LIBRO XXII.
SUMARIO.
Arriba Telémaco a Salento y sorpréndese al ver tan bien cultivada la campiña y tan poca magnificencia en la ciudad. Explícale Méntor la causa; le hace notar los defectos que impiden comúnmente que florezca un estado, y le propone por modelo la conducta y el gobierno de Idomeneo. Descúbrele el hijo de Ulises su inclinación a Antíope, hija de este rey, y su designio de pedirla por esposa. Apruébalo Méntor; elogian ambos sus buenas cualidades y le asegura que los dioses se la tienen destinada; pero que por entonces su único pensamiento debe ser tornar a Ítaca y librar a Penélope de las persecuciones de sus pretendientes.
[Ilustración]