Part 4
Yo lo sé de quien me avisa de todos vuestros engaños; y por ver vuestra malicia con mis ojos, he venido, llena de ansias y fatigas, disfrazada y sin respeto, donde he sabido que es fija la boda para esta noche.
MOSQUITO
(_Aparte_). ¡Oh, gran Beatriz, fondo en tía!
DON DIEGO
(_Aparte_). No es nada lo que obra el talle. Tomen, si purga la niña.— Señora, ¡viven los cielos!, que aunque está ya prevenida, es sin mi consentimiento, y porque quedéis vencida, yo haré aquí un remedio breve.
BEATRIZ
¿Cuál es?
DON DIEGO
Daros una firma con tres testigos.
BEATRIZ
Pues yo, ¿qué he de hacer della, ofendida?
DON DIEGO
Sacarme por el vicario, si este tío me da prisa.
MOSQUITO
Esto es peor, que en mentando el ruin, es sentencia fija que ha de cumplirse el refrán. El viejo viene.
BEATRIZ
Sería gran desdicha que me viera en una acción tan indigna.
DON DIEGO
¿Os conoce?
BEATRIZ
No, mas basta que me vea.
DON DIEGO
Pues, aprisa, escondeos.
BEATRIZ
¿Dónde puedo?
DON DIEGO
Detrás desa puerta misma.
BEATRIZ
Todo es decente en un riesgo. Mirad que mi honor peligra en que ninguno me vea. (_Vase_).
DON DIEGO
Si viniera Atabaliba[12] y Montezuma, no os viera hasta costarme la vida.— Disimula tú, y finjamos que bajábamos de arriba.
[12] Último rey del Perú.
MOSQUITO
Pienso que el viejo lo ha visto; que trae aceda la vista.
ESCENA XIII
Sale don Tello.
DON TELLO
¿Don Diego?
DON DIEGO
¿Tío y señor?
DON TELLO
¿Es deshecha esa alegría? ¿Paréceos acción decente que en casa de vuestra prima habléis con una mujer tapada, la tarde misma que con ella os desposáis?
DON DIEGO
¿Yo mujer?
MOSQUITO
(_Aparte_). ¡Ay, Beatricilla!, que aquí dio fin el enredo.
DON TELLO
Negarlo es buena salida, acabando yo de ver que está en mi casa escondida.
DON DIEGO
Mirad, señor, que es engaño.
DON TELLO
¡Vive Dios!, que si porfía vuestro desacato, yo la he de sacar.
DON DIEGO
Poca prisa; porque esta caza es vedada, y está la guarda a la mira.
DON TELLO
Pues ¿a mí me decís eso?
DON DIEGO
A vos y a vuestras dos hijas.
DON TELLO
¿Yo no he de entrar en mi casa?
DON DIEGO
A eso, ni vos ni mi tía.
DON TELLO
Villano, ¡viven los cielos!, que de tan grande osadía tomaré satisfacción.
DON DIEGO
Aunque perdiera mil vidas, no habéis de ver esta dama. (_Empuñan las espadas_).
DON TELLO
Pues yo haré que lo permitas.
ESCENA XIV
Sale doña Inés por la puerta del medio, y don Juan por otra.
DOÑA INÉS
Padre y señor, ¿vos la espada?
DON JUAN
Don Tello, aquí está la mía.
DON TELLO
Para el castigo que intento sobran armas a mis iras.
DON DIEGO
(_Aparte_). ¡Esto es peor, vive el cielo!; que si don Juan ve a su prima, no tiene salida el lance.
DON TELLO
Villano, a esa mujercilla sacaré yo deste modo.
DON DIEGO
(_Aparte, a don Tello_). Detente, señor, y mira que esta dama es de don Juan, con mucho estrecho, y peligra su honor y mi vida en esto.
DON TELLO
¿Que esta es su dama?
DON DIEGO
Esta misma.
DOÑA INÉS
(_Aparte_). ¡Ah, traidor! ¿Qué es lo que escucho? ¿Esto encubierto tenías?
DON TELLO
(_Aparte_). ¡Buena la intentaba yo! Turbado me ha la noticia.— ¡Cuerpo de Dios! ¡No dijerais que aquesa mujer venía a ampararse a vos de un riesgo! Llamadla, y idos aprisa, que yo os guardaré la espalda. (_Saca don Diego a Beatriz_).
ESCENA XV
Beatriz, tapada. Dichos.
DON TELLO
(_Primero a Beatriz, luego a don Diego_). Tapaos, señora, — y seguidla.
DON DIEGO
Señora, venid tras mí.— Perdonad, señora prima; que yo con quien vengo vengo. (_Vase con ella tapada por delante de ellos_).
MOSQUITO
(_Aparte_). Escapose Beatricilla; salto y brinco de contento. Mas preciso es que la siga; que librarla deste bobo es acción no menos fina. (_Vase_).
ESCENA XVI
Don Tello, don Juan, doña Inés.
DON TELLO
(_Aparte_). Detener yo ahora a don Juan, porque no pueda seguilla, será lo más importante.— Don Juan, fuerza es que yo siga a don Diego, por si acaso en este empeño peligra. Quedaos vos aquí.
DON JUAN
Eso fuera faltar yo a la deuda mía, sabiendo que va con riesgo.
DON TELLO
Es que para la acción misma os he menester yo aquí.
DON JUAN
Siendo así, aquí está mi vida para arriesgarla por vos.
DON TELLO
Mi amistad de vos lo fía. (_Aparte_). Hasta que él esté seguro le guardaré yo esta esquina.— (_Vase_).
ESCENA XVII
Doña Inés, don Juan.
DON JUAN
Inés, señora, a este lance queda mi fe agradecida, por hablarte con seguro.
DOÑA INÉS
Si eso a engañarme camina, ya no lo podrás, ingrato; pues tu traición conocida, por no dudarla, me ha puesto el desengaño a la vista.
DON JUAN
¿Qué es lo que decís, señora? ¿Yo traición? ¿En qué imaginas que la tenga una fineza que no hay luz que la compita?
DOÑA INÉS
Pero hay luz que la descubra, y a bien poca se averigua; pues es tal tu desenfado, que tienes dama tan fina que, ofendiendo tu decoro, a un hombre que no ha tres días que está en Madrid, tus finezas y su liviandad publica.
DON JUAN
Señora, ¡viven los cielos!, que, ajeno de esas malicias, no puedo entender tu queja, ni sé de qué se origina.
DOÑA INÉS
Pues yo, no ajena, don Juan, de tu traición fementida, y ya más desesperada, negándomelo a la vista, te lo diré, aunque al decirlo mayor empeño se siga; piérdase lo que se pierda, donde se pierde mi vida: esa dama, que a su amparo aquí a don Diego le obliga, tú eres de quien la recata, y ella de ti se retira; y pues sabe un forastero que es tan tuya, que peligra hallándola tú con otro, mira si es tu alevosía tan recatada, que al verla de mucha luz necesita. Y sabiendo que la he visto, sabrás que más (que) en tu vida no has de ponerte a mis ojos; que yo, pues la culpa es mía en dar el alma a un traidor, pues mi muerte me castiga, obedeciendo a mi padre, me vengaré de mí misma.
DON JUAN
Oye, señora.
DOÑA INÉS
Es en vano.
DON JUAN
Tente, por Dios.
DOÑA INÉS
Más me irritas.
DON JUAN
Pues ¿no me oirás?
DOÑA INÉS
¿Qué he de oírte?
DON JUAN
Que ha sido ilusión.
DOÑA INÉS
Mi dicha.
DON JUAN
¿Quién te ha dicho esos engaños?
DOÑA INÉS
Don Diego, que lo publica, y yo, que lo vi.
DON JUAN
¿No sabes su locura?
DOÑA INÉS
Si porfías, harás, don Juan, que en mi ofensa pase a despecho la ira. (_Vase_).
DON JUAN
¡Vive el cielo, que este necio ha de costarme la vida! Iré a buscarle, y a ver de dónde nace este enigma.
JORNADA TERCERA
Calle.
ESCENA PRIMERA
Salen Beatriz, tapada; don Diego y Mosquito.
BEATRIZ
Ya será el pasar de aquí arriesgarme a otro cuidado.
DON DIEGO
Compañía de ahorcado no es, señora, para mí. Yo os he de dejar segura y sin lesión, ¡vive Dios!, y hasta que lo estéis, con vos he de ir a Dios y a ventura.
BEATRIZ
(_Aparte, a Mosquito_). Mosquito, ¿qué hemos de hacer si él da en este desatino?
MOSQUITO
Aquí no hay otro camino sino arrancar a correr para escapar de este lobo.
BEATRIZ
¿No le sabrás tú apartar?
MOSQUITO
Nadie se sabe librar de un bobo, sino otro bobo.—
DON DIEGO
¡Secreto para conmigo! ¿Qué te dice?
MOSQUITO
Que va agora la condesa, mi señora, muy asustada contigo.
DON DIEGO
Eso es tomallo al revés; pues ¿no voy a defendella, aunque venga contra ella el Armada del Inglés?
MOSQUITO
Es que estáis junto a la entrada de su casa, y si los dos llegáis, la verán con vos.
DON DIEGO
¿Qué importa, si va tapada?
MOSQUITO
Pues si ven a tu beldad seguirla, ¿no es cosa expresa que han de creer que es la condesa?
DON DIEGO
Esa es la pura verdad, pero si dejarla intento cuando de mí se amparó, y sucede algo, estoy yo obligado al saneamiento; y así, es imaginación que yo haga esa liviandad.
BEATRIZ
¿No veis que eso es necedad?
DON DIEGO
Mas que sea discreción. Vos no os habéis de ir sin mí; y creed, si esto no os basta, que he de acompañaros hasta el postrer maravedí.
BEATRIZ
Ya que estáis determinado, venid, pues eso queréis, y a la puerta no lleguéis.
DON DIEGO
No he de ir sino hasta el estrado; no lo excuséis.
MOSQUITO
¡Guarda, Pablo!
BEATRIZ
¿Vos en mi casa tras mí? Pues ¿qué peligro hay allí?
DON DIEGO
¿Qué sé yo lo que hará el diablo?
MOSQUITO
(_Aparte_). Por aquí la he de escapar.— Señor, advierte una cosa: que esta condesa es golosa, y esto lo hace por entrar sola en ese confitero a comprar dulces sin susto.
DON DIEGO
Tiene lindísimo gusto; a eso entraré yo el primero.
MOSQUITO
¿Llevas dinero?
DON DIEGO
Ni blanca.
MOSQUITO
Pues ¿a qué has de entrar allá?
DON DIEGO
Pues ¿qué riesgo en eso habrá?
MOSQUITO
Donde está tu mano franca ¿has de consentirla que pague lo que a comprar va?
DON DIEGO
¿Eso dudas? Claro está que se lo consentiré.
MOSQUITO
¿A la condesa?
DON DIEGO
¿Pues no? ¿Eso quieres que la arguya? Ni aun a una criada suya no se lo estorbara yo.
MOSQUITO
¿Qué dices? Que eso es quedar en una acción afrentosa.
DON DIEGO
Hermano, si ella es golosa, ¿téngolo yo de pagar?
MOSQUITO
(_Aparte_). Aquesto es cosa perdida.
BEATRIZ
¡Ay, desdichada de mí! Don Juan viene por allí.
MOSQUITO
¡Su primo, pese a mi vida!
DON DIEGO
¿Quién?
MOSQUITO
Don Juan, de par en par.
DON DIEGO
Pues ahora, ¿qué hemos de hacer?
MOSQUITO
Irnos, y tú defender[13] que no nos pueda alcanzar.
[13] Impedir, prohibir.
DON DIEGO
Y si no puedo atajalle, si acaso viene muy fuerte, ¿qué he de hacer?
MOSQUITO
Dalle la muerte.
DON DIEGO
¿Dalle la muerte?
MOSQUITO
O matalle.
DON DIEGO
¿Y si no trae mal humor y detenelle por bien puedo?
MOSQUITO
Matalle también.
DON DIEGO
Pues ¡sus! Manos a labor.
BEATRIZ
No permitáis que se acabe de arriesgar la vida mía.
DON DIEGO
Váyase vueseñoría, que ya estoy pensando el cabe.
MOSQUITO
Detenedle bien.
DON DIEGO
Sí haré.
MOSQUITO
Ya podemos escurrir.
BEATRIZ
Detenedle sin reñir.
DON DIEGO
Sin reñir le mataré.
MOSQUITO
(_Aparte, a Beatriz_) Arranquemos a correr mientras él queda en arrobo.
BEATRIZ
¡Jesús! Harta voy de bobo.
MOSQUITO
No es poco para mujer. (_Vanse_).
ESCENA II
Don Diego; luego, don Juan.
DON DIEGO
A mucho quedo empeñado, si este hombre en seguirla da. Pero bien hecho será; que un primo es medio cuñado. (_Sale don Juan_).
DON JUAN
En haberme detenido con tal cuidado don Tello reconozco que es verdad lo que les dijo don Diego; y pues aquí le he alcanzado, he de averiguar su intento.
DON DIEGO
(_Aparte_). Hombre, mira lo que haces, que vas andando y muriendo.
DON JUAN
¿Señor don Diego?
DON DIEGO
Don Juan, ¿qué queréis?
DON JUAN
Buscando os vengo.
DON DIEGO
Como no paséis de aquí, seré muy servidor vuestro; mas si pasáis adelante, ¡por las llaves de san Pedro!, que lo habéis de pasar mal.
DON JUAN
Lo que yo deciros quiero aquí os lo puedo decir.
DON DIEGO
De vida sois, según eso.
DON JUAN
Vos habéis dicho delante de vuestra prima y don Tello que aquella mujer tapada, que agora os iba siguiendo, la recatabais de mí por importarme su empeño. Yo sé que esto es imposible, porque yo en Madrid no tengo mujer que pueda importarme ni por amor ni por deudo; y siendo ansí que es fingido, de vos entender pretendo para qué fin lo fingisteis.
DON DIEGO
(_Aparte_). Esto es peor, ¡vive el cielo!, porque si él fuera tras ella le matara sin remedio, porque ya lo había pensado; pero matarle por esto no lo he pensado, y no es fácil.—
DON JUAN
¿Qué decís?
DON DIEGO
Ya voy a ello. Señor don Juan, que yo dije a mi tío ese embeleco para escaparme de allí es verdad, y no lo niego; que lo que yo una vez digo ha de estar dicho _in æternum_. Pero eso, ¿a vos qué os importa?
DON JUAN
Pues, ¿vos, siendo caballero, lo dudáis? El que se entienda que dama o parienta tengo tan liviana que de mí anda con otros huyendo.
DON DIEGO
Pues si vos sabéis que es falso, y os aseguráis en eso, ¿qué importa que yo os lo diga?
DON JUAN
El que no lo piensen ellos; que la opinión no es lo que es, sino lo que entiende el pueblo.
DON DIEGO
Pues ¿mi tío es pueblo acaso?
DON JUAN
Es parte dél, que es lo mesmo.
DON DIEGO
Don Juan, esto no os importa más de que no tenga celos Leonor de lo que yo dije, como es vuestro galanteo. Remediado esto, ¿habrá más?
DON JUAN
Yo no os pido nada de eso.
DON DIEGO
Pues veis aquí que lo dije, que es la verdad; ¿qué remedio?
DON JUAN
Que vos habéis de decir a todos los que lo oyeron el intento que tuvisteis, y que yo os obligo a ello.
DON DIEGO
No es nada la añadidura: ¿desdecirme yo? Eso es bueno. Antes me volviera moro.
DON JUAN
Pues aquí no hay otro medio.
DON DIEGO
Pues más que nunca le haya. ¡Bien quedaba yo con eso para ir a la plaza en Burgos a hablar con los caballeros; que el toro de las dos madres no hiciera más ruido entre ellos!
DON JUAN
Pues ¿cómo habéis de excusallo?
DON DIEGO
¿Cómo? ¡Por Dios, que me huelgo! ¿Usted me tiene por rana, con dos manos y diez dedos, y cinco palmos de espada, y libra y media de acero?
DON JUAN
Pues aguardad, y veamos si es más posible otro medio: ¿esa mujer os importa?
DON DIEGO
Y mucho; y a no ser eso, si ella no me importa, a ella le importo yo, que es lo mesmo, porque me quiere que rabia.
DON JUAN
Pues si vos sabéis que es cierto que ella no me importa a mí, dadle a entender a don Tello, con acaso o con industria, quién es, para que con esto se sepa que no es mujer con quien dependencia tengo.
DON DIEGO
(_Aparte_). ¡Por Dios, que la hacíamos buena! ¡Que me pida el majadero que yo publique a su prima! ¡Válgate el diablo el empeño! Yo no sé cómo él lo oyó, porque lo dije bien quedo.
DON JUAN
¿Os parece esto mejor?
DON DIEGO
¿Vos tenéis entendimiento? ¿Yo manifestar la dama? No se pide eso a un gallego.
DON JUAN
Pues, don Diego, aquí no hay modo de excusarse nuestro duelo, porque yo no he de apartarme de vos sin ir satisfecho.
DON DIEGO
Pues veníos a mi lado; que yo os doy licencia de eso, (_Aparte_) como durmamos aparte.—
DON JUAN
Pero esto ha de ser riñendo.
DON DIEGO
(_Aparte_). ¡Más matalla! ¡Vive Dios!, que si reñimos por esto, se ha de enojar la condesa; porque es fuerza del empeño de librarla de su primo, y si le mato, la pierdo. Pues matalle si reñimos, ya pienso que lo estoy viendo, que al primer _uñas abajo_[14] se me resbala, y _laus Deo_.
[14] Estocada.
DON JUAN
Don Diego, si esto ha de ser, ya es en vano perder tiempo.
DON DIEGO
En fin, ¿hemos de reñir?
DON JUAN
No tiene el lance otro medio, y si ha de ser...
DON DIEGO
Aguardad.
DON JUAN
Pues ¿qué queréis?
DON DIEGO
Que primero protesto que soy forzado, porque importa para el cuento.
DON JUAN
Eso a mí nada me importa.
DON DIEGO
¡Válame Dios! Yo me entiendo.
DON JUAN
Sacad, don Diego, la espada.
DON DIEGO
Comenzad diciendo el Credo, y abreviadle.
DON JUAN
¿Para qué?
DON DIEGO
Por no daros hasta el tiempo de la vida perdurable.
DON JUAN
Eso agora lo veremos.
ESCENA III
Sale don Mendo.
DON MENDO
¿Qué es esto, primo? — ¿Don Juan?
DON JUAN
Los dos tenemos un duelo que nos obliga a reñir, y vos, como caballero, no nos lo habéis de estorbar.
DON MENDO
Si es justo, yo lo prometo.
DON JUAN
Es justo, y él lo dirá.
DON DIEGO
No es sino injusto y muy necio. (_Aparte_). Yo me he de escapar del lance, enredando en él a Mendo.— Primo, don Juan galantea, como lo muestra su intento, a nuestra prima Leonor. Yo, por salir sin empeño con una mujer de casa, queriéndola ver mi suegro, que era cosas de don Juan dije a mi tío en secreto, llegando él a esta ocasión, por salir della sin riesgo. Desto resulta sin duda que Leonor dél tenga celos, y él, para satisfacerla, que esto no puede ser menos, quiere que yo me desdiga; yo le digo que no puedo. Sobre esto hemos de reñir; venistes vos a este tiempo, y no he de reñir yo agora, porque no es igual el riesgo, que un primo al lado es ventaja, como lo dice el proverbio. Esto supuesto, don Juan, buscadme vos cuerpo a cuerpo, que solo yo os reñiré cuanto fuere gusto vuestro, menos lo que fuere justo. Adiós, primo. (_Vase_).
ESCENA IV
Don Mendo, don Juan.
DON JUAN
Oíd, don Diego.
DON MENDO
Esperad, señor don Juan, que ya con mi primo el duelo no tenéis, sino conmigo, y aquello es después de aquesto.
DON JUAN
¿Por qué?
DON MENDO
Porque habiendo causa de reñir en dos empeños, de ser llamado a llamar, el ser llamado es primero.
DON JUAN
Pues vos, ¿por qué me llamáis?
DON MENDO
Porque yo a casarme vengo con doña Leonor, mi prima, siendo vos testigo dello, y habiéndoos hecho mi amigo, galantearla en secreto es traición, y vos debiérais, a ley de buen caballero, decírmelo llanamente antes que yo hubiera hecho empeño en la voluntad, que entonces estaba a tiempo de ver lo bien que me estaba sin el dolor de los celos. Y pues esta queja es justa, salgamos al campo luego, que allí de esta sinrazón me satisfará mi acero.
DON JUAN
Si la queja que tenéis por lo que dijo don Diego, antes de llamarme al campo me la hubiérades propuesto, yo os dejara aquí sin ella. Mas ya llamado al empeño, no os quiero satisfacer, aunque era razón y puedo, porque después de reñir quiero que vos, satisfecho, sepáis que, por no excusarlo, no os satisfice, pudiendo.
DON MENDO
Si eso es así, yo os lo pido.
DON JUAN
Yo os respondo que no puedo
DON MENDO
Pues vamos a la campaña.
ESCENA V
Sale don Tello.
DON TELLO
Tened; ¿dónde vais, don Mendo?
DON MENDO
Señor, yo a don Juan al campo a divertirnos le ruego que vamos, y este favor recibo dél.
DON JUAN
Yo os lo debo, por serviros. A esto vamos, si dais licencia, don Tello.
DON TELLO
Yo a don Mendo he menester, y de tal divertimiento siento estorbaros el gusto. (_Aparte_). En lo que oí y lo que veo en sus semblantes, conozco que iban los dos a algún duelo, y habiéndomelo negado averiguarlo no puedo. Esto sin duda resulta de aquel lance de don Diego, que no le he podido hallar, para saber el empeño. Estorbarlo aquí es forzoso, hasta ver el fundamento.— Don Mendo, veníos conmigo.
DON MENDO
Voy, señor, a obedeceros. (_Aparte a don Juan_). Forzoso es disimular, por mi tío, nuestro intento.
DON JUAN
Sois atento, yo os lo estimo, mas ya faltaros no puedo.
DON MENDO
Yo en pudiendo os buscaré.
DON JUAN
Forzosamente soy vuestro.
DON TELLO
¿Qué es lo que decís, don Juan?
DON JUAN
Me despido de don Mendo.
DON TELLO
No os despidáis, que también a vos os pido lo mesmo.
DON JUAN
Iré gustoso a serviros.
DON TELLO
(_Aparte_). Ansí asegurarlos quiero.— Venid conmigo.
DON JUAN
Ya vamos.
DON MENDO
(_Aparte, a don Juan_). Lo dicho, dicho.
DON JUAN
Eso ofrezco. (_Vanse_).
Sala en casa de don Tello.
ESCENA VI
Sale doña Inés y Leonor.
DOÑA INÉS
Esto pasa, Leonor; don Juan, ingrato, me pagó con tal trato la fe que me debía.
DOÑA LEONOR
Y ¿sabes tú si la verdad sería la que dijo don Diego?
DOÑA INÉS
Mira tú si es verdad, pues se fue luego, y en su traición vencido, aún no me ha vuelto a ver.
DOÑA LEONOR
Eso habrá sido porque te vio irritar de su porfía, y tú que no te vea le has mandado.
DOÑA INÉS
Si por eso no ha vuelto, Leonor mía, o no sabe de amor, o está culpado; que en celos que despiden al amante nunca habla el corazón, sino el semblante. El pecho más furioso y enojado, de celos asaltado, cuando de oír satisfacción se excusa, no la despide porque la rehúsa, sino la esfuerza, y cuando la revoca por oírla mayor, no quiere poca; que la mujer de celos mal herida que a su amante despida, cuando él vuelve y rendido se le ofrece, aun la satisfacción tibia agradece; porque, cuando es de poco fundamento, no agrada la razón, sino el intento. Yo, Leonor, por mi daño he visto cara a cara el desengaño, y pues yo de mi culpa soy testigo, le lograré aunque sea en mi castigo. Yo a mi padre no tengo resistencia; mi decoro es la ley de mi obediencia. A esta atención, aun dél correspondida, por no faltar perdiera yo la vida, pues ya que dél estoy tan agraviada, con mi muerte he de verme castigada. Hoy a don Diego le daré la mano. Si tarde he de morir, alivio gano, pues solo de esta suerte puedo abreviar los plazos a mi muerte.
DOÑA LEONOR
Pues caso que don Juan te haya faltado, casarte con un hombre tan privado de razón y de gusto ¿es buen remedio?
DOÑA INÉS
Para morir más presto, ese es el medio.
DOÑA LEONOR
Don Juan viene aquí dentro.
DOÑA INÉS
Pues, hermana, yo sé de Amor la condición tirana, y aunque en mi mismo honor haga el estrago, lo atropellaré todo por su halago. Si le veo, aunque sea desatento, no me he de resolver a lo que intento. Tú mi resolución le manifiesta, que yo a esperarte voy con la respuesta.
DOÑA LEONOR
Pues ¿eso intenta tu rigor? ¿No advierte que él sin duda vendrá a satisfacerte?
DOÑA INÉS
De eso quiero excusarme, porque más creo que vendrá a engañarme.
DOÑA LEONOR
Pues hasta verlo, espérale siquiera.
DOÑA INÉS
¿Qué le faltaba a Amor si ver pudiera?
DOÑA LEONOR
En fin, ¿no le has de ver?
DOÑA INÉS
Eso pretendo.
DOÑA LEONOR
Pues yo se lo diré.
DOÑA INÉS
De él voy huyendo; pero, ¿qué les importa a mis enojos si dejo al corazón con huir los ojos? Pero si vuelvo, ¡por quien soy!, no miro que perezosamente me retiro. Mucho rigor es este que resuelvo. De aquí le oiré, que ni me voy ni vuelvo.
ESCENA VII
Sale don Juan.
DON JUAN
Llegando don Tello a casa nos mandó en ella esperarle, y fue a buscar a don Diego; sin duda presume el lance. Si entre tanto hablar pudiese a Inés, fuera alivio grande de la pena en que me tiene.
DOÑA LEONOR
Señor don Juan, Dios os guarde.
DON JUAN
¿Hermosa Leonor?
DOÑA LEONOR