capítulo LII
de _Don Tristán_ se lee: «Dize la historia que quando Lançarote fue partido de la doncella, ella se aparejó con mucha gente, y _fuese con ella su tia Celestina_». El nombre de _Lucrecia_ parece inspirado, más que por el recuerdo de la matrona romana, por la reciente lectura del libro de Eneas Silvio. _Tristán_, no hay que decirlo, se deriva del ciclo bretón. _Alisa_ nos trae á la memoria cierta fábula de la ninfa _Cardiama_ convertida en fuente por amores del gentil _Aliso_, que trae Juan Rodríguez del Padrón en el _Triunfo de las donas_. El nombre de _Sempronio_ (eterno compañero de Ticio) no puede ser más natural en un bachiller legista. El _Melibeo_ de las églogas virgilianas pasó a nuestra tragicomedia cambiando el sexo. Nada hay que advertir en cuanto á Calisto (no Calixto, como muchas veces se ha impreso), derivado del superlativo griego κάλλιστος (hermosísimo).
En algunos de los nombres, no en todos, se ajustó el autor de la _Tragicomedia_ á la práctica de los cómicos latinos, según la explica el gramático Donato comentando los primeros versos de los _Adelfos_ de Terencio: «Nomina personarum, in comoediis duntaxat, habere debent rationem et etymologiam. Etenim absurdum est, comicum aperte argumentum confingere: vel nomen personae incongruum dare, vel officium quod sit a nomine diversum (Lessing, en el número 90 de la _Dramaturgia_, propone que se lea _et nomen_, y no _vel nomen_, para que resulte más clara la frase). _Hinc servus fidelis Parmeno_: infidelis vel Syrus vel Geta: miles _Thraso_, vel Pole non: _juvenis Pamphilus_: matrona Myrrina, et puer ab odore Storax: vel a ludo et gesticulatione Circus, et item similia». (En el _Terencio_ de la colección de Valpy, pág. 1392).
De antiguo viene reparándose en la intención con que están aplicados los nombres de la _Celestina_. Covarrubias en su _Tesoro de la lengua castellana_ (2.ª ed. 1674, p. 184) dice á este propósito: «_Çelestina_, nombre de una mala vieja que le dió á la tragicomedia Española tan celebrada, Dixose assi _quasi scelestina a scelere_, por ser malvada alcahueta embustidora; y todas las demás personas de aquella comedia tienen nombre apropiado á sus calidades. _Calixto_ es nombre griego, _pulcherrimus_; Melibea vale tanto como dulçura de miel, _mel et vita_», etc.
[80] Esta excepción, muy curiosa por tratarse de una pieza fundada en argumento histórico español y contemporáneo (el frustrado regicidio de Fernando el Católico en Barcelona, 7 de diciembre de 1492), es el _Fernandus Servatus_ de Marcelino Verardo de Cesena, sobrino de Carlos Verardo, camarero y secretario de Breves durante los pontificados de Paulo II, Sixto IV, Inocencio VIII y Alejandro VI, y autor de la _Historia Baetica seu de expugnatione Granatae_, drama en prosa latina, excepto el argumento y el prólogo, que están en versos yámbicos.
El _Fernandus Servatus_ está en versos hexámetros, y en rigor los versos son lo único que pertenece á Marcelino, puesto que el plan fué de Carlos, que es el que escribe la dedicatoria al Cardenal Mendoza: «Materiam ipsam Marcellino nepoti et alumno meo, qui Poesi mirifice delectatur, versu describendam, poeticisque coloribus salua rerum dignitate ac veritate pingendam exornandamque tradidi».
Tanto la _Historia Baetica_ (cuyo asunto es la conquista de Granada) como el _Fernandus Servatus_ son curiosas muestras de la tragedia humanística, y una y otra fueron representadas con gran pompa. La primera en el palacio del Cardenal Riario y en fecha conocida: «Acta ludis Romanis, Innocentio VIII in solio Petri sedente, anno a Nat. Salvatoris MCCCCXCII, undecimo Kalendas Maii». Del _Fernandus Servatus_ sólo sabemos, por la dedicatoria de Verardo, que patrocinaron la representación los prelados españoles D. Bernardo de Carvajal, obispo de Badajoz, y D. Juan de Medina, obispo de Astorga, y que fué oída con gran aplauso por el Papa, muchos cardenales y obispos y otra porción de egregias personas: «Tanto autem fauore et attentione ab ipso Pontifice Maximo, pluribusque Cardinalibus ac praesulibus (ut inferiores taceam...)».
En este prólogo es donde Verardo aplica á su obra el dictado de _tragicomedia_, olvidado desde Plauto. Y la llama así por tener triste el principio (la herida del Rey) y alegre el desenlace, en que se le ve restituido á la salud: «_Potest enim haec nostra, ut Amphitruonem suum Plautus appellat, Tragicocomoedia nuncupari, quia personarum dignitas et Regiae maiestatis impia illa violatio ad Tragoediam, iucundus vero exitus rerum ad Comoediam pertinere videantur_».
Ambas tragedias fueron impresas en Roma, con otras poesías latinas de ambos Verardos, en 1493, _per Magistrum Eucharium Silber alias Franck_. Hay otras varias ediciones de la _Historia Baetica_, entre ellas la famosísima de Basilea, 1494, que contiene la carta de Colón «_de insulis in mari Indico nuper inventis_». Del _Fernandus Servatus_ no conozco más reimpresión que la de Strasburgo de 1513, unida á otros opúsculos latinos de varios autores (_Argentorati, Ex officina Matthiae Schurerii Selestensis Mense Aprili Anno M. D. XIII_).
Me parece fuera de duda que Fernando de Rojas conocía la obra de Verardo, que por su asunto debió de divulgarse bastante en España, y quizá la lectura de su prólogo le sugirió la idea de cambiar el título de _Comedia_ que había dado á la _Celestina_ en _tragicomedia_. Obsérvese también que la explicación que da del nombre conviene con la de Verardo y no con la de Plauto. Pero puede admitirse la influencia simultánea de los dos textos. Tengo por seguro que la _Celestina_ estaba escrita antes del _Fernandus Servatus_, pero en su primitiva forma no se llamaba _tragicomedia_, sino _comedia_.
[81] La derivación terenciana está indicada ya por el más antiguo imitador de la _Celestina_, don Pedro Manuel de Urrea, en el prólogo de su _Penitencia de amor_ (1514). «Esta arte de amores está ya muy vsada en esta manera por cartas y _por çenas que dize el Terencio, y naturalmente es estylo del Terencio_ lo que hablan en ayuntamiento». (Pág. 3 de la reimpresión de Foulché-Delbosc).
[82] Bien conocido es el pasaje de Bossuet en su carta al Papa Inocencio XI sobre los estudios del Delfín de Francia: «Quid memorem, ut Delphinus in Terentio suaviter atque utiliter luserit: quantaque se hîc rerum humanarum exempla praebuerint, _intuenti fallaces voluptatum ac muliercularum illecebras, adolescentulorum impotentes et caecos impetus; lubricam aetatem «servorum» ministeriis atque adulatione per devia praecipitatam, tum suis exagitatam erroribus, atque amoribus cruciatam_, nec nisi miraculo expeditam, vix tandem conquiescentem ubi ad officium redierit. Hic morum, hic aetatum, hic cupiditatum naturam a summo artifice expressam; ad haec personarum formam ac lineamenta, verosque sermones, denique venustum illud aut decens, quo artis opera commendetur. Neque interim jucundissimo poetae, si quae licentius scripserit, parcimus: sed e nostris plurimos intemperantius quoque lusisse, mirati, horum lasciviam exitiosam moribus, severis imperiis coercemus». (En el _Terencio_ de Lemaire, I, p. CLXVIII.)
La ejemplaridad moral que Bossuet encuentra en las comedias de Terencio es por el estilo de la que afectaba el bachiller Rojas y celebran sus panegiristas. Las palabras subrayadas convienen extraordinariamente con el encabezamiento de la _Celestina_. En realidad, Terencio no es ningún severo moralista, pero, aunque gentil, es muy casto y morigerado en la expresión, y por eso, y sin duda también por el prestigio de la antigüedad, le otorgó Bossuet la indulgencia que negaba á Molière, tan castigado por sus episcopales anatemas. A la fortuna de Terencio en las escuelas cristianas puede aplicarse aquel dístico de Ovidio (_Trist._ II, I, 369):
Fabula jucundi nulla est sine amore Menandri, Et solet hic pueris virginibusque legi.
[83] Véase lo que sobre este particular digo en mi reciente libro acerca de Boscán (p. 344). El poemita de Museo es uno de los dos primeros libros griegos impresos en España (Alcalá de Henares, ¿1514?); fecha, como se ve, muy posterior á la _Celestina_; pero su autor pudo conocer las ediciones de Venecia y Florencia, que se remontan á 1494 ó 1495.
[84] Ed. de Dübner en la colección Didot, pág. 9.
[85] _Poesías de Safo, Meleagro y Museo, traducidas del griego_... Madrid, 1797, pág. 133.
[86] _Le Querolus, comédie latine anonyme. Texte en vers restitué d'après un principe nouveau..._ París, Vieweg, 1880.
[87] _Théâtre de Hrotsvitha, religieuse allemande du X^{eme} siècle..._ París, 1845, págs. VI y XLI de la introducción y en varios lugares de las notas. Esta insostenible paradoja, aventurada primero por Villemain y monstruosamente exagerada por Philarète Chasles, fué victoriosamente impugnada por Du Méril en sus _Origenes latines du théâtre moderne_ (pp. 16-19) y por otros críticos posteriores, entre los cuales no debe omitirse á nuestro Fernández Espino, autor de un extenso y juicioso trabajo sobre Rosvita, inserto en sus _Estudios de literatura y de crítica_ (Sevilla, 1862, pp. 181-266). Hoy todo el mundo admite que los dramas de Rosvita fueron escritos únicamente para la lectura. Vid. especialmente Köpk, Hrotsuit von Gandersheim. _Zur Literaturgeschichte des 10. Jahrhundert_, Berlín, 1869, y A. Ebert, _Historia General de la Literatura de la Edad Media en Occidente_ (traducción francesa de Aymeric y Condamin, tomo III, 1889, pp. 310-357). Posteriores á la edición de Magnin hay dos por lo menos, la de Benedixen, que se contrae á la parte dramática (_Hrosvithae Gandershemensis Comoedias VI ad fidem codicis Emmeramensis typis expressas edidit..._ Lübeck, 1857), y la de Barack, que se extiende á todas las obras (_Die Werke der Hrotswitha_, Nuremberg, 1858).
[88] «Plures inveniuntur catholici, cujus nos penitus expurgare nequimus facti, qui pro cultioris facundia sermonis, gentilium vanitatem librorum utilitati praeferunt sacrarum Scripturarum. Sunt etiam alii sacris inherentes paginis, qui licet alia gentilium spernant, Terentii tamen figmenta frequentius lectitant, et, dum dulcedine sermonis delectantur, nefandarum rerum notitia maculantur. Unde ego, _clamor validus gandershemensis_, non recusavi illum imitari dictando, dum alii colunt legendo; quo, _eodem dictationis genere, quo turpia lascivarum incesta feminarum recitabantur_, laudabilis sacrarum castimonia virginum, juxta mei facultatem ingenioli, celebraretur». (P. 6 de la ed. de Magnin.)
[89] «Hoc tamen facit non raro verecundari gravique robore perfundi, quod, hujus modi specie dictationis cogente, detestabilem inlicite amantium dementiam et male dulcia colloquia eorum, quae nec nostro auditui permittuntur, accomodari dictando mente tractavi et stili officio designavi.» (Pág. 5.).
[90] «_Amicus._--In domo cujusdam lenonis habitationem elegit, qui tenello amore illam colit; nec frustra: nam omni die non modica illi pecunia ab ejus amatoribus adducitur.
«_Abraham._--A Mariae amatoribus?
«_Amicus._--Ab ipsis.
«_Abraham._--Qui sunt ejus amatores?
«_Amicus._--Perplures». (_Abrahamus_, sc. IV.) .......................................................... «_Stabularius._--Fortunata Maria, laetare, quia non solum ut hactenus tui coaevi, sed etiam senio jam confecti te adeunt, te ad amandum confluunt.
«_Maria._--Quicumque me diligunt aequalem amoris vicem a me recipiunt.
«_Abraham._--Accede, María, et da mihi osculum.
«_Maria._--Non solum dulcia oscula libabo sed etiam crebris senile collum amplexibus mulcebo». (Ib., sc. VI.) .......................................................... «_Maria._--Ecce triclinium ad inhabitandum nobis aptum; ecce lectus haud vilibus stramentis compositus. Sede ut tibi detraham calciamenta, ne tu ipse fatigeris discalciando...». (_Abrahamus_, sc. VII.) .......................................................... «_Paphnutius._--Tu isthaec intro, Thais, quam quaero?
«_Thais._--Quis hic qui loquitur ignotus?
«_Paphn._--Amator tuus.
«_Thais._--Quicumque me amore colit, aequam vicem amoris a me recipit.
«_Paphn._--O Thais, Thais, quanta gravissimi itineris currebam spatia, quo mihi daretur copia tecum fandi, tuique faciem contemplandi.
«_Thais._--Nec aspectum subtraho, nec colloquium denego.
«_Paphn._--Secretum nostrae confabulationis desiderat solitudinem loci secretioris.
«_Thais._--Ecce cubile bene stratum et delectabile ad inhabitandum». (_Paphnutius_, sc. III.)
No deja de ser una de las curiosas ironías que suele ofrecer la historia el que las primeras escenas lupanarias del teatro moderno hayan sido trazadas por la pluma castísima de una religiosa que en su mismo atrevimiento revela la pureza de su alma y la rectitud de su intención.
[91] Aun á riesgo de incurrir en digresión, me extiendo algo sobre las comedias _elegíacas_ y las comedias _humanísticas_, por ser géneros poco conocidos en España.
[92] _Caelii Sedvlii Opera Omnia..._ (ed. del P. Faustino Arévalo), _Romae, 1794, apud Antonium Fulgonium_, p. 155.
Du Méril fué el primero que llamó la atención sobre estos versos en sus _Origines Latines du Théâtre Moderne_, p. 15.
[93] Vid. _Histoire Littéraire de la France_, tomo XV, pp. 428-434, y tomo XXII, pp. 39-50 (artículo de Victor Le Clerc); Bozon, _De Vituli Blesensi_ (_Rothomagi_, 1880); Müllenbach, _Comoediae elegiacae_ (Bonn, 1885).
[94] Publicada por Edelestand Du Méril, _Origines Latines du Théâtre Moderne_, París, 1849, pp. 285-297. Sobre Mateo de Vendôme vid. _Histoire Littéraire_, tomo XV, pp. 420-428, y tomo XXII, pp. 55-64.
[95] Victor Le Clerc notó la semejanza del desenlace con la fábula 4.ª de la Noche 4.ª de Straparola.
[96] El _Milo_ fué publicado por Mauricio Haupt en sus _Exempla poeseos latinae medii aevi_ (Viena, 1834).
[97] La _Comoedia Lydiae_ fué publicada por Du Méril en la tercera serie de su colección de textos latinos de la Edad Media (_Poésies Inédites du Moyen Age, precedées d'une histoire de la fable ésopique_, París, 1854, pp. 359-373).
La atribución de la _Lydia_ y del _Miles gloriosus_ á Mateo de Vendôme ha sido impugnada por críticos más modernos, que sólo atribuyen á Mateo el _Milo_ y consideran las otras dos comedias como de autor desconocido, aunque uno mismo, según se infiere de los primeros versos de la _Lydia_:
Postquam prima _Equitis_ ludentis tempora risit, Mox acuit mentem musa secunda meam; Ut nova _Lidiades_ veteres imitata placeret, Finxi femineis quoque notanda dolis.
Vid. Cloetta, _Beiträge zur Literaturgeschichte des Mittelalters und der Renaissance. I. Komödie und Tragödie im Mittelalter..._ Halle, 1890, p. 79.
[98] Publicada por Tomás Wright para la _Percy Society_ (1842) en tirada de cortísimo número de ejemplares; después por Du Méril en el citado tomo de _Poésies Inédites du Moyen Age_, pp. 421-422, y últimamente por E. Lohmeyer, _Guilelmi Blessensis Alda_, Leipzig, 1892. Sobre Guillermo de Blois, vid. _Histoire Littéraire_, tomo XXII, pp 51-55.
[99] _El Cancionero de Juan Alfonso de Baena..._ Madrid, 1851, pp. 115, 116 y 118.
[100] El episodio comienza en la copla 580 (ed. de Ducamin). Al códice de Salamanca le faltan, después de la cuarteta 659, seis hojas, que debían contener treinta y dos cuartetas, las cuales se suplen con el manuscrito llamado de Gayoso (hoy de la Academia Española), exceptuando los dos primeros versos de la 660. Pero lo que desgraciadamente no puede suplirse de ninguna manera es la pérdida total de otros dos folios, LVIII á LXI, que fueron sin duda intencionalmente arrancados _pudoris causa_, y contenían gran parte del desenlace de la historia: _De cómo doña Endrina fue a casa de la vieja e el arcipreste acabo lo que quiso_.
Citaré constantemente el texto del Arcipreste por la edición paleográfica de Juan Ducamin, única que hoy debe manejarse (_Juan Ruiz Arcipreste de Hita, Libro de Buen Amor, texte du XIV^e siècle, publié pour la première fois avec les leçons des trois manuscrits connus..._ Tolosa de Francia, ed. Privat, 1901).
[101] _Orígenes de la novela_, tomo I, pp. XCVII-C.
En 1900 reimprimí el _Pamphilus_ con una advertencia, en el tomo II de la _Celestina_, de Vigo, conforme al texto de Adolfo Baudouin (París, 1874), que es el de la edición parisiense de 1499.
[102] El primer erudito que señaló la _Comoedia de Vetula_ como fuente del Arcipreste de Hita fué D. Juan Antonio Pellicer en la curiosa nota que comunicó a D. Tomás Antonio Sánchez, y publicó éste en el tomo IV de su _Colección de Poesías Castellanas anteriores al siglo XV_, Madrid, 1790, pp. XXIII á XXIX. Después se han hecho cargo de esta imitación casi todos los que han escrito sobre el gran poeta castellano del siglo XIV. Véase, como último estudio importante, el de D. Julio Puyol y Alonso, uno de los jóvenes de más sólida cultura que tiene España (_El Arcipreste de Hita_, Madrid, 1906, pp. 266-279).
[103] _Geschichte der dramatischen Literatur und Kunst in Spanien. Von Adolf Friedrich von Schack_, 2.ª edición, Francfort, 1854, tomo 1.º, pág. 157. Cf. la traducción castellana de D. Eduardo de Mier (Madrid, 1885), tomo 1.º, p. 275.
[104] Conservo en los diptongos y en todo lo demás la ortografía del original.
[105] Como apelativo está usado en la copla 441:
E busca mensajera de unas negras pecas(A), Que vsan mucho frayres, monjas e beatas; Son mucho andariegas e merescen las çapatas; Estas _trota-conventos_ fasen muchas baratas...
(Nota A: Verso sin rima y evidentemente estragado, pero no nos atrevemos á corregirle. ¿Acaso _picazas_, por el mucho hablar?).
Pero las rúbricas de los manuscritos del libro del Arcipreste prueban que el apelativo se convirtió muy pronto en nombre propio, puesto que nunca lleva artículo en ellas, aunque se remontan al siglo XIV.
El nombre de Urraca consta en el epitafio:
_Urraca_ so que yago so esta sepultura...
(Copla 1576).
Reaparece la palabra _trotaconventos_ en el Arcipreste de Talavera, al parecer como nombre propio: «Llámame á _Trotaconventos_, la vieja de mi prima, que vaya de casa en casa» (_Reprobación del Amor mundano_, parte 2.ª,