libro I
, cap. IX, § 23).
[409] Ironía.
[410] El texto griego dice ξένοις τε πέμπειν σύμβολ᾽, y enviaré símbolos a los que han de hospedarte. Estos símbolos, llamados en latín _tesseræ hospitales_, consistían en una pequeña tablilla que el dueño de la casa daba al huésped cuando la dejaba, se partía en dos pedazos, y cada cual se quedaba con uno para que, si volvían a verse ellos o sus descendientes, se reconociesen y prestasen hospedaje y ayuda.
[411] Egeo, rey de Atenas e hijo de Pandión, y padre de Teseo. Vencido por Minos, rey de Creta, tuvo que pagarle anualmente un tributo de siete doncellas y otros tantos mancebos, que devoraba el Minotauro. Teseo mató a este monstruo, y a la vuelta, y habiéndosele olvidado arbolar en su buque la señal que había de anunciar el fausto éxito de su expedición, Egeo creyó que había perecido, y se precipitó en la mar, que desde entonces llevó su nombre.
[412] Este oráculo enigmático significa lo que traducimos, o bien si πόδα equivale a _pudendum_, y ἀσκοῦ, _venter_, que no toque a mujer alguna. Adviértase que este oráculo, no decente del todo, no es invención de Eurípides, sino tradicional y conocido de todos, y así no extrañemos que se oyese en una tragedia, fiesta solemne y religiosa.
[413] Sobre Piteo véase la nota al prólogo del _Hipólito_, que pronuncia Afrodita.
[414] Hermes, hijo de Zeus y de Maya, dios de la elocuencia, de los comerciantes y ladrones; era también el conductor de las almas a los infiernos y mensajero de los dioses. Habiendo robado el tridente de Poseidón, la espada de Ares γ el cinturón de Afrodita, fue desterrado del cielo y guardó con Apolo los rebaños de Admeto. Transformó a Bato en piedra de toque, y hurtó las armas y la lira de Apolo. Fue también el matador de Argos, el de los cien ojos, como se ve representado en el cuadro del inmortal sevillano Velázquez.
[415] Creían los griegos y romanos que la densidad del aire que se respiraba influía en los ingenios de los hombres, y por esto eran tardos los beocios y vivos los atenienses. Horacio, en el