vez de disminuir han acrecentado su crédito en los mercados europeos. Puede afirmarse con entera certidumbre que tan halagador resultado no se habría obtenido, si los acreedores hubieran creído conveniente intervenir de un modo violento en el período de crisis de las finanzas, que así se ha repuesto por su sola virtud.

No tememos ni podemos temer que se repitan circunstancias semejantes.

En el momento presente no nos mueve, pues, ningún sentimiento egoísta ni buscamos el propio provecho al manifestar nuestro deseo de que la deuda de los Estados no sirva de motivo para una agresión militar de estos países.

No abrigamos, tampoco, respecto de las naciones europeas ningún sentimiento de hostilidad. Antes por el contrario, mantenemos con todas ellas las más cordiales relaciones desde nuestra emancipación, muy

## particularmente con Inglaterra, a la cual hemos dado recientemente la

mayor prueba de la confianza que nos inspiran su justicia y su ecuanimidad, entregando a su fallo la más importante[649] de nuestras cuestiones internacionales que ella acaba de resolver fijando nuestros límites con Chile después de una controversia de más de sesenta años.

Sabemos que donde la Inglaterra va, la acompaña la civilización y se extienden los beneficios de la libertad política y civil. Por eso la estimamos, lo que no quiere decir que adhiriéramos con igual simpatía a su política en el caso improbable de que ella tendiera a oprimir las nacionalidades de este continente, que luchan por su progreso, que ya han vencido las dificultades mayores y triunfarán en definitiva para honor de las instituciones democráticas.

Largo es, quizás, el camino que todavía deberán recorrer las naciones sudamericanas. Pero tienen fe bastante y la suficiente energía y virtud para llegar a su desenvolvimiento pleno, apoyándose las unas en las otras.

Y es por ese sentimiento de confraternidad continental y por la fuerza que siempre deriva del apoyo moral de todo un pueblo, que me dirijo al señor ministro, cumpliendo instrucciones del[650] excelentísimo señor presidente de la República, para que transmita al gobierno de los Estados[651] Unidos nuestra manera de considerar los sucesos en cuyo desenvolvimiento ulterior va a tomar una parte tan importante, a fin de que se sirva tenerla[652] como la expresión sincera de los sentimientos de una nación que tiene fe en su destino y la tiene en los de todo este continente, a cuya cabeza marchan los Estados Unidos, actualizando ideales y suministrando ejemplos.

Quiera el señor ministro aceptar[653] las seguridades de mi consideración distinguida.

LUIS M. DRAGO

ABBREVIATIONS

_a. and s._ adjective and substantive _abbr._ abbreviation _adj._ adjective _adv._ adverb _Arg._ Argentinism _cf._ _confer_, compare _collect._ collective _comp._ comparative _dim._ diminutive _f._ or _fem._ feminine _i.e._ _id est_, that is _impers._ impersonal _infin._ infinitive _m._ masculine _p._ page _p. p._ past participle _pl._ plural _prep._ preposition, prepositional _V._ _vide_, see

NOTE.--Gender indications are omitted as follows:

_m._ omitted: names of males masculine nouns in =-o= agent nouns in =-or=, =-nte=

_f._ omitted: names of females feminine nouns in =-a=, =-ión=, =-dad=, =-tud=, =-ez=

VOCABULARY

A

=a=, to, in, at

=abajo=, below

=abandonar=, to abandon, forsake

=abandono=, abandon, abandonment, playfulness

=abarcar=, to embrace, include

=abatir=, to flatten, overwhelm, deject

=abdicación=, abdication

=abdicar=, to abdicate, give up

=abeja=, bee

=abertura=, opening

=abierto=, =-a=, open

=abismo=, abyss

=abnegación=, self-denial

=abocar=, to aim a gun, enter mouth of a channel

=abonar=, to pay in advance, to subscribe

=abordaje=, _m._, a boarding attack

=abrasador=, =-ora=, burning, hot

=abrasar=, to burn, parch, inflame

=abrazar=, to embrace

=ábrego=, southwest wind

=abrigar=, to shelter, protect, entertain

=abrigo=, shelter, protection

=abrir=, to open

=abrogar=, to repeal, annul

=abrumador=, =-ora=, crushing, overwhelming

=abrupto=, =-a=, abrupt

=absoluto=, =-a=, absolute, total, alone

=absolver=, to absolve; _p. p._ =absuelto=

=absorción=, absorption

=absortivo=, =-a=, absorptive, absorbing

=absorvente=, absorbing

=absorver=, to absorb

=abstención=, abstention

=absurdo=, =-a=, absurd

=abuelo=, grandfather

=abultado=, =-a=, thick, bulging, large

=abundancia=, abundance

=abundante=, abundant, plentiful

=abundantemente=, sufficiently

=aburrido=, =-a=, bored, weary

=abusar=, to abuse, misuse

=abuso=, abuse

=acabador=, =-ora=, destructive

=acabar=, to end; =---- de=, to have just

=academia=, academy

=acallar=, to hush; to mitigate

=acantonar=, to quarter

=acariciar=, to caress, stroke, fondle

=acarrear=, to carry; to cause

=acaso=, perhaps

=acaso=, event, chance

=acaudillar=, to head, espouse

=accesorio=, =-a=, _a. and s._, additional; accessory

=accidentado=, =-a=, rough

=accidental=, accidental

=accidente=, _m._, accident, characteristic

=acción=, action, effect; share

=aceite=, _m._, oil, incense

=acendrado=, =-a=, purified, refined

=acento=, accent

=aceptar=, to accept

=acequia=, canal, drain

=acera=, sidewalk, path

=acerado=, =-a=, steel-like

=acerbo=, =-a=, sharp, keen

=acercarse=, to draw near

=acero=, steel

=acertar=, to succeed, hit the mark

=aciago=, =-a=, sad, disastrous

=acibarar=, to embitter

=acierto=, ability to do the right thing; chance, aim

=aclamación=, acclamation

=aclamar=, to acclaim

=aclimatación=, acclimatization, adaptation

=aclimatarse=, to acclimate, adapt

=acoger=, to receive, welcome

=acometer=, to attack

=acompañante=, companion, escort

=acompañar=, to accompany

=aconsejar=, to advise

=acontecimiento=, event

=acordarse=, to remember

=acorde=, _m._, harmony, chord

=acortar=, to shorten, cut down

=acosar=, to harass

=acostumbrar=, to accustom

=acrecentar=, to increase

=acreedor=, =-ora=, _a. and s._, creditor; =---- a=, entitled to

=acribillar=, to riddle, pierce

=acta=, act, record of proceedings, minutes

=actitud=, attitude

=actividad=, activity, liveliness

=activo=, =-a=, active

=acto=, act, action; =en el ----=, at once

=actual=, present, modern

=actualizar=, to make actual, carry out

=actualmente=, at present

=actuar=, to act, have dealings; to live

=acuático=, =-a=, watery, aquatic

=acuchillar=, to knife, saber

=acudir=, to flock, hasten; to have recourse (to)

=acuerdo=, accordance, agreement; =de ----=, in accordance with

=acuoso=, =-a=, watery

=acusación=, accusation

=acusar=, to accuse, point out

=achatado=, =-a=, flattened out

=Adán=, Adam

=adaptación=, adaptation, adaptability

=adaptar=, to adapt

=adecuado=, =-a=, adequate, fit

=adelantado=, =-a=, advanced; =por ----=, in advance

=adelantarse=, to advance, get ahead

=adelante=, ahead, forward; =en ----=, from now on

=ademán=, _m._, gesture, manner, attitude

=además=, moreover

=adentro=, within; =tierra ----=, inland

=adeudar=, to owe; =----se=, to indebt oneself

=adherir=, to adhere

=adhesión=, allegiance, adhesion

=adicto=, =-a=, _a. and s._, addicted; follower

=adiós=, _m._, farewell

=adivinar=, to guess

=adminículo=, need, necessity

=administrar=, to administer

=admirable=, admirable, surprising

=admirablemente=, admirably

=admiración=, admiration

=admirado=, =-a=, surprised

=admirador=, admirer

=admirar=, to admire; =----se de=, to marvel at; to cause wonder, surprise

=admitir=, to admit

=admonición=, admonition, reprimand

=adobe=, _m._, mud, adobe

=adoctrinado=, =-a=, instructed

=adonde=, whither

=adoptar=, to adopt

=adorador=, adorer, worshiper

=adormecer=, to put to sleep

=adormecido=, =-a=, asleep

=adorno=, ornament

=adquirir=, to acquire

=aduar=, _m._, Bedouin hamlet

=adulador=, adulator, flatterer

=adusto=, =-a=, gloomy, austere

=advenimiento=, coming, advent

=adversario=, adversary

=adversidad=, adversity

=adverso=, =-a=, adverse, unfortunate; =lo ----=, misfortune

=advertencia=, notice, warning, advice

=advertir=, to notice, warn

=afamado=, =-a=, famous

=afán=, _m._, anxiety, effort, eagerness

=afección=, affection

=afectar=, to affect

=afectuoso=, =-a=, affectionate, kindly

=aferrar=, to grasp, seize; =----se a=, to cling to

=afición=, affection

=aficionado=, =-a=, _a. and s._, fond; amateur

=afilar=, to sharpen

=afinidad=, affinity, analogy

=afirmar=, to secure, make firm; =---- el pie=, to make one's footing sure

=afligir=, to afflict

=afluente=, _m._, tributary

=afortunadamente=, fortunately

=afrontar=, to face

=afuera=, outside

=agacharse=, to bend down

=agarrar=, to seize, clutch; _Arg._, to catch

=agasajar=, to receive kindly, regale

=agente=, _m._, agent

=ágil=, agile, light, fast

=agilidad=, agility, dexterity

=agitarse=, to be agitated, stirred

=aglomerar=, to heap up, assemble

=agobiar=, to oppress, weigh down

=agolparse=, to crowd

=agonía=, agony

=agónico=, =-a=, agonizing

=agostar=, to wither, wilt

=agosto=, August

=agotar=, to exhaust, drain

=agradecer=, to be thankful for

=agradecido=, =-a=, grateful

=agravar=, to aggravate

=agravio=, offense, insult

=agregar=, to add

=agresión=, aggression

=agresivo=, =-a=, aggressive

=agreste=, rustic, wild

=agrícola=, agricultural

=agricultura=, agriculture

=agrimensor=, surveyor

=agrio=, =-a=, sour, bitter

=agrupado=, =-a=, grouped, gathered together

=agrupar=, to group; =----se=, to gather, come together

=agua=, water

=aguada=, _Arg._, watering place

=aguar=, to dilute; =----se=, to be diluted, disappear

=aguardar=, to await, expect

=agudísimo=, =-a=, very sharp, acute

=águila=, eagle

=aherrojar=, to oppress, put in irons

=ahí=, there; =he ----=, there you have it, behold

=ahogar=, to stifle; =----se=, to be stifled; to drown

=ahora=, now; =---- setenta años=, seventy years ago

=ahorcar=, to hang

=ahorro=, saving

=aire=, air; appearance; =al ---- libre=, in the open air

=airoso=, =-a=, elegant, proud

=aislado=, =-a=, isolated, alone

=aislamiento=, isolation

=ajeno=, =-a=, alien, strange, abhorrent; belonging to another

=ajusticiar=, to put to death

=ala=, wing

=alabanza=, praise

=alameda=, row of trees

=alarde=, _m._, display; =hacer ----=, to boast

=alarido=, mournful cry

=alarma=, alarm

=alarmar=, to alarm

=alazán=, _m._, sorrel horse

=alba=, dawn

=albañilería=, masonry

=albergar=, to shelter, contain, house

=albergue=, _m._, dwelling place

=albo=, =-a=, white

=alborada=, dawn

=alborotar=, to arouse, excite

=álbum=, _m._, album

=alcance=, _m._, reach, breadth; meaning; =dar ----=, to overtake

=alcancía=, chest, money chest

=alcanzar=, to reach, obtain, attain

=alcurnia=, standing, family, race

=aldea=, village

=alegrar=, to gladden

=alegre=, cheerful, gay

=alegría=, joy, happiness

=alejandrino=, a twelve-syllable verse

=alejandrino=, =-a=, alexandrine

=alejar=, to set at a distance, put off; =----se=, to withdraw

=Alemania=, Germany

=alentar=, to encourage, cheer

=alerta=, watchword

=aleteo=, winging, flight

=alfombrar=, to cover with carpets

=algarroba=, carob bean

=algarrobo=, carob tree

=algo=, something

=algo=, somewhat

=algodón=, _m._, cotton

=alguien=, some one

=alguno=, =-a=, some

=aliado=, ally

=alianza=, alliance

=aliento=, breath, courage, spirit

=alimentación=, nourishment

=alimentador=, =-ora=, _a. and s._, feeding, nourishing; feeder, supplier

=alimentar,= to nourish

=alimento,= nourishment

=alineado=, =-a=, lined up, in line

=alistar=, to enlist

=alma=, soul, character, spirit

=almacén=, _m._, warehouse, store, shop

=almacenero=, shop-keeper

=almendra=, almond

=almendro=, almond tree

=almorzar=, to breakfast, lunch

=alpargata=, hemp slipper

=alquimista=, alchemist

=alrededor=, around, about

=alrededores=, _m. pl._, environs

=altivez=, pride, arrogance

=altivo=, =-a=, proud, haughty, lofty

=alto=, halt

=alto=, upper floor

=alto=, =-a=, high, deep

=altura=, height, summit, level

=alumbrar=, to light, enlighten

=aluvión=, _m._, alluvion, inundation, alluvial deposit

=alvéolo=, alveolus, cell

=alzar=, to raise; =----se=, to rise, stand

=allá=, there; =más ----=, beyond

=allí=, there

=amabilidad=, amiability

=amabilísimo=, =-a=, most amiable

=amainar=, to haul down, relax, appease

=amalgamar=, to amalgamate, fuse

=amanecer=, to dawn

=amante=, _a. and s._, loving; lover

=amar=, to love

=amargamente=, bitterly

=amargo=, =-a=, bitter, painful

=amargura=, bitterness

=amarillo=, =-a=, yellow

=amasar=, to amass

=ambición=, ambition

=ambicioso=, =-a=, ambitious, scheming

=ambiente=, _m._, air, environment, atmosphere

=ambiguo=, =-a=, ambiguous

=ambos=, =-as=, both

=ambulante=, ambulant, roving

=amenazante=, threatening, dangerous

=amenazar=, to threaten

=americano=, =-a=, American, _i.e._ pertaining to either or both Americas

=amigable=, friendly

=amigo=, friend

=amilanar=, to frighten

=amistad=, friendship

=amo=, master

=amontonamiento=, accumulation

=amontonar=, to heap up

=amor=, love; =---- propio=, self-love, self-respect

=amoroso=, =-a=, loving

=amortiguar=, to deaden, soften, extinguish, put out

=amparar=, to shelter

=amparo=, shelter

=ampliamente=, amply

=amplio=, =-a=, ample, full

=ampuloso=, =-a=, inflated, pompous

=amueblado=, furnishings, furniture

=análogo=, =-a=, analogous, similar

=anarquía=, anarchy

=anatomía=, anatomy

=anca=, croup, haunch

=ancestral=, ancestral

=ancianidad=, old age

=anciano=, =-a=, old, ancient

=ancla=, anchor

=ancho=, =-a=, wide, broad, extensive

=ancho=, width; =de medio ----=, of half width

=anchuroso=, =-a=, broad, wide

=Andalucía=, Andalusia, region in the south of Spain, watered by the Guadalquivir

=andar=, to go

=andar=, _m._, gait

=andrajoso=, =-a=, ragged

=anécdota=, anecdote

=anfiteatro=, amphitheater

=ángel=, angel

=angélico=, =-a=, angelical

=anglo-sajón=, =-ona=, Anglo-Saxon

=angosto=, =-a=, narrow

=ángulo=, angle, corner

=angustia=, anguish, suffering

=anhelante=, breathless, anxious, eager

=anhelo=, desire, anxiety

=anidar=, to nestle, dwell

=anilla=, ring, circle, hoop

=anillo=, ring, spiral

=ánima=, soul; =---- de bulto=, sculptured figure

=animado=, =-a=, animated, lively

=animal=, _m._, animal

=animar=, to encourage

=ánimo=, mind, courage; =no es mi ----=, it is not my intention

=animoso=, =-a=, courageous

=anochecer=, to become night, grow dark

=anómalo=, =-a=, anomalous, unwonted

=anonadamiento=, annihilation

=anonadar=, to annihilate, overwhelm

=ansia=, anxiety, eagerness

=ansiar=, to crave, be anxious to

=ansiedad=, anxiety

=ansioso=, =-a=, anxious

=antagonismo=, antagonism

=antaño=, former times; _always used with the prep._ =de= _preceding it_

=ante=, before

=ante=, _m._, buckskin, buff

=antecedente=, antecedent

=antemano=, before; =de ----=, beforehand

=anterior=, former, previous

=antes=, before, formerly; rather; =---- de=, before

=antesala=, antechamber

=anticipar=, to pay in advance, anticipate

=antigüedad=, antiquity

=antiguo=, =-a=, old, former, ancient

=antojo=, whim, caprice

=Antonio=, Anthony

=antorcha=, torch

=anualmente=, annually

=anublar=, to cloud, darken

=anunciar=, to announce

=anuncio=, announcement

=anverso=, obverse

=añadir=, to add

=añagaza=, deception, artificiality

=año=, year

=añusgar=, to choke

=apacible=, peaceful

=apagar=, to put out, extinguish

=aparato=, preparation, ostentation

=aparcero=, partner, associate

=aparecer=, to appear

=aparejar=, to prepare

=aparejo=, harness, tools in general

=aparición=, apparition

=apariencia=, appearance

=apartar=, to set off, aside; push off, separate

=aparte=, apart, aside

=apasionado=, =-a=, inspired, impassioned

=apatía=, apathy

=apático=, =-a=, apathetic, indifferent

=apedrear=, to stone

=apelar=, to appeal, have recourse to, summon

=apellidar=, to name, proclaim

=apenas=, hardly, with difficulty; as soon as

=apercibir=, to perceive, make ready, prepare

=apero=, implements; =---- de labranza=, farm tools

=apetecer=, to long for, desire

=apiadarse=, to have pity; =---- de=, to have pity for

=ápice=, _m._, trifle, apex

=apiñado=, =-a=, close, gathered together

=apiñarse=, to crowd

=aplastado=, =-a=, flattened

=aplaudir=, to applaud

=aplauso=, applause

=aplazar=, to postpone

=aplicable=, applicable

=aplicación=, application

=aplicar=, to apply

=apoderarse=, to take possession; =---- de=, to take possession of

=aporcionar=, to apportion

=aportar=, to contribute

=aposento=, room

=apóstol=, apostle

=apoyar=, to support, help; =----se=, to lean

=apoyo=, prop, help

=apreciación=, appreciation, understanding

=apreciar=, to appreciate

=aprender=, to learn

=apresamiento=, seizure

=apresar=, to seize, impress

=apresuramiento=, hurry

=apresurar=, to hurry

=apretar=, to squeeze, bind

=apretón=, _m._, squeeze; =---- de manos=, handshake

=aprisco=, sheepfold, pen

=aprobación=, approval

=aprobar=, to approve

=aprontar=, to make ready, hasten

=apropiación=, appropriation

=apropiar=, to appropriate

=aprovechar=, to take advantage of

=aproximación=, approach, approximation

=aproximadamente=, approximately

=aproximar=, to approach

=aptitud=, aptitude

=apto=, =-a=, suitable, apt

=apuntar=, to aim, make note of; to dawn, break forth

=apunte=, jotting, note, memoir

=apurado=, =-a=, straitened

=apurar=, to obtain, drain; =----se=, to hurry

=apuro=, hurry, distress; =salir de ----=, to get out of a difficulty

=aquejar=, to afflict, grieve

=aquel=, that

=aquél=, that one

=aquí=, here; =de ----=, hence

=ara=, altar

=árabe=, _a. and s._, Arab, Arabian

=arabesco=, =-a=, arabesque

=arañar=, to scratch

=arañazo=, scratching, scratch

=arbitraje=, arbitration

=arbitrario=, =-a=, arbitrary

=arbitrio=, free will, opinion; _pl._, revenues, means

=árbitro=, arbiter, judge

=árbol=, tree, mast

=arbolado=, =-a=, arbored

=arboladura=, rigging

=arboleda=, grove

=arbusto=, shrub

=arcabuz=, _m._, arquebuse, blunderbuss

=arcángel=, archangel

=arcilla=, white earth, argil

=arco=, bow, arch

=arder=, to burn

=ardiente=, eager, burning

=ardor=, _m._, warmth, eagerness, yearning

=arduo=, =-a=, arduous, hard

=arena=, sand, arena

=arganita=, basket; (_mostly used in the pl._), =----s=, baskets slung like saddle-bags and used for carrying fruit

=Argel=, Algiers

=argentado=, =-a=, silvery

=argentino=, =-a=, Argentine, silvery

=argumento=, argument, story

=árido=, =-a=, arid, dry

=ariete=, _m._, battering ram

=arisco=, =-a=, shy, rough, intractable

=aristocrático=, =-a=, aristocratic

=arma=, weapon; =poner sobre las ----s=, to put under arms

=armamento=, armament, arms

=armar=, to arm, equip, provide

=armonía=, harmony

=armonioso=, =-a=, harmonious

=armonizar=, to harmonize

=aroma=, aroma, flower of the =aromo=, acacia tree

=arpa=, harp

=arpegio=, arpeggio, strain

=arquitectónico=, =-a=, architectural

=arquitectura=, architecture

=arrabal=, _m._, suburb, environs

=arraigado=, =-a=, rooted

=arrancar=, to pluck, tear out

=arranque=, _m._, outburst, sudden fit, impulse

=arrastrar=, to drag

=arrastre=, _m._, flow; dragging

=arrebatar=, to snatch, carry away

=arreciar=, to increase in violence

=arreglar=, to arrange, fix, settle

=arreglo=, arrangement; =con ---- a=, according to

=arreo=, trappings

=arrepentirse=, to repent

=arrestar=, to arrest, stop

=arria=, drove of beasts, beast train

=arriba=, above

=arribar=, to arrive, put into harbor in distress

=arribo=, arrival

=arriero=, muleteer, driver

=arriesgar=, to risk

=arrimado=, =-a=, close

=arrobamiento=, ecstasy, ravishment

=arrodillarse=, to kneel down

=arrogancia=, arrogance, pride

=arrogante=, arrogant, proud

=arrojado=, =-a=, bold, reckless

=arrojar=, to throw

=arrojo=, boldness, recklessness

=arrollar=, to rout, fold back; =----se=, twist, roll

=arroyo=, brook

=arruinar=, to ruin, destroy

=arrullar=, to lull

=arte=, _m._, art, power, skill, cunning

=artesa=, trough

=articular=, to articulate

=artífice=, _m._, artificer, maker

=artificial=, artificial

=artillería=, artillery

=artista=, _m._, artist

=artísticamente=, artistically

=artístico=, =-a=, artistic

=asaltante=, assailant

=asaltar=, to assault, assail

=asalto=, assault

=asamblea=, assembly

=asar=, to roast

=ascendente=, arising, rising

=ascender=, to ascend

=ascenso=, promotion, rise

=asegurar=, to assure

=asemejarse=, to resemble

=asentimiento=, assent, consent

=asesinar=, to murder

=asesinato=, assassination

=asesino=, assassin

=asestar=, to strike, direct, aim

=aseveración=, statement, affirmation

=asfixiante=, asphyxiating

=así=, thus; =---- es que=, and so

=asiático=, =-a=, Asiatic

=asiento=, seat; =---- de tijera=, collapsible chair, camp-chair

=asilar=, to shelter

=asilo=, asylum

=asimilación=, assimilation

=asimilar=, to assimilate

=asimismo=, likewise

=asír=, to seize; =----se de=, to catch hold of

=asistir=, to assist; =---- a=, to be present

=asociación=, association, group, social spirit

=asolar=, to destroy, raze

=asomar=, to show, loom; =----se=, to appear

=asombrado=, =-a=, amazed

=asombro=, amazement, dread, admiration

=asombroso=, =-a=, amazing

=aspecto=, aspect, appearance

=áspero=, =-a=, rough

=aspiración=, aspiration

=aspirar=, to aspire, breathe

=asta=, flag-pole

=astro=, star, any heavenly body

=astucia=, astuteness

=asturiano=, =-a=, Asturian, from region of Asturias in north-western Spain

=asumir=, to assume, put on

=asunto=, topic, matter

=asustar=, to frighten

=atacante=, attacker

=atacar=, to attack

=atado=, bundle

=atalaya=, watchtower, observation point

=ataque=, _m._, attack

=atar=, to tie, bind

=atardecer=, to become night; to grow late

=atardecer=, _m._, sunset; =al ----=, at nightfall

=atemorizado=, =-a=, frightened

=atemperado=, =-a=, tempered, softened

=Atenas=, Athens

=atención=, attention, care

=atender=, to attend, bear in mind

=atentar=, to attempt

=atento=, =-a=, attentive, polite

=aterrante=, terrifying

=aterrar=, to terrify

=atestiguar=, to testify, attest

=atizar=, to stir

=Atlántico=, Atlantic Ocean

=atlántico=, =-a=, pertaining to the Atlantic

=atleta=, _m._, athlete

=atlético=, =-a=, athletic

=atmósfera=, atmosphere, environment

=atracar=, to moor, approach

=atracción=, attraction

=atractivo=, attraction

=atraer=, to draw, attract

=atrapar=, to catch, overtake

=atrás=, behind; back

=atraso=, arrear, delay, backwardness

=atravesar=, to run across, pierce, cross

=atreverse=, to dare, venture

=atrevimiento=, daring

=atribuir=, to attribute, assign

=atrincherar=, to intrench

=atropellar=, to trample, push, be hurried

=aturdido=, =-a=, giddy, wild

=aturdir=, to daze, confuse

=audacia=, boldness, audacity

=audaz=, bold, audacious

=auditorio=, audience

=aun=, still, yet, even

=aunque=, although

=aura=, gentle breeze

=aurora=, dawn

=ausencia=, absence

=ausente=, absent

=auspicio=, auspice; (_used mostly in the pl._), =----s=, auspices

=austeridad=, austerity

=austero=, =-a=, severe, austere

=autocracia=, autocracy

=auto-educación=, self-education

=autor=, author

=autoridad=, authority

=auxiliar=, to help

=auxiliar=, _m._, helper

=auxilio=, help

=avance=, _m._, advance

=avanzada=, advance

=avanzadísimo=, =-a=, very advanced

=avanzado=, =-a=, advanced, early, inopportune

=avanzar=, to advance, reach out

=avaro=, =-a=, miserly

=avatar=, _m._, avatar, transformation

=ave=, _f._, bird, fowl

=avenida=, avenue, row; freshet, flood

=avenido=, =-a=, reconciled, satisfied

=aventajado=, =-a=, gifted, excellent

=aventajar=, to have the advantage over, surpass

=aventura=, adventure

=aventurero=, =-a=, _a. and s._, adventurous; adventurer

=avergonzar=, to shame

=averiguar=, to find out, investigate

=aversión=, aversion

=avestruz=, _m._, ostrich

=avezado=, =-a=, accustomed

=avidez=, avidity

=ávido=, =-a=, eager, greedy

=avisar=, to warn, give notice

=¡ay!= alas!

=ayear=, to cry out =¡ay!=, moan

=ayer=, yesterday

=ayudante=, helper, aide-de-camp

=ayudar=, to help

=ayuno=, =-a=, fasting; lacking; ignorant, unacquainted

=azar=, chance, hazard; =al ----=, at haphazard

=azorar=, to excite, stir

=azotar=, to strike, beat

=azote=, _m._, blow, lash

=azotea=, roof

=azul=, blue

B

=bache=, _m._, hole, rut

=Bahía=, seaport of Brazil to the north of Río Janeiro

=bahía=, bay

=baile=, _m._, dance

=bailoteo=, awkward dancing

=bajá=, _m._, pasha

=bajar=, to lower, let down; to descend, go down

=bajío=, shoal

=bajo=, =-a=, low

=bajo=, under; underneath

=bala=, bullet

=baladro=, bellowing, cry

=balanza=, scales

=balazo=, shot

=balbucear=, to mutter, stammer

=balcón=, _m._, balcony

=Báltico=, Baltic Sea

=baluarte=, _m._, bulwark, fort

=banco=, bench; bank; shoal

=bandera=, banner, flag; party

=bandido=, bandit

=bando=, faction, party; band

=bandolero=, highwayman, thief

=banquero=, banker

=banquete=, _m._, banquet

=bañar=, to bathe, suffuse

=baqueano=, _V._ baquiano

=baquía=, _also written_ =vaquía=, dexterity, expertness

=baquiano=, _Arg._, guide, path-finder; _also spelt_ =baqueano=

=báquico=, =-a=, bacchic

=barba=, beard, chin

=barbarie=, _f._, savagery

=bárbaro=, =-a=, savage, fierce

=barbirrucio=, =-a=, graybearded

=barca=, boat, barge

=barco=, boat

=bardo=, bard, singer

=barège=, barège, fabric of worsted and silk

=barra=, bar, gallery

=barranca=, ravine, cliff

=barranco=, _V._ =barranca=

=barrer=, to sweep, clear

=barrial=, _m._, puddle

=barrio=, quarter of a city, district

=barro=, mud

=basalto=, basalt, name of a species of marble

=base=, _f._, base

=bastante=, enough, rather

=bastar=, to suffice

=bastión=, _m._, bastion

=batalla=, battle, encounter

=batear=, _Arg._, to roast whole, barbecue

=batir=, to fashion, beat; =----se=, to fight; =---- en brecha=, to batter a breach

=bayeta=, flannel; cloak worn by students in the Middle Ages

=bayoneta=, bayonet

=beber=, to drink

=Belial=, Belial, one of the fallen angels in Milton's _Paradise Lost_

=bélico=, =-a=, warlike

=belicoso=, =-a=, bellicose

=belleza=, beauty

=bellísimo=, =-a=, very beautiful

=bello=, =-a=, handsome, beautiful

=bendición=, blessing, benediction

=bendito=, =-a=, blest

=beneficiar=, to benefit

=beneficio=, benefit

=benéfico=, =-a=, beneficent

=benévolo=, =-a=, benevolent

=benignidad=, kindness, benignity

=bergantín=, _m._, brig

=besar,= to kiss

=beso=, kiss

=bestia=, beast, animal

=bíblico=, =-a=, biblical

=bibliografía=, bibliography

=bien=, well; =no ----=, as soon as; =si ----=, although; =antes ----=, rather, on the contrary

=bien=, _m._, property, possession, treasure; =---- público=, public weal

=bienestar=, _m._, well-being

=bienhechor=, benefactor

=bienvenido=, =-a=, welcome

=bifurcar=, to branch off, bifurcate

=biografía=, biography

=bípedo=, biped

=bizarro=, =-a=, gallant, brave, bizarre

=bizco=, =-a=, cross-eyed

=blanco=, =-a=, white

=blancura=, whiteness

=blandengue=, soldier, armed with lance, who policed province of Buenos Aires

=blandir=, to brandish

=blanquear=, to whiten; appear white

=blanquecino=, =-a=, whitish

=blanquizco=, =-a=, whitish

=blasonar=, to boast

=bloqueo=, blockade

=boca=, mouth

=bocacalle=, _f._, outlet, entrance to a street

_bocado_, tit-bit, mouthful

=bocina=, horn; =---- de meleadas=, horn used in honey-gathering

=boda=, wedding

=bofetada=, slap; =dar de ----s=, to slap

=boina=, cap worn in Navarra and Biscay

=bolear=, to bring down with =bolas=; _cf._ note, 64, 5

=boliche=, _Arg._, small store

=bolsillo=, pocket

=bombardeo=, bombardment

=bonaerense=, pertaining to Buenos Aires

=bonanza=, clear weather, prosperity

=bondad=, kindness

=bondadoso=, =-a=, kind

=bonito=, =-a=, pretty

=borda=, gunwale, rail

=borde=, _m._, edge, border

=bordo=, board; =a ----=, on board

=borlón=, _m._, tassel

=borracho=, =-a=, drunk, intoxicated

=borrar=, to erase, do away with

=bosque=, _m._, wood

=bosquecillo=, small wood

=bota=, boot; =---- de potro=, horsehide boot

=bote=, _m._, boat

=botijilla=, little bottle, flask

=boya=, buoy

=Brasil=, Brazil

=brasileño=, =-a=, Brazilian

=bravío=, =-a=, wild, unpolished

=bravo=, =-a=, brave, courageous

=bravura=, bravery

=brazo=, arm; =a ---- partido=, arm to arm, openly; _pl._, hands, employees

=brecha=, breach

=breña=, wild, craggy ground

=Bretaña=, Britain; _V._ =Gran Bretaña=

=breve=, brief, short

=brigada=, brigade

=brillante=, brilliant

=brillar=, to shine

=brillo=, luster, splendor

=brin=, _m._, duck, sailcloth

=brincar=, to leap, jump

=brindar=, to toast, offer a toast

=brío=, dash, courage, eagerness

=brioso=, =-a=, spirited, courageous

=brisa=, breeze

=británico=, =-a=, Britannic

=broma=, joke; =en ----=, jokingly

=bromista=, droll

=brotar=, to bud; to gush, issue

=bruja=, witch

=brujo=, enchanter, necromancer

=bruma=, haziness, fog

=brumoso=, =-a=, foggy, gloomy

=bruscamente=, abruptly

=brusco=, =-a=, brusque

=bruto=, animal, brute

=bueno=, =-a=, good; =a las buenas o las malas=, willy-nilly

=buey=, ox

=búfalo=, buffalo

=buho=, owl

=buitre=, _m._, vulture

=bulevar=, _m._, boulevard

=bulliciosamente=, noisily

=bullir=, to boil

=buque=, _m._, vessel, ship

=burgués=, =-esa=, bourgeois, middle class

=burla=, mockery, fun

=burlar=, to mock, scorn, deceive

=busca=, search

=buscador=, searcher

=buscar=, to look for

=busto=, bust

C

=cabalgador=, rider

=cabalgar=, to ride on horseback

=caballar=, equine

=caballería=, cavalry; chivalry

=caballero=, knight, gentleman

=caballerosidad=, magnanimity, chivalry

=caballo=, horse

=cabaña=, hut

=cabeceante=, swaying, nodding

=cabecear=, to sway, nod

=cabellera=, head of hair

=cabello=, hair

=caber=, to be contained in, fit, befall

=cabeza=, head

=cabildo=, town council, town hall

=cabizbajo=, =-a=, crestfallen, pensive

=cabo=, end; cape; chief, corporal; =al ----=, finally; =---- de guardia=, corporal of the guard

=cacique=, cacique, Indian chief

=cactus=, _m._, cactus

=cada=, each

=cadalso=, scaffold

=cadáver=, _m._, corpse

=cadena=, chain

=cadencia=, cadence

=cadete=, commercial apprentice, cadet

=caduco=, =-a=, worn out, decrepit

=caer=, to fall, happen

=café=, coffee, café

=caída=, fall

=Caín=, Cain, son of Adam and Eve

=caja=, box, chest, treasury

=cajetilla=, _m._, Argentine locution used by a =gaucho= to show his contempt for a city man; fop, dandy

=cal=, _f._, lime

=calabaza=, pumpkin

=calamidad=, calamity

=calamitoso=, =-a=, calamitous

=calar=, to pierce, fix a bayonet

=calcular=, to calculate

=cálculo=, calculation, estimate

=caldear=, to heat, foment

=caldera=, boiler, kettle

=calibre=, _m._, caliber

=calidad=, quality

=cálido=, =-a=, warm

=caliente=, warm

=calificación=, qualification

=calificar=, to qualify

=calizo=, =-a=, limy

=calma=, calm

=calmar=, to calm, pacify

=calor=, _m._, heat, passion, zest

=calumniar=, to calumniate

=calurosamente=, warmly

=calzada=, causeway, paved road

=callado=, =-a=, silent

=callar=, to quiet; to keep silence

=calle=, _f._, street

=callejón=, _m._, lane

=callejuela=, alley

=cama=, bed

=cámara=, chamber, hall

=camarada=, _m._, comrade

=cambiar=, to change

=cambio=, change, exchange; =en ----=, on the other hand

=caminante=, wayfarer, traveler

=caminar=, to walk

=caminito=, byway

=camino=, road; =----s públicos=, public highways; =---- de encrucijada=, crossroad

=camote=, _m._, sweet potato

=campamento=, camp

=campaña=, campaign; _Arg._, field, country

=campechano=, =-a=, frank, hearty

=campeón=, _m._, champion

=campesino=, =-a=, _a. and s._, rural; farmer

=campestre=, rustic

=campiña=, flat arable land, plain

=campo=, field, country

=canción=, song

=Candelaria=, Candlemas

=candorosamente=, candidly, unwittingly

=candoroso=, =-a=, frank, candid, naïve

=canoa=, canoe

=cansancio=, fatigue

=cansar=, to tire

=cantar=, to sing

=cantar=, _m._, song

=cántico=, hymn

=cantidad=, quantity

=canto=, song

=cantor=, singer, bard

=cañada=, dale

=cañón=, cannon, barrel of a gun, tube; =---- de batir=, siege gun; =---- de diez y ocho=, eighteen pounder; =---- de chimenea=, chimney flue

=cañonero=, =-a=, gun-bearing; =lancha cañonera=, gunboat

=capa=, cape, mantle, cloak

=capacidad=, capacity

=caparazón=, _m._, caparison, shell

=capataz=, _m._, overseer

=capaz=, capable

=capellán=, chaplain

=capital=, _f._, capital; _m._, money

=capitalismo=, capitalism

=capitalista=, _m._, capitalist

=capitán=, captain

=capítulo=, chapter

=capote=, _m._, cloak with a cape

=capricho=, caprice, whim

=capucha=, cover

=cara=, face; =volver ----s=, to face about

=carácter=, _m._, character, feature

=característico=, =-a=, characteristic

=caracterizar=, to characterize

=carancho=, bird of prey, peculiar to Argentina

=carbón=, _m._, coal

=carbonera=, coal-bin

=cárcel=, _f._, prison

=carcomido=, =-a=, gnawed, tottering

=cardal=, _m._, _Arg. for_ =cardizal=, field covered with thistles

=cardinal=, cardinal, basic

=cardo=, thistle

=cardón=, _m._, cactus

=carencia=, lack, absence

=carecer=, to lack

=carestía=, lack, scarcity

=carga=, charge, load

=cargamento=, cargo, load

=cargar=, to charge, load

=cargo=, charge, trust; office, rank; accusation; =a ---- de=, in charge of

=caricia=, caress

=caridad=, charity

=cariñoso=, =-a=, loving

=carnavalesco=, =-a=, carnival-like

=carne=, _f._, flesh, meat

=carnero=, ram, sheep

=carnestolendas=, carnival lasting three days before Ash Wednesday

=caro=, =-a=, dear

=carozo=, kernel, seed

=carrera=, race, course, career

=carreta=, cart

=carretón=, _m._, large wagon

=carril=, _m._, road, rut, rail of railway

=carro=, wagon

=carruaje=, _m._, carriage

=carta=, letter

=cartabón=, _m._, size-stick; standard

=cartera=, pocketbook, leather case

=cartón=, _m._, pasteboard

=cartucho=, cartridge

=casa=, house, home

=casar=, to marry a person off; =----se con=, to marry

=casco=, hull; hoof of a horse

=casería=, country house; _Arg._, customers

=caserío=, group of houses

=casero=, =-a=, homely, domestic

=casi=, almost

=caso=, case; =hasta el ---- que=, as long as, until

=castañuela=, castanet

=castellano=, =-a=, Castilian

=castigar=, to punish

=castigo=, punishment

=castillo=, castle

=castizo=, =-a=, chaste, noble; racy; idiomatic

=casto=, =-a=, chaste

=casualidad=, chance

=catalán=, =-ana=, Catalan, pertaining to Spanish province of Catalonia

=Catamarca=, province of Argentina, _V._ map

=catarata=, falls

=catástrofe=, _f._, catastrophe, death

=cátedra=, class, chair

=categoría=, rank, category

=catolicismo=, catholicism

=católico=, =-a=, catholic

=catorce=, fourteen

=cauce=, _m._, bed of a river, channel

=caudal=, _m._, wealth, fund

=caudaloso=, =-a=, voluminous, used of rivers having great volume, copious

=caudillejo=, upstart chief, leader

=caudillo=, chief, leader

=causa=, cause; =por ---- de=, on account of

=causar=, to cause

=cautelosamente=, cautiously, quietly

=cautiverio=, captivity

=cautividad=, captivity

=cautivo=, =-a=, captive

=cauto=, =-a=, cautious

=cavatina=, aria

=caverna=, cavern

=cavilación=, deep thought, caviling

=cavilar=, to think, meditate

=cazador=, hunter

=cazar=, to hunt

=ceder=, to yield

=cedulilla=, small slip of paper; lottery ticket

=céfiro=, zephyr

=ceibo=, silk-cotton tree of the Plata basin, about one hundred feet in height, broad crowned, with red leaves and flowers. Its fruit is conical shaped, about one foot long, and it contains six seeds wrapped in a thick cotton-like substance used to pad pillows

=ceja=, eyebrow

=celebración=, celebration

=celebrar=, to celebrate, hold

=célebre=, famous

=celeste=, heavenly

=celo=, zeal, jealousy

=celoso=, =-a=, zealous, jealous

=cenagoso=, =-a=, muddy

=cendal=, _m._, crape, veil

=ceniza=, ashes

=centellante=, sparkling

=centelleo=, sparkle, flashing

=centenario=, centenary

=centenar=, _m._, hundred

=centinela=, sentinel

=central=, central

=centralista=, centralist

=céntrico=, =-a=, centric

=centro=, center, domain, power

=centuplicado=, =-a=, hundredfold

=ceñir=, to gird, grasp

=ceño=, frown, supercilious look

=ceñudo=, =-a=, frowning

=cerca=, near

=cercanía=, neighborhood

=cercano=, =-a=, near

=cercar=, to surround

=cerciorar=, to ascertain, assure

=cerco=, ring, circle, fence, inclosure

=ceremonia=, ceremony

=cerrar=, to shut; =----se=, to come to an end

=certidumbre=, _f._, certainty

=certamen=, _m._, competition

=cerviz=, _f._, cervix, nape of the neck

=cesar=, to cease

=cicatriz=, _f._, scar

=ciego=, =-a=, blind; =a ciegas,= blindly

=cielito=, name of dance peculiar to =gauchos=, corresponding to Andalusian =jaleo=

=cielo=, sky; song, dance

=cien=, one hundred

=ciénago=, _m._, swamp, mud

=ciencia=, science, art, knowledge

=científico=, =-a=, scientific

=cierto=, =-a=, certain, sure, true; =por ----=, surely, of course

=cilíndrico=, =-a=, cylindrical

=cilindro=, cylinder, roll

=cima=, top, summit

=cimiento=, cement, foundation

=cinco=, five

=cincuenta=, fifty

=cintillo=, band

=cinto=, belt

=circo=, circus, circle, arena

=circulación=, circulation

=circular=, to circulate

=circular=, circular

=círculo=, circle

=circunferencia=, circumference

=circunscribir=, to limit, circumscribe

=circunscripción=, circumscription, political district

=circunspecto=, =-a=, cautious

=circunstancia=, circumstance

=circunstante=, standing about

=circunvalar=, to encircle

=cirio=, cereus, genus of plants of the cactus family

=cita=, call, appointment; =darse ----=, to have a rendezvous

=citar=, to quote, cite, appoint, call

=ciudad=, city

=ciudadano=, citizen

=cívico=, =-a=, civic

=civil=, civil, polite

=civilización=, civilization

=civilizar=, to civilize

=cizaña=, darnel

=clamor=, noise, clamor

=claridad=, clarity, clearness, light

=clarín=, _m._, bugle

=claro=, gap

=claro=, =-a=, light, clear, manifest

=clase=, class, condition

=clásico=, =-a=, classic

=clasificar=, to classify

=clausurar=, to adjourn, close

=clavar=, to nail, rivet

=clave=, _f._, key

=clavo=, nail, clove

=clérigo=, clerk, _i.e._, man of letters; priest

=clienta=, patroness, customer; _Arg. for_ =parroquiana=

=clima=, _m._, climate

=coaligado=, =-a=, joined, allied

=cobertizo=, cover, shelter

=cobijar=, to protect, shelter

=cobro=, collection

=cocina=, kitchen

=cocinar=, to cook

=cocinera=, cook

=cocotero=, coconut tree

=codicia=, cupidity

=codiciar=, to covet, envy

=codicioso=, =-a=, covetous

=codo=, elbow

=coexistir=, to coexist

=cohesión=, cohesion, contiguity

=cohete=, _m._, firecracker, rocket

=cohibido=, =-a=, restrained

=coincidencia=, coincidence

=coincidente=, coincident

=cola=, tail

=colaboración=, collaboration

=colaborador=, collaborator

=colar=, to filter, pass through

=colcha=, coverlet

=colchón=, _m._, mattress

=colchoneta=, quilt

=colectivo=, =-a=, collective

=colega=, _m._, colleague

=coleto=, jacket; =---- de ante=, buff doublet

=colgar=, to hang

=colina=, hill

=colindar=, to be contiguous, border on

=colmena=, hive

=colmillo=, eye-tooth, tusk

=colocación=, position

=colocar=, to place

=Colón=, Columbus

=colonia=, colony

=coloniaje=, _m._, period during which Spanish-American colonies were under Spanish rule; colonial system

=colonial=, colonial

=colonización=, colonization

=colono=, settler, farmer

=color=, _m._, color

=colosal=, colossal

=columbrar=, to discern, perceive

=columna=, column

=columpio=, swing

=comandante=, commander; in Argentine army, lieutenant-colonel; =---- general de armas=, commander-in-chief

=comarca=, district

=combate=, _m._, struggle, combat

=combatiente=, combatant

=combatir=, to fight

=combinación=, combination, chance, preparation, plan

=combinar=, to combine

=comenzar=, to begin

=comer=, to eat

=comercial=, commercial

=comercio=, commerce

=cometa=, _m._, comet

=cometer=, to commit

=comisaría=, commissariat, police court; =---- de guerra=, office of paymaster general

=como=, as; like

=cómo=, how; =¿---- le va?= how goes it with you? =¿---- me ha de ir?= how do you suppose?

=cómodamente=, comfortably

=cómodo=, =-a=, comfortable

=compacto=, =-a=, firm, unswerving, compact

=compadrito=, the Argentine correspondent of =majo=; _cf. slang_, show-off, swell, showy gent

=compañero=, companion

=compañía=, company

=comparación=, comparison

=comparado=, =-a=, comparative

=comparar=, to compare

=compartir=, to share

=compasión=, compassion

=compatible=, compatible

=compatriota=, compatriot, fellow-citizen

=compenetración=, compenetration, infiltration

=competencia=, fitness, competition

=competente=, competent, able

=complacerse=, to take delight

=complejo=, =-a=, complex

=completamente=, completely

=completar=, to complete

=completo=, =-a=, complete, accomplished

=complicado=, =-a=, complicated

=cómplice=, accomplice

=complicidad=, complicity

=componente=, _m._, component

=componer=, to compose

=comportar=, to cause, suffer; =----se=, to behave

=composición=, composition

=compositor=, composer

=comprador=, buyer

=comprar=, to buy

=comprender=, to understand, grasp

=comprobar=, to verify, compare, test

=comprometer=, to compromise, endanger

=compromiso=, engagement, contract, compromise, difficulty

=compulsivo=, =-a=, compulsory

=común=, common

=comuna=, commune, community

=comunicación=, communication

=comunicar=, to communicate

=con=, with; =---- tal que=, provided that

=cóncavo=, =-a=, concave

=concebir=, to conceive

=conceder=, to concede

=concentrado=, =-a=, concentrated, self-possessed

=concentrar=, to concentrate; to consolidate

=concepción=, conception

=concepto=, concept

=conceptuar=, to conceive

=conciencia=, conscience, consciousness; =obligado en ----=, in duty bound

=concienzudo=, =-a=, conscientious

=concierto=, concert, agreement

=conciliar=, to conciliate

=concitar=, to excite, invite

=conciudadano=, fellow-citizen

=concluir=, to end

=conclusión=, conclusion

=concorbarse=, to bend down

=concordancia=, concordance, harmony

=concreto=, =-a=, concrete

=concurrencia=, competition; gathering

=concurrir=, to gather, contribute

=concurso=, concourse, gathering, aid

=concha=, conch, shell

=condenar=, to condemn

=condensar=, to condense

=condición=, condition, state

=condolido=, =-a=, grieving

=cóndor=, _m._, condor

=conducción=, bringing, guidance

=conducir=, to lead, transport

=conducta=, conduct

=conductor=, conductor, leader, driver

=conexión=, connection

=conferencia=, conference, interview

=conferir=, to confer

=confesar=, to confess

=confesión=, confession

=confianza=, confidence

=confiar=, to intrust, confide

=confidencia=, faith, confidence

=confidencial=, confidential

=confidente=, confidant

=configuración=, configuration, lay

=confín=, _m._, confine

=confirmar=, to strengthen, confirm

=conflagración=, conflagration

=conflicto=, conflict

=confraternidad=, brotherhood

=confundir=, to confuse, mix, fuse, join

=confusión=, confusion

=confuso=, =-a=, confused

=congreso=, congress

=cónico=, =-a=, conic

=conjunto=, whole, ensemble; milieu

=conjuro=, conjury, spell

=conmemorar=, to commemorate

=conminación=, threat

=conmoción=, uprising, commotion

=conmover=, to move, excite

=connaturalizarse=, to have the same nature, become one

=conocedor=, =-ora=, _a. and s._, connoisseur, expert; knowing

=conocer=, to know, be acquainted

=conocimiento=, knowledge

=conquista=, conquest

=conquistador=, conqueror

=conquistar=, to conquer

=consagrar=, to consecrate, put on record

=consecuencia=, result, consequence

=consecutivo=, =-a=, consecutive

=conseguir=, to obtain, bring about

=consejo=, advice; council

=consentimiento=, consent

=consentir=, to consent, tolerate

=conservar=, to save, preserve

=considerable=, considerable

=consideración=, consideration, esteem

=considerar=, to consider

=consigna=, watchword, order, password

=consiguiente=, result; =por ----=, consequently

=consistir=, to consist, lie

=consolador=, =-ora=, consoling

=consonancia=, harmony

=consorte=, consort

=conspicuo=, =-a=, conspicuous

=constancia=, constancy

=constante=, constant

=constantemente=, constantly

=Constantinopla=, Constantinople

=constar=, _impers._, to be clear; =---- de=, to consist of

=constelación=, constellation

=constitución=, constitution

=constitucional=, constitutional

=constituir=, to constitute, establish

=constreñir=, to bind

=construcción=, construction, building

=constructivo=, =-a=, constructive

=consuelo=, consolation

=consumado=, =-a=, consummate

=contacto=, contact

=contar=, to count, relate, expect; =---- con=, to rely upon

=contemplación=, contemplation

=contemplar=, to contemplate

=contemporáneo=, =-a=, contemporary

=contener=, to contain, restrain

=contentar=, to content

=contertuliano=, social friend, of the same social set

=contestación=, reply

=contestar=, to reply

=continental=, continental

=continente=, _m._, continent

=contingente=, contingent

=continuar=, to continue

=continuo=, =-a=, continuous; =acto ----=, at once

=contorno=, outline

=contra=, against

=contrabandista=, _m._, smuggler

=contradicción=, contradiction

=contradictorio=, =-a=, contradictory

=contraer=, to contract, bring together

=contrafuerte=, spur

=contraponer=, to set against

=contrapunto=, counterpoint; _Arg._, repartee; _V._ note, 79, 16; 88, 3

=contrariar=, to deny, vex, disappoint

=contrario=, =-a=, contrary; =al ----=, on the contrary

=contraseña=, countersign

=contraste=, _m._, contrast, check, setback

=contratar=, to treat, contract

=contrato=, contract

=contravenir=, to contravene, violate

=contribución=, contribution

=contribuir=, to contribute

=contrición=, contrition

=control=, _m._, control

=controlar=, to control

=controversia=, controversy

=conturbar=, to arouse, excite

=convencer=, to convince

=conveniencia=, need, use, convenience, comfort

=conveniente=, suitable, expedient, convenient

=convenir=, to behoove, be necessary; =---- en=, to agree upon

=convento=, convent

=convergente=, converging

=conversar=, to talk

=convertir=, to convert

=convidar=, to invite

=convocar=, to convoke

=convoy=, _m._, convoy

=convulsión=, convulsion

=convulsivo=, =-a=, convulsive, trembling

=conyugal=, conjugal

=cooperar=, to coöperate

=copa=, cup, glass; crown, top (of a tree)

=copiosísimo=, =-a=, very abundant

=copista=, _m._, copyist

=copla=, couplet, verses

=copo=, snowflake

=co-redactor=, fellow-editor

=coraje=, _m._, courage, anger

=coral=, _m._, coral

=corazón=, _m._, heart

=corbata=, tie, cravat

=corcel=, _m._, charger, steed

=cordaje=, _m._, cordage

=cordero=, lamb

=cordial=, cordial

=cordialidad=, cordiality

=cordillera=, mountain range

=Córdoba=, province of Argentina, also capital of said province; _V._ map

=coro=, chorus, refrain

=corona=, crown

=coronar=, to crown, honor

=coronel=, colonel

=corpulento=, =-a=, stout, corpulent

=corral=, _m._, corral, pen for animals

=corrección=, correctness, correction

=corredizo=, =-a=, running, loose

=correligionario=, co-religionist, co-religionary

=Correo, El=, name of a newspaper: _The Mail_

=correr=, to run, flow, traverse; =----se=, to spread, extend

=correría=, raid, travel

=correspondencia=, correspondence

=corresponder=, to correspond, match, respond

=corriente=, current, stream; _with dates_, instant

=Corrientes=, name of street in Buenos Aires; also province of Argentina

=corrupción=, corruption

=cortar=, to cut, destroy, curtail

=corte=, _m._, cut, edge

=corte=, _f._, court

=cortejo=, following, retinue

=cortesanía=, courtliness

=cortesía=, courtesy

=corteza=, bark, rind, exterior of anything

=cortijo=, farm, estate

=cortina=, curtain

=corto=, =-a=, short, brief

=corvo=, hook; curved sword used by grenadiers of San Martín

=cosa=, thing

=cosecha=, harvest

=cosechar=, to gather, reap

=cosmogónico=, =-a=, cosmic, starry

=cosmopolita=, cosmopolitan

=cosmopolitismo=, cosmopolitanism

=costa=, coast, cost

=costado=, side, aspect

=costar=, to cost

=costear=, to defray, pay expenses; coast along

=costumbre=, _f._, custom; =como de ----=, as usual

=creación=, creation

=creador=, =-ora=, _a. and s._, creative; creator

=crear=, to create

=crecer=, to grow

=crédito=, credit, money accredited, loan

=credo=, creed, belief

=credulidad=, credulity

=crédulo=, =-a=, credulous

=creencia=, belief

=creer=, to believe

=crepúsculo=, twilight, sunset, evening

=crespo=, =-a=, curly

=creyente=, believer

=cría=, brood of animals

=criado=, servant

=criar=, to grow, develop, rear

=criatura=, creature

=crimen=, _m._, crime

=crin=, _f._, mane

=crinado=, =-a=, maned, crested

=crinolina=, hoop-skirt, crinoline

=criollo=, =-a=, creole; _Arg._, native

=crisis=, _f._, crisis

=crisol=, _m._, crucible

=cristal=, _m._, crystal

=cristalino=, =-a=, crystalline

=cristiano=, =-a=, Christian

=criterio=, criterion, appreciation, judgment

=crítica=, criticism

=criticar=, to criticize

=crónica=, chronicle

=crucificar=, to crucify

=crudeza=, crudity

=crudo=, =-a=, crude

=cruel=, cruel

=cruz=, _f._, cross; =hacer ----=, to intersect

=Cruzada=, Crusade; one of a series of attempts to win back the Holy Land

=cruzado=, crusader

=cruzar=, to cross

=cuadra=, block

=cuadrado=, =-a=, square

=cuadro=, square; picture, frame

=cuadrúpedo=, quadruped

=cuádruple=, fourfold

=cuajada=, curd of milk

=cual=, as, like; =el ----=, that, which, who

=¿cuál?= which? what?

=cualidad=, quality

=cualquiera=, whatever, any

=cuan=, _shortened form of_ =cuanto=

=cuán=, _shortened form of_ =cuánto=

=cuando=, when; =---- más=, at most

=cuanto=, =-a=, as much as, all that; =en ---- a=, with regard to; =en ---- que=, in so far as

=¿cuánto?= how much? how?

=cuarenta=, forty

=cuartel=, _m._, quarter, barrack

=cuarteta=, quatrain

=cuarto=, =-a=, fourth

=cuarto=, quarter, room

=cuatro=, four

=cubierta=, deck, cover, roof

=cubierto=, cover

=cubrir=, to cover; _p. p._ =cubierto=; =voz cubierta=, soft voice

=cucuyo=, glowworm

=cuchilla=, _Arg._, stretch, knoll, slope

=cuchillo=, knife

=cuello=, neck, collar

=cuenca=, basin of a river

=cuenta=, account, bill; =darse ----=, to become aware

=cuerda=, cord, string

=cuero=, leather, hide, skin

=cuerpo=, body, corps

=cuervo=, raven

=cuesta=, hill

=cuestión=, question, problem

=cueva=, cave

=cuidado=, care

=cuidadoso=, =-a=, careful

=cuidar=, to take care

=cultivar=, to cultivate

=culto=, =-a=, cultured, learned

=culto=, cult, religion

=cultura=, culture

=cumbre=, _f._, summit

=cumplido=, =-a=, courteous, accomplished

=cumplimiento=, fulfilment

=cumplir=, to fulfil, carry out; =---- con=, to satisfy

=cuna=, cradle

=cúpola=, cupola

=curiosamente=, curiously

=curiosidad=, curiosity

=curioso=, =-a=, curious, queer

=curso=, course

=curva=, curve

=custodia=, custody

=custodiar=, to guard

=cuyano=, =-a=, from old Argentine province of Cuyo, which included the present provinces of Mendoza, San Juan, and San Luis

=cuyo=, =-a=, whose

=¿cúyo=, =-a?= whose?

=cuzqueño=, =-a=, from Cuzco, capital of Peru

Ch

=chacra=, _Arg._, farm

=charco=, pool, marsh

=charlatán=, charlatan, faker

=charlatanismo=, charlatanism, gossip

=charro=, stream, trickle

=chileno=, =-a=, Chilean

=chillido,= shriek

=Chimborazo=, mountain in Ecuador

=chimenea=, chimney, smokestack

=chiquillo=, =-a=, child

=chiripá=, _f._, chiripa; _V._ note, 270, 4

=chirrido=, chirp, screech, chattering

=chispa=, spark

=chispeante=, sparkling

=chisporrotear=, to crackle

=chisporroteo=, sparkling, gleam

=¡chitón!= hush!

=chivo=, goat

=chocar=, to clash

=choque=, _m._, shock, clash

=choza=, hut

=chubasco=, squall

=chúcaro=, =-a=, savage

=Chuquisaca=, province of Bolivia, also ancient name for Sucre, present capital of Bolivia

=churriador=, _Arg._, a =gaucho= who takes delight in murder

D

=dado=, die

=dama=, lady

=damasco=, plum

=danza=, dance

=dar=, to give; =---- lugar=, to give rise; =---- que hacer=, to cause trouble; =----se=, to surrender; =---- a=, to face; =---- con=, to meet; =---- una vuelta=, to take a stroll; =---- en=, to hit, strike

=dársena=, dock, basin, anteport

=dato=, fact, information

=de=, of, from, by, with

=debatir=, to argue; =----se=, to struggle

=deber=, _m._, duty

=deber=, to owe, be obliged to

=debido=, =-a=, due, proper

=débil=, weak

=debilidad=, weakness

=debilitar=, to weaken

=decaído=, =-a=, fallen down, depressed

=decano=, dean

=decepción=, deception

=decidir=, to decide

=décima=, stanza of ten verses

=decir=, to say, tell

=decisión=, decision

=decisivo=, =-a=, decisive

=declaración=, declaration

=declarar=, to declare

=declaratoria=, declaration

=declive=, _m._, decline, declivity

=decoración=, decoration

=decorar=, to decorate

=decoro=, decorum, self-respect

=decretar=, to decree

=dédalo=, labyrinth

=dedicar=, to dedicate

=dedo=, finger, toe

=defecto=, defect, fault

=defender=, to defend

=defensa=, defense

=defensor=, defender

=definido=, =-a=, definite

=definir=, to define

=definitivamente=, definitely

=definitivo=, =-a=, decisive, definite; =en ----=, finally

=deformado=, =-a=, deformed

=defraudar=, to defraud

=degenerar=, to degenerate

=degollar=, to behead

=degradador=, =-ora=, degrading

=degradar=, to degrade

=deísmo=, deism, belief in God without belief in the Scriptures

=dejar=, to leave, cease; =---- de=, to fail; to stop; =---- caer=, to drop

=delante=, before, in front

=delantero=, leading, going in front

=delegado=, delegate

=delegar=, to delegate

=deleitar=, to delight

=deleite=, _m._, delight

=deleznable=, fragile, slippery, mean

=deliberante=, deliberating

=deliberar=, to deliberate

=delicadeza=, nicety, delicacy

=delicado=, =-a=, refined, subtle, weak

=delicia=, delight

=delicioso=, =-a=, delicious

=delincuente=, _m._, criminal

=delirante=, raving

=delirar=, to rave

=delito=, crime

=delta=, delta

=demagogia=, demagogy

=demanda=, demand, need

=demandable=, liable, subject to prosecution

=demás=, other (_always used with_ =lo=, =los=, _or_ =las=); =por lo ----=, as for the rest

=demasiado=, too, very

=demencia=, madness

=democracia=, democracy

=demócrata=, _m._, democrat

=democrático=, =-a=, democratic

=demoler=, to demolish

=demonio=, demon

=demostrar=, to show

=denegatorio=, =-a=, contrary, demolishing, counter

=denodado=, =-a=, bold, intrepid

=denominación=, name, tide, denomination

=denso=, =-a=, dense

=dentro=, within

=denunciar=, to denounce, claim

=depender=, to depend

=deplorable=, deplorable

=deponer=, to put down, settle, depose

=deposición=, deposition

=depravado=, =-a=, depraved

=depreciar=, to depreciate

=depurar=, to purify, filter

=derecera=, straight road, line

=derecho=, =-a=, right

=derecho=, right; =de ----=, by right

=derivar=, to derive, emanate

=derramar=, to pour, shed; =----se=, to be lost

=derredor=, vicinity; =en ----=, round about

=derretir=, to melt

=derribar=, to throw down, overwhelm, kill

=derrota=, rout

=derrotar=, to rout

=desacreditado=, =-a=, discredited

=desafiar=, to defy, challenge

=desafío=, challenge

=desahogo=, vent, outlet

=desairado=, =-a=, graceless, charmless

=desaliento=, dejection

=desaliñado=, =-a=, careless, artless

=desaliñar=, to disorder, disarrange

=desaliño=, _m._, negligence, disorder; =con ----=, riotously, aimlessly

=desalmado=, =-a=, soulless, merciless

=desalojar=, to dislodge

=desaparecer=, to disappear

=desarreglado=, =-a=, irregular, lacking orderliness

=desarrollar=, to develop

=desarrollo=, development

=desarrugar=, to unwrinkle, smooth

=desasirse=, to break loose

=desasociación=, dissociation

=desastre=, _m._, disaster

=desatar=, to untie, unwind

=desavenencia=, discord

=desbaratar=, to interrupt, upset

=descalabro=, misfortune

=descansar=, to rest

=descanso=, rest

=descarga=, discharge

=descargar=, to fire; to unload

=descender=, to descend

=descollar=, to excel

=descomponer=, to upset

=descomposición=, disintegration, change

=desconcertante=, disconcerting, puzzling

=desconfiar=, to distrust

=desconocido=, =-a=, unknown

=desconocimiento=, lack of knowledge, ignorance

=descontento=, =-a=, discontented

=descrédito=, discredit

=descreído=, =-a=, incredulous, skeptical

=describir=, to describe

=descripción=, description

=descriptivo=, =-a=, descriptive

=descuajar=, to clear away

=descubridor=, discoverer

=descubrimiento=, discovery

=descubrir=, to discover, reveal

=descuido=, carelessness, negligence

=desde=, from

=desdén=, _m._, disdain

=desdeñar=, to disdain

=desdeñoso=, =-a=, disdainful

=desdichado=, =-a=, unhappy

=deseable=, desirable

=desear=, to desire

=desechar=, to cast off, drive away

=desembarcadero=, landing place

=desembarcar=, to disembark

=desembarco=, disembarkation

=desembocadura=, mouth of a river

=desembocar=, to empty; to debouch

=desembozar=, to unmask, unmuffle

=desempeñar=, to perform, play

=desencadenar=, to unchain

=desenfrenado=, =-a=, unbridled

=desengaño=, disillusion, disappointment

=desenvainar=, to unsheath

=desenvolver=, to develop, open out

=desenvolvimiento=, development

=deseo=, desire

=deseoso=, =-a=, desirous

=desertar=, to desert

=desertor=, deserter

=desesperación=, despair

=desesperado=, =-a=, desperate

=desesperar=, to despair

=desfavorecer=, to contemn, injure

=desfigurar=, to disfigure

=desfilar=, to march, defile

=desgajar=, to break, lop off, rend

=desgarrar=, to rend, tear

=desgracia=, misfortune, death

=desgraciadamente=, unhappily

=desgraciado=, =-a=, unfortunate

=desgraciarse=, to incur misfortune, kill

=deshacer=, to undo; =----se de=, to get rid of

=deshonrar=, to dishonor

=desierto=, desert

=designar=, to designate, plan

=designio=, design

=desigual=, unequal, uneven, difficult

=desigualdad=, inequality, unevenness

=desinterés=, _m._, disinterestedness

=desinteresado=, =-a=, disinterested

=deslizar=, to pass by, slip, glide

=deslumbrador=, =-ora=, dazzling

=deslumbrar=, to dazzle, puzzle

=desmandar=, to rebel, go beyond the bounds of reason

=desmayar=, to dismay, depress; =----se=, to swoon

=desmejorar=, to deteriorate

=desmelenar=, to dishevel

=desmentir=, to belie, give the lie

=desmontar=, to dismount

=desmoronar=, to destroy, fall to pieces

=desnudez=, nakedness, lack of shelter against the rigors of the weather

=desnudo=, =-a=, naked, deprived

=desocupación=, disoccupation

=desocupado=, =-a=, idle

=desolar=, to desolate

=desorden=, _m._, disorder

=desorganización=, disorganization

=desorganizar=, to disorganize

=desorientar=, to confuse, cause to lose one's bearings

=despacio=, slowly

=despachar=, to send off, hurry off

=despacho=, hurry; office; settlement

=desparramar=, to scatter, overspread

=despecho=, spite; =a ---- de=, in spite of

=despedazar=, to tear to pieces

=despedida=, departure, leave-taking

=despedir=, to send off; =----se=, to take leave

=despegar=, to detach

=despertar=, to awaken

=despierto=, =-a=, wide-awake, keen

=desplegar=, to unfold, display

=desplomarse=, to get out of plumb, collapse

=despoblado=, uninhabited place

=despojar=, to despoil

=despojo=, despoliation, remnant

=déspota=, _m._, despot

=despótico=, =-a=, despotic

=despotismo=, despotism

=despotizado=, =-a=, tyrannized, lorded over

=despreciar=, to scorn

=desprecio=, scorn; lowering in value

=desprendimiento=, disinterestedness

=desprevenido=, =-a=, unaware

=desprovisto=, =-a=, deprived of

=después=, afterwards; =y ----=, besides

=destacamento=, detachment

=destacar=, to detach, send forth; =----se=, to stand out

=destello=, flash

=desterrar=, to exile

=destinar=, to destine

=destino=, destination; fate

=destituir=, to deprive

=destrenzar=, to undo, unbraid

=destreza=, skill, dexterity

=destronar=, to dethrone

=destrozar=, to tear to pieces

=destructor=, =-ora=, destructive

=destruir=, to destroy

=desunido=, =-a=, disunited

=desvalido=, =-a=, helpless

=desvanecer=, to vanish; to dispel; =----se=, to faint

=desventaja=, disadvantage

=desventura=, misfortune

=desventurado=, =-a=, hapless

=desvío=, deviation, aberration

=detención=, detention, delay

=detener=, to detain

=determinante=, determining

=determinar=, to determine

=detestable=, detestable

=detonación=, detonation, report

=detractor=, detractor, decrier

=detrás=, behind

=deuda=, debt

=devolver=, to return

=devorar=, to devour

=día=, _m._, day

=diablo=, devil

=diabólicamente=, diabolically

=diabólico=, =-a=, diabolical

=diálogo=, dialogue

=diametral=, diametrical

=diario=, =-a=, daily

=dibujar=, to draw, sketch

=diccionario=, dictionary

=diciembre=, December

=dictadura=, dictatorship

=dictar=, to dictate

=dictatorial=, dictatorial

=dicha=, happiness

=dicho=, saying

=dichoso=, =-a=, happy

=dieciséis=, sixteen

=diecisiete=, seventeen

=diente=, _m._, tooth

=diez=, ten

=diezmar=, to decimate

=diferencia=, difference

=diferenciar=, to differentiate

=diferente=, different

=diferir=, to delay, postpone

=difícil=, difficult, critical, untractable

=dificultad=, difficulty, stress

=difunto=, =-a=, dead, late

=dignamente=, worthily

=dignidad=, dignity

=dignificar=, to dignify

=dignísimo=, =-a=, very worthy

=digno=, =-a=, worthy, dignified

=dilatación=, expansion, increase

=dilatado=, =-a=, wide, vast

=dilatar=, to spread

=diligencia=, errand, diligence

=dimanar=, to spring, flow

=dimensión=, dimension

=diminuto=, =-a=, small, diminutive

=dinero=, money

=Dios=, God

=diplomacia=, diplomacy

=dique=, _m._, dike, barrier

=dirección=, direction, address

=directamente=, directly

=directo=, =-a=, direct, immediate

=directorial=, pertaining to a directory, directing

=directorio=, directory

=dirigir=, to direct, control; =----se=, to turn

=disciplina=, discipline

=disciplinar=, to discipline

=discípulo=, pupil, student

=disco=, disk

=discreción=, discretion; =rendirse a ----=, to surrender unconditionally

=discreto=, =-a=, cautious, wise

=discurso=, speech, discourse

=discusión=, discussion

=discutir=, to discuss

=diseminar=, to disseminate

=diseñar=, to design, outline

=disertación=, speech, dissertation

=disfrazar=, to mask, hide

=disfrutar=, to enjoy

=disimuladamente=, dissemblingly

=disimulado=, =-a=, dissembling, hidden, sly

=disipar=, to dissipate, scatter, destroy

=disnea=, dismay, difficulty in breathing

=disolver=, to dissolve

=disparar=, to shoot, fire

=dispersar=, to disperse

=disperso=, refugee

=disponer=, to dispose

=disponible=, available

=disposición=, disposition, aptitude; measure

=disputa=, dispute

=disputar=, to dispute

=distancia=, distance

=distante=, distant

=distención=, stretching

=distinción=, distinction

=distinguidísimo=, =-a=, very distinguished

=distinguir=, to distinguish

=distintivo=, =-a=, distinctive

=distinto=, =-a=, distinct, different, separate

=distraer=, to distract

=distribuir=, to spread, distribute

=diva=, goddess

=diverso=, =-a=, diverse, different

=divertir=, to amuse, divert

=dividir=, to divide, sever

=divinizar=, to make divine

=divisar=, to catch sight of, descry

=división=, division

=divorciar=, to divorce

=do=, _poetical for_ =donde=, where

=doblar=, to bend, double

=doble=, _a. and s._, double

=doblez=, doubleness, duplicity; fold

=doce=, twelve

=docilidad=, meekness

=doctor=, physician

=doctrina=, doctrine, teaching, learning

=documento=, document

=dogma=, _m._, dogma

=dolencia=, pain, ache

=doliente=, grieving

=dolor=, _m._, pain, grief, hardship

=doloroso=, =-a=, painful

=domar=, to tame

=doméstico=, =-a=, domestic

=dominación=, dominion, domination

=dominante=, dominant, overbearing

=dominar=, to dominate, overcome

=domingo=, Sunday

=dominio=, dominion

=don=, Mr., _used with first name only_

=don=, _m._, gift

=donativo=, donation

=doncella=, damsel

=donde=, where

=¿dónde?= where?

=dondequiera=, wherever

=doña=, lady, _fem. of_ =don=

=doquier=, _poetical for_ =dondequiera=

=dorado=, =-a=, gilt; golden; splendid

=dorar=, to gild

=dormido=, =-a=, asleep

=dormir=, to sleep

=dos=, two

=doscientos=, two hundred

=dosel=, _m._, canopy

=dosis=, _f._, amount, dose

=dotar=, to endow

=dote=, _f._, gift, dowry

=dragón=, dragon

=drama=, _m._, drama, struggle

=dramático=, =-a=, dramatic

=druídico=, =-a=, Druid, Druidic

=duda=, doubt

=dudar=, to doubt, hesitate

=duende=, _m._, demon

=dueño=, lord, master

=dulce=, sweet, fresh

=dulcemente=, sweetly

=duplicar=, to double

=durante=, during

=durar=, to last

=duraznero=, peach tree

=durazno=, peach

=duro=, =-a=, hard

E

=e=, and

=ebrio=, =-a=, intoxicated, drunk

=eclipsar=, to eclipse

=eco=, echo

=economía=, economy; development, regulation

=económico=, =-a=, economic

=economizar=, to spare, economize

=ecuador=, equator

=ecuanimidad=, fairness, equanimity

=echar=, to throw, drive out; =---- a pique=, to sink; =---- mano de=, to avail oneself of; =----se a=, to begin

=edad=, age; =Edad Media=, Middle Ages

=edecán=, _m._, aide-de-camp

=edificación=, construction

=edificio=, building

=educación=, education, training

=educar=, to instruct, lead, train, direct

=efectivo=, =-a=, effective

=efecto=, effect, purpose; =en ----=, indeed, in fact

=efectuar=, to carry out, effect; =----se=, to take place

=eficacia=, efficacy

=eficaz=, efficient, effective

=eficazmente=, efficiently

=eficiente=, efficient, powerful

=efímero=, =-a=, ephemeral, short-lived

=efusivo=, =-a=, effusive

=Egipto=, Egypt

=egoísmo=, egoism

=egoísta=, _m._, egoist

=egoísta=, selfish

=ejecución=, execution

=ejecutar=, to execute; =----se=, to take place

=ejecutivo=, executive

=ejecutor=, executor

=ejemplar=, exemplary, model

=ejemplo=, example

=ejercer=, to practice, exert

=ejercicio=, exercise

=ejercitar=, to exercise

=ejército=, army

=él=, he

=el=, the

=elasticidad=, elasticity

=elección=, election

=electricidad=, electricity

=eléctrico=, =-a=, electric

=elefante=, _m._, elephant

=elegante=, elegant

=elegía=, elegy

=elegir=, to choose

=elemento=, element, environment

=elevación=, loftiness, elevation

=elevado=, =-a=, lofty, high

=elevador=, elevator

=elevar=, to raise

=eliminar=, to eliminate

=elocuencia=, eloquence

=elocuente=, eloquent

=ello=, it, that; =por ----=, on that account

=emanación=, emanation

=emanado=, =-a=, emanating, derived

=emancipación=, emancipation

=emancipar=, to free

=embalsamar=, to embalm

=embarcación=, embarking; vessel; =---- a vela=, sailboat

=embarcar=, to embark

=embargo=, sequestration; =sin ----=, nevertheless

=embarque=, _m._, shipment, passage, embarkation

=embellecer=, to beautify

=embolar=, to bring down with =bolas=

=embudo=, funnel

=emigrante=, emigrant

=emigrar=, to emigrate

=eminente=, eminent

=eminentemente=, eminently

=emoción=, emotion, sorrow

=emocionante=, emotional, moving

=empalme=, _m._, junction, splicing

=empañar=, to darken, cloud

=emparedar=, to wall in

=empedrar=, to pave

=empeñar=, to pawn; to begin an action; =----se=, to bind oneself

=empeño=, pledge, eagerness

=empero=, but, nevertheless

=empezar=, to begin

=empleado=, employee

=emplear=, to employ, spend

=empleo=, task, employment

=emplumado=, =-a=, feathered

=emplumecer=, to take on feathers

=empozarse=, to stagnate

=emprender=, to undertake, begin

=empresa=, undertaking

=empréstito=, loan

=empujar=, to drive, push

=empuñar=, to seize, take up

=en=, in, on, among

=enamorado=, =-a=, enamored

=enarbolar=, to hoist

=enardecer=, to fire up, kindle

=encabezar=, to head, lead

=encadenar=, to chain

=encajar=, to place, inclose

=encaje=, _m._, lace

=encaminar=, to put on the road; =----se=, to set out

=encantar=, to enchant

=encanto=, enchantment

=encantonar=, to intrench

=encargado=, agent

=encargar=, to intrust, charge; =----se de=, to take charge of

=encarnación=, incarnation

=encarnarse=, to become incarnate

=encender=, to kindle

=encerrar=, to shut in

=encima=, above; =---- de=, above, upon

=encomendar=, to recommend, intrust

=encono=, rancor, ill-will

=encontrar=, to meet, find

=encontrón=, _m._, collision, meeting

=encorvar=, to bend

=encrespar=, to wave, curl

=encrucijada=, crossway

=encuadrar=, to frame, fit in

=encubrir=, to hide, disguise

=encuentro=, encounter, meeting

=encumbramiento=, rise, elevation

=endecasílabo=, verse of eleven syllables, hendecasyllabic

=endecha=, dirge, stanza

=endilgar=, to turn, direct, send

=enemigo=, =-a=, _a. and s._, hostile; enemy

=enemistad=, enmity

=energía=, energy

=enérgico=, =-a=, energetic, strong

=enero=, January

=enervado=, =-a=, weakened, dull

=enfardar=, to pack

=enfermo=, =-a=, sick

=enfilar=, to pierce, enfilade; to march

=enflaquecer=, to become thin, weaken

=enfrente=, before, in front; =---- de=, in front of

=enfriamiento=, cooling, chill

=enfurecer=, to madden

=engalanar=, to deck, adorn

=engañar=, to deceive

=engañoso=, =-a=, deceitful, deceptive

=engendrar=, to engender

=engolosinar=, to whet one's desire

=engrosar=, to enlarge

=enjaezar=, to caparison

=enjambrar=, to breed a hive of bees

=enjambre=, _m._, colony of bees; bees

=enjuiciar=, to pass judgment; to try in court

=enlazar=, to lasso

=enloquecedor=, =-ora=, maddening

=enmascarar=, to mask

=enmendar=, to mend, improve

=enmienda=, amendment

=enmudecido=, =-a=, mute

=ennegrecer=, to blacken

=enojo=, anger

=enorme=, enormous

=enormidad=, enormity

=enredar=, to twine, knot

=enrojecer=, to redden

=enronquecer=, to become hoarse

=ensalzar=, to exalt, extol

=ensanchar=, to widen, swell

=ensangrentar=, to stain with blood

=ensayar=, to try

=ensayo=, essay, trial

=enseñanza=, teaching

=enseñar=, to teach, show

=enseñorearse=, to lord it over, get control of

=ensillar=, to saddle

=ensopar=, to dip, wet

=ensortijado=, =-a=, curly

=ensueño=, dream

=entender=, to understand, hear

=entendimiento=, understanding

=enteramente=, entirely

=enterar=, to inform

=enternecido=, =-a=, moved, softened

=enternecimiento=, tenderness

=entero=, =-a=, entire

=enterrar=, to bury

=entidad=, entity, import; =----es dominantes=, ruling spirits

=entonar=, to sing, intone

=entonces=, then; =desde ----=, ever since

=entrada=, entrance

=entraña=, bowel; depth; core, heart; vein. (_Seldom used in the singular_)

=entrañable=, affectionate, deep

=entrar=, to enter; =no ---- para nada=, to be of no account

=entre=, between, among; =---- tanto=, meanwhile

=entreabrir=, to open partly

=entregar=, to give over, surrender, deliver

=entrelazar=, to interlace

=entrever=, to discern, glimpse

=entrevista=, interview

=entusiasmo=, enthusiasm

=entusiasta=, enthusiastic

=enunciar=, to enunciate, proclaim

=envenenar=, to poison

=enviado=, messenger

=enviar=, to send

=envidia=, envy, jealousy

=envidiable=, enviable

=envidiar=, to envy

=envilecer=, to degrade

=envolver=, to wrap, involve

=épico=, =-a=, epic

=episodio=, episode

=epitafio=, epitaph

=epíteto=, epithet

=época=, epoch, period

=epopeya=, epic poem

=equidad=, equity, justice

=equilibrar=, to balance

=equilibrio=, balance, equipoise

=equipaje=, _m._, baggage

=equitación=, horsemanship

=equívoco=, =-a=, equivocal, concealed

=erguir=, to raise, elevate

=erial=, _m._, uncultivated land

=erigido=, =-a=, erected, based

=erizar=, to set on end, bristle; =erizado de=, bristling with

=errante=, wandering

=erróneo=, =-a=, erroneous

=erudición=, erudition

=esbeltez=, elegance

=esbelto=, =-a=, stately; sprightly

=escala=, scale, stage, ladder, dock; =hacer ----=, to stop

=escalar=, to scale

=escama=, shell, scale

=escándalo=, scandal

=escapar=, to escape

=escape=, _m._, escape; =a todo ----=, at full speed

=escapulario=, scapulary

=escarchado=, =-a=, frosty

=escasear=, to give sparingly; to be scarce, lacking

=escasez=, scarcity

=escaso=, =-a=, scarce, occasional, few

=escena=, scene, environment, foreground

=escenario=, scene, stage

=escenográfico=, =-a=, scenic, picturesque

=escepticismo=, scepticism

=esclavitud=, slavery

=esclavo=, slave

=escoger=, to select

=escolar=, student

=escolástico=, =-a=, scholastic

=escombro=, rubbish, ruins

=esconder=, to hide

=escribir=, to write

=escrito=, writing

=escritor=, writer

=escritorio=, office, writing-desk

=escritura=, Scripture

=escrupuloso=, =-a=, scrupulous

=escrutador=, =-ora=, scrutinizing

=escuadra=, fleet

=escuadrón=, _m._, squadron

=escuchar=, to listen

=escudo=, shield

=escudriñador=, =-ora=, searching

=escuela=, school

=escueto=, =-a=, unincumbered, bare

=escupir=, to spit, belch

=ese=, that

=ése=, that one, that

=esencialmente=, essentially

=esfinge=, _f._, sphinx

=esforzado=, =-a=, strong, valiant

=esforzarse=, to strive

=esfuerzo=, effort

=esfumarse=, to disappear, fade away

=esgrima=, art and rule of fencing

=esgrimir=, to wield

=esmerado=, =-a=, careful

=esmeralda=, emerald

=espaciarse=, to roam

=espacio=, space, distance

=espada=, sword

=espalda=, back, shoulder; =a la ----=, in the rear, behind

=espantar=, to frighten

=espanto=, fright

=espantoso=, =-a=, frightful

=España=, Spain

=español=, =-ola=, Spanish

=esparcir=, to scatter

=Esparta=, Sparta, one of former independent Greek states, whose citizens were renowned for manliness

=especial=, special

=especialidad=, specialty, peculiarity

=especie=, _f._, kind, class

=espectáculo=, spectacle, sight

=espectador=, spectator

=espectativa=, expectation

=espejismo=, mirage, deception

=espejo=, mirror

=espera=, wait, waiting

=esperanza=, hope

=esperar=, to hope, expect

=espesísimo=, =-a=, very thick

=espeso=, =-a=, thick

=espesor=, _m._, thickness, density

=espesura=, thickness, forest

=espiar=, to spy

=espinillo=, thorn, prickly tree

=espinoso=, =-a=, thorny, prickly

=espiral=, _m._, curl, spiral

=espíritu=, spirit, mind

=esplendidez=, splendor

=espléndido=, =-a=, splendid

=esplendor=, _m._, splendor

=esplorador=, scout, explorer

=espoleta=, bomb fuse

=esponjazo=, blow with a sponge, shower

=espontáneamente=, spontaneously

=espontáneo=, =-a=, spontaneous

=esposa=, wife

=esposo=, husband

=espuela=, spur

=espuma=, foam

=esquina=, corner

=esquisito=, =-a=, exquisite

=establecer=, to establish

=establecimiento=, establishment

=estación=, station; season

=estacionar=, to station

=estado=, state, condition; =---- mayor=, staff

=estallar=, to burst

=estampa=, stamp, appearance

=estampar=, to print, stamp

=estampido=, crash

=estancia=, large tract of land for raising stock; ranch

=estanciero=, rancher

=estandarte=, standard, banner

=estar=, to be, stand, lie; =---- en=, to know

=estatuaria=, statuary, statues

=estatura=, stature

=este=, this

=éste=, this one, the latter

=estepa=, steppe

=estereotipar=, to stereotype

=estéril=, sterile, barren

=estero=, marsh, lake

=estertor=, throat rattle

=estético=, =-a=, æsthetic

=estimación=, esteem, estimation

=estimular=, to stimulate

=estímulo=, stimulant, stimulus

=estirar=, to stretch

=estirpe=, _m._, stock, family

=esto=, this; =por ----=, on this account

=estoico=, =-a=, stoic

=estopín=, _m._, quick-match

=estorbar=, to hinder

=estorbo=, hindrance

=estrangular=, to strangle

=estrategia=, strategy

=estratégicamente=, strategically

=estratégico=, =-a=, strategic

=estrato=, layer, level

=estrechar=, to squeeze, clasp, press, shut in

=estrechez=, narrowness, penury

=estrecho=, =-a=, narrow, closely bound

=estrechura=, narrowness

=estrella=, star

=estrellado=, =-a=, starry

=estrellar=, to clash, smash

=estremecer=, to shake, agitate

=estremecimiento=, trembling, shudder

=estrépito=, noise, din

=estribor=, _m._, starboard

=estro=, inspiration

=estrofa=, stanza

=estruendo=, roar, thunder

=estruendoso=, =-a=, noisy, thunderous

=estuario=, estuary

=estuche=, _m._, casing

=estudiante=, student

=estudiar=, to study

=estudio=, study

=estudioso=, =-a=, studious

=estupefacto=, =-a=, stupefied

=estupendo=, =-a=, stupendous

=estúpido=, =-a=, stupid

=etapa=, stop, station

=etéreo=, =-a=, ethereal, unsullied

=eternamente=, eternally

=eternidad=, eternity

=eterno=, =-a=, eternal

=ético=, =-a=, hectic, weak, panting

=Europa=, Europe

=europeo=, =-a=, European

=Eva=, Eve

=evacuar=, to evacuate

=evangelio=, gospel

=evasión=, escape, evasion

=evidencia=, evidence

=evidenciar=, to give evidence of

=evidente=, evident

=evitar=, to avoid

=evocador=, =-ora=, evoking

=evocar=, to evoke

=evolución=, evolution

=exactamente=, exactly

=exactitud=, exactness

=exacto=, =-a=, exact

=exagerar=, to exaggerate

=exaltación=, loftiness, exaltation

=exaltar=, to exalt

=examen=, _m._, examination

=examinar=, to examine

=exánime=, lifeless

=excelente=, excellent

=excelentísimo=, =-a=, very excellent

=excepcional=, exceptional

=excepto=, except; =---- en cuanto=, except in so far as

=excesivo=, =-a=, excessive

=exceso=, excess

=excitar=, to excite

=exclamar=, to exclaim

=exclusivamente=, exclusively

=exclusivo=, =-a=, exclusive

=excursión=, excursion

=excusado=, =-a=, excused, old, useless

=excusar=, to excuse, shun

=exento=, =-a=, exempt

=exhalar=, to exhale

=exhausto=, =-a=, exhausted

=exhibición=, exhibition, portrayal

=exhibir=, to exhibit

=exigencia=, exigency, need

=exigir=, to demand, require, arouse

=exiguo=, =-a=, scarce, small

=existencia=, existence

=existir=, to exist

=éxito=, outcome, success

=Excmo.=, _abbreviation for_ =Excelentísimo=

=éxodo=, exodus

=exorbitante=, exorbitant

=exótico=, =-a=, exotic

=expansión=, expansion

=expansivo=, =-a=, expansive, expansionist

=expedición=, expedition

=expedicionario=, =-a=, expeditionary

=expediente=, _m._, expedient, measure

=expedir=, to issue, send, expedite

=expeditivamente=, expeditely, expeditiously

=expeditivo=, =-a=, expeditious

=expeler=, to expel

=experimentar=, to undergo, experiment

=experto=, =-a=, expert, clever

=explicar=, to explain

=explicativo=, =-a=, explanatory

=exploración=, exploration

=expolio=, spoliation

=exponente=, exponent

=exposición=, exposition

=expresar=, to express

=expresión=, expression

=expresivo=, =-a=, expressive

=exquisito=, =-a=, exquisite

=extasiado=, =-a=, ecstatic, in ecstasy

=extender=, to extend

=extensión=, space, extent

=extenso=, =-a=, extensive

=extenuar=, to wear away, weaken

=exterior=, exterior, outer

=exterior=, _m._, exterior, outside; =en el ----=, abroad

=exteriorizar=, to show, manifest, bring to the surface

=exterminador=, exterminator

=exterminar=, to exterminate

=externo=, =-a=, external, foreign

=extinguir=, to extinguish

=extramuros=, outside the city limits

=extranjero=, foreigner, stranger

=extrañar=, to wonder at, alienate, miss

=extrañeza=, strangeness

=extraño=, =-a=, strange

=extraordinario=, =-a=, extraordinary

=extraviar=, to lose, put off the track

=extremo=, extreme

=exuberante=, exuberant, overflowing

F

=fábrica=, manufactory, factory

=fabricación=, manufacture

=fabricante=, _a. and s._, making; maker

=fabricar=, to construct, make

=fabril=, manufacturing, textile

=fabuloso=, =-a=, fabulous

=facción=, feature, faction, act

=fácil=, easy

=facilidad=, facility

=fácilmente=, easily

=facticio=, =-a=, artificial, sham

=facultad=, power, faculty

=faena=, task, work

=faja=, sash, belt, strip

=falaz=, deceitful

=falda=, slope, skirt

=falsificado=, =-a=, falsified

=falta=, absence, fault, lack

=faltar=, to be lacking, fail; =---- a una cita=, to break an appointment

=falto=, =-a=, lacking; =---- de=, lacking in

=fallar=, to pass sentence

=fallo=, sentence, decree

=fama=, fame

=famélico=, =-a=, hungry

=familia=, family

=familiar=, familiar

=familiarizar=, to familiarize

=familiarmente=, familiarly

=famoso=, =-a=, famous

=fanático=, =-a=, fanatic

=fanatismo=, fanaticism

=fanatizar=, to fanaticize

=fanfarronamente=, swaggeringly

=fantasear=, to fancy, imagine

=fantasía=, fantasy

=fantasma=, _m._, phantom

=fantasmagoría=, illusion

=fantástico=, =-a=, fantastic

=fardo=, weight, pack

=farol=, _m._, lamp, lantern

=farola=, big lantern

=fascinación=, fascination, bewilderment

=fascinador=, =-ora=, fascinating

=fascinar=, to fascinate

=fase=, _f._, phase, aspect

=fastidiar=, to bore, disgust, weary

=fatal=, fatal

=fatalidad=, fatality

=fatalismo=, fatalism

=fatalista=, _m._, fatalist

=fatídico=, =-a=, fateful

=fatigar=, to fatigue, tire

=fatigoso=, =-a=, fatiguing, tedious, tiresome

=favor=, _m._, favor; =a ---- de=, favored by

=favorecer=, to favor, aid

=favorito=, =-a=, favorite

=faz=, _f._, face, appearance, phase, surface

=fe=, _f._, faith; =hacer ----=, to constitute evidence

=febrero=, February

=febril=, feverish

=fecundante=, life-giving, fertile

=fecundidad=, fertility

=fecundo=, =-a=, fertile

=fecha=, date

=federal=, federal

=feísimo=, =-a=, very ugly

=felicidad=, happiness

=felicitar=, to congratulate

=feliz=, happy

=felizmente=, happily

=fenómeno=, phenomenon

=feraz=, fruitful

=féretro=, coffin, hearse

=ferocidad=, fierceness

=feroz=, fierce, wild

=férreo=, =-a=, of iron, firm

=ferrocarril=, _m._, railroad

=fértil=, fertile

=fertilidad=, fertility

=festín=, _m._, feast, entertainment

=feudalismo=, feudalism

=fiado=, =-a=, trusting

=fiambre=, _m._, cold meats

=fiambre=, cold-served

=ficticio=, =-a=, fictitious

=fidelidad=, faithfulness

=fiebre=, _f._, fever

=fiel=, faithful

=fielmente=, faithfully

=fiera=, wild beast

=fiero=, =-a=, fierce, wild

=fiesta=, holiday, feast

=figura=, shape, form, appearance

=figurar=, to figure, shape; =--se=, to imagine

=fijamente=, assuredly, fixedly, exactly

=fijar=, to fix, set, allot

=fijeza=, accuracy, firmness

=fijo=, =-a=, fixed, inflexible

=fila=, file, row

=filosofía=, philosophy

=filosófico=, =-a=, philosophical

=filtrar=, to percolate, filter

=fin=, _m._, end; =al ----=, finally

=finado=, =-a=, dead, deceased, late

=final=, last

=final=, _m._, end

=financiero=, =-a=, financial

=finanza=, finance

=fingir=, to feign, pretend

=fino=, =-a=, fine, keen, polite

=fiord=, _m._, fiord

=firmar=, to sign; to strengthen

=firme=, firm, strong

=firmeza=, firmness

=fisga=, harpoon

=fisica=, physics

=físico=, =-a=, physical

=fisonomía=, physiognomy, aspect, character, figure, features

=flamear=, to wave, flame, gleam

=flanco=, flank, side

=flaquear=, to become weak

=flauta=, flute

=flecha=, arrow

=flexibilidad=, flexibility

=flexible=, flexible

=flor=, _f._, flower

=flora=, flora

=flordelisado=, =-a=, adorned with fleur-de-lis

=florecer=, to flower, bloom

=florido=, =-a=, flowering, blossoming

=flota=, fleet

=flotante=, floating

=flotar=, to float

=flotilla=, flotilla

=flúido=, fluid

=fluvial=, fluvial, pertaining to a river

=foco=, center, focus

=fogoso=, =-a=, fiery

=follaje=, _m._, foliage

=fomentar=, to encourage, foment

=fondear=, to anchor

=fondo=, bottom, depth, fund, background; =de ----=, of importance; =en el ----=, at bottom

=forastero=, =-a=, strange, foreign

=forense=, forensic

=forjar=, to forge, create, shape

=forma=, form, formality, means, outline, feature, manner

=formación=, formation

=formal=, serious, grave, solemn, dignified

=formar=, to form, create, line up

=fornido=, =-a=, robust, thickset

=fórmula=, formula

=fortalecido=, =-a=, strengthened

=fortaleza=, strength, fortification

=fortuna=, fortune; =por ----=, luckily

=forzar=, to force, violate, overthrow

=forzosamente=, necessarily

=forzoso=, =-a=, necessary, unavoidable, exacting

=fosco=, =-a=, frowning, dark, sullen

=fosforescer=, to be visible, phosphorescent

=fracasar=, to shatter, fail, break

=fragata=, frigate

=fragor=, _m._, roar

=fraguar=, to forge

=fraile=, friar

=francés=, =-esa=, French

=Francia=, France

=franco=, =-a=, frank, open

=franqueza=, sincerity, frankness

=frase=, _f._, sentence, expression

=fraternal=, brotherly

=fraternizar=, to fraternize

=fratricida=, _a. and s._, fratricidal; fratricide

=fray=, _contraction of_ =fraile=, _title used before the name of a monk_, brother

=frecuencia=, frequency

=frecuente=, frequent

=freno=, bridle; restraint

=frenología=, phrenology

=frente=, _f._, forehead, brow; =hacer ---- a=, to face; =---- de=, _Arg._, in one's face

=fresco=, =-a=, fresh, cool

=frescura=, coolness

=fríamente=, coldly

=frigio=, =-a=, Phrygian

=frío=, =-a=, cold

=frío=, cold

=frondosidad=, leafiness

=frondoso=, =-a=, leafy

=frontera=, frontier, boundary

=frotar=, to rub, stroke

=fruta=, fruit

=fruto=, fruit; produce

=fuego=, fire, discharge

=fuente=, _f._, fountain

=fuera=, outside, beyond; =tan ---- de=, so far _or_ entirely beyond

=fuerte=, strong

=fuerte=, _m._, fort

=fuertemente=, strongly

=fuerza=, strength, violence; =en= _or_ =a ---- de=, by dint of

=fuga=, flight

=fugaz=, fleeing, fleeting

=fugitivo=, fugitive

=fulgor=, _m._, brilliancy

=fulminante=, thundering, fulminating

=fulminar=, to fulminate, strike down

=fumar=, to smoke

=función=, function, entertainment

=fundación=, settlement, foundation

=fundador=, founder

=fundamental=, fundamental

=fundamento=, foundation

=fundar=, to found

=fundir=, to cast, melt, fuse

=funeral=, _m._, funeral

=funesto=, =-a=, fatal, sad, dismal

=furia=, fury, excitement

=furioso=, =-a=, furious

=furor=, _m._, fury

=furtivamente=, furtively

=fusil=, _m._, gun, rifle

=fusilar=, to shoot

=fusilería=, musketry

=futuro=, =-a=, future

G

=gabinete=, _m._, office, cabinet; =hombre de ----=, administrator

=gala=, gala

=galante=, gallant

=galante=, _m._, gallant

=galantería=, gallantry

=galería=, gallery

=galo=, Gaul, Frenchman

=galopar=, to gallop

=galope=, _m._, gallop; =a ---- tendido=, at full gallop

=galpón=, _m._, _Arg._, shed, warehouse

=galvanizar=, to galvanize, quicken into life

=gallardamente=, gracefully, bravely

=gallardía=, deed of bravery, gallantry

=galleguito=, _diminutive of_ =gallego=, inhabitant of the province of Galicia in north-western Spain

=gamo=, buck

=ganado=, stock, cattle

=ganar=, to gain, win

=garantía=, guaranty, assurance

=garantizar=, to guarantee, protect

=garbo=, gracefulness, cleverness

=garganta=, throat; gorge

=garra=, clutch, claw

=garrote=, _m._, stick, cudgel

=gas=, _m._, gas

=Gascuña=, Gascony

=gasto=, expense

=gato=, cat

=gauchaje=, _m._, _collective for_ =gauchos=, gathering of gauchos

=gauchesco=, =-a=, pertaining to the gaucho

=gaucho=, cowboy of the pampas; =---- malo=, outlaw gaucho, "bad man"

=gaveta=, drawer

=gaviota=, sea gull

=gayo=, =-a=, gay, festive; =gaya ciencia=, minstrelsy

=gemelo=, twin

=gemido=, groan

=gemir=, to moan, grieve

=generación=, generation

=general=, general

=general=, _m._, general

=generala=, the general (a roll of the drum); =se tocó ----=, the general was sounded

=generalmente=, generally

=género=, kind; gender; stuff

=generosidad=, generosity

=generoso=, =-a=, generous

=Génesis=, _m._, Genesis

=genial=, genial

=genio=, genius, temper, mind

=gente=, _f._, people

=gentío=, crowd

=genuino=, =-a=, genuine

=geografía=, geography

=geográfico=, =-a=, geographical

=germen=, _m._, germ, source

=gestión=, effort, negotiation

=gesto=, military feat; face, grimace; turn

=gigante=, _m._, giant

=gigantesco=, =-a=, gigantic

=gimnasia=, exercise, gymnastics

=girar=, to sweep about, look _or_ turn around

=glauco=, =-a=, sea-green

=globo=, globe

=gloria=, glory

=gloriosamente=, gloriously

=glorioso=, =-a=, glorious

=gobernación=, territory

=gobernador=, governor

=gobernante=, governing

=gobernar=, to govern

=gobierno=, government

=goce=, _m._, enjoyment

=goleta=, schooner

=golfo=, gulf

=golondrina=, swallow

=golpe=, _m._, blow; =de un ----=, at a blow, at one stroke

=goma=, gum, rubber

=gordo=, =-a=, fat

=gorro=, cap

=gota=, drop

=gótico=, =-a=, Gothic

=gozar=, to enjoy

=gozo=, joy

=gozoso=, =-a=, joyous

=grabar=, to engrave

=gracia=, grace, pardon; _pl._, thanks; =en ---- de=, in exchange for

=grada=, step

=grado=, degree, step

=gradual=, gradual

=gradualmente=, gradually

=granada=, grenade

=granadero=, grenadier; =---- de a caballo=, mounted grenadier

=Gran Bretaña=, Great Britain

=grande=, great, broad

=grandeza=, greatness

=grandiosidad=, grandeur

=grandioso=, =-a=, grandiose, great, marvelous

=granito=, granite

=grasoso=, =-a=, greasy, fatty

=gratitud=, gratitude

=grato=, =-a=, pleasing

=grave=, serious, grave

=gravitación=, weight, gravitation

=gravitar=, to weigh down, gravitate

=Grecia=, Greece

=gris=, gray

=grita=, shouting, clamor

=gritar=, to shout

=grito=, cry, shout; =decir= _or_ =llamar a ----s=, to shout

=grosero=, =-a=, coarse

=grúa=, crane, derrick

=grueso=, =-a=, thick

=grupa=, croup, rump of a horse

=grupo=, group

=guanaco=, guanaco, an animal like the llama

=guantelete=, _m._, glove used for protection, gauntlet

=guardar=, to keep, guard

=guardia=, guard, watch

=guarecer=, to shelter

=guarida=, den, lair, shelter

=guarnición=, garrison

=gubernamental=, governmental

=guedeja=, long lock of hair

=guerra=, war

=guerrero=, =-a=, warlike

=guerrero=, warrior

=guerrilla=, _diminutive of_ =guerra=, guerrilla

=guerrillero=, guerrilla, one who takes part in guerrilla warfare

=guía=, _m. or f._, guide, scout

=guiar=, to guide

=guijarro=, pebble, smooth stone

=guiñar=, to wink

=guirnalda=, garland, wreath

=guisa=, manner, guise

=guitarra=, guitar

=gustar=, to taste; =me gusta=, I like

=gusto=, taste, pleasure

H

=habano=, Havana cigar; person from Havana

=haber=, to have

=haber=, _m._, possession

=hábil=, able, clever

=habilitado=, paymaster

=habitación=, room, dwelling

=habitante=, inhabitant

=habitar=, to live in, inhabit

=hábito=, habit; dress; characteristic

=habituado=, =-a=, accustomed

=habitual=, habitual

=habitud=, habit

=habla=, speech

=hablar=, to speak

=hacer=, to do, carry on; =---- que=, to bring about that; =---- mal=, to harm; =----se paso=, to cut one's way through; =---- de=, to act as; =----se=, to become

=hacia=, toward

=hachazo=, blow with an ax

=hada=, fairy

=halagador=, =-ora=, flattering, pleasing

=halagar=, to flatter

=halagüeño=, =-a=, alluring, charming

=hallar=, to find; =----se=, to be

=hambre=, _f._, hunger

=hambriento=, =-a=, hungry, famished

=harto=, very, excessively, more than

=hasta=, up to; even

=hato=, bundle

=haz=, _f._, surface, face

=hazaña=, exploit, feat

=he=, behold; =-- aquí=, here is; =--me aquí=, here I am

=hebreo=, =-a=, Hebrew

=hechicera=, enchantress, witch

=hecho=, deed, fact

=helada=, frost, chill

=helar=, to freeze

=hélice=, _f._, propeller

=hembra=, woman, female

=hemisferio=, hemisphere

=hender=, to cleave

=hercúleo=, =-a=, Herculean

=Hércules=, Hercules, character of Greek mythology, famous for his strength

=heredad=, domain, estate

=heredar=, to inherit

=hereditario=, =-a=, hereditary

=herencia=, inheritance

=herir=, to wound, strike

=hermana=, sister

=hermandad=, brotherhood; in the Spanish world, a society which banded together to restrain crime

=hermano=, brother

=hermosamente=, beautifully

=hermoso=, =-a=, beautiful

=hermosura=, beauty

=héroe=, hero

=heroicamente=, heroically

=heroico=, =-a=, heroic

=heroísmo=, heroism

=herrado=, =-a=, iron-shod

=herradura=, horseshoe

=herramienta=, tool

=herrumbrado=, =-a=, rusty

=heterogéneo=, =-a=, heterogeneous

=híbrido=, =-a=, hybrid

=hidalgo=, nobleman, hidalgo

=hidalguía=, nobility, chivalry

=hidromiel=, _f._, a fermented drink from honey and water

=hiel=, _f._, gall, bile; bitterness

=hierba=, grass, verdure

=hierro=, iron

=hija=, daughter

=hijo=, son

=hilar=, to spin

=hilo=, thread

=himno=, hymn

=hincadito=, =-a=, _diminutive of_ =hincado=, kneeling, huddling

=hinojo=, fennel

=hipócrita=, _m. or f._, hypocrite, dissembler

=hirviente=, boiling

=hispanoamericano=, =-a=, Spanish-American

=historia=, history, story

=historiado=, =-a=, storied

=historiador=, historian

=histórico=, =-a=, historic

=hocico=, snout, muzzle

=hogar=, _m._, home, hearth

=hoguera=, fire

=hoja=, leaf

=holgazán=, =-ana=, indolent

=holgazanería=, indolence

=holgorio=, jollity

=hollar=, to trample under foot

=hombre=, man

=hombro=, shoulder

=hombrón=, big, lusty man

=homenaje=, _m._, homage

=homicida=, _a. and s._, homicidal; murderer

=homogéneo=, =-a=, homogeneous

=hondamente=, deeply

=hondo=, =-a=, deep

=hondonada=, dale, deep valley

=honor=, _m._, honor

=honra=, honor, good name

=honrado=, =-a=, honored, honest

=hora=, hour

=horadar=, to bore

=horda=, horde

=horizontalidad=, horizontality

=horizonte=, _m._, horizon

=Hornos=, Horn (Cape)

=horqueta=, fork, crossing of two branches

=horrible=, horrible

=horror=, _m._, horror

=horroroso=, =-a=, horrible

=hortaliza=, _Arg._, vegetable garden; vegetables

=hosanna=, _m._, hosanna

=hospitalario=, =-a=, hospitable

=hospitalidad=, hospitality

=hostigar=, to vex, harass

=hostil=, hostile

=hostilidad=, hostility

=hostilizar=, to harass

=hoy=, to-day

=hueco=, =-a=, hollow, empty, vain

=hueco=, hollow, gap

=huelga=, rest, repose; strike; =a la --=, in idleness

=huella=, trace, footprint

=huérfano=, =-a=, _a. and s._, orphan

=huerto=, garden

=hueso=, bone

=huésped=, _m._, host

=huída=, flight

=huído=, =-a=, _a. and s._, fugitive

=huir=, to flee

=hulla=, soft coal

=humanidad=, humanity

=humanitario=, =-a=, humanitarian

=humano=, =-a=, human

=humedad=, humidity

=húmedo=, =-a=, humid

=humildad=, humility

=humilde=, humble

=humillación=, humiliation

=humillar=, to humiliate

=humo=, smoke

=humor=, humor, disposition

=humorístico=, =-a=, humoristic

=hundir=, to sink

=huracán=, _m._, hurricane

=huronear=, to pry, ferret out, scrutinize

=husmear=, to scent

I

=ibérico=, =-a=, Iberic, Iberian

=ibero=, =-a=, _a. and s._, Iberian

=idea=, idea, thought

=ideal=, ideal

=ideal=, _m._, ideal

=idealismo=, idealism

=idealista=, idealistic

=idealista=, _m._, idealist

=idealización=, idealization

=identidad=, identity

=identificar=, to identify

=idolatría=, idolatry

=iglesia=, church

=ígneo=, =-a=, fiery, igneous

=ignominia=, infamy

=ignominioso=, =-a=, ignominious

=ignorancia=, ignorance

=ignorante=, ignorant

=ignorar=, to be ignorant of, not to know

=ignoto=, =-a=, unknown

=igual=, equal, similar, even

=igualar=, to equalize

=igualdad=, equality

=igualmente=, equally

=ijar=, _m._, flank, side

=ilimitado=, =-a=, unlimited

=iluminación=, illumination, gleam, brilliancy

=iluminar=, to illuminate, light

=ilusión=, dream, illusion

=iluso=, =-a=, deluded, ignorant

=ilustración=, wisdom; explanation; fame; illustrious man

=ilustrarse=, to become famous

=ilustre=, famous

=imagen=, _f._, image

=imaginación=, imagination, mind

=imaginar=, to imagine, conceive

=imaginativo=, =-a=, imaginative

=imborrable=, ineradicable

=imitar=, to imitate

=impaciencia=, impatience

=imparcial=, impartial

=impedir=, to prevent

=impenetrable=, inscrutable, impenetrable

=imperar=, to hold sway

=imperceptible=, imperceptible

=imperfectamente=, imperfectly

=imperio=, empire, control, sway

=imperioso=, =-a=, imperious

=impersonal=, impersonal

=ímpetu=, _m._, impetus, impulse

=impetuosidad=, impetuousness

=impetuoso=, =-a=, impetuous

=implacable=, implacable

=implícitamente=, implicitly

=implorar=, to implore

=imponente=, imposing

=imponer=, to impose, place upon

=importancia=, importance

=importante=, important

=importantísimo=, =-a=, very important

=importar=, to be of importance, import

=importe=, _m._, amount

=importuno=, =-a=, importunate, vexatious

=imposibilidad=, impossibility

=imposible=, impossible

=imposición=, imposition

=impotencia=, incapacity, impotence

=imprecación=, imprecation

=imprenta=, printing press

=impresión=, impression

=impresionable=, impressionable

=impresionar=, to impress

=imprevisor=, =-ora=, unforeseeing, careless

=imprimir=, to impress, print

=improbable=, improbable

=improvisación=, improvisation

=improvisador=, improviser

=improviso=, =-a=, unforeseen; =de ----=, unexpectedly

=imprudente=, imprudent

=impulsar=, to impel, force; to foster

=impulso=, impulse; =a ----s de=, impelled by

=inabarcable=, incomprehensible

=inaccesible=, inaccessible

=inagotable=, inexhaustible

=inalterable=, impassible, unchanging, inalterable

=inapelable=, beyond appeal, without appeal

=inapreciable=, inestimable

=inaudito=, =-a=, unheard of

=inavertido=, =-a=, unnoticed; unwary, careless

=incapaz=, incapable

=incásico=, =-a=, pertaining to the Incas

=incendiarse=, to catch fire

=incendio=, fire

=incertidumbre=, _f._, uncertainty

=incesante=, incessant

=incidente=, _m._, incident

=incienso=, incense

=incierto=, =-a=, uncertain

=inclemente=, inclement

=inclinación=, inclination

=inclinar=, to bow down, incline

=ínclito=, =-a=, famous, glorious

=incógnito=, =-a=, unknown

=incoloro=, =-a=, colorless

=incómodo=, =-a=, uncomfortable, oppressive

=incomparable=, matchless

=incompatible=, incompatible

=incomprensible=, incomprehensible

=inconciliable=, irreconcilable

=inconcluso=, =-a=, unfinished

=inconmensurable=, limitless

=inconmovible=, immovable

=incontaminado=, =-a=, uncontaminated

=incontrastable=, irresistible

=inconveniente=, _m._, difficulty, objection, trouble

=incorporarse=, to unite, join; to sit up

=increíble=, incredible

=incrustar=, to incrust

=inculto=, =-a=, uncultivated, uneducated

=incuria=, negligence

=incurrir=, to incur

=indecisión=, indecision

=indeciso=, =-a=, undecided

=indefenso=, =-a=, defenseless

=indefinible=, undefinable

=indefinido=, =-a=, indefinite

=indeleble=, indelible, indestructible

=independencia=, independence

=independiente=, independent

=indestructible=, indestructible

=indicar=, to show, point out

=índice=, _m._, index finger, index

=indiferencia=, indifference

=indiferente=, indifferent

=indiferentemente=, indifferently

=indígena=, _s. and a._, native; indigenous

=indignar=, to make indignant, excite

=indigno=, =-a=, unworthy

=indio=, =-a=, Indian

=indirectamente=, indirectly

=indiscutible=, unquestionable

=indispensable=, indispensable

=indistintamente=, indistinctly, indiscriminately

=individual=, individual

=individualidad=, individuality

=individualismo=, individualism

=individuo=, individual, person

=indolencia=, indolence

=indolente=, indolent, indifferent

=indómito=, =-a=, untamed, wild

=indudable=, undoubted, undeniable

=indulgencia=, indulgence

=indulto=, amnesty, pardon

=indumentaria=, clothing

=industria=, industry

=ineducado=, =-a=, uneducated, ill-bred

=inercia=, inertia

=inerte=, inert, lifeless

=inevitable=, inevitable

=inexplicable=, inexplicable

=inextinguible=, unextinguishable

=infalible=, infallible

=infaliblemente=, infallibly

=infamia=, infamy

=infancia=, infancy

=infantería=, infantry

=infeliz=, _a. and s._, unhappy; wretch

=inferior=, lower, inferior

=infernal=, infernal

=infiel=, _a. and s._, faithless, unfaithful, infidel

=infinidad=, infinity

=infinito=, =-a=, endless; =al ----=, to infinity

=inflamado=, =-a=, passionate, inflamed

=inflar=, to swell, inflate

=inflexión=, inflexion

=inflexible=, inflexible

=influencia=, influence

=influjo=, influence

=influyente=, influential

=informe=, _m._, notice, information

=infructuoso=, =-a=, fruitless

=infundir=, to inspire, cause

=ingeniero=, engineer

=ingenio=, genius, mind

=ingenioso=, =-a=, ingenious

=ingenuamente=, ingenuously

=ingenuidad=, ingenuousness, openness

=ingenuo=, =-a=, ingenuous, naïve

=ingertar=, to ingraft

=Inglaterra=, England

=inglés=, =-esa=, _a. and s._, English

=ingrato=, =-a=, thankless, ungrateful, unpleasant

=inherente=, inherent

=inhibir=, to inhibit, prevent

=inicial=, first, initial

=iniciar=, to initiate, begin

=iniciativa=, initiative, enterprise

=iniquidad=, iniquity

=injusticia=, injustice

=injusto=, =-a=, unjust

=inmaculado=, =-a=, immaculate, holy

=inmediación=, contiguity, contact; =a ----es de=, close by, in the vicinity of

=inmediatamente=, immediately; =---- que=, as soon as

=inmediato=, =-a=, immediate, near by

=inmensidad=, immensity

=inmenso=, =-a=, immense

=inmigración=, immigration

=inmolar=, to sacrifice

=inmortal=, immortal

=inmóvil=, motionless

=inmovilidad=, immobility

=innecesario=, =-a=, unnecessary

=innoble=, ignoble

=innumerable=, numberless

=inocencia=, innocence

=inocente=, innocent

=inocular=, to inoculate

=inofensivo=, =-a=, inoffensive

=inopinadamente=, unexpectedly, thoughtlessly

=inquieto=, =-a=, restless

=inquietud=, anxiety, restlessness

=insaciable=, insatiable

=insecto=, insect

=insensible=, unaware, senseless

=inseparable=, inseparable

=insigne=, famous

=insignificante=, insignificant

=insinuar=, to insinuate, hint, whisper, try

=insípido=, =-a=, insipid

=insipiencia=, ignorance

=insistir=, to insist

=insolvencia=, insolvency

=insostenible=, untenable

=inspeccionar=, to inspect

=inspiración=, inspiration

=inspirar=, to inspire; =----se en=, to be inspired by

=instalación=, installation, establishment

=instalar=, to install

=instancia=, instance, urgent request

=instante=, _m._, instant

=instaurar=, to set up

=instintivo=, =-a=, instinctive, innate

=instinto=, instinct

=institución=, institution

=instituir=, to set up, institute

=instrucción=, instruction

=instrumentista=, _m._, player upon a musical instrument, virtuoso

=instrumento=, instrument

=insultar=, to insult

=insurreccionado=, =-a=, rebellious, in arms

=intacto=, =-a=, intact

=integrante=, _f._, integral part

=integrar=, to integrate, fuse

=integridad=, integrity, honesty

=intelectual=, intellectual

=inteligencia=, intelligence, mind; =buena ----=, good will

=inteligente=, intelligent

=intemperie=, _f._, rough weather; =a la ----=, without shelter, under the open sky

=intempestivo=, =-a=, abortive, untimely

=intención=, intention

=intendente=, intendant, sub-treasurer of the government

=intentar=, to try, plot

=intercambio=, exchange

=interés=, _m._, interest

=interesante=, interesting

=interesar=, to interest

=interior=, _m._, interior

=interior=, interior, inner, internal

=interminable=, endless

=internacional=, international

=internar=, to intern

=interno=, =-a=, internal, inner

=interponer=, to interpose

=interposición=, interposition

=interpretar=, to interpret

=interrogar=, to question, ask

=interrumpir=, to interrupt

=interrupción=, interruption

=intervalo=, interval

=intervención=, intervention

=intervenir=, to intervene

=intestino=, =-a=, internecine, internal

=intimación=, intimation

=intimar=, to intimate

=intimidar=, to intimidate, frighten

=íntimo=, =-a=, intimate, internal

=intrépido=, =-a=, intrepid, fearless

=intriga=, intrigue

=intrínseco=, =-a=, intrinsic

=introducir=, to introduce

=inundación=, flood

=inundar=, to flood

=inusitado=, =-a=, unwonted

=inútil=, useless

=inutilidad=, uselessness

=inutilizar=, to make useless

=inútilmente=, uselessly

=invadir=, to invade

=invariable=, invariable, unmovable

=invasión=, invasion

=invasor=, =-ora=, _a. and s._, conquering, invading; invader

=invencible=, invincible

=invención=, invention

=inventar=, to invent

=invernal=, of winter, wintry

=invertir=, to take up, invest

=investidura=, investiture

=investigación=, investigation

=investigador=, investigator

=inveterado=, =-a=, inveterate

=invierno=, winter

=invisible=, invisible

=invitación=, invitation

=invitar=, to invite

=invocar=, to invoke

=involucrar=, to involve, take in, envelop

=involuntario=, =-a=, involuntary

=ir=, to go

=ira=, wrath, anger

=iris=, _m._, rainbow

=ironía=, irony

=irreal=, unreal

=irreconciliable=, irreconcilable

=irregular=, irregular

=irreparable=, beyond repair, irreparable

=irresistible=, irresistible

=irrevocable=, beyond recall, irrevocable

=irritar=, to irritate, excite

=irrupción=, eruption, breaking forth; =hacer ---- en=, to rush into

=isba=, Russian log-cabin, peasant's house

=isla=, island

=islote=, _m._, islet

=Italia=, Italy

=italiano=, =-a=, _a. and s._, Italian

=izar=, to raise, hoist

=izquierdo=, =-a=, left

J

=jabonoso=, =-a=, soapy, lathery

=jactar=, to praise; =----se=, to boast

=jaguar=, _m._, jaguar, American tiger

=jaleo=, Andalusian dance

=jamás=, never

=jardín=, _m._, garden

=jazmín=, _m._, jasmin

=jefe=, chief, leader

=jerarquía=, hierarchy, rank

=jerez=, _m._, sherry wine

=Jerusalén=, Jerusalem

=jilguero=, linnet

=jinete=, rider, horseman

=Job=, Job

=jornada=, day, journey, day's march, stopping place

=jornal=, _m._, wage, earning

=jorobado=, =-a=, _a. and s._, humpbacked; hunchback

=José=, Joseph

=joven=, young

=juanete=, _m._, cheek bone

=judicial=, judicial

=judío=, Jew

=juego=, play, game; gambling

=juez=, judge

=jugar=, to play; to gamble

=juguetear=, to gambol, leap, frolic

=juicio=, judgment

=julio=, July

=junco=, rush, weed

=junio=, June

=junta=, junta, council, governing body

=juntar=, to amass, get together, join

=junto=, =-a=, together

=juramento=, oath

=jurar=, to swear

=justa=, joust, tourney

=justicia=, justice; police; court of justice

=justicieramente=, justly, according to justice

=justiciero=, =-a=, justice-dealing, just

=justificar=, to justify, prove

=justo=, =-a=, just

=juvenil=, young, juvenile

=juventud=, youth

=juzgar=, to judge

K

=kakuy=, _Quichua Indian name for_ owl

=kilómetro=, kilometer, nearly five-eighths of a mile

=Korán=, _m._, Koran, sacred book of the Mohammedans

L

=laberinto=, labyrinth, maze

=labio=, lip

=labor=, _f._, work; hardship

=laboratorio=, laboratory

=laboriosidad=, laboriousness, industry

=labrador=, tiller of the soil

=labranza=, tillage

=labrar=, to create, bring about

=labriego=, tiller of the soil

=laconismo=, laconism, brevity

=lácteo=, =-a=, milky

=ladera=, slope, declivity

=lado=, side

=ladrillo=, brick

=ladrón=, _m._, thief

=lago=, lake

=lágrima=, tear

=laguna=, pool, pond

=lamentable=, lamentable

=lana=, wool

=lance=, _m._, opportunity; cast, throw

=lancha=, boat, launch

=lanchero=, boatman

=landa=, heath, moorland

=languidecer=, to languish

=lánguido=, =-a=, languid

=lanudo=, =-a=, woolly

=lanza=, lance

=lanzada=, lance-thrust

=lanzafuego=, linstock

=lanzar=, to hurl, cast, pour out

=lapacho=, a South American tree

=largamente=, at length

=largo=, =-a=, long; =a lo ----=, along

=lástima=, pity, hurt

=lastimar=, to hurt

=lastimero=, =-a=, sad, doleful

=lastimoso=, =-a=, pitiable, pitiful

=latente=, latent

=latido=, beating, beat

=látigo=, whip

=latinoamericano=, =-a=, _a. and s._, Latin-American

=latir=, to throb, beat

=latitud=, latitude

=laurel=, _m._, laurel, praise; laurel tree

=lavandera=, washerwoman

=lavar=, to wash

=lazo=, trap; lasso

=leal=, loyal, frank, trustworthy

=lealtad=, loyalty, magnanimity

=lección=, lesson

=lector=, _m._, reader

=lectura=, reading

=leche=, _f._, milk

=lechero=, milkman

=lechiguana=, wasp

=lecho=, bed

=leer=, to read

=legendario=, =-a=, legendary

=legión=, legion

=legislación=, legislation

=legislador=, legislator

=legislativo=, =-a=, legislative

=legislatura=, legislature

=legítimo=, =-a=, legitimate

=legua=, league, about three miles

=lejano=, =-a=, distant, past

=lejos=, far; =a lo ----=, in the distance, from afar

=lengua=, tongue

=lentamente=, slowly

=lentitud=, lentitude, slowness

=lento=, =-a=, slow

=león=, _m._, lion

=leonado=, =-a=, lion-like

=lerdo=, =-a=, heavy, slow

=letanía=, litany

=letra=, letter

=letrero=, sign, poster

=leva=, levy

=levadizo=, =-a=, capable of being lifted

=levantar=, to raise; =----se=, to arise, get up

=leve=, light, gentle

=leviatán=, _m._, leviathan

=ley=, _f._, law

=leyenda=, legend

=liberal=, liberal, free

=libertad=, liberty

=libertador=, =-ora=, _a. and s._, liberating; liberator

=libertar=, to liberate

=librar=, to free, deliver, occur, engage in

=libre=, free, unhampered

=licor=, _m._, liquor, cordial

=lid=, _f._, fight, strife

=lienzo=, cloth, linen, canvas

=ligadura=, bond, knot

=ligar=, to bind, join

=ligereza=, lightness, speed, trifle

=ligero=, =-a=, light, fast

=limitar=, to limit, confine

=límite=, _m._, limit, boundary

=limítrofe=, limiting, bounding

=limosna=, alms, charity

=limpiar=, to clean out

=lincolniano=, =-a=, of Lincoln

=lindero=, boundary, confine

=lindero=, =-a=, contiguous, bordering upon

=lindo=, =-a=, pretty

=línea=, line

=lineamento=, lineament, feature

=linfa=, water

=linternilla=, small lantern

=liquidación=, liquidation, settlement

=lira=, lyre

=lírico=, =-a=, lyric

=Lisboa=, Lisbon

=liso=, =-a=, smooth

=listo=, =-a=, ready, clever

=literalmente=, literally

=literario=, =-a=, literary

=literato=, litterateur, man of letters

=literatura=, literature

=lives: boleada a ----=, brought down with light bolas; _V._ note, 64, 5

=liviano=, =-a=, light

=lívido=, =-a=, livid

=lóbrego=, =-a=, dark, dismal

=local=, local

=local=, _m._, place; =---- de esquina=, corner-house

=localidad=, locality

=loco=, =-a=, mad

=locomotiva=, _Arg. for_ =locomotora=, locomotive

=locro=, _Arg._, stew made with meat and vegetables, especially corn

=locura=, madness

=lógica=, logic

=lógico=, =-a=, logical

=lograr=, to succeed, obtain

=lomo=, loin, back

=lona=, canvas

=longevidad=, longevity

=loor=, _m._, praise

=lote=, _m._, lot, amount

=lotero=, lottery agent

=loza=, china, porcelain

=lozanía=, luxuriance, vigor

=lozano=, =-a=, luxuriant, sprightly

=lucero=, star

=lucido=, =-a=, famous, shining

=luctuoso=, =-a=, sad, mournful

=lucha=, struggle, fight

=luchar=, to struggle, fight

=luego=, soon, after, then; =desde ----=, at once, from now on

=lugar=, _m._, place

=lugarteniente=, lieutenant

=lúgubre=, lugubrious, dismal

=lujo=, luxury

=Lules=, Indian tribe formerly inhabiting central Argentina

=luminoso=, =-a=, luminous

=luna=, moon

=lustroso=, =-a=, lustrous

=luto=, mourning, grief

=luz=, _f._, light, luster; _pl._, enlightenment

Ll

=llamar=, to call

=llano=, plain

=llanto=, wail, sorrow

=llanura=, plain

=llegar=, to arrive, reach; =---- a=, to arrive at, succeed in, happen

=llenar=, to fill

=lleno=, =-a=, full

=llevar=, to carry, wear; =----se=, to carry away

=llorar=, to weep, lament

=lluvia=, rain

M

=machete=, _m._, cutlass

=madera=, wood, timber

=madero=, beam, timber

=madrastra=, stepmother

=madre=, mother

=madrigal=, _m._, madrigal

=madurar=, to ripen

=madurez=, maturity

=maestría=, mastery, skill

=maestro=, master, teacher

=magallánico=, =-a=, of Magellan

=mágico=, =-a=, magic

=mágico=, magician

=magistrado=, magistrate, official

=magnanimidad=, magnanimity

=magnánimo=, =-a=, magnanimous

=magnético=, =-a=, magnetic

=magnificencia=, magnificence

=magnífico=, =-a=, magnificent

=magnitud=, magnitude

=magno=, =-a=, great

=mago=, wise man, magus

=magro=, =-a=, meager, lean

=Mahoma=, Mahomet

=maíz=, _m._, corn

=majestad=, majesty

=majestuosamente=, majestically

=majestuoso=, =-a=, majestic

=majo=, Andalusian type, vain and ostentatious in his dress. _Cf._ =compadrito=

=mal=, evilly, badly

=mal=, _m._, evil, disease

=maldecir=, to curse

=maldición=, curse

=maldito=, =-a=, cursed

=maléfico=, =-a=, evil

=malévolo=, evildoer

=maleza=, thicket, brush

=malhechor=, evildoer

=maligno=, =-a=, malignant

=malísimo=, =-a=, very bad

=malogrado=, =-a=, unfortunate, ill-fated

=malón=, _m._, _Arg._, Indian raid

=malvado=, =-a=, wicked, vicious

=mamá=, mother, mamma

=manada=, herd, drove

=manantial=, _m._, spring, fountain

=manar=, to run forth, distill, spring forth

=mancebo=, youth

=mancha=, spot, stain

=mandar=, to order, send

=mandatario=, agent

=mando=, command, order, power

=mandolina=, mandolin

=manejar=, to manage, wield

=manejo=, management

=manera=, way, manner

=maniatar=, to bind, trip, shackle, manacle

=manifestación=, sign, manifestation

=manifestado=, =-a=, manifest, open

=manifestar=, to make clear, show

=maniobra=, maneuver

=mano=, _f._, hand; =---- a ----=, amicably

=mansión=, mansion

=manso=, =-a=, mild, tame

=manta=, mantle, blanket, cover

=mantener=, to maintain, suffer, support

=mantenimiento=, maintenance

=manuscrito=, manuscript

=manzana=, apple; city block

=mañana=, morning; =por la ----=, in the morning

=mañana=, tomorrow

=mapa=, _m._, map

=máquina=, machine

=mar=, _m. or f._, sea

=maraña=, brier thicket

=maravilla=, wonder

=maravillosamente=, marvelously

=maravilloso=, =-a=, marvelous

=marca=, mark, brand

=marcar=, to mark, brand, delineate

=marco=, frame

=marcha=, march, course, progress

=marchanta=, _Arg. for_ =parroquiana=, customer, patron

=marchar=, to march

=marchito=, =-a=, wilted, withered

=marea=, tide

=mareo=, seasickness

=margen=, _f._, margin, bank

=marido=, husband

=marinero=, sailor

=marino=, =-a=, _a. and s._, marine; sailor

=mariposa=, butterfly

=mariscal=, _m._, marshal

=marisco=, shellfish

=marítimo=, =-a=, maritime

=mármol=, _m._, marble

=Marte=, Mars

=mártir=, _m._, martyr

=martirio=, martyrdom

=marzo=, March

=mas=, but

=más=, more; =---- bien que=, rather than; =a ----=, besides

=masa=, mass, multitude, power; =en ----=, in a body

=mascar=, to chew

=máscara=, mask

=mástil=, _m._, mast

=mata=, shrub

=matar=, to kill

=mate=, _m._, South American, a drunk from a gourd with a tube called =bombilla=

=materia=, matter

=material=, material

=material=, _m._, material, stuff

=matiz=, _m._, color

=matorral=, _m._, brier thicket

=matrimonio=, matrimony

=matrona=, matron

=mayo=, May

=mayor=, greater, older

=mayoría=, majority

=mayormente=, specially, mostly

=mazorca=, ear of corn

=mecánica=, mechanics

=mecer=, to stir, mix

=mediados=, _restricted to the expression_ =a---- de=, about, toward the middle of

=mediano=, =-a=, middle

=mediar=, to measure, stretch, be at the middle

=medida=, measure; =a ---- que=, in proportion as

=medio=, way, means, environment; =en ---- de=, in the midst of

=medio=, =-a=, half

=mediodía=, _m._, midday, south

=medioeval=, medieval

=medir=, to intervene, lie; measure

=meditabundo=, =-a=, pensive

=meditación=, meditation

=meditar=, to meditate

=meditativo=, =-a=, meditative

=Mediterráneo=, Mediterranean Sea

=mediterráneo=, =-a=, of the Mediterranean

=medroso=, =-a=, fearful, timid

=mefítico=, =-a=, obnoxious, mephitic

=megaterio=, megatherium, extinct species of prehistoric animals, remains of which are found in the Pampas

=Méjico=, Mexico

=mejilla=, cheek

=mejor=, _comp. of_ =bueno=, better

=mejora=, amelioration, progress

=mejoramiento=, betterment

=mejorar=, to better

=melancolía=, melancholy

=melancólico=, =-a=, sad, melancholy

=melena=, mane, shock of hair

=melero=, =-a=, of honey, honey-like

=melodía=, melody

=memorable=, memorable

=memoria=, memory, mind

=mendigo=, beggar

=menester=, _m._, necessity; =ser ----=, to be necessary

=menor=, _comp. of_ =pequeño=, smaller

=menos=, less; =a ---- que=, unless; =por lo ----=, at least

=menoscabo=, discredit, lessening

=mensaje=, _m._, message

=mensajero=, messenger

=mentalmente=, mentally

=mente=, _f._, mind

=mentir=, to lie, tell a lie

=mentira=, lie, fiction

=menudeo=, retail; =comercio al ----=, retail trade

=meollo,= substance, inside, heart of anything, marrow

=mercader=, merchant, shop-keeper

=mercadería=, merchandise

=mercado=, market

=mercancía=, merchandise

=merced=, _f._, mercy, grace; =---- a=, thanks to

=mercenario=, mercenary

=merecer=, to deserve

=mérito=, merit

=meritorio=, =-a=, meritorious

=mes=, _m._, month

=mesa=, table

=mesana=, mizzen; =pena de la ----=, peak of the mizzen

=meseta=, plateau, landing place

=mesita=, small table

=mestizo=, half-breed

=meta=, terminus, end

=metafísico=, =-a=, metaphysical

=metafórico=, =-a=, metaphorical

=metal=, _m._, metal

=metamorfosis=, _f._, metamorphosis

=meter=, to put, place, drive

=metódico=, =-a=, methodical

=metralla=, grapeshot

=metro=, meter

=metrópoli=, _f._, metropolis, mother country

=mezcla=, mixture

=mezclar=, to mix, confuse

=mezquino=, =-a=, mean, niggardly

=microscópico=, =-a=, microscopic

=miedo=, fear

=miel=, _f._, honey

=miembro=, member

=mientras=, while; =---- tanto=, meanwhile; =---- que=, while

=miguelete=, _m._, rural guard

=mil=, a thousand

=milagro=, miracle

=milagrosamente=, miraculously

=milicia=, militia, military affairs

=militante=, militant, aggressive

=militar=, to serve in an army

=militar=, military

=militar=, soldier

=milla=, mile

=millar=, a thousand

=millonario=, millionaire

=mimar=, to take care of, caress, fondle, pamper

=mina=, mine

=Mingo=, tribe of Indians mentioned in _The Last of the Mohicans_

=ministro=, minister, servant

=minuto=, minute

=miñón=, _m._, light infantry; soldier of same

=miquilo=, _Indian name for_ nutria, otter

=mira=, intention, purpose, point

=mirada=, look, glance

=mirar=, to look at, regard

=misa=, mass

=misántropo=, misanthrope, man-hater

=miserable=, miserable, pitiful

=miseria=, misery

=mísero=, =-a=, wretched, mean

=misión=, mission

=misionero=, missionary

=misiva=, missive, note

=mismo=, =-a=, self, same, even; =lo ---- que=, the same as

=misterio=, mystery

=misterioso=, =-a=, mysterious

=mistol=, _m._, jujube, name of a fruit

=mitad=, half

=mito=, myth

=mixto=, explosive

=modal=, _m._, _generally used in the plural_, manners

=modalidad=, manner of being, modality, manifestation

=moderación=, moderation, restraint

=moderar=, to moderate

=moderno=, =-a=, modern

=modesto=, =-a=, modest, unassuming

=modificación=, modification

=modificar=, to modify

=modo=, manner, fashion; =de ---- que=, so that; =de tal ----=, in this manner, in such manner; =de todos ----s=, in any case; =de otro ----=, otherwise

=molestar=, to molest, disturb

=molestia=, bother, discomfort

=molesto=, =-a=, bothersome, uncomfortable

=momentáneamente=, momentarily

=momentáneo=, =-a=, momentary

=momento=, moment, instant

=monarca=, _m._, monarch

=monarquía=, monarchy

=monarquista=, monarchist, monarchical

=monástico=, =-a=, monastic

=moneda=, coin, money

=monje=, monk

=monosílabo=, monosyllable

=monotonía=, monotony

=monótono=, =-a=, monotonous

=monstruo=, monster

=monstruoso=, =-a=, monstrous, tremendous

=montaña=, mountain

=montar=, to mount

=monte=, _m._, mountain, wood

=montés=, =-esa=, of the mountain; =gatos ----eses=, wildcats

=montesino=, =-a=, mountainous, wild

=monto=, sum, amount

=montón=, _m._, pile

=montonera=, _Arg._, mounted insurgent band

=montonero=, member of a =montonera=

=montura=, saddle, trappings, mount

=monumento=, monument

=morado=, house, dwelling

=moral=, moral

=moral=, _f._, morale, morality

=moralmente=, morally, practically

=morar=, to live, dwell

=morder=, to bite, gnaw

=moreno=, =-a=, dark-complexioned

=moribundo=, =-a=, dying

=morir=, to die; =----se=, to be dying

=moro=, =-a=, _a. and s._, Moorish; Moor; _Arg._, blue-roan

=morocho=, =-a=, brunette, dark-complexioned

=morro=, bowlder, cliff

=mortal=, _a. and s._, mortal

=morueco=, ram

=mostrador=, _m._, counter, demonstrator

=mostrar=, to show

=motejar=, to ridicule, censure

=motín=, _m._, riot, uprising

=motivar=, to cause

=motivo=, motive; =con ---- de=, with regard to

=mover=, to move, excite

=móvil=, varying

=móvil=, _m._, cause, motive

=movimiento=, movement, motion

=mozo=, youth, attendant; =---- de mula=, stableboy

=muchacha=, girl

=muchacho=, boy

=muchachuelo=, small boy

=muchedumbre=, _f._, crowd

=mucho=, =-a=, much

=mucho=, _adv._, much

=mudanza=, change, step of a dance

=mudar=, to change, move

=mudo=, =-a=, mute

=muelle=, _m._, pier, quay, dock

=muerte=, _f._, death

=muerto=, =-a=, dead

=mugir=, to bellow, roar

=mugir=, _m._, bellow, roar

=mujer=, woman, wife

=mula=, mule

=mulato=, =-a=, mulatto

=mulita=, armadillo; little mule

=multiforme=, multiform, of many forms

=multiplicar=, to multiply

=multitud=, multitude

=mundial=, of the world, worldwide

=mundo=, world

=munición=, ammunition

=municipal=, municipal

=muralla=, wall

=murallón=, _m._, battlement

=murmullo=, whisper, murmur

=murmurar=, to murmur, grumble

=muro=, wall

=musa=, muse

=muscular=, muscular

=muselina=, muslin

=música=, music, band

=músico=, musician

=músico=, =-a=, musical

=musitar=, to whisper, chant

=mutuamente=, mutually

=muy=, very

N

=nácar=, _m._, mother-of-pearl

=nacer=, to be born

=naciente=, rising

=nacimiento=, birth

=nación=, nation

=nacional=, national

=nacionalidad=, nationality

=nada=, nothing

=nada=, not at all

=nada=, _f._, nothingness

=nadar=, to swim

=nadie=, no one

=naipe=, _m._, playing card

=napolitano=, =-a=, Neapolitan

=naranja=, orange

=naranjo=, orange tree

=nariz=, _f._, nose

=narrador=, narrator

=narrativo=, =-a=, narrative

=natal=, native, natal

=nativo=, =-a=, native

=natural=, _a. and s._, natural; native

=naturaleza=, nature, natural scenery

=naturalidad=, naturalness

=naturalmente=, naturally

=naufragar=, to come to grief, shipwreck

=náufrago=, =-a=, shipwrecked

=nave=, _f._, ship

=navegación=, navigation

=navegante=, navigator

=navegar=, to navigate

=navío=, ship

=náyade=, _f._, naiad

=neblina=, fog, mist

=nebuloso=, =-a=, nebulous

=necedad=, foolishness

=necesariamente=, necessarily

=necesario=, =-a=, necessary

=necesidad=, necessity, need

=necesitar=, to need

=néctar=, _m._, nectar

=nefasto=, =-a=, ill-fated

=negar=, to deny

=negativo=, =-a=, negative

=negligencia=, negligence

=negocio=, business, affair

=negro=, =-a=, black, gloomy

=negrusco=, =-a=, blackish

=neófito=, neophyte, beginner, convert

=nervioso=, =-a=, nervous, eager, strong

=netedad=, clarity, conciseness

=neumático=, =-a=, pneumatic

=nevado=, =-a=, snowy, snow-laden

=ni=, nor

=nido=, nest

=niebla=, mist, cloud

=nieve=, _f._, snow

=ninfa=, nymph

=ninguno=, =-a=, not any, no; no one

=niña=, girl

=niño=, child, boy

=nitidez=, neatness, sharpness

=nivel=, _m._, level

=nivelar=, to level

=no=, no, not

=noble=, noble

=noblemente=, nobly

=nobleza=, nobility

=noción=, notion

=nocturno=, =-a=, nocturnal

=noche=, _f._, night; =en la ---- cerrada=, in the thick of night

=nómada= _or_ =nómade=, _adj._, nomad

=nombradía=, renown

=nombre=, _m._, name

=nomenclatura=, nomenclature

=nominal=, nominal, titular

=nordeste=, _m._, northeast

=norma=, norm, standard

=normal=, normal

=noroeste=, _m._, northwest

=norte=, _m._, north; guide

=norteamericano=, =-a=, North American

=noruego=, =-a=, Norwegian

=nota=, note

=notable=, notable

=notar=, to note, remark

=noticia=, notice; _pl._, news

=notorio=, =-a=, well-known

=novedad=, novelty

=novel=, novel, new

=novelesco=, =-a=, novel-like

=noventa=, ninety

=nube=, _f._, cloud

=núcleo=, nucleus

=nudo=, knot

=nuestro=, =-a=, our

=nuevamente=, again, anew

=nueve=, nine

=nuevo=, =-a=, new; =de nuevo=, again

=numen=, _m._, muse, poetic inspiration

=número=, number

=numerosísimo=, =-a=, very numerous

=numeroso=, =-a=, numerous, prolific

=nunca=, never

=nupcial=, nuptial

=nutrir=, to nourish

O

=o=, or, either

=oasis=, _m._, oasis

=obedecer=, to obey

=obediencia=, obedience

=obispo=, bishop

=objeción=, objection

=objeto=, object, article, aim

=oblicuo=, =-a=, oblique

=obligación=, obligation, duty

=obligado=, =-a=, necessary, obliged, inevitable

=obligar=, to oblige

=obligatorio=, =-a=, obligatory

=obra=, work

=obrar=, to work; =----se=, to take place

=obrero=, workman

=obscuridad=, darkness

=obscuro=, =-a=, dark

=obsequiar=, to entertain; to show cordiality

=obsequioso=, =-a=, obsequious, officious

=observación=, observation, remark

=observador=, observer

=observar=, to observe, remark

=obstáculo=, obstacle

=obstante=, withstanding; _used generally with_ =no=, =no ----=, notwithstanding

=obstinación=, obstinacy

=obtener=, to obtain

=obús=, _m._, howitzer

=ocasión=, occasion

=ocasional=, accidental

=ocasionar=, to cause

=ocaso=, sunset

=occidente=, _m._, west

=oceánico=, =-a=, oceanic

=ociosidad=, laziness

=octava=, stanza of eight verses

=octosilábico=, =-a=, octosyllabic, of eight syllables

=octosílabo=, verse of eight syllables

=ocultar=, to hide

=oculto=, =-a=, hidden

=ocupación=, occupation

=ocupar=, to occupy, employ

=ocurrencia=, occurrence, unexpected thought

=ocurrir=, to occur; to hasten

=ochenta=, eighty

=ocho=, eight

=odio=, hatred

=oeste=, _m._, west

=ofender=, to offend

=oficial=, official

=oficial=, officer, official

=oficina=, office, bureau

=oficio=, office, occupation, service, duty

=ofrecer=, to offer

=ofrecimiento=, offer

=ofuscación=, bewilderment, confusion

=ofuscar=, to bewilder, confuse

=oído=, ear, sense of hearing

=oír=, to hear

=ojiva=, ogive, vaulted arch

=ojo=, eye

=ola=, wave

=oleada=, surge, swell

=oleaje=, _m._, wave motion, waves

=oler=, to smell

=olímpico=, =-a=, olympic, gigantic

=olor=, _m._, odor

=olvidar=, to forget

=olla=, kettle, pot

=ollita=, _diminutive of_ =olla=

=ombú=, _m._, ombú, tree of the Pampas

=omitir=, to omit

=omnipotente=, all-powerful

=once=, eleven

=onda=, wave

=ondulación=, undulation

=ondular=, to undulate, sway

=oneroso=, =-a=, burdensome

=onza=, ounce

=opaco=, =-a=, opaque

=operación=, operation

=operar=, to operate; _Arg. for_ =obrar=, to act

=opinar=, to think, opine

=opinión=, opinion

=opio=, opium

=oponer=, to oppose

=oportunamente=, opportunely

=oportunidad=, opportunity, time;

=de ----=, opportune, befitting the occasion

=oportuno=, =-a=, timely, opportune

=oposición=, opposition

=opresión=, oppression

=opresor=, oppressor

=oprimir=, to oppress

=oprobio=, shame, opprobrium

=optimismo=, optimism

=optimista=, _a. and s._, optimistic; optimist

=opuesto=, =-a=, opposed, contrary

=oración=, prayer

=orden=, _f._, order, command

=orden=, _m._, orderliness, order (rotation), class; =en ---- a=, in order to

=ordenado=, =-a=, orderly, peaceful

=ordenanza=, _f._, order

=ordenanza=, _m._, orderly

=ordenar=, to order

=ordeñar=, to milk

=ordinario=, =-a=, ordinary; =de ----=, ordinarily

=oreja=, ear

=orejano=, =-a=, _Arg._, unbranded

=organismo=, organism, social order

=organización=, organization, arrangement

=organizador=, organizer

=organizar=, to organize

=órgano=, organ, mouthpiece, means

=orgía=, orgy

=orgullo=, pride

=orgullosamente=, proudly

=orgulloso=, =-a=, proud

=oriental=, _a. and s._, Oriental; Uruguayan

=orientar=, to orient, orientate; =----se=, to take one's course, get one's bearings

=oriente=, _m._, Orient; luster (of pearls)

=origen=, _m._, origen

=original=, original, primitive, odd

=originalidad=, originality

=originalmente=, originally, in an original manner

=orilla=, border, margin, shore; suburb

=orillero=, =-a=, _a. and s._, _Arg._, pertaining to the suburbs of a city; suburban dweller

=Orinoco=, river in northern South America

=orla=, fringe, hem, border

=oro=, gold; =---- de buena ley=, genuine gold, warranted gold, gold of standard weight

=osadía=, boldness

=osado=, =-a=, daring

=osamenta=, bones, skeleton

=osar=, to dare

=oscilación=, oscillation

=oscurecer=, to darken

=ostentación=, ostentation

=otomano=, =-a=, Ottoman

=ostracismo=, ostracism

=otro=, =-a=, other, another

=ovación=, ovation

=ovalado=, =-a=, oval

=óvalo=, oval

P

=pabellón=, _m._, standard, banner

=pacer=, to feed, graze

=paciencia=, patience

=paciente=, patient

=pacientemente=, patiently

=pacíficamente=, peacefully

=pacificar=, to pacify

=pacífico=, =-a=, peaceful

=Pacífico=, Pacific Ocean

=pacto=, pact

=padre=, father

=pagar=, to pay; =---- una visita=, to return a visit

=página=, page

=pago=, payment

=pago=, _Arg._, haunt, district

=país=, _m._, country

=paisaje=, _m._, landscape

=paisano=, civilian, fellow-countryman; _Arg._, countryman

=pájaro=, bird

=palabra=, word

=palacio=, palace

=paladar=, _m._, palate

=paladín=, _m._, paladin

=palanca=, bar, lever; =---- corrediza=, pulley

=palenque=, _m._, palisade

=paleta=, palette; shoulder blade

=paletada=, blow dealt with a palette

=palidecer=, to become pale

=pálido=, =-a=, pale

=palma=, palm tree, palm

palmo, unit of measure, span; =---- a ----=, inch by inch

=palo=, pole, stick, mast

=palpable=, palpable

=palpar=, to feel, grope along

=palpitante=, quivering

=palpitar=, to beat, palpitate

=palla=, countrywoman

=Pampa=, name given to the plains of Argentina

=pampeano=, =-a=, of the Pampa

=pan=, _m._, bread; =tierras de ---- llevar=, grain-producing lands

=panadería=, bakery

=panal=, _m._, honeycomb

=panamericano=, =-a=, Pan-American

=pangaré=, _m._, _Arg._, bay horse

=panorama=, _m._, panorama

=pantano=, puddle, marsh

=panteísmo=, pantheism

=pantera=, panther

=pantorrilla=, calf of the leg

=pañuelo=, handkerchief

=papal=, papal

=papel=, _m._, paper; rôle

=par=, _m._, pair; =a la ----=, together, jointly, at the same time

=para=, for, in order to; =---- con=, toward

=Paraguay=, _m._, river in South America, tributary of the Paraná

=paraíso=, paradise

=paraje=, _m._, place, stopping-place

=paralizar=, to paralyze

=parapeto=, parapet

=parar=, to stop, ward off

=parásito=, =-a=, parasitic

=parcial=, partial

=parecer=, to seem, appear; =----se=, to resemble

=parecido=, =-a=, similar

=pared=, _f._, wall

=pareja=, pair, couple; partner

=parejero=, _Arg._, courser, fast horse

=paréntesis=, _m._, parenthesis, interval

=pariente=, _m._, relative

=parlamentario=, =-a=, _a. and s._, parliamentary; envoy

=parquedad=, paucity, parsimony

=parroquia=, parish

=parroquiano=, patron, customer

=parte=, _f._, part, direction, side; =por otra ----=, on the other hand; =por una ----=, on the one hand

=participar=, to participate, share, inform

=particular=, _m._, individual; topic, detail

=particular=, special, private

=particularmente=, particularly

=partida=, squad, rural patrol, departure, group

=partidario=, commander, partisan

=partido=, side; =tomar ----=, to decide

=partir=, to leave; to split

=párvulo=, =-a=, _a. and s._, small; child

=pasacana=, cactus fruit

=pasado=, past

=pasaje=, _m._, passage, deed

=pasajero=, =-a=, _a. and s._, passing; passenger

=pasar=, to pass; to happen

=pasatiempo=, pastime

=pasear=, to stroll

=pasión=, love, passion, anger

=pasivo=, =-a=, passive

=paso=, step, way, pace; =de ----=, in passing; =a= _or_ =en ----=, on the way; =a ---- de carrera=, on the run; =al ---- que=, at the same time that, as

=pasta=, paste

=pastar=, to feed, graze

=pastizal=, _m._, pasture land

=pasto=, grass

=pastor=, shepherd

=pastor=, pastoral

=pastora=, shepherdess

=pastoril=, pastoral

=pata=, foot, hoof

=patada=, kick

=patán=, =-ana=, _a. and s._, churlish; lout, "hayseed"

=patentemente=, openly

=paternalismo=, paternalism

=paternalmente=, paternally

=paterno=, =-a=, paternal

=patético=, =-a=, pathetic

=patio=, courtyard

=patria=, fatherland

=patriarca=, _m._, patriarch

=patricio=, =-a=, patrician

=patrimonio=, patrimony, heritage

=patriota=, _m._, patriot

=patriotismo=, patriotism

=patrón=, owner, master, "boss"

=patrona=, housewife, mistress

=pausa=, pause

=pava=, turkey hen

=pavor=, _m._, fear

=pavoroso=, =-a=, fearful, awful

=payada=, _Arg._, improvisation; =---- de contrapunto=, contest in improvisation

=payador=, improviser, minstrel

=payar=, to improvise

=paz=, _f._, peace

=pecado=, sin

=pecar=, to sin

=peculiar=, peculiar

=peculiaridad=, peculiarity

=peculio=, stock, capital, allowance

=pecho=, chest, breast

=pedazo=, piece; =hacer ----s=, to break to pieces

=pedestre=, pedestrian

=pedido=, demand, asking

=pedigüeño=, =-a=, alms-seeking, beggarly

=pedir=, to ask

=pedregoso=, =-a=, rocky

=Pedro=, Peter

=pegar=, to stick, to strike

=pelambrera=, hair

=pelear=, to fight

=peligro=, danger

=peligroso=, =-a=, dangerous

=pelo=, hair, color of horse

=pelota=, ball

=pelotón=, _m._, platoon; =en pelotones=, in platoon formation

=peludo=, =-a=, hairy

=pena=, punishment, pain

=penalidad=, penalty, hardship

=pendenciero=, =-a=, quarrelsome

=pendiente=, _f._, slope

=pendón=, _m._, flag, pennant

=penetrar=, to pierce, penetrate

=península=, peninsula; =Península=, Spain

=peninsular=, peninsular, Spanish

=penosamente=, slowly, painfully

=pensador=, thinker

=pensamiento=, thought

=pensar=, to think; =---- en=, to think of

=pensativo=, =-a=, pensive

=pensil=, hanging, supported

=pensil=, _m._, enchanted garden

=penumbra=, penumbra, gloaming

=penuria=, penury

=peñón=, _m._, rock, crag

=peón=, _m._, peon, laborer; =---- de arria=, drover

=peor=, _comp. of_ =malo=, worse

=pequeñez=, smallness

=pequeño=, =-a=, small

=pequeñuelo=, =-a=, _dim. of_ =pequeño=, smallish

=pequín=, _m._, silk from Pekin

=peral=, _m._, pear tree

=percal=, _m._, percale

=percatarse=, to be aware

=percibir=, to perceive

=perder=, to lose, ruin

=pérdida=, loss, destruction

=perdiz=, _f._, partridge

=perdón=, _m._, pardon

=perdonar=, to pardon

=perdurar=, to last

=perecer=, to perish

=peregrinación=, pilgrimage

=peregrinar=, to wander

=peregrino=, wanderer

=perezoso=, =-a=, lazy

=perfección=, perfection

=perfeccionarse=, to become perfect

=perfectamente=, perfectly

=perfecto=, =-a=, perfect

=perfil=, _m._, outline, profile

=perfumar=, to perfume

=perfume=, _m._, perfume

=periférico=, =-a=, peripheric, superficial

=periódico=, newspaper

=periodístico=, =-a=, journalistic

=período=, period

=peri=, _f._, peri, fairy in Persian mythology

=peristilo=, colonnade

=perjuicio=, damage, detriment

=perla=, pearl

=permanecer=, to remain

=permanente=, permanent

=permitir=, to permit

=Pernambuco=, seacoast city of Brazil

=pero=, but

=perpendicular=, perpendicular

=perpendicular=, _f._, perpendicular

=perpetuo=, =-a=, perpetual

=persecución=, persecution

=perseguidor=, persecutor, pursuer

=perseguir=, to persecute, pursue

=persistir=, to persist

=persona=, person

=personaje=, _m._, personage, character, hero

=personal=, personal

=personalidad=, personality

=personalismo=, personal pride, individuality, personality

=personificación=, personification

=perspectiva=, perspective, prospect

=persuadir=, to persuade, convince

=pertenecer=, to belong

=perteneciente=, belonging

=pertinacia=, perseverance, tenacity

=pertinaz=, obstinate, tenacious

=peruano=, =-a=, Peruvian

=perversidad=, perversity

=perverso=, =-a=, perverse

=pervertidor=, =-ora=, perverting

=pesadez=, gravity, weight, heaviness

=pesadilla=, nightmare

=pesado=, =-a=, heavy

=pesar=, to weigh, cause sorrow

=pesar=, _m._, sorrow; =a ---- de=, in spite of

=pescador=, fisherman

=pescar=, to fish, catch

=pesebre=, _m._, manger, christening, feast

=peso=, dollar (the Argentine peso is worth about 45 cents in American money); weight

=pesquisa=, inquiry, search

=peste=, _f._, pestilence

=pestífero=, =-a=, pestiferous, venomous

=pétalo=, _m._, petal

=piadoso=, =-a=, pious, tenderhearted

=piano=, piano

=picaflor=, _m._, humming bird

=pícaro=, rascal, rogue

=pico=, pick; beak; small amount; peak

=Pichincha=, _m._, volcano in Ecuador

=pie=, _m._, foot

=piedad=, pity

=piedra=, stone

=piel=, _m._, skin

=pierna=, leg

=pieza=, piece of furniture, piece of cloth; part

=piloto=, pilot

=pinar=, _m._, pine grove

=pincelada=, stroke with a brush, line

=pinchar=, to pinch, prick

=pingüelo=, _depreciative diminutive for_ =pingo=, _which is an Argentinism for_ "_horse_", nag

=pino=, pine

=pintar=, to paint

=pintarrajeado=, =-a=, painted, daubed

=pintura=, picture, painting

=piquete=, _m._, picket

=pirámide=, _f._, pyramid

=pisada=, footprint

=pisar=, to tread; =---- con la punta del pie=, to tread on tiptoes

=piso=, pavement, floor; =---- bajo=, ground floor

=pista=, trace, trail

=pitón=, _m._, python

=placer=, _m._, pleasure; placer

=placidez=, placidity

=plácido=, =-a=, placid, gentle

=plagiar=, to plagiarize, copy

=plan=, _m._, plan

=planetario=, =-a=, planetary

=planicie=, _f._, plain

=plano=, plan, design

=plano=, =-a=, level

=planta=, plant, foot, step

=plantador=, planter

=plantar=, to plant

=plantear=, to establish, enact

=plañidero=, =-a=, mournful

=plañir=, to mourn

=Plata=, _m._, river in Argentina

=plata=, silver; _Arg._, money

=playa=, shore, beach

=plaza=, square, stronghold; =Plaza de Toros=, Bull Ring

=plazoleta=, _dim. of_ =plaza=

=plebe=, _f._, populace

=plegaria=, prayer

=pleito=, lawsuit

=plenamente=, fully

=plenitud=, fullness

=pleno=, =-a=, full

=pluma=, feather; pen

=pluvioso=, =-a=, rainy

=población=, town, population, settlement

=poblado=, =-a=, thick, populous

=poblado=, inhabited place, town, village

=poblador=, settler

=poblar=, to populate

=pobre=, poor

=pobreza=, poverty

=poco=, _m._, small part, little; _pl._, few

=poco=, _adv._, little, in a small degree

=poco=, =-a=, little, scanty

=poder=, to be able

=poder=, _m._, power, ability

=poderío=, power, influence

=poderoso=, =-a=, powerful

=poema=, _m._, poem

=poesía=, poetry, poem

=poeta=, _m._, poet

=poético=, =-a=, poetic

=polarizar=, to polarize, turn

=policía=, police

=policromo=, =-a=, many-colored

=política=, policy, politics

=políticamente=, politically

=político=, =-a=, political

=polo=, pole

=polvo=, dust

=polvoriento=, =-a=, dusty

=pollo=, chicken

=pompa=, pomp

=pomposo=, =-a=, pompous

=poncho=, poncho

=poner=, to place, locate; =----se en= _or_ =de pie=, to stand up; =----se=, to put on; to become; =----se a=, to begin

=popa=, poop, stern

=popular=, popular

=popularidad=, popularity

=popularizar=, to popularize

=por=, in order to, by, on account of, through, for; =---- ... que=, however ...; =¿---- qué?= why?

=porción=, portion

=pormenor=, _m._, detail

=porque=, because

=porte=, _m._, bearing, carriage

=portentoso=, =-a=, wonderful

=porteño=, =-a=, pertaining to Buenos Aires, inhabitant of Buenos Aires

=portezuela=, door

=pórtico=, portico

=portillo=, lane

=porvenir=, _m._, future

=posar=, to rest, lay

=poseer=, to possess

=posesión=, possession

=posibilidad=, possibility

=posible=, possible

=posición=, position

=positivo=, =-a=, positive, definite, binding, efficient

=posteridad=, posterity

=posterior=, later

=postrarse=, to prostrate oneself

=postrero=, =-a=, last

=póstumo=, =-a=, posthumous

=postura=, posture

=potencia=, power

=potente=, potent, powerful

=potro=, colt, unbroken _or_ wild horse

=poyo=, bench

=pozo=, well

=práctica=, practice

=practicar=, to practice, use

=práctico=, =-a=, practical, experienced

=pradera=, meadow

=preboste=, _m._, leader, chief

=precaución=, precaution

=precedente=, _m._, precedent

=preceder=, to precede

=precio=, price

=precioso=, =-a=, precious

=precipicio=, precipice

=precipitación=, precipitation

=precipitadamente=, precipitously

=precipitar=, to precipitate, rush

=precisamente=, necessarily; exactly, precisely

=preciso=, =-a=, necessary, precise

=precoz=, precocious

=predecesor=, predecessor

=predicación=, preaching, sermon, prayer

=predicar=, to preach

=predilecto=, =-a=, favorite

=predisponer=, to predispose, prepare

=predisposición=, predisposition, inclination

=predominante=, predominant, dominant

=predominar=, to predominate

=predominio=, predominance

=prefacio=, preface

=preferencia=, preference

=preferente=, preëminent, favorite

=preferir=, to prefer

=preguntar=, to ask

=prehistórico=, =-a=, prehistoric

=prematuro=, =-a=, premature

=premio=, reward

=prenda=, jewel, token, ornament, endowment; _Arg._, sweetheart

=prendar=, to infatuate, captivate

=prender=, to seize, take hold, imprison

=prensa=, press

=preñado=, =-a=, pregnant, full

=preocupación=, preoccupation; fancy, notion; prejudice

=preocupar=, to preoccupy, disturb

=preparar=, to prepare

=preparativo=, preparation

=presciencia=, prescience, foreknowledge

=prescindir=, to do without; to omit; to pass over

=presencia=, presence, appearance

=presenciar=, to witness

=presentar=, to present

=presentimiento=, presentiment, foreboding

=presidencial=, presidential

=presidente=, president

=presidir=, to preside

=presión=, pressure, restraint

=prestar=, to lend

=prestidigitador=, juggler, prestidigitator

=prestigio=, prestige

=prestigioso=, =-a=, deceitful; famous

=presunción=, presumption

=presuroso=, =-a=, hurried, in a hurry

=pretender=, to pretend, woo, claim, expect

=prevalecer=, to prevail

=prevención=, foresight, disposition, prejudice

=prevenir=, to forewarn, prepare

=prever=, to foresee

=previsión=, foresight

=previsor=, =-ora=, foreseeing

=prieto=, =-a=, compressed; dark

=prima=, treble string; cousin (girl)

=primar=, _Arg._, to stand out, take precedence over

=primario=, =-a=, primary

=primavera=, spring

=primaveral=, springlike, vernal

=primeramente=, first

=primero=, =-a=, first

=primitivo=, =-a=, primitive

=primordial=, primitive, fundamental

=principal=, principal

=principalmente=, principally

=príncipe=, prince

=principiar=, to begin

=principio=, principle, beginning

=prisa=, hurry

=prisión=, prison; _pl._, chains, fetters

=prisionero=, =-a=, prisoner

=privación=, privation

=privado=, confidant

=privado=, =-a=, deprived; private

=privar=, to deprive

=privativo=, =-a=, exclusive, peculiar

=privilegiar=, to grant a privilege

=proa=, prow, bow

=probabilidad=, probability

=probablemente=, probably

=probar=, to prove, try

=problema=, _m._, problem

=proceder=, to proceed

=procedimiento=, process, procedure, act

=prócer=, _m._, hero, personage, great man

=procesión=, procession

=proceso=, process, procedure

=proclamar=, to proclaim, announce

=procurar=, to procure, try

=prodigalidad=, prodigality

=prodigio=, prodigy

=prodigioso=, =-a=, prodigious

=producción=, production, product

=producir=, to produce; =----se=, to emerge, rise

=producto=, product, result

=proeza=, prowess

=profano=, =-a=, profane, lay

=profesar=, to profess

=profesión=, profession

=profesional=, usual, professional

=profeta=, prophet

=prófugo=, fugitive

=profundamente=, deeply

=profundidad=, depth

=profundo=, =-a=, deep, profound

=programa=, _m._, program

=progresivo=, =-a=, progressive

=progreso=, progress

=prohibir=, to prohibit

=prohombre=, leader, notable person

=prójimo=, fellow-being; _Cf._ próximo

=proligidad=, prolixity, minute detail, nicety

=prolongar=, to prolong

=promesa=, promise

=prometer=, to promise

=prominente=, prominent

=promontorio=, promontory, abutment

=promotor=, prometer

=promover=, to promote, advance

=promulgar=, to promulgate

=pronóstico=, omen

=pronto=, =-a=, ready

=pronto=, immediately, soon; =de ----=, suddenly

=pronunciar=, to pronounce, declare

=propicio=, =-a=, propitious

=propiedad=, propriety, property, land; =---- raiz=, real estate

=propietario=, =-a=, _a. and s._, landowning; landowner, proprietor

=propio=, =-a=, proper, own, peculiar

=proponer=, to propose

=proporción=, proportion

=proporcionar=, to apportion, furnish

=proposición=, proposition, plan

=propósito=, proposition, purpose; =fuera de ----=, out of place; =a ----=, appropriate; by the way

=prorrumpir=, to break forth

=prosa=, prose

=prosaico=, =-a=, prosaic

=proscribir=, to proscribe, outlaw

=prosperar=, to prosper

=prosperidad=, prosperity

=prosternarse=, to prostrate oneself

=protagonista=, _m._, protagonist, chief character in a narrative or drama

=protección=, protection

=protector=, protector

=proteger=, to protect

=protestar=, to protest

=provecho=, advantage, profit, gain

=proveedor=, purveyor

=proveer=, to provide

=provenir=, to come from, be derived

=provenzal=, Provençal, from old French province of Provence

=próvido=, =-a=, provident, diligent

=provincia=, province

=provincial=, provincial

=provisión=, provision

=provocación=, provocation

=provocar=, to provoke

=proximidad=, proximity

=próximo=, =-a=, next, near

=proyecto=, project

=prudencia=, prudence

=prudente=, prudent

=prueba=, trial, proof; =a ----=, proven, tested

=púa=, barb, sharp point

=publicar=, to publish

=publicista=, _m._, publicist, authority on international law

=público=, =-a=, public

=pueblo=, people, town

=puente=, _m._, bridge, gangplank; =---- levadizo=, drawbridge

=pueril=, boyish

=puerilizarse=, to become boyish

=puerta=, door, gate

=puerto=, port, harbor, haven; =tomar el ----=, to make port

=pues=, therefore, then, well, but

=puesto=, place, post, watch

=pugnar=, to fight, strive

=pujante=, powerful, rampant

=pulgar=, _m._, thumb

=pulido=, =-a=, polished

=pulmón=, _m._, lung

=pulpería=, _Arg._, country store and bar

=pulsar=, to strike, beat

=puma=, _m._, puma, American lion

=punta=, point

=punto=, point, place; =de todo ----=, entirely

=punzante=, sharp, bitter

=punzantemente=, poignantly, keenly

=puñado=, handful

=puñal=, _m._, dagger

=puñalada=, dagger-thrust

=puño=, fist

=purgar=, to purge, clear

=purísimo=, =-a=, very pure

=puro=, =-a=, pure, sweet

=purpúreo=, =-a=, purple

Q

=que=, that, which, who; =a que=, to the fact that; =de que=, of the fact that

=¿qué?= which? what? =¿por ----?= for what reason? why?

=quebrada=, ravine, opening

=quedarse=, to remain

=quemar=, to burn

=querencia=, haunt, den

=querer=, to wish, will

=querida=, mistress

=querido=, =-a=, dear, beloved

=quichuo=, =-a=, pertaining to Indians of Perú and north-western Argentina; _also applied to their language_

=quiebra=, crack, gap

=quien=, who

=¿quién?= who?

=quienquiera=, whoever

=quietamente=, quietly

=quietito=, =-a=, _diminutive of_ =quieto=, =-a=, quiet

=quietud=, quiet

=quilate=, _m._, carat

=quimera=, fancy, illusion

=quince=, fifteen

=quinientos=, five hundred

=quinta=, farm, orchard

=quintilla=, stanza of five verses

=quirquincho=, armadillo

=quiste=, _m._, cyst; apathy; stratum

=quitar=, to remove

=Quito=, capital of Ecuador

=quizás=, perhaps; _also written_ =quizá=

R

=rabioso=, =-a=, mad

=ración=, ration

=radiante=, radiant

=radicar=, to take root

=radio=, radius

=radioso=, =-a=, radiant, beautiful

=raíz=, _f._, root; =propiedad ----=, real estate

=ralear=, to thin, diminish

=rama=, branch

=ramaje=, _m._, foliage, branches

=rampa=, slope

=rancho=, hut, food, mess

=ranquel=, _m._, an Indian of the Pampas of Argentina; _generally used in the pl., and said of the tribe_

=rápidamente=, rapidly

=rapidez=, rapidity

=rapidísimo=, =-a=, very rapid

=rápido=, =-a=, rapid

=rapsodia=, rhapsody

=rapto=, abduction, flight

=raptor=, thief, abductor

=raquítico=, =-a=, flimsy, niggardly, consumptive

=raro=, =-a=, rare; =rara vez=, rarely

=rasar=, to glide by, skim, hug

=rasgado=, =-a=, large, full

=rasgar=, to tear, rend

=rasgo=, feature, trait

=rasgueo=, twang

=rastreador=, tracker, tracer

=rastrear=, to trace, trail

=rastro=, trace, trail

=ratificar=, to ratify

=rato=, while, moment

=raudal=, _m._, torrent, river

=rayo=, ray, thunderbolt; means

=raza=, race

=razón=, _f._, reason; =cambiar razones=, to exchange words

=reaccionar=, to react

=real=, royal; real

=real=, _m._, camp; coin of different values; _in Argentina_, a ten-cent piece

=realidad=, reality; =caer en la ----=, to realize the truth

=realista=, royalist

=realizar=, to realize, carry into execution; =----se=, to take place

=realzar=, to heighten

=reanudar=, to renew, resume

=reaparecer=, to reappear

=reasumir=, to reassume

=rebaño=, flock

=rebelde=, _a. and s._, rebellious; rebel

=rebosante=, overflowing

=rebotar=, to rebound, strike against

=rebullir=, to boil, seethe

=recaer=, to fall back

=recalcitrante=, recalcitrant

=recelo=, suspicion, misgiving

=receloso=, =-a=, suspicious

=recepción=, reception

=receta=, recipe, formula

=recibir=, to receive

=reciente=, recent

=recientemente= (=recién= before _p. p._), recently, just

=recinto=, district, room

=recíprocamente=, reciprocally

=recitado=, recitative

=recitar=, to recite, chant

=reclamación=, claim, reclamation

=reclamante=, _a. and s._, claiming; claimant

=reclamar=, to claim

=reclinar=, to recline

=reclutor=, =-ora=, recruiting

=recodo=, bend

=recoger=, to seize, gather; =----se=, to gather one's thoughts, meditate, retire

=recogimiento=, abstraction, meditation

=recolección=, recollection; gathering

=recomendación=, recommendation

=reconcentrar=, to concentrate, survey, scan; =----se=, to gather one's thoughts

=reconocer=, to recognize, reconnoiter, examine, acknowledge

=reconocimiento=, acknowledgment, recognition

=reconquista=, reconquest

=reconquistar=, to reconquer

=reconvención=, reproach

=recordar=, to recall

=recorrer=, to traverse, cross

=recostar=, to lean, recline

=rectificar=, to rectify

=rectitud=, rectitude

=recto=, =-a=, upright, direct

=recuerdo=, memory, remembrance

=recurso=, recourse, resource, means

=rechazar=, to repulse

=redactar=, to draw up

=redactor=, editor

=redimir=, to redeem

=redoblar=, to double; =a marcha redoblada=, at double quick

=redoble=, _m._, beat, rolling

=redondo=, =-a=, round

=reducir=, to reduce

=reemplazar=, to replace

=referir=, to tell, refer, connect

=refinado=, =-a=, refined

=reflejar=, to reflect

=reflejo=, reflection

=reflección=, reflection

=refleccionar=, to reflect

=reflexivo=, =-a=, reflexive

=reforzar=, to strengthen

=refrenar=, to curb, restrain

=refrescante=, cool, refreshing

=refriega=, fray, combat

=refrigerio=, refreshment, food

=regalarse=, to regale oneself

=regalo=, present, pleasure, regalement

=regar=, to water

=régimen=, _m._, régime, order

=regimiento=, regiment

=regio=, =-a=, royal

=región=, region

=regir=, to govern

=registrar=, to register, examine, check

=regla=, rule

=regresar=, to return

=regular=, regular, mediocre

=rehacer=, to make over; =----se=, to recover

=rehusar=, to refuse

=reinar=, to reign

=reincidir=, to relapse

=reír=, to laugh; =----se= (de), to make fun (of)

=rejuvenecimiento=, rejuvenation

=relación=, narrative, relation, connection

=relacionar=, to relate, connect

=relajar=, to relax, become lax

=relámpago=, flash, lightning

=relativo=, =-a=, relative

=relevar=, to relieve

=relieve=, _m._, relief; =de ----=, in relief

=religión=, religion

=religioso=, =-a=, religious

=relincho=, neigh, snort

=reliquia=, remain, relic

=relleno=, =-a=, replete

=remanso=, stagnant water

=remedar=, to imitate, resemble

=remediar=, to remedy

=remo=, oar; hind-or forelegs of a beast (_in this sense usually plural_)

=remolcador=, _m._, tugboat

=remontar=, to remount, supply, climb

=remordimiento=, remorse

=remoto=, =-a=, remote

=remover=, to remove

=remuda=, relief, relay

=remuneración=, remuneration

=rencor=, rancor, hatred

=rendija=, opening, slit

=rendir=, to surrender, vanquish

=renegar=, to deny

=renegrido=, =-a=, blackened

=renombre=, _m._, renown

=renovar=, to renew

=renta=, rent, income

=renuncia=, renunciation

=renunciar=, to renounce

=reo=, _m. and f._, criminal

=reo=, =-a=, guilty

=repartir=, to deal, distribute, scatter

=repeler=, to repel

=repente=, _m._, unexpected event; =de ----=, unexpectedly

=repertorio=, repertoire

=repetición=, repetition

=repetir=, to repeat

=repiqueteo=, beat, roll, jingle

=replegar=, to fold; =----se=, to fall back

=repleto=, =-a=, replete

=replicar=, to reply

=repoblación=, repopulation

=repoblador=, one who settles again

=reponer=, to repose, replace; =----se=, to recover

=reposado=, =-a=, restful, snug

=reposar=, to rest, lie

=reposo=, repose

=representación=, representation

=representante=, _a. and s._, representative

=representar=, to represent

=representativo=, =-a=, representative

=represión=, repression

=reprimir=, to repress

=reproche=, _m._, reproach, blemish

=reproducir=, to reproduce

=república=, republic

=republicano=, =-a=, _a. and s._, republican; citizen

=repugnante=, repugnant

=reputación=, reputation

=requerir=, to require

=requiebro=, compliment; =echar ----s=, to compliment

=requisito=, requirement

=res=, _f._, beast, head of cattle

=resabio=, vice, evil effect

=rescatar=, to redeem, ransom

=resentimiento=, resentment

=reseñar=, to review, point out

=reserva=, reserve

=reservado=, =-a=, reserved

=reservar=, to reserve

=refuerzo=, reënforcement

=residencia=, residence

=residente=, _a. and s._, residing; resident

=residir=, to reside

=resignación=, resignation

=resignar=, to resign

=resistencia=, resistance

=resistir=, to resist

=resolución=, resolution

=resolver=, to resolve, solve

=resonar=, to resound

=resorte=, _m._, motive, resource

=respectivamente=, respectively

=respectivo=, =-a=, respective

=respecto=, respect, relation; =a este ----=, with respect to this; =---- de=, with respect to

=respetar=, to respect

=respeto=, respect

=respetuoso=, =-a=, respectful

=respiración=, respiration

=respirar=, to breathe

=resplandecer=, to shine

=resplandeciente=, resplendent

=resplandor=, _m._, gleam, splendor

=responder=, to reply; to be responsible for, guarantee

=responsabilidad=, responsibility

=responsable=, _a. and s._, responsible; responsible person

=respuesta=, reply

=resquicio=, opening, rift, opportunity

=restante=, remaining

=restañar=, to stop the flow of blood, staunch

=restar=, to remain

=restaurar=, to restore

=resto=, rest, remnant

=restregar=, to rub

=resueltamente=, resolutely

=resuelto=, =-a=, resolute

=resultado=, result, outcome

=resultante=, _f._, resultant

=resultar=, to result, come about

=resumir=, to resume; =en resumidas cuentas=, in brief

=resurrección=, resurrection

=retaguardia=, rear, rear guard

=retardar=, to delay, postpone

=retemplar=, to encourage, give fire to

=retener=, to hold back, retain

=retina=, retina, eye

=retintín=, _m._, tinkling, ring

=retirada=, retreat

=retirarse=, to retire

=retiro=, retirement, retreat

=reto=, challenge

=retoño=, sprout, shoot

=retorno=, return

=retratar=, to portray, depict

=retrato=, portrait

=retrogradar=, to degenerate, lapse, fall back

=retrógrado=, =-a=, retrograde, backward

=retumbar=, to resound

=reunión=, reunion, gathering

=reunir=, to unite, add, combine

=revelación=, revelation

=revelar=, to reveal

=rêver=, _from the French_, to dream

=reverbero=, street lamp, arc light

=reverso=, reverse side of a coin

=revés=, _m._, opposite; =al ----=, contrariwise

=revestir=, to clothe, cover, invest

=revistar=, to review

=revivir=, to live again, be renewed

=revocar=, to revoke

=revolar=, to fly about

=revolotear=, to flutter

=revoltear=, to revolve, wheel about

=revolución=, revolution

=revolucionar=, to revolutionize, convulse

=revolucionario=, =-a=, revolutionary

=revolver=, to turn about, envelop

=revuelta=, vicissitude, revolt

=rey=, king

=rezar=, to pray

=rico=, =-a=, rich

=ric-ric=, _onomatopoeic syllables imitating noise produced by friction_

=ridículo=, =-a=, ridiculous

=riego=, sprinkling, watering

=rienda=, rein; =---- suelta=, loose rein

=riesgo=, risk, danger

=rígido=, =-a=, rigid, inflexible

=rigurosamente=, rigorously

=riguroso=, =-a=, rigorous

=rinconada=, corner, nook, bend

=riña=, fight

=río=, river

=Río Janeiro=, capital of Brazil

=riqueza=, wealth, riches

=risa=, laugh, smile

=risotada=, loud laughter

=ristra=, string, row

=risueño=, =-a=, smiling

=ritmo=, rhythm

=rival=, _a. and s._, rival

=rivalizar=, to rival; =---- con=, to vie with

=rivera=, shore, bank

=rizado=, =-a=, curly

=robar=, to steal

=robo=, theft

=robustecer=, to make strong

=robusto=, =-a=, robust, strong

=roca=, rock

=rocalloso=, =-a=, rocky

=roce=, _m._, friction; intercourse

=rociado=, =-a=, bedewed

=rocío=, dew

=rodar=, to roll

=rodear=, to surround

=rodilla=, knee

=roedor=, =-ora=, gnawing

=rogar=, to beseech, entreat

=rojizo=, =-a=, reddish

=rojo=, =-a=, red

=Roma=, Rome

=romance=, _m._, novel, romance, story

=romancista=, _m._, romancer

=romano=, =-a=, Roman

=romántico=, =-a=, romantic

=romper=, to break; =---- marcha=, to set out

=ropa=, cloth; clothes

=rosa=, rose

=rosado=, =-a=, rosy

=rosario=, religious procession

=rostro=, face, rostrum

=rótulo=, title, inscription

=rozar=, to scrape

=rubicundo=, =-a=, rubicund, tawny

=rubio=, =-a=, golden

=rudeza=, coarseness

=rudimentario=, =-a=, rudimentary

=rudimento=, rudiment, beginning

=rueca=, distaff

=rueda=, circle, wheel

=ruego=, prayer, entreaty

=rugir=, to roar, bellow

=ruido=, noise

=ruidoso=, =-a=, noisy

=ruina=, ruin

=rumbo=, direction, course; =con ---- a=, bound for

=rumiar=, to ruminate, think

=rumor=, _m._, rumor, news

=ruso=, =-a=, Russian

=rutilante=, shining, sparkling

=rutinario=, =-a=, routinary

S

=sábado=, Saturday

=sábalo=, shad

=sabana=, plain

=saber=, to know how; =a ----=, to wit

=sabiduría=, wisdom

=sablazo=, saber blow; =a ----s=, by dint of sabering

=sabor=, _m._, taste

=sabroso=, =-a=, savoury, sweet

=sacar=, to take out

=sacerdote=, priest

=sacerdotisa=, priestess

=saciar=, to satiate, satisfy

=saco=, coat

=sacramental=, sacramental

=sacrificar=, to sacrifice

=sacrificio=, sacrifice

=sacrílego=, =-a=, sacrilegious

=sacudir=, to shake, stir up

=sachasombrero=, broad-brimmed straw hat

=saetazo=, arrow blow, arrow wound

=sagacidad=, sagacity

=sagaz=, sagacious, keen

=sagrado=, =-a=, sacred

=sajón=, =-ona=, Saxon

=Sajonia=, Saxony

=sala=, hall, room; =---- de armas=, armory

=salado=, =-a=, salty, salted

=Salamanca=, Salamanca, city in Spain. _V._ notes, 78, 15

=salero=, gracefulness

=salida=, exit, departure, raid

=salir=, to go out, leave

=salobre=, briny, salty

=salomónico=, =-a=, pertaining to Solomon, wise, solomonic

=salón=, _m._, salon, parlor, hall

=Salónica=, city in Greece

=salpicar=, to bespatter

=saltar=, to leap, jump over

=salteador=, highwayman

=salubre=, salubrious, wholesome

=salud=, health

=¡salud!= hail!

=saludable=, salubrious, healthful

=saludar=, to greet, salute

=saludo=, salute, greeting

=salva=, salvo, gun salute

=salvación=, salvation

=salvaje=, savage

=salvar=, to save, leap over, cover, pass

=salvo=, save, except

=salvo=, =-a=, safe

=sangrar=, to bleed

=sangre=, _f._, blood

=sangriento=, =-a=, gory, cruel

=sanguinario=, =-a=, bloodthirsty

=sano=, =-a=, safe, healthy

=santo=, =-a=, holy

=santuario=, sanctuary

=saña=, anger, rage

=sarcasmo=, sarcasm

=sarcástico=, =-a=, sarcastic

=sargento=, sergeant

=sarta=, wreath, string (_of things_), series

=sastre=, tailor

=sátiro=, satyr

=satisfacción=, satisfaction

=satisfacer=, to satisfy

=satisfecho=, =-a=, satisfied

=saturado=, =-a=, saturated

=sauce=, _m._, willow

=sauco=, elder tree

=savia=, sap

=sazón=, _f._, time, season, occasion

=sazonado=, =-a=, ripe, seasoned

=se=, himself, herself, themselves, yourself, yourselves

=seco=, =-a=, dry

=secretamente=, secretly

=secretario=, secretary

=secreto=, secret

=secreto=, =-a=, secret

=secuaz=, _m._, follower

=secuela=, sequel, result

=secular=, century-old, secular

=secundario=, =-a=, secondary, subordinate

=sed=, _f._, thirst

=seda=, silk

=sede=, _f._, seat, headquarters

=sedentario=, =-a=, sedentary

=sedición=, sedition

=sediento=, =-a=, thirsty

=seducir=, to seduce

=seductor=, =-ora=, seductive, enticing

=segar=, to mow, cut down

=seguida=: =en--=, at once

=seguir=, to follow, continue

=según=, according to; as

=segundo=, =-a=, second

=seguridad=, security, assurance

=seguro=, =-a=, secure, sure, certain

=seis=, six

=selva=, forest

=selvático=, =-a=, wild, sylvan

=sellar=, to seal

=sello=, seal, stamp

=semana=, week

=semblante=, _m._, appearance, face

=sembrar=, to sow

=semejante=, _s. and a._, fellow-being; similar

=semejanza=, resemblance

=semejar=, to resemble

=semibárbaro=, =-a=, semi-barbarous

=semibarbarie=, _f._, semi-barbarity

=semiborrar=, to half wipe away

=semilla=, seed

=semitropical=, semitropical

=sencillez=, simplicity

=sencillo=, =-a=, simple, frank

=senda=, byway

=sendero=, narrow path

=sendita=, _diminutive of_ =senda=

=sendos=, =-as=, _used in the pl._, _strictly_, to each of a specified number, one each; _more freely_, many, several

=seno=, bosom

=sensación=, sensation

=sensible=, appreciative, sensible, sensitive

=sentar=, to fit, agree, set; =----se=, to sit down

=sentencia=, sentence

=sentido=, =-a=, heartfelt

=sentido=, meaning, feeling, sense, direction

=sentimental=, sentimental

=sentimiento=, sentiment, emotion

=sentir=, to feel, hear

=seña=, sign, mark

=señal=, _f._, sign

=señalar=, to point out, show

=señor=, gentleman, Mr., sir

=señora=, lady, Mrs., madam

=señorita=, young lady, Miss, madam

=señorito=, young gentleman

=separación=, separation

=separar=, to separate

=separatista=, separatist

=septentrional=, northern

=septiembre=, _m._, September

=sepulcro=, grave, tomb

=sepultar=, to bury, engulf

=sequedad=, barrenness, dryness

=sequía=, drought

=séquito=, _m._, following

=ser=, to be

=ser=, _m._, being, creature; =modo de ----=, manifestation, mode of life

=serenar=, to soothe, calm

=serenata=, serenade

=serenidad=, serenity

=sereno=, =-a=, serene, clear

=seriamente=, seriously

=serie=, _f._, series

=serio=, =-a=, serious

=serpiente=, _f._, serpent

=servicio=, service, use, payment, installment

=servidor=, servant

=servidumbre=, _f._, _collect._, servants

=servil=, servile

=servir=, to serve, owe allegiance

=sesenta=, sixty

=sesión=, session

=seso=, _used in the pl._, brains

=setenta=, seventy

=severidad=, severity

=severo=, =-a=, severe, grave

=sexo=, sex

=sí=, _prep. form of_ =se=

=sí=, yes, indeed

=si=, if

=siempre=, always; =---- que=, whenever, provided

=sien=, _f._, temple

=sierra=, mountain range

=siesta=, nap taken in the afternoon

=siete=, seven

=sigilo=, secret; seal

=sigilosamente=, secretly

=siglo=, century

=significado=, meaning

=significar=, to mean, signify

=significativo=, =-a=, significant

=signo=, sign

=siguiente=, following

=silbar=, to whistle

=silbido=, hiss, whistle

=silbo=, whistle

=silencio=, silence

=silencioso=, =-a=, silent

=silvestre=, of the forest, sylvan

=silla=, chair, saddle; =---- de posta=, post-chaise

=símbolo=, symbol

=simétrico=, =-a=, symmetrical

=simiente=, _f._, seed

=simpatía=, sympathy, attraction

=simpático=, =-a=, attractive, charming

=simple=, simple

=simplemente=, simply

=simulacro=, pretense; image

=simular=, to counterfeit, feign

=sin=, without

=sincero=, =-a=, sincere

=singladura=, day's run on the sea

=singular=, singular

=singularizar=, to set apart, make conspicuous

=siniestro=, =-a=, sinister, evil

=sino=, except, but

=síntesis=, _f._, synthesis

=sinuosidad=, sinuosity, undulation

=sinuoso=, =-a=, sinuous, undulating

=Sión=, Zion

=siquiera=, at least; although, even if

=sirena=, siren, whistle

=sistema=, _m._, system

=sistemado=, =-a=, systematized, systematic

=sitio=, place, siege; _Arg._, city lot

=situación=, situation, state

=situar=, to locate

=soberanía=, sovereignty

=soberano=, =-a=, sovereign

=soberbio=, =-a=, haughty

=sobra=, excess

=sobrado=, =-a=, sufficient, more than enough

=sobre=, upon

=sobrecoger=, to surprise, alarm

=sobrehumano=, =-a=, superhuman

=sobrenatural=, supernatural

=sobresalir=, to rise, appear, stand out

=sobreviviente=, surviving

=sobrevivir=, to survive

=sobrino=, nephew

=sobrio=, =-a=, sober

=social=, social

=socialmente=, socially

=sociedad=, society, social group

=sociológico=, =-a=, sociological

=sociólogo=, sociologist

=socorro=, help

=sofocar=, to stifle

=sol=, _m._, sun

=solamente=, only

=soldado=, soldier

=soledad=, solitude, waste

=solemne=, solemn

=solemnidad=, solemnity

=soler=, to be wont

=solicitar=, to solicit, importune, seek

=solícito=, =-a=, careful, anxious, discriminating

=solicitud=, care, solicitude

=sólido=, =-a=, solid

=solitario=, =-a=, solitary, lonely

=soliviantar=, to lift, raise

=soliviar=, to raise, lift

=solo=, =-a=, alone, single

=sólo=, only

=soltar=, to let loose

=solución=, solution

=sollado=, orlop, lower deck of a vessel

=sollozar=, to sob

=sollozo=, sob

=sombra=, shadow; ghost

=sombrear=, to shade

=sombrero=, hat

=sombrío=, =-a=, somber

=someter=, to submit

=sometido=, =-a=, submitted, submissive

=son=, _m._, sound; =en ---- de=, in the manner of

=sonar=, to sound, roll

=sondar=, to sound, fathom

=sondear=, to sound, fathom

=soneto=, sonnet

=sonido=, sound, note

=sonoridad=, sonority

=sonoro=, =-a=, sonorous, sounding

=sonreír=, to smile

=sonriente=, smiling

=sonrisa=, smile

=soñador=, dreamer

=soñar=, to dream

=soplar=, to blow

=sorbo=, sip, draught

=sordo=, =-a=, dull, dumb, silent

=sorprendente=, surprising

=sorprender=, to surprise, overcome

=sorpresa=, surprise

=sospecha=, suspicion

=sospechar=, to suspect

=sospechoso=, =-a=, suspicious

=sostener=, to sustain, support

=su=, his, her, its, their, your

=suave=, gentle, mild

=suavizar=, to smooth, soften

=súbdito=, subject

=subdividir=, to subdivide

=subir=, to climb, ascend

=súbito=, =-a=, sudden; =de ----=, suddenly

=sublevación=, uprising

=sublevado=, rebel

=sublevar=, to excite to rebellion, raise

=sublime=, sublime

=subordinación=, subordination

=subordinado=, =-a=, subordinate

=subsiguiente=, following, subsequent

=subsistencia=, sustenance, food, provision

=substancia=, substance

=subterráneo=, =-a=, subterranean, underground

=suburbio=, suburb, outskirt

=subyugar=, to conquer, subjugate

=suceder=, to follow, happen

=sucesión=, succession

=sucesivamente=, successively

=suceso=, event; success

=sucesor=, successor

=sucio=, =-a=, dirty

=suculento=, =-a=, succulent

=sucumbir=, to succumb

=sud=, _m._, south

=sud-americano=, =-a=, South American

=sudario=, shroud, handkerchief

=sudor=, _m._, perspiration, sweat

=suelo=, soil, ground

=suelto=, =-a=, free, loose

=sueño=, dream, sleep

=suerte=, _f._, lot, fate, luck

=suestada=, southeaster

=suficiente=, sufficient

=sufrido=, =-a=, patient

=sufrimiento=, suffering

=sufrir=, to suffer, endure

=sugerir=, to suggest, prompt

=sugestión=, suggestion

=sugestivo=, =-a=, suggestive

=suicidio=, suicide

=sui generis=, _from the Latin_, peculiar to itself

=sujeción=, subjection

=sujetar=, to subject

=sujeto=, subject

=sultán=, sultan

=suma=, sum; =en ----=, in short

=sumamente=, excessively

=suministrar=, to supply, lend

=sumir=, to plunge, sink

=sumisión=, submission

=sumiso=, =-a=, submissive

=sumo=, =-a=, supreme; =a lo ----=, at the most

=suntuosidad=, sumptuousness

=superficie=, _f._, surface

=superhombre=, superman

=superior=, superior

=superioridad=, superiority

=superponer=, to place upon, compare

=supersticioso=, =-a=, superstitious

=suplantación=, supplanting, substitution

=súplica=, supplication, request

=suplicante=, suppliant

=suplicio=, punishment, execution

=suplir=, to supply, serve instead of

=suponer=, to suppose

=supremo=, =-a=, supreme, critical

=supresión=, suppression

=supuesto=, =-a=, _p. p. of_ =suponer=; =por supuesto=, of course

=sur=, _m._, south

=surcar=, to furrow, sail

=surco=, furrow

=surgir=, to surge, arise

=surtir=, to provide, supply

=suspender=, to suspend, cease

=suspensión=, suspension, suspense

=suspicaz=, suspicious, jealous

=suspiro=, sigh

=sustentar=, to bear, support

=sustento=, sustenance

=sustituir=, to substitute, take the place of

=sustraer=, to take away; =----se=, elude, withdraw

=susurro=, murmur, swish

T

=tabaco=, tobacco

=tabla=, board

=tablada=, octroi _or_ custom-house in the outskirts of a town

=tablilla=, small strip of wood about which fabrics are wrapped

=Tácito=, Tacitus, Roman historian who lived from 55 to 120 A.D.

=táctica=, tactics

=tacto=, sense of touch

=tahur=, gambler

=taimado=, =-a=, sly, crafty

=tajada=, cut, slash

=Tajo=, river in Spain, the Tagus; Toledo is built on its banks

=tal=, such a; =---- cual=, such as, just as; =con ---- que=, provided that

=talento=, talent

=talla=, height, stature

=tamaño=, size

=también=, also

=tambor=, _m._, drum

=tamboril=, _m._, tambourine, drum

=tampoco=, neither, either, and not

=tan=, so; =---- ... como=, as ... as

=Tántalo=, _m._, Tantalus, punished according to Greek mythology to suffer everlasting thirst and hunger though almost within reach of food and water

=tantear=, to feel, try

_tanto_, =-a=, such, so much; =en ---- que=, while; =por lo ----=, therefore; =---- más ... cuanto que=, the more ... since; =tantos ... cuantos=, as many ... as

=tapar=, to cover, dam

=tapera=, _Arg._, abandoned house; =de ---- en galpón=, from place to place

=tapia=, mud wall, fence

=tapizar=, to upholster

=tardar=, to delay

=tarde=, _f._, afternoon

=tarde=, _adv._, late; =de ---- en ----=, occasionally

=tardo=, =-a=, slow

=tarea=, task, labor

=tártaro=, =-a=, Tartar

=tasa=, charge, fee

=tasar=, to tax, appraise

=taumaturgo=, magician, prodigy

=te=, thee

=te=, _m._, tea

=teatral=, theatrical

=teatrillo=, dingy little theater

=teatro=, theater, field of action

=técnica=, technique

=techo=, roof, house

=tejado=, roof

=tejer=, to weave, regulate

=tela=, cloth

=telar=, _m._, loom

=telegrama=, _m._, telegram

=telón=, _m._, curtain, film

=temblar=, to tremble

=temblón=, =-ona=, trembling

=tembloroso=, =-a=, quivering

=temer=, to fear

=temeroso=, =-a=, fearful, afraid

=temible=, fearful

=temor=, _m._, fear

=temperamento=, disposition, climate

=tempestad=, tempest, turmoil

=tempestuoso=, =-a=, tempestuous

=templado=, =-a=, tempered, cool

=templar=, to tune, temper

=temple=, _m._, disposition, temper

=temporada=, interval, period of time

=temporal=, _m._, storm, bad weather

=temporalmente=, temporarily

=temprano=, soon, early

=tenacidad=, tenacity

=tenaz=, tenacious, unrelenting

=tendencia=, tendency

=tender=, to stretch out, cast, level, attempt

=tendero=, salesman, clerk

=tendiente=, _m._, _Arg._, attendant, clerk

=tendiente=, tending

=tenebroso=, =-a=, dark

=tener=, to have, possess, hold, =----se por=, to consider oneself as; =---- presente=, to bear in mind; =---- en cuenta=, to take into account; =---- a pecho=, to hold dear, love

=tentación=, temptation

=tentar=, to tempt, try

=tentativa=, attempt, conspiracy

=tenue=, tenuous, thin

=teñir=, to tinge, dye

=tercerola=, carbine

=terciana=, intermittent fever

=terciar=, to sling across

=terminar=, to bring to a close, end

=término=, time, term, limit

=ternera=, calf, heifer; =lomo de ----=, loin of veal

=ternura=, tenderness

=terreno=, ground, soil

=terreno=, =-a=, earthy, worldly, earthly

=terrestre=, earthly, terrestrial

=terrible=, terrible

=territorial=, territorial

=territorio=, territory

=terrón=, _m._, lump of earth

=terror=, _m._, terror

=terruño=, native soil

=tertuliano=, frequenter, habitué, member of a club or social circle

=tesorería=, treasury

=tesoro=, treasure

=testificado=, =-a=, attested to, witnessed

=testigo=, witness

=testimonio=, testimony

=tétrico=, =-a=, gloomy

=texto=, text, basis

=tez=, _f._, complexion, skin

=tibio=, =-a=, lukewarm

=tiempo=, time

=tienda=, shop, tent

=tienta=, probe; =a ----s=, gropingly

=tiernamente=, tenderly

=tierno=, =-a=, tender

=tierra=, land, earth; =----= =adentro=, inland;

=----s de pan llevar=, grain-producing lands

=tigre=, _m._, tiger

=tijera=, scissors

=timbre=, _m._, timbre, pitch

=timidez=, timidity

=tímido=, =-a=, timid

=tiniebla=, _generally used in the plural_, gloom, darkness

=tino=, skill, tact

=tinta=, tincture, ink

=tinte=, _m._, tint, color

=tintura=, tincture, tinge

=tipo=, type, figure, trait

=tirado=, =-a=, drawn along, led

=tirador=, marksman

=tiranía=, tyranny

=tirano=, tyrant

=tirante=, taut, tense, stringent

=tirar=, to pull, throw, shoot

=tiritar=, to shiver

=tiro=, musket shot, range; =hasta ---- y medio de fusil=, within range of one and a half rifle distance

=tirón=, _m._, stroke, pull

=titánico=, =-a=, titanic

=titulado=, =-a=, entitled

=título=, title, right

=tocado=, headgear, coiffure

=tocar=, to touch, play; =me toca=, it is my turn

=todavía=, still, yet

=todo=, =-a=, every, entire; =con ----=, nevertheless; =del ----=, wholly, at all;

=en= _or_ =de ---- punto=, in every respect

=toma=, capture

=tomar=, to take, assume; =---- partido=, to take sides

=tono=, tone; =de ----=, stylish, fashionable; =de buen ----=, in good taste

=topógrafo=, topographer

=toque=, _m._, sounding, ringing; =---- de las ánimas=, ringing of bells in the evening when the faithful pray for souls in purgatory

=torada=, herd of bulls

=torbellino=, whirlwind

=torcaza=, cushat dove

=tormenta=, storm

=tormento=, torment

=tornar=, to turn, return; =----se=, to become

=torneo=, tournament

=torno=, wheel; =en ----=, round about; =en ---- de=, about

=toro=, bull

=torpe=, stupid, infamous

=torre=, _f._, tower

=torrente=, _m._, torrent; =a ----=, in torrents

=torreón=, _m._, bastion, tower

=tortuoso=, =-a=, tortuous, entangled

=torvo=, =-a=, scowling, forbidding

=tosco=, =-a=, rough, rude

=tostar=, to brown, roast

=total=, total, entire

=total=, _m._, total, sum

=traba=, hindrance, ligament

=trabajar=, to work, suffer

=trabajo=, work, hardship

=trabar=, to begin, tie; to engage in

=trabazón=, _f._, coherence, bond

=tradición=, tradition

=tradicional=, traditional

=traducir=, to translate, interpret, articulate

=traer=, to bring, wear

=traficar=, to barter, traffic, travel

=tráfico=, business, intercourse

=tragadero=, esophagus; devourer

=tragedia=, tragedy

=trágicamente=, tragically

=trágico=, =-a=, tragic

=traición=, treachery

=traidor=, traitor

=traidoramente=, treacherously

=traje=, _m._, suit, garment

=tramar=, to weave; to plot

=trance=, _m._, critical moment, danger, cost

=tranco=, stride, trot; =al ----=, on the trot

=tranquilamente=, tranquilly

=tranquilizar=, to set at ease, calm

=tranquilo=, =-a=, tranquil, quiet

=transacción=, transaction

=transatlántico=, steamer

=transatlántico=, =-a=, transatlantic

=transcurrir=, to elapse

=transeunte=, _a. and s._, passing; passer-by

=transformación=, transformation

=transformar=, to transform

=transido=, =-a=, pierced

=transigir=, to yield, compromise

=transitar=, to roam

=transitorio=, =-a=, transitory, temporary

=transmitir=, to transmit, forward

=transparencia=, transparency, clearness

=transparente=, transparent

=transportador=, transporter, carrier

=transportar=, to transport, carry

=tranvía=, _m._, trolley-car

=tras=, behind, after

=trascendental=, transcendental

=trasladar=, to move

=traslucir=, to shine through

=traspasar=, to go beyond

=trasplantar=, to transplant

=trasponer=, to put behind

=trastienda=, rear shop

=tratar=, to treat; =---- de=, + _infin._, to try; =----se de=, to be a matter of

=trato=, intercourse, dealing, relation

=través=, _m._, bias, inclination; =al ----=, across

=travesía=, crossing, journey across

=travieso=, =-a=, mischievous

=trazar=, to trace, design

=trecho=, distance

=treinta=, thirty

=tremendo=, =-a=, tremendous

=tremolar=, to wave, flutter, beat

=tren=, _m._, train

=trenzar=, to braid, twine

=trepar=, to climb, crawl on

=tres=, three

=tribu=, _f._, tribe

=tribuna=, speaker's platform

=tribunal=, _m._, tribunal, court

=tributar=, to pay tribute, offer

=trigo=, wheat

=trillar=, to thresh, cut

=trinchera=, trencher, banquet, feast

=tripe=, _m._, plush, shag

=triplemente=, triply, threefold

=triplicar=, to triple

=triste=, sad

=triste=, _m._, Argentine song of that name

=tristeza=, sadness

=triunfal=, triumphal

=triunfante=, triumphant

=triunfar=, to triumph

=triunfo=, triumph

=trofeo=, trophy

=trompa=, proboscis, trumpet, trunk

=tronco=, trunk

=trono=, throne

=tropa=, troop, herd; _Arg._, train of pack animals or ox carts

=tropel=, _m._, hubbub, confusion

=tropezador=, =-ora=, stumbling

=tropezar=, to stumble

=tropiezo=, obstacle, difficulty, trouble

=tropilla=, _Arg._, troop, herd

=trote=, _m._, trot

=trotón=, _m._, trotter

=trova=, ballad

=trovador=, troubadour, minstrel

=trueno=, thunder

=trueque=, _m._, exchange; =a ----=, in exchange

=truncado=, =-a=, truncated

=Tucumán=, province of Argentina; also name of capital of said province

=tucumano=, =-a=, of Tucumán

=tumba=, tomb, grave

=tumultuoso=, =-a=, tumultuous

=tuna=, cactus pear, cactus plant

=tunal=, _m._, cactus, place where cactus grows

=túnica=, tunic

=tupidísimo=, =-a=, very dense, thick

=turba=, crowd

=turbación=, agitation, disturbance

=turbante=, _m._, turban

=turbar=, to trouble, disturb

=turbulento=, =-a=, turbulent

=turno=, turn

=tutela=, guardianship, tutelage

=tutelar=, tutelary, protecting

U

=ubicar=, to place, locate

=ubicuo=, =-a=, omnipresent, ubiquitous

=ujier=, usher

=ulterior=, later, ulterior, further

=últimamente=, lastly, in the end

=último=, =-a=, last, final

=umbral=, _m._, threshold

=umbroso=, =-a=, shady

=unánime=, unanimous

=undécimo=, =-a=, eleventh

=únicamente=, only

=único=, =-a=, only, sole, unique

=unidad=, unity

=uniforme=, uniform, constant

=uniforme=, _m._, uniform; =de grande ----=, in full uniform

=unión=, union

=unir=, to join, unite

=unitario=, =-a=, unitary, unitarian

=universal=, universal

=universidad=, university

=uno=, =-a=, one, _pl._, some; =---- y otro=, both; =unos y otros=, all

=uña=, nail, claw

=urbano=, =-a=, urban

=urbe=, _f._, city

=urgente=, urgent

=usar=, to use

=uso=, use, usage

=útil=, useful

V

=vaca=, cow

=vacilación=, vacillation

=vacilar=, to waver, hesitate

=vacío=, =-a=, empty, unburdened

=vacío=, hollow, void

=vado=, ford

=vagabundo=, =-a=, roaming, vagabond

=vagamente=, vaguely

=vagar=, to wander, roam

=vago=, =-a=, vague

=vago=, idler

=vajilla=, table service

=valer=, to avail, be worth

=valeroso=, =-a=, valiant, brave

=valiente=, _a. and s._, valiant; brave man

=valioso=, =-a=, valuable, powerful

=valor=, _m._, valor, bravery, value

=valle=, _m._, valley

=vanagloria=, vainglory

=vandalaje=, _m._, vandalism

=vanguardia=, vanguard

=vanidad=, vanity

=vano=, =-a=, vain

=vapor=, _m._, steam, steamer

=vaporoso=, =-a=, misty

=vaquía=, _also written_ =baquía=, dexterity, expertness

=vara=, yard, yardstick

=variado=, =-a=, varied

=variante=, _m._, variant

=vario=, =-a=, various, varied; _pl._, several

=varita=, small stick

=varón=, male, man

=varonil=, manly

=vasallo=, vassal

=vasco=, =-a=, Basque, pertaining to the Basque provinces of Spain

=vaso=, vessel, vase, glass

=vástago=, offshoot, branch, descendant

=vasto=, =-a=, vast, immense

=vate=, _m._, seer, poet

=V. E.=, _abbr. for_ =Vuestra Excelencia=, Your Excellency

=vecindad=, vicinity

=vecindario=, vicinity, district; _collect._, neighbors

=vecino=, =-a=, _a. and s._, neighboring; neighbor, inhabitant, denizen; _m. pl._, people, inhabitants

=vedado=, =-a=, forbidden

=vedija=, entangled lock of wool

=vehemencia=, vehemence

=vehemente=, vehement, strong

=veinte=, twenty

=veintidós=, twenty-two

=veintinueve=, twenty-nine

=veintitrés=, twenty-three

=vejez=, old age

=vela=, vigil, watch; candle

=vela=, sail

=velar=, to keep watch, watch

=veleidad=, fickleness, levity, shilly-shally

=velero=, swift sailing vessel

=velo=, veil

=velocidad=, velocity

=velorio=, vigil for the dead

=veloz=, rapid

=velozmente=, rapidly

=vencedor=, victor

=vencer=, to win, conquer

=vencimiento=, victory, conquest; maturity

=vendaval=, _m._, wind from the sea

=vendedor=, salesman

=vender=, to sell

=veneciano=, =-a=, Venetian

=venerable=, venerable

=veneración=, veneration

=venganza=, vengeance

=vengar=, to avenge

=venir=, to come

=venta=, inn

=ventaja=, advantage

=ventana=, window

=ventilar=, to ventilate

=ventura=, good fortune

=ver=, to see, notice; =a ----=, let's see

=veracidad=, veracity, truth

=verano=, summer

=verbalmente=, verbally

=verbo=, verb

=verdad=, truth

=verdaderamente=, truly, indeed

=verdadero=, =-a=, true, genuine, veritable, real

=verde=, green

=verdugo=, executioner, tormentor

=verdura=, verdure, greens

=vereda=, walk, path; _Arg._, sidewalk

=verificación=, verification

=versificación=, versification

=versificador=, versifier

=verso=, verse

=vertiginosamente=, rapidly, giddily

=vertiginoso=, =-a=, giddy, swift

=vértigo=, giddiness

=vespertino=, =-a=, pertaining to evening

=vestíbulo=, vestibule, lobby

=vestido=, dress

=vestigio=, trace, vestige

=vestir=, to wear, put on

=veterano=, =-a=, veteran, seasoned

=vetusto=, =-a=, old

=vez=, _f._, occasion, time; =a la ----=, at the same time; =tal ----=, perhaps; =en ---- de=, instead of; =de ---- en cuando=, from time to time; =a su ----=, in one's turn; =otras veces=, at other times; =hacer las veces=, to play the part, take the place

=vía=, way

=viajar=, to travel

=viaje=, _m._, voyage, trip; =en ----=, on the way

=viajero=, traveler

=vibrante=, vibrating

=vicio=, vice, habit

=vicioso=, =-a=, vicious, corrupt

=vicisitud=, vicissitude, lot

=víctima=, victim

=victoria=, victory

=victorioso=, =-a=, victorious

=vida=, life

=vidalita=, gaucho song

=vidriera=, show case, window

=viejo=, =-a=, old

=viento=, wind

=vientre=, _m._, stomach, belly

=vigilancia=, vigilance; =---- marítima=, harbor police

=vigilante=, watchful, alert

=vigilia=, vigil, nocturnal meditation

=vigor=, _m._, vigor, strength

=vigorosamente=, vigorously

=vigoroso=, =-a=, vigorous, powerful

=vihuela=, guitar

=vil=, vile, low

=villa=, community

=vino=, wine

=viña=, vineyard

=violación=, violation

=violencia=, violence

=violento=, =-a=, violent

=violín=, _m._, violin

=virgen=, virgin

=virginidad=, virginity, purity

=viril=, virile, manly

=virreinato=, viceroyalty

=virrey=, viceroy

=virtud=, virtue, quality

=virtuosísimo=, =-a=, very virtuous

=virulencia=, virulence

=visible=, visible

=visiblemente=, visibly

=visión=, vision

=visita=, visit

=visitar=, to visit

=viso=, feature, aspect, outlook

=vista=, look, sight, view; =a la ----=, in sight

=vitalidad=, vitality

=vitualla=, food, victuals

=viuda=, widow

=vivac=, _m._, bivouac

=vivamente=, sharply, vividly

=vivaque=, _m._, bivouac

=víveres=, _m. pl._, provisions

=viveza=, vivacity, keenness

=vivienda=, dwelling

=vivir=, to live

=vivísimo=, =-a=, very keen, sharp

=vivo=, =-a=, alive, vivid, eager

=volador=, =-ora=, flying

=volante=, flying, light; =artillería ----=, field artillery

=volar=, to fly

=volcánico=, =-a=, volcanic

=volcar=, to upset

=voltear=, to throw down, over-power

=voltigero=, voltigeur, light-armed infantry soldier

=voluntad=, will, mind

=voluntariamente=, voluntarily

=voluntario=, =-a=, voluntary

=voluntario=, volunteer

=voluntarioso=, =-a=, willful

=volver=, to return, turn; =---- a= + _infin._, to do again; =---- en sí=, to regain consciousness; =----se=, to become

=vomitar=, to vomit, belch

=votar=, to vote

=voto=, vote, ballot, vow

=voz=, _f._, voice

=V. S.=, _abbr. for_ =Vueseñoría=, Your Lordship

=vuelo=, flight; loftiness in discourse

=vuelta=, turn; =dar una ----=, to take a stroll

=vulgar=, vulgar, commonplace

=vulgarísimo=, =-a=, very vulgar, commonplace

=vulgo=, crowd, populace

Y

=y=, and

=ya=, already, even, now; _with a negative_, no longer; =---- ... ----=, whether ... or

=yacer=, to lie

=yermo=, =-a=, waste, desert

=yerto=, =-a=, stiff, inert, lifeless

=yugo=, yoke

=yunta=, pair, yoke

Z

=zafar=, to untie

=zaga=, rear of anything; =ir en ----=, to be behind, inferior

=zagal=, shepherd

=zamarra=, sheepskin coat

=zanja=, ditch

=zanjón=, _m._, deep ditch

=Zaragoza=, city in Spain

=zarpar=, to weigh anchor, set sail

=zona=, zone, belt

=zoológico=, =-a=, zoölogical

=zorzal=, _m._, thrush

=zozobra=, worry, anguish

=zumbido=, buzzing

=Zupay=, _m._, mythical character in the Quichua Indian traditions; represents the evil spirit of the forest

FOOTNOTES:

[1] =León=, an allusion to the lion on the Spanish coat of arms.

[2] =su=, _i.e._, _de los campeones_.

[3] =hace=. The subject is =Marte= in line 2.

[4] =Inca=. When the Spanish _Conquistadores_ came to America, all of Peru, Bolivia, Ecuador, and north-western Argentina were inhabited by the Quichua Indians. These Indians were divided into seven tribes, from one of which came the Incas who became the rulers of the vast territory occupied by the Quichuas. The Inca was the head of the ruling class and consequently the emperor of all the Quichuas. The reference here is to Atahualpa, the last Inca, who was strangled in 1533 by order of Pizarro, conqueror of Peru.

[5] =sus=, _i.e._, _del Inca_.

[6] =lo que=, trans., _as: As he sees his sons renewing the old splendor of the Fatherland_. Vide Bello-Cuervo, _Gramática_, §§ 976, 977; and Cuervo, _Apuntaciones críticas_, § 337.

[7] =se sienten=, _are heard_. The student should exercise special care in noting the difference between the use of the reflexive as a substitute for the passive voice and the true use of the reflexive; the first use is confined almost entirely to the third person, singular and plural.

[8] =Méjico=. From 1810 to 1820 the Mexicans fought bravely, but with scant success, to free themselves from the Spanish yoke. During that period three great leaders of Mexican independence were captured and shot by the Spaniards: the priest Miguel Hidalgo, in 1811; the priest Morelos, in 1815; and Francisco Xavier Mina, in 1817. Under the leadership of Santa Ana, in 1823, the Mexicans were finally successful in driving out the Spaniards and establishing a republican form of government.

[9] =Quito=. Until the beginning of the sixteenth century the present republic of Ecuador was the kingdom of Quito, ruled over by the Incas. After Pizarro's conquest in 1533 it became the _Audiencia_ of Quito, subject to the rule of the Viceroy of Peru. Ecuador was the last South American country to obtain its independence from Spain. From 1810 to 1822, when the Spaniards were defeated at the battle of Pichincha, it was the scene of much ruthless and fierce fighting.

[10] =cuál=, trans., _how_.

[11] =Potosí=, =Cochabama=, =la Paz=, cities in Bolivia. Most of the fighting against the Spaniards in Bolivia took place in the triangle formed by those three cities. V. map.

[12] =Caracas=, capital of Venezuela, the first South American country to declare its independence from Spain, in 1811. About that time the terrors of an earthquake, which destroyed the greater part of the city, were added to those of war.

[13] =cual=, trans., _like_.

[14] =a=, trans., _against_.

[15] =vencedor=, trans., _as a conqueror_; note absolute construction.

[16] =San José=, =Piedras=, =La Colonia=, battles fought by the Uruguayans in coöperation with the Argentineans. At Las Piedras there were two engagements, hence =ambas Piedras=.

=San Lorenzo=, name of the first battle fought by San Martín against the Spaniards.

=Suipacha=, =Salta=, =Tucumán=. General Balcarce defeated the Spaniards at Suipacha, as did General Belgrano at the battles of Salta and Tucumán.

[17] =la Banda Oriental=, popular name for the republic of Uruguay. Until the period of the Revolution, Uruguay was one of the Provinces of the Plata, and from its location on the eastern bank of the Uruguay River it received the name of "Eastern District."

[18] =su=, _i.e._, =del guerrero argentino=.

[19] =sus=, _i.e._, =del tirano=.

[20] =por=, trans., _as_.

[21] =su=, _i.e._, =de la libertad=.

[22] =les=, _i.e._, =a los hombres=.

[23] =trono dignísimo=, _i.e._, independence from Spain.

[24] =¡..., salud!= _hail!_

[25] =para responder al título de la propiedad=, _to insure claim to the property_.

[26] =sequedades=, abstract noun used as a concrete noun; trans., _sterile lands_.

[27] =absoluto=, taken in its literal sense here, _apart_, _by himself_.

[28] =_volteadas_=, Argentinism; separation and selection of cattle without previously rounding them up; hasty selection of cattle. Cf. Darwin's _The Voyage of the Beagle_: "About two leagues beyond this curious tree we halted for the night; at this instant an unfortunate cow was spied by the lynx-eyed gauchos, who set off in full chase, and in a few minutes dragged her in with their lazos, and slaughtered her."

[29] =leyes positivas=, _established laws_.

[30] =con sendas o vados=, etc., _i.e._, =cerca de su choza=, _nearby_.

[31] =género de vida que hacían=, _kind of life they led_.

[32] =lo hacían... tiempo=, _gave him an air of mystery and dignity at the same time_.

[33] =voz cubierta=, _soft voice_.

[34] =con el monosílabo=, _by a monosyllabic remark_.

[35] =introdujo una revolución social=, _i.e._, the internal revolution that followed immediately upon the heels of the struggle for independence.

[36] =por esto=, _on this account_.

[37] =vecindarios=. This word means both _district_ or _ward of a town_, and _vicinity_; hence the statement that follows.

[38] =si es que=, _i.e._, =si es verdad que=.

[39] =a la altura... se nutren=, _on a par with the social milieu in which they are born and grow_.

[40] =Eso sí=, _Of course_, _Most assuredly_.

[41] =Tomaba partido... y por pasión=, _He took sides, guided by his personal sentiments and emotions_.

[42] =a su modo=, _peculiar to himself_.

[43] =por escapar=, lit., _for the sake of escaping_; translate as if it were =para escapar=. There is very little difference between =por= and =para= when followed by an infinitive: =para= is by far the commoner preposition used.

[44] =San Martín=, =Belgrano=, the two greatest military leaders of Argentina during the period of the struggle for independence.

[45] =cuerpo de doctrina=, _system of dogmas_.

[46] _=sui generis=_, Latin for =a su modo=. V. note 18, 10.

[47] =de que no se daba otra cuenta... superior=, lit., _of which he gave himself no other account save as of a superior fact_, i.e., _of which he knew nothing save that it was a divine fact_.

[48] =le venía impuesto=, _was imposed upon him_. =Venir= is here used as an auxiliary for the passive voice instead of =ser=.

[49] =doctrina=. Notice the use of a general term for a concrete term. What is meant here by =doctrina= is not _teaching_ but _teachers_.

[50] MOTTO. _The steppes, like the ocean, fill the soul with the feeling of the infinite._ Taken from Humboldt's _Voyages aux régions équinoxiales du nouveau continent._

[51] =no puede... negarse=, _it cannot be denied_. Cf. 2, 9.

[52] =lucha imponente=. The indefinite article is regularly omitted in Spanish with nouns in apposition.

[53] =están combatiendo=. The first edition of Sarmiento's _Facundo_, the work from which this extract is taken, appeared in 1845; hence the use of the present.

[54] =Echeverría=, one of Argentina's foremost poets.

[55] _=La Cautiva=_, name of the poem for which Echeverría is best known. It marks a departure from Spanish classical traditions, depicting a struggle typical of the pampas, its scenery, its inhabitants, and its poetry.

[56] =Dido= and =Argía=, the titular heroines of dramas by Juan Cruz Varela, the foremost Argentine poet of the classical school; the first is based on the fourth book of Virgil's _Æneid_; the second on Alfieri's _Antigone_.

[57] =proporciona=. The subject is =el espectáculo=.

[58] =a ellos=. The use of the prepositional object pronoun adds emphasis to the sentence.

[59] =Ojo de Halcón=, _Hawkeye_, character in Cooper's _The Last of the Mohicans_.

[60] =Mingos=, epithet applied to the Huron Indians in Cooper's _Leatherstocking Tales_.

[61] "=van a tapar el arroyo=," "_they are going to dam the brook_." Cf.