LIBRO XVII.
SUMARIO.
Revestido Telémaco con sus armas divinas vuela al socorro de Falanto, derriba a Ificles, hijo de Adrasto, rechaza al enemigo victorioso y hubiera alcanzado el triunfo más completo si una tempestad no hubiese puesto fin a la batalla. Terminada esta, manda recoger a los heridos, cuida de ellos, hace honrosas exequias a Hipias, y le presenta a su hermano sus cenizas en una urna de oro.
[Ilustración]