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parte I

(1890). _Letters and Papers, foreign and domestic, of the reign of Henry VIII_ [ed. J. Gardner], t. XII, partes I y II (1890-1891) y t. XIII, partes I y II (1892-1893). A. Rodríguez Villa, _Noticia biográfica y documentos históricos relativos á D. H. de Mendoza_, Madrid, 1873.

=98.= _Año 1539._ JORGE DE MONTEMAYOR, castellanizado por él mismo su apellido portugués de MONTEMOR, por haber nacido en _Montemor o velho_, cerca de Coimbra, fué hijo de un platero judaizante; militó en Flandes, probablemente en la guerra de 1555 á 1559, cuando San Quintín (1557); pero antes había sido "cantor en la capilla de Su Alteza la muy alta y muy poderosa señora la infanta doña María", hija de don Juan III, casada en 1543 con el que luego fué Felipe II, y que murió en 1545. Luego (1551) sirvió á doña Juana, esposa del príncipe portugués don Juan y madre de don Sebastián. Al morir Feliciano de Silva, su amigo, escribió una elegía en tercetos y un epitafio (_Cancionero_, fols. 122-125). También fué amigo de Cetina, á quien llama _Vandalio_ (fols. 146 y 147). Volvió á Portugal (1552) acompañando á la princesa doña Juana como aposentador y entonces escribió á Sá de Miranda. Muerto don Juan, volvió á Castilla con la Princesa en 1554, año en que se publicaron sus _Obras_. Murió en el Piamonte pocos meses después de 1559, muerto por un muy su amigo por celos ó amores (Fray Bartolomé Ponce, _Clara Diana á lo Divino_, dedicatoria). Compuso Montemayor la _Exposición moral sobre el Salmo ochenta y seis_, Alcalá, 1548, en quintillas el salmo y en prosa la exposición. Después, en 1554, publicó en Amberes sus _Obras_ en dos libros, el primero de poesías profanas; el segundo, de versos de devoción, entre ellos tres _Autos_ de Navidad. Volviéronse á imprimir en Amberes, el 1558, con el título de _Segundo Cancionero de George de Montemayor_, y _Segundo Cancionero spiritual_, en dos volúmenes, quitadas unas cosas y añadidas otras; pero el tomo de versos devotos, prohibido por la Inquisición en el Índice de 1559, no volvió á imprimirse. Hizo glosas á la _Canción_ de Jorge Manrique y tradujo del catalán los _Cantos de Amor_, de Ausias March. La _Diana_, probablemente publicada en 1559, tiene el argumento de la historia de don Félix y Felismena, tomado de la novela 36 (2.ª parte) de Mateo Bandello; pero acomodado á las costumbres españolas, con más cortesía y sin lascivia. Imitó algo á Sannazaro y al Petrarca; pero la mayor parte fué obra propia. Las coplas castellanas valen más en él que los versos mayores italianos, y mucho más que las coplas, la prosa desenfadada, elegante y bien pulida, aunque de poco vigor. Es la mejor de las novelas pastoriles, pues Gil Polo no le aventaja más que en los versos. La obra que le dió inmensa fama dentro y fuera de la Península fué la _Diana_, novela pastoril y simbólica, como las bucólicas de Virgilio. Montemayor se aficionó á este género de naturalismo falso por su vida entre las paredes de los palacios. Cuando se huye del campo, se inventa un campo artificial; cuando no se tienen flores que huelan y solacen la vista, se hacen de papel; y cuando la vida cortesana está alejada, entre paredes y calles, de la naturaleza, se inventa una literatura que remede la naturaleza en toda su sencillez, la naturaleza silvestre donde haya riachuelos, árboles, ganados y pastores; pero que revisten almas cortesanas, con sus afectos melindrosos, sus entretenidas sutilezas, su afectado conceptismo, y hasta se particularizan en ellos personas conocidas. Esto último es una manera de chismografía elegante y con clave, como la que se murmujea en los estrados de los señores, en las antesalas de las dueñas y en los tinelos de la servidumbre. Son los pastores verdaderos cortesanos que lamentan dengosamente los desdenes de las damas pastoras. Para variar las escenas, monótonas de suyo, de amoríos, zampoñas y poesías recíprocas ó _amebeas_, Montemayor acude, como Sannazaro, á hechiceras y hadas, á hechizos y bebedizos amorosos, á los que alude Cervantes cuando por el Cura dice: "Que se le quite todo aquello que trata de la sabia Felicia y de la agua encantada". Dentro de este falso género Montemayor es admirable, flúido narrador, requebrador tierno, endechador dulce y melancólico, galante cortesano, esmerado en la frase melodiosa y en las escogidas voces. Es diestro en la versificación y más todavía en la adamicada prosa.

=99.= Cultivó mucho el metro italiano é hizo cuatro largas églogas imitando á Sannazaro y Garci Laso; pero sus mejores poesías son de la escuela española de Castillejo y Gregorio Silvestre, imitando á Jorge Manrique, cuya elegía glosó dos ó tres veces. La primera, árida y prosaica, en sus _Obras_ de Amberes, 1554, y en pliego suelto de Valencia, 1576; Sevilla, 1883. La otra, poética y bien sentida, en diez coplas, como nueva lamentación sobre la muerte de doña María, no está en el _Cancionero_, sino en pliego suelto de la Bibl. Nac. de Lisboa, del cual la transcribe Domingo García Peres en el _Catálogo razonado de los autores portugueses que escribieron en castellano_, págs. 393-403. Otra, que pudiera ser la primera, se imprimió en Lisboa, 1663. La _Diana_ fué la que le dió más nombre, y tal, que no se leía en la Corte otra cosa, y traspuso la frontera. Hasta hay huellas en Shakespeare, en Sidney, en Sarrasin, en Desportes. Prometió continuarla. Los editores añadieron en las ediciones póstumas la _Historia del Abencerraje y la hermosa Xarifa_, que se halla en el _Inventario_, de Antonio de Villegas, cuyo privilegio es del 1551, aunque no se imprimió hasta 1565. Varios autores continuaron después la _Diana_ ó el género pastoril. Según Lope de Vega, la heroína de la _Diana_ fué una señora de Valencia de don Juan, cerca de León; según Faria é Sousa, se llamaba Ana, y conservábase todavía hermosa cuando, en 1603, la vió Felipe III.

=100.= Feliciano de Silva fué de los primeros, si no el primero, que introdujo en España el falseado género pastoril (escena 33). Sannazaro lo había introducido en Italia, copiando y remedando, en latín, los bucólicos griegos y latinos. Juan del Enzina tradujo á Virgilio; pero él mismo y Gil Vicente se atuvieron al género pastoril popular y realista, que de mucho tiempo antes había brillado en el pueblo gallego, de donde pasó al rey don Diniz y á los poetas cortesanos portugueses, y luego, á veces, á los cortesanos de Castilla, y que con mayor empuje realista y originalidad castellana lució en manos del Arcipreste de Hita, y luego, más acortesanado, en las del Marqués de Santillana. Ambos géneros pastoriles, el puramente español y el clásico greco-latino, vivieron en España; pero el extraño acabó presto y el nacional siguió cultivándose por Lope, Tirso y demás dramáticos del siglo XVII. Cotejada la novela pastoril con la caballeresca, ambas son fantásticas ó idealistas y amatorias, como no españolas de origen; pero mientras el caballero andante, para alcanzar el objeto de su amor, emprende hazañas descomunales y arrostra pavorosos peligros, el pastor enamorado tañe su rabel y su zampoña y tararea lindos versos. Bien se ve que los libros de caballerías eran bastante apropiados para los españoles de entonces, ganosos de aventuras y emprendedores de hazañas; pero cuando el esfuerzo fué decayendo y ganando tierra la vida retirada de la corte, los poetas, que antes meneaban á la par pluma y espada, sólo quisieron el campo para sentarse orillas del arroyo, á la sombra de algún alcornoque, donde tañer y cantar. Obra de puros poetas cortesanos, que no gozando de la naturaleza, se la fantasean, viviendo en ella tan sólo en sueños, ya que de hecho moran en los palacios. En la novela caballeresca domina la acción; en la pastoril, la charla y la cantilena. Está bien escrita la pastoril, como obra de artistas que es; mal y y toscamente la caballeresca, por ser obra para el vulgo, hecha por gente vulgar, que se meten á escritores. Pero por más que quieran pintar tales artistas cortesanos la viva naturaleza, como no la tocan ni sienten, sino que se la figuran desde su casa, resulta una naturaleza, que no impresiona, de pintados bastidores. Así Virgilio es menos naturalista que Teócrito, por ser puro imitador, aunque gustase y sintiese tan delicadamente la vida campestre; ¡cuánto menos habían de serlo cortesanos imitadores de Sannazaro (Venecia, 1502), imitador de Virgilio, que lo fué de Teócrito, y que no llevaban otra vida que la urbana! Es un mosaico erudito de la antigüedad la _Arcadia_, de Sannazaro, y nuestras novelas pastoriles son mosaicos hechos con piedrezuelas del mosaico de Sannazaro. El que la introdujo en España fué Jorge de Montemayor (1559). Si en lugar de traerla de Italia, hubiera continuado la poesía pastoril española de Enzina y Gil Vicente, hubiéramos tenido una novela pastoril nacional, popular, realista, pareja del teatro de estos autores y de Lope de Rueda. El mal uso del Renacimiento por parte de Montemayor tuvo la culpa; siguieron su carril todos los demás, sin apartarse un punto. Como la novela no había todavía nacido, en lugar de hechos reales y de luchas del alma, la pastoril se reducía á determinadas escenas entre pastores y al discretear más ó menos ingenioso y afectado de poetas que de pastores se vestían. Hasta las ideas morales y religiosas son medio paganas y la fatalidad es la que obra, ni más ni menos que entre los antiguos. No hay visión de las almas, como no la hay de la naturaleza. Son amores y penas aquéllas, convencionales y postizas.

=101.= M. Pelayo, _Disc. acerca de Cerv._ y "_El Quijote_": "Á la falsa idealización de la vida guerrera se había contrapuesto otra no menos falsa de la vida de los campos, y una y otra se repartieron los dominios de la imaginación, especialmente el de la novela, sin dejar por eso de hacer continuas incursiones en la poesía épica y en el teatro y de modificar profundamente las formas de la poesía lírica. Ninguna razón histórica justificaba la aparición del género bucólico: era un puro _dilettantismo_ estético; pero no por serlo dejó de producir inmortales bellezas en Sannazaro, en Garcilaso, en Spenser, en el Tasso. Poco se adelanta con decir que es inverosímil el paisaje, que son falsos los afectos atribuídos á la gente rústica y falsa de todo punto la pintura de sus costumbres; que la extraña mezcla de mitología clásica y de supersticiones modernas produce un efecto híbrido y discordante. De todo se cuidaron estos poetas menos de la fidelidad de la representación. El pellico del pastor fué para ellos un disfraz, y lo que hay de vivo y eterno en estas obras del Renacimiento es la gentil adaptación de la forma antigua á un modo de sentir juvenil y sincero, á una pasión enteramente moderna, sean cuales fueren los velos arcaicos con que se disfraza. La égloga y el idilio, el drama pastoral á la manera del _Aminta_ y del _Pastor Fido_, la novela que tiene por teatro las selvas y bosques de Arcadia, pueden empalagar á nuestro gusto desdeñoso y ávido de realidad humana, aunque sea vulgar; pero es cierto que embelesaron á generaciones cultísimas, que sentían profundamente el arte, y envolvieron los espíritus en una atmósfera serena y luminosa, mientras el estrépito de las armas resonaba por toda Europa. Los más grandes poetas, Shakespeare, Milton, Lope, Cervantes, pagaron tributo á la pastoral en una forma ó en otra. Tipo de este género de novelas fué la _Arcadia_, del napolitano Sannazaro; elegante humanista, poeta ingenioso, artífice de estilo más paciente que inspirado. Su obra, que es una especie de centón de lo más selecto de los bucólicos griegos y latinos, apareció á tiempo, y tuvo un éxito que muchas obras de genio hubieran podido envidiar. Hasta el título de la obra, tomado de aquella montuosa región del Peloponeso, afamada entre los antiguos por la vida patriarcal de sus moradores y la pericia que se les atribuía en el canto pastoril, sirvió para designar una clase entera de libros, y hubo otras _Arcadias_ tan famosas como la de Sir Felipe Sidney y la de Lope de Vega, sin contar con la _Fingida Arcadia_ que dramatizó Tirso. Todas las novelas pastoriles escritas en Europa desde el Renacimiento de las letras hasta las postrimerías del bucolismo, con Florián y Gessner, reproducen el tipo de la novela de Sannazaro, ó, más bien, de las novelas españolas compuestas á su semejanza y que en buena parte le modifican, haciéndole más novelesco. Pero en todas estas novelas, cuál más cuál menos, hay, no sólo reminiscencias, sino imitaciones deliberadas de los versos y de las prosas de la _Arcadia_, que, á veces, como en _El Siglo de Oro_ y en _La Constante Amarilis_, llegan hasta el plagio. Aun en la _Galatea_, que parece de las más originales, proceden de Sannazaro la primera canción de Elicio ("Oh, alma venturosa"), que es la de Ergasto sobre el sepulcro de Androgeo, y una parte del bello episodio de los funerales del pastor Meliso, con la descripción del valle de los cipreses. Si la prosa de Cervantes parece allí más redundante y latinizada que de costumbre, débese á la presencia del modelo italiano. Lo que Sannazaro había hecho con todos sus predecesores lo hicieron con él sus alumnos poéticos, saqueándole sin escrúpulo. El género era artificial y vivía de estos _hurtos honestos_, no sólo disculpados, sino autorizados por todas las Poéticas de aquel tiempo".--M. Pelayo, _Oríg. novel._, t. I, pág. CDLXV: "Todo es ingenioso, sutil, discreto en aquellas páginas, que ostentan á veces un artificio muy refinado; pero no hay sombra de melancolía ni asomo de ternura... En la falta de sentimiento Montemayor está á la altura de Sannazaro, aunque la disimula mejor con el arte de galantería, en que era consumado maestro. Y esto explica en parte su éxito: reflejaba el mejor tono de la sociedad de su tiempo; era la novela elegante por excelencia, el manual de la conversación culta y atildada entre damas y galanes del fin del siglo XVI, que encontraban ya anticuados y brutales los libros de caballerías y se parecían por la metafísica amorosa y por los ingeniosos conceptos de los petrarquistas. Montemayor los transportó de la poesía lírica á la novela y realizó con arte y fortuna lo que prematuramente habían intentado los autores de narraciones sentimentales, es decir, la creación de un tipo de novela cuya única inspiración fuese el amor ó lo que por tal se tenía entre los cortesanos... Para la naturaleza no tiene ojos: su novela es mucho menos campestre que la de Sannazaro... Todas estas figuras se mueven, no sólo en un paisaje ideal, sino en una época indecisa y fantástica: son á un tiempo cristianos é idólatras... Esta mezcla de mitología y vida actual, de galantería palaciega y falso bucolismo, es uno de los caracteres más salientes de la novela pastoril". Cervantes le juzgó con demasiada severidad: "Soy de parecer que no se queme, sino que se le quite todo aquello que trata de la sabia Felicia y de la agua encantada y casi todos los versos mayores, y quédesele enhorabuena la prosa y la honra de ser primero en semejantes libros". Cervantes no aplaudía lo maravilloso y poco real, y de los versos alababa los más españoles, que de hecho son los mejores, los cortos, como "heredero de Gil Vicente y de los bucólicos portugueses por su origen; heredero de los salmantinos Juan del Enzina y Cristóbal de Castillejo, por su larga residencia en el reino de León y en la Corte de Castilla, donde todavía tenían muchos partidarios los versos de la manera vieja, las antiguas coplas" (M. Pelayo). "La prosa de Montemayor, añade, es algo lenta, algo muelle; tiene más agrado que nervio; pero es tersa, suave, melódica, expresiva, más musical que pintoresca, sencilla y noble á un tiempo; culta sin afectación, no muy rica de matices y colores, pero libre de vanos oropeles, cortada con bastante habilidad para el diálogo; prosa mucho más novelesca que la prosa poética y archilatinizada de Sannazaro... La _Diana_ ha influido en la literatura moderna (sobre todo en Francia é Inglaterra) más que ninguna otra novela pastoril, más que la misma _Arcadia_, de Sannazaro, más que _Dafnis y Cloe_".

Obras de Montemayor: _Primera parte de las obras del excellentissimo Poeta y Philosopho mossén Ausias March_, sin lugar ni año (Salvá, n. 771); Valencia, 1539; Barcelona, 1543, 1545; Sevilla, 1553; Valladolid, 1555; Barcelona, 1560; Zaragoza, 1562; Madrid, 1579 (con tres cánticas más); Madrid, 1582. _Exposición moral sobre el salmo LXXXVI_, Alcalá, 1548. Obras, Amberes, 1554; con título de _Segundo Cancionero_, 2 vols., Amberes, 1558; omitido el tomo de versos devotos por haberse prohibido en 1559, salió sólo el _Cancionero_ de versos profanos, Zaragoza, 1562; Alcalá, 1563; Salamanca, 1571; Alcalá, 1572; Salamanca, 1572; Coimbra, 1579; Salamanca, 1579, "de nuevo emendado y corregido"; Madrid, 1588. La _Diana_ se publicó en Valencia, sin fecha, probablemente entre 1558 y 1559 (_Revue Hisp._, 1895, página 304); otra edición de Milán, sin fecha; Zaragoza, 1560; Valladolid, 1561; Barcelona, 1561; Cuenca, 1561. "Fueron impresos los siete libros de la _Diana_, con el _Triunfo de Amor_, de Petrarca (traducido por Álvaro Gómez de Ciudad Real), y los _Amores de Alcida y Silvano_ (en octavas)", Amberes, 1561; Valladolid, 1562 (con el _Triunpho de Amor_, de Petrarca, traducido por Álvar Gómez de Ciudad Real), y la _Historia de Alcida y Siluano. Con los amores de Abindarraz y otras cosas_; Colonia, 1565 (con la _Historia de Píramo y Tisbe_, etc.); Venecia, 1574 (añadidas 65 octavas ajenas al _Canto de Orpheo_); Alcalá, 1564; Venecia, 1568; Zaragoza, 1570, con _los verdaderos amores del Abencerraje y la hermosa Xarifa_. _La historia de Alcida y Silvano._ _La infeliz historia de Píramo y Tisbe._ _Van también Las Damas Aragonesas, Catalanas, Valencianas y Castellanas, que hasta aquí no avían sido impressas_ (ejemplar único, en la Bibl. Nac.); Amberes, 1575; Pamplona, 1578; Amberes, 1580; Pamplona, 1582; Venecia, 1585; Madrid, 1586, 1591, 1595, 1599, 1602; Valencia, 1602; París, 1603, 1611 y 1612 (con trad. franc.); Barcelona, 1614; Milán, 1616; Madrid, 1622; Lisboa, 1624; Madrid, 1795; Barcelona, 1886. Texto inglés, de Barnaby, Londres, 1563; de Bartolomew Yong, Londres, 1598.

Jorge de Montemayor, _Los siete libros de la Diana_, ed. M. Menéndez y Pelayo, Nueva Bibl. de Aut. Españ., t. VII. Consúltense: G. Schönherr, _Jorge de Montemayor, sein Leben und sein Schäferroman_, Halle, 1886. D. García Peres, _Catálogo razonado biográfico y bibliográfico de los autores portugueses que escribieron en castellano_, Madrid, 1890. J. Fitzmaurice-Kelly, en _Revue Hispanique_ (1895), t. II, págs. 304-311. Menéndez y Pelayo, _Orígenes de la Novela_, en Nueva Bibl. de Aut. Esp., t. I, págs. CDXLVIII-CDLXXVIII. D. Guimaraes, _Bernardim Ribeiro_, Lisboa, 1908. J. Marsan, _La pastorale dramatique en France_, etc., París, 1905, págs. 107-130, 265-287. H. A. Rennert, _The Spanish Pastoral Romances_, 2.ª ed., Philadelphia, 1912, páginas 19-58.

=102.= _Año 1539._ DON FERNANDO COLÓN (1488-1539), hijo de Cristóbal Colón, murió en 1539. Escribió _Historia del Almirante D. Christóbal Colón_, 1571; en ital., por Alfonso Ulloa, Venecia, 1571, 1614; Madrid, 1892, 2 vols., Vict. Suárez. _Parecer sobre la pertenencia de los Molucos_, 1524. _Parecer de astrónomos y pilotos españoles en la junta de Badajoz sobre la demarcación y propiedad de las islas del Maluco_, 1524. _Apuntamientos sobre_ (ídem), 1529. En el _Registrum_ de su famosa biblioteca (_Biblioteca Colombina_) y en el _Abecedarium_ de la misma (recientemente editado en facsímile por Huntington) hay un tesoro de libros, entre ellos las piezas dramáticas siguientes, hoy desconocidas, sin año de impresión: _Deleitosa balanza_, farsa. _Diálogo binario de dos pastores y dos frailes_. _Égloga de 6 personas_. _Égloga de una pastora y un santero_, con otros. _Égloga en coplas_. _Égloga pastoril_ sobre las cosas de Valencia. _Farsa para misa nueva, en coplas_. _Farsa Zapato_. _Felisea_. _Égloga de Flamiano_. _Florimela_, farsa en coplas. _Comedia del mal prático_. _Farsa de Navidad y los Inocentes_. _Comedia de la Noche de Natividad_. _Comedia Pupilaria_, en coplas. _Égloga en coplas de Torino con otros cuatro_. _Farsa Triunfal, en coplas_. _Christophori de Avendaño_: _Auto de Amores, en coplas_. _Alphonsi de Barrio_: _Farsa en coplas_. _Ferdinandi de Bracamonte_: _Farsa luterana, en coplas_. _Gundisalvi Carvajal_: _Farsa del Nacimiento_. _Bartolomei del Castillo_: _Comedia del Nacimiento, en coplas_, y _Comedia llamada Graciana, en coplas_. _Ferdinandi de Córdoba_: _Farsa pastoril, en coplas_. _Didacus Duran_: _Farsa duna pastora y un hermitaño, en coplas_. _Francisci Fleire_: _Farsa philosopal, en español_. _Christophori Gil: Comedia Rosenda, en coplas_. _Petri Gómez de Cisneros_: _Farsa sobre la Resurrección en coplas_. _Jacobi de Guadalupe_: _Égloga_. _Jacobi de Herrera_: _Farsa del Nacimiento_. _Martín de Herrera_: _Historia de la conquista de Orán y Jerusalem, en coplas castellanas..._ _Égloga de unos pastores con unos villancicos_. _Georgii de Heruaz_: _Farsa in 7 personas, en coplas_. _Manuel Núñez_: _Comedia del vino, en coplas_. _Lope Ortiz de Stúñiga_: _Farsa en coplas sobre la comedia de Calixto y Melibea_, y unas coplas sobre la toma de Fuenterrabía y poesías (Gallardo, _Registr. Colón_), _Antonii Pacheco_: _Farsa Pronostica, en coplas_. _Jacobi Ruiz_: _Farsa en coplas_. _Antonii Ruys de Santillana_: _Tragicomedia de los amores de Quirol_, y _Consuelo contra la adversidad_. _Salazar de Breño_: _Égloga al Duque de Medinaceli_. _Jo. Uzeda_: _Comedia Grayandora_. _Ferdinandi Vázquez_: _Farsa del Nacimiento, en coplas_. (¿Será el jurisconsulto, de quien hablamos en 1559?) _Ventura de Vergara_: _Farsa con diez personas_, Medina. Véase Harrise, _D. Fern. Colón, historiador de su padre_, Sevilla, 1871 (Biblióf. Andal.).

=103.= _Año 1530._ ALONSO (LÓPEZ) DE CORELLA, natural de aquella población navarra, profesor de Medicina en Alcalá y después morador de Tarazona, donde murió, dió á la imprenta _Secretos de philosophia y medicina_, probablemente en Valladolid, 1539, obra sacada de _El Sumario de la medicina_ del doctor Villalobos (1498). Comprendía 750 preguntas en octosílabos pareados; pero siete años después redujo la obra á _Trezientas preguntas de cosas naturales. En diferentes materias. Con sus respuestas y alegaciones_, Valladolid, 1546. Mas tardó tanto la impresión, que la mandó retirar el autor, aunque salió de copia que le hizo el impresor llena de erratas, por lo cual el autor desconoce esta edición en el prólogo de la tercera, que es _Secretos de Philosophía y Astrología y Medicina y de las quatro mathemáticas Sciencias: Collegidos de muchos y diversos auctores: y diuididos en cinco quinquagenas de Preguntas_, Zaragoza, 1547. _Enchiridion medicinae_, Zaragoza, 1549; Valencia, 1581. _De vini commoditatibus_, Zaragoza, 1550. _De arte curativa libri IV_, Estella, 1555. _Annotationes in omnia Galeni opera_, Zaragoza, 1562, 1565; Valencia, 1582; Madrid, 1582. _Naturae quaerimonia_, Zaragoza, 1565. _De natura venae_, Zaragoza, 1573. _De morbo pustulato, sive, vulgo tabardillo_, Zaragoza, 1574; Valencia, 1581. _De febre maligna et placitis Galeni_, Zaragoza, 1575. _Catalogus auctorum qui Galeno contradixerunt_, Valencia, 1589. En las _Annotationes_ dice que había escrito _De tuenda valetudine_. Véase Juan M. Sánchez, _Bibliogr. Aragonesa del siglo XVI_, t. I, pág. 337.

ALONSO GARCÍA MATAMOROS nació en Villarrasa, en el condado de Niebla, fué catedrático de Letras humanas en la escuela de Alcalá, en Valencia y Játiba; canónigo en Sevilla, célebre latino y erudito. _In Aelii A. Nebrissensis Grammaticae IV librum scholia_, Valencia, 1539: acaso es el _Methodus Constructionis_, Alcalá, 1553. _De ratione dicendi_, Alcalá, 1548, 1561. _De adserenda Hispanorum eruditione sive De Viris Hispaniae doctis_, Alcalá, 1553, y en _Hispania Illustrata_, Francfort: "himno triunfal del Renacimiento español", como llama á este elegante panegírico M. Pelayo. Verdadero ciceroniano en estilo y lenguaje. _Oratio in Doctoratu Theologiae Didaci Sobaños_, Alcalá, 1558. _De tribus dicendi generibus sive de recta informandi styli ratione_, ibid., 1569. Opera Omnia, Madrid, 1769.

NICOLÁS MONARDES (1512-1588) nació en Sevilla, estudió en Alcalá, donde se graduó de bachiller en Medicina en 1533, y ejerció esta facultad en su ciudad natal desde 1534, donde se licenció y doctoró (1547); juntó un museo de objetos naturales, de América sobre todo (1554). Casado con doña Catalina de Morales, tuvo seis hijos, enviudó y se hizo clérigo presbítero. _De secanda vena in pleuritide inter graecos et arabes concordia_, Sevilla, 1539; Amberes, 1564. _La Medicina hispalense, de Juan de Aviñón_, Sevilla, 1545; 1885, en Biblióf. Andaluces. _De rosa et partibus eius_, Amberes, 1551, 1564, 1565, 1568. _Dos libros, el uno que se trata de todas las cosas que se traen de nuestras Indias occidentales, que sirven al uso de la medicina, y el otro que trata de la piedra bezaar y de la yerba escurçonera_, Sevilla, 1565, 1569. _Libro que trata de dos medicinas excelentísimas contra todo veneno, que son la piedra bezaar y la yerba escuerzonera_, Sevilla, 1569, 1574, 1580. _Diálogo del hierro y de sus grandezas y cómo es más excelente metal de todos y la cosa más necesaria para servicio del hombre y de las grandes virtudes medicinales que tiene_, Sevilla, 1571, 1580 (latín), 1616 (ital.). _Segunda parte del libro de las cosas que se traen de nuestras Indias Occidentales, que sirven al uso de medicina_, Sevilla, 1571. _Libro que trata de la nieve y de sus propiedades_, Sevilla, 1571, 1580, 1616 (en lat. é ital.). _Primera y segunda y tercera partes de la Historia Medicinal de las cosas..._ _Tratado de la Piedra Bezaar y de la yerba Escuerçonera. Diálogo de las grandezas del Hierro y de sus virtudes Medicinales_. _Tratado de la nieve y del bever frío..._, Sevilla, 1574, 1580. _Tratado del efecto de varias yerbas_, Sevilla, 1571. _De varios secretos y experiencias de medicina_, Leyden, 1605 (traducido al latín por Clusio). Consúltense: Joaquín Olmedilla, _Estudio histórico de la vida y escritos del sabio médico esp. del siglo XVI Nicolás Monardes_, Madrid,. 1897; Rodríguez Marín, _Barahona_, pág. 158.

=104.= _Año 1539._ _Arte breve y muy provechoso de cuenta Castellana y Arismética_, Toledo, 1539.--_Consuelo de la vejez_, diálogo, Salamanca, 1539, anónimo.--GASPAR MIGUEL DE LA CUEVA, natural de Daroca, capellán de Carlos V, publicó la _Historia del misterio divino del Sanctissimo Sacramento del altar que está en los corporales de Daroca que acontesció en la conquista que el christianissimo Rey de Aragón Don Jayme el primero hizo á los moros del reyno de Valencia_, etcétera, Alcalá, 1539, 1553; Zaragoza, 1582, 1585, 1590. _Doctrina christiana_, Zaragoza, 1554.--_Directorio para las horas canónicas_, Zaragoza, 1539.--RUY DÍAZ DE ISLA publicó _Tratado contra el mal serpentino que vulgarmente en España es llamado bubas..._, Valladolid, 1539; Sevilla, 1542.--JORGE GÓMEZ DE TOLEDO publicó _De ratione minuendi sanguinem in morbo laterali_, Toledo, 1539.--_Manual para la eterna salvación_, Zaragoza, 1539.--DIEGO ORTEGA, burgalés, publicó _Comentarios para despartimiento del ánimo en Dios_, Burgos, 1539.--DON BALTASAR DE ROMANÍ, valenciano, publicó _Ausias Marc, en Catalán, con traducción en Castellano_, Valencia, 1539. _Las obras del famoso philosopho y poeta Mossen Osias Marco..._, Valencia, 1539. En las siguientes ediciones sólo se puso la traducción, no el texto: Sevilla, 1553; Valladolid, 1555; Barcelona, 1560; Zaragoza, 1562 (dos ed.); Madrid, 1579, con la traducción de Montemayor. (Véanse _Notas al Canto del Turia_, en Gil Polo, 1778).--FRAY FELIPE DE SOSA, franciscano cordobés, publicó _De Mysteriis Angelorum_, Salamanca, 1539. _Parte segunda de las Chronicas de los frayles menores_, de fray Marcos de Lisboa, Alcalá, 1566, traducción. _De la excellencia del Smo. Evangelio_, Sevilla, 1569.--DOÑA MARÍA TÉLLEZ, franciscana en Tordesillas, tradujo del Cartujano _Pasión de N. S. Jesu Christo_, Valladolid, 1539.--_Tragicomedia alegórica d' El Paraíso y d' El Infierno_, Burgos, 1539, refundición amplificada, más viva y satírica y mejor versificada, de la trilogía de las tres Barcas de Gil Vicente (1517-1519). Han creído algunos ser obra del mismo poeta portugués; pero la perfección métrica castellana persuade á M. Pelayo lo contrario. Reimprimióse en Madrid, 1913 (Biblióf. Madril.), y hay ejemplares de 1539 en la Biblioteca Real de Munich y en la Nac. de Madrid (R. 9.419).--_Vergel de virginidad con el edificio spiritual de la caridad y los misterios de la virgen sin par. Y otro tratado de los misterios de los Ángeles; Con trece servicios que hace el Ángel Custodio. Compuesto por un Religioso de los Menores de la provincia de Santiago, anónimo._ Burgos, 1539.--De JUAN LUIS VIVES se tradujeron los _Comentarios para despertamiento del ánimo en Dios y preparación del ánimo para orar. Y un Comentario y Glosa sobre la oración del Pater Noster y oraciones y contemplaciones quotidianas_, Burgos, 1539.--En 1539, probablemente, se imprimió el primer libro en América, la _Breve y compendiosa Doctrina cristiana en lengua mexicana y castellana_, de JUAN DE ZUMÁRRAGA, primer obispo de Méjico. El primer poema escrito allí fué la _Conquista de la Nueva Castilla_, obra anónima y sin valor, publicada en 1848. _La Araucana_, de Ercilla. fué la primera obra literaria que en América se compuso (1555-1562), aunque el _Manual de Adultos_, del cual quedan dos hojas con dísticos latinos del burgalés Cristóbal de Cabrera, sea el primer vagido de la poesía clásica en América. Se han catalogado 116 libros del siglo XVI salidos de aquellas prensas, y hubo muchos más, que se han perdido. _Bibliografía mexicana del siglo XVI_, por Joaquín García Icazbalceta, México, 1886.

=105.= _Año 1540._ DON HERNANDO DE ACUÑA (1520?-1580), vallisoletano, cuarto hijo de don Pedro el _Cabezudo_, caballero "de mucha autoridad y méritos" (Garibay), y de doña Leonor de Zúñiga, ambos linajudos; asentó de soldado en el ejército del Emperador (1536) en la guerra del Piamonte, en las banderas del Marqués del Vasto, donde era capitán su hermano mayor don Pedro de Acuña y á quien sustituyó cuando en Moncaller cayó herido don Pedro. Orillas del Tesino permaneció largo tiempo, ya acariciado por las Musas y por Cupido, y allí, de veinte de edad, exhaló con nombre de _Silvano_ tiernas quejas por su _Silvia_; luego se consoló con otros amores, los de _Galatea_, llamándose él _Damon_. Cayó prisionero, aunque se portó como bueno, en la rota de Ceresola (1544), y llevado á Francia, dejólo en libertad Francisco I; preso en Narbona por el capitán de aquella frontera, hubo de rescatarse, ayudándole el del Vasto, quien le dió el gobierno de Querasco, hasta 1546 que fué llamado del Emperador á la acción de Ingoldstadt contra el de Hesse y el Duque de Sajonia, siguiéndole en toda la guerra de Alemania, y en 1547 le encomendó Carlos V la custodia del Duque de Sajonia, yendo con el Emperador cuatro años y mereciendo toda su confianza. Entonces le ordenó versificase _El Caballero determinado_, de Oliver de la Marcha, que el mismo Emperador había traducido de alguna manera en prosa. Hízolo en 379 quintillas dobles (1551), omitiendo y añadiendo pasajes y en versos muy buenos, imprimiéndose en Amberes, 1553; Salamanca, 1560; Barcelona, 1565; Salamanca, 1573, y Madrid, 1590. Tuvo siete ediciones en cincuenta años, según Ticknor. Fué Acuña con el Emperador contra Enrique II de Francia (1552), dándole la tenencia de Alcántara. En 1553 le encargó fuese á la ciudad de África, donde los soldados se habían amotinado, y servido el Emperador (Mármol Carvajal, _Descripc. de África_, apénds. XII y XIII), hallóse en San Quintín (1557) y sirvió á don Felipe II como á su padre. Casóse en 1560 con doña Juana de Zúñiga, su prima carnal, y no se sabe más de él hasta que hacia 1569 le hallamos en Granada litigando sobre el condado de Buendía, y allí murió, probablemente en 1580, siendo enterrado en el convento de la Santísima Trinidad Calzada de Valladolid. En 1591 la viuda publicó sus obras poéticas, _Varias Poesías_, Madrid. Acuña fué de los poetas italianizantes, imitador de Garcilaso. Burlóse de Jerónimo de Urrea por su traducción _El caballero determinado_, que también, como él, había hecho el poeta aragonés (1555). Compuso la _Contienda de Ayax Telamonio y de Ulises sobre las armas de Achiles_, en verso suelto, y tradujo en tres cantos y seis estrofas un trozo del _Orlando innamorato_, de Boyardo. Es elegante versificador, quedando bastante atrás de Garcilaso. Famoso es aquel verso de uno de sus sonetos: "Un monarca, un imperio y una espada".

=106.= Sobre la orden de Carlos V para que versificase Acuña su obra, véanse _Lettres sur la vie intérieure de l'empereur Charles Quint, par Guillaume Van Male, gentilhomme de sa chambre_, Bruselas, 1843. Véase además la _Carta dedicatoria_ de la viuda de Acuña, en la impresión de _Varias poesías_, de don Hern. de Acuña, Madrid, 1591. Hernando de Acuña, _Varias poesías_, Madrid, 1894. _Contienda de Ayax_, etc., ed. de J. J. López de Sedano, _Parnaso español_, Madrid, 1770, t. II, págs. 21-51. Narciso Alonso Cortés, _D. Hernando de Acuña_, Valladolid, 1913, el cual escribe (pág. 108): "Temple de acero, ni con golpes ni con fuego quebrantado; nobleza insigne, depositada en el santuario de la patria; alma sutil, á las más tenues inspiraciones abierta, bien habrían de aunarse allí las gallardías del guerrero y las delicadezas del poeta. Todo podía hacerlo quien con fueros de amor tejía el cendal de sus rimas y quien llevaba como vanguardias de su ideal _Un Monarca..._". Cervantes, en la _Galatea_ (l. 6), hace decir á Calíope que "no dexó jamás el lado de don Fernando de Acuña". Su elegía _Á una partida_, es imitación de otra de Tansillo, que comienza: "Se quel dolor, che va innanzi al morire" (E. Merle).

=107.= _Año 1540._ _El Magnífico Caballero_ PERO MEXÍA (1500-1550) nació en Sevilla, donde aprendió latín; en Salamanca, leyes. Esgrimía diestramente y se carteaba con Vives en latín elegante. Fueron muchas veces premiados sus versos, agudos y dulces. Trató mucho á don Fernando Colón, á don Baltasar del Río, obispo de Escalas, que despertó en Sevilla las buenas letras. Llamábanle el astrólogo por su afición á las matemáticas y astrología. Sobrevínole una gran enfermedad de la cabeza que le duró toda su vida. Fué alcalde de la Hermandad del número de los hijodalgos, contador de S. M. en la Casa de la Contratación, y veinticuatro. Comía poco y no dormía más de cuatro horas. Nombróle Carlos V su cronista (1548). Murió de cincuenta años, siendo enterrado en Santa Marina. Celebróle con un epitafio Arias Montano, que le tuvo en su mocedad por padre y maestro. Fué uno de los escritores más celebrados en su tiempo, y aun hoy en día de los más eruditos y sabrosos, de estilo sencillo y claro, apacible y castizo. Escribió la _Silva de varia lección_, Sevilla, 1540, obra que declara muchos puntos de erudición, á la manera de las _Noches Áticas_, de Aulo Gelio, muy celebrada y traducida en varias lenguas. _Historia imperial y cesárea, esto es, de Carlos V_, Sevilla, 1544. _Colloquios ó diálogos_, Sevilla, 1547. _Laus Asini: ad instar Luciani et Apuleii_, Sevilla, 1547. _Parenesis ó exhortacion á la virtud, de Isócrates_, traducida de la versión latina de Rodolfo Agrícola. _Fragmentos y Memorias_, que quedaron en la biblioteca de Gonzalo Argote de Molina.

=108.= La biografía y retrato véase en F.^{co} Pacheco y M. Pelayo, _Ilustr. esp._ Rodrigo Caro, en los _Claros varones_, dice que nació en 1500, y que le consultaban pilotos y mareantes, que le escribieron Ginés de Sepúlveda y Erasmo (_Epíst._, l. 25, 26, á su hermano Cristóbal, y á él la 27). Fué alabado de los más famosos escritores. Al fin del Ms. colombino de la _Hist. de Carlos V_ se lee, de puño y letra de Colmenares: "Murió Pero Mexía, autor desta historia, año de 1551... Fué infelicidad de este príncipe y de la nación española que no la acabase, para que no hubiera caído en manos de fray Prudencio de Sandoval, ya que el señor Rey D. Felipe II no advirtió en honor de su padre encargarla á don Diego Hurtado de Mendoza, con que tuviéramos la mejor historia por el asunto y por el escritor, que acaso hubiera en el mundo, fuera de las sagradas...". Rosell: "Mexía, como historiador, fuera de las lisonjas que prodiga al César y que le hace llamar siervos á los vasallos, adolece de cierto amaneramiento en la elaboración de los períodos y en el uso de los sinónimos, con que, sin duda, pretende esclarecer más las ideas; pero es buen hablista, escritor claro y vigoroso; hábil en la manera de disponer su asunto. No deja de ser feliz en la elección de las palabras y no menos en el empleo de las metáforas y comparaciones, como al referir el incendio de Medina... Algunas veces incurre en afectación, y otras, por evitar este defecto, se arrastra con demasiada languidez; pero no debe olvidarse que sus largos padecimientos necesariamente habían de debilitar su espíritu y que no habiéndole dejado la muerte terminar su obra, tampoco le daría tiempo para perfeccionarla".

[Ilustración: =EL DOCTO CAVALLERO PEDRO MEXÍA.=] (Pacheco. _Libro de Retratos_)

_Silva de varia lección_, Sevilla, 1540, 1542; Zaragoza, 1542; Amberes, 1544; Sevilla, 1547; Zaragoza, 1547; Venecia, 1550 (en ital.); Valladolid, 1551; París, 1552; Venecia, 1553; Zaragoza, 1554, con 5.ª y 6.ª partes anónimas; Amberes, 1555; Lyon, 1556 (dos edic., cast. é ital.), 1557, 1558, 1561 y 1563; Sevilla, 1563; Amberes, 1564; Londres, 1566-1569 (en ingl.); Sevilla, 1570; Lérida, 1572; Sevilla, 1587; Madrid, 1602; Amberes, 1604; Madrid, 1643, 1662, 1673, con la traducción de la _Parenesis_. Mambrini da Jabrino tradujo al italiano las 4 partes, Lyon, 1556. Jerónimo Giglio añadió una continuación, _Seconda silva_, Venecia, 1573. Reprodújose, en Venecia, _Silva rinovata di varia lectione di Francesco Sansovino, Mambrino Rosseo et Bartholomeo Dionigi_, 1616. Según Andrés Escoto, se tradujo al francés y se le añadieron varios libros. Antonio Verdier, autor de la _Bibliotheca Gallica_, cita una traducción de Lyon, 1576, después dos veces reimpresa. En 1643 publicó Claudio Grugnet una versión de la _Silva_ (_Rathomayi_, por Jorge Loysellet), que comprende además tres diálogos de nuestro autor. Hay ediciones francesas de la _Silva_ de 1570, 1577 y 1580 y otras muchas, según Verdier. Nic. Antonio dice haber visto una obra francesa titulada _Leçons diverses de Guyon de la Nauche suivant celles de P. Messia et de du Verdier_, 2 vols., Lyon, 1610. Se hicieron dos traducciones al inglés y una al alemán (Ticknor). _Historia imperial y cesárea_, Sevilla, 1544, 1545, 1547; Basilea, 1547 (en latín); Amberes, 1552; Sevilla, 1554; Amberes, 1561; Venecia, 1561; Sevilla, 1564; Amberes, 1578. Tradújola al italiano Alfonso de Ulloa y Luis Dolce. _Coloquios ó diálogos_, Sevilla, 1547; Amberes, 1547; Zaragoza, 1547; Sevilla, 1548, 1551; Venecia, 1557 (en ital.); Amberes, 1561; Sevilla, 1562; Venecia, 1565; Sevilla, 1570, 1580, 1598; Madrid, 1767, con la _Parenesis. Laus Asini: ad instar Luciani et Apuleii_, Sevilla, 1547; Amberes, 1547, 1566; Sevilla, 1570, 1576. Hay versión francesa anónima é italiana de Alfonso de Ulloa: _Raggionamenti di Pietro Messia_, Venecia, 1557, 1565, con la _Filosofía de Juan de Xarava_, traducida por el mismo Ulloa. _Historia del Emperador Carlos V_, empezada tres años antes de su muerte (1549) y dejada en el