Part 21
[54] El adjetivo γοργὸς, ὴ, ὸν, _terrible, vivo, activo, ardiente, violento, rápido_, parece derivatio de ὀργὴ, ῆς, pasión, orgullo, crueldad, sed de venganza. Todos saben que Γοργώ era un atributo esencial de Atenea, cuyo escudo αἰγίς (de ἀΐσσω) hace temblar el orbe. Hesiquio dice que γοργόνις y αἰγίδες significan lo mismo. Γοργωπός indica una mirada ceñuda, como el _torvus_ o _trux_ latino. Ahora bien: si γοργίδες equivale a ἰοκεανίδες, y γοργάδες a ἁλιάδης (Hesiquio), indudablemente aluden a cierta propiedad de la mar, a su cólera y violentas tempestades. Adviértase que Forcis, el padre de las Gorgonas, habitaba en la extremidad de la tierra, en el profundo mar, y que Ceto, su madre, era una de las nereidas.
[55] Se da en Anatomía el nombre de vena cava (de _cavus_, cóncavo), sin duda a causa de su diámetro considerable, a dos venas por las cuales vuelve al corazón la sangre del cuerpo; una es la vena cava torácica, llamada también superior o descendente, y otra la vena cava abdominal, inferior o ascendente.
[56] El hallazgo del hijo, que para Juto no es de Creúsa, y a quien le conviene ocultárselo.
[57] Estas máximas son inmorales en alto grado, porque si solo hemos de ser piadosos mientras nos favorezca la fortuna, debemos ser impíos cuando nos aflija, esto es, casi siempre. Tampoco se puede asentar de una manera tan absoluta que podemos hacer daño a nuestros enemigos. Nuestra religión no solo lo prohíbe terminantemente, sino que nos manda amarlos; y entre los gentiles no eran lícitos todos los medios de ofensa, ni en todos los casos.
[58] Esta es la Hécate, invocada por los mágicos y por los criminales, de quien hablamos ya en _Las Fenicias_, al verso 108.
[59] El 20 del mes βοηδρομιών (septiembre y octubre) salía de Atenas una procesión hacia Eleusis llevando la estatua de Dioniso, y en la fuente Calícoro las mujeres de Eleusis danzaban en coros y alababan al dios con sus cantos. Plut. Phoc., c. 28, pág. 754; Pausan., I, 38, 6, página 93. El escol. a las Ran. de Aristófanes, v. 323. Llamábanse las Vigésimas porque se celebraban el 20 de dicho mes, y, según indica el coro, los extranjeros no podían tomar parte en ellas.
[60] Ya hemos dicho que el Parnaso tenía dos cumbres, y que en una de ellas brillaban de noche las antorchas que alumbraban a los devotos de Dioniso.
[61] Orión, hijo de Hirieo, nació de la piel de un buey, con cuya carne obsequió aquel a Zeus, Poseidón y Hermes en una de sus correrías, por cuya razón los dioses le premiaron concediéndole un hijo en su vejez. Astuto e infatigable cazador, desafió a Artemisa, o según otros, desdeñó su amor. Ella se vengó suscitándole un escorpión, que lo mordió, de cuyas resultas falleció. A sus ruegos, sin embargo, debió después ser trasladado al cielo, en donde forma una constelación de las más brillantes.
[62] Se le adoraba bajo la figura de una serpiente.
[63] El árbol de la mirra es descrito por Plinio, XII, 15, 16, Sect. 33-35. Crecía en la Arabia y en las islas, ya espontáneamente, ya merced al cultivo humano, y llegaba hasta la altura de cinco varas. Dos veces al año se le hacía una hendidura a lo largo del tronco, y de ella manaba el perfume. Plinio afirma que la mejor manaba naturalmente del árbol.
[64] Tal era la costumbre de los griegos, según dice Dióg. Laerc. Anach. (1, 8, 5, 104): καὶ θαυμάζειν φησὶ, πῶς Ἕλληνες ἀρχόμενοι μὲν ἐν μικροῖς πίνουσι, πλησθέντες δὲ ἐν μεγάλοις.
[65] Cualquier ruido que se oyese al celebrar un sacrificio, como el de escupir, toser, quejarse, respirar, etcétera, se miraba como de mal agüero. Por esto se imponía silencio antes de comenzar, y si involuntariamente se rompía, los romanos le llamaban _dirae_, y los griegos, βλασφημίαι. Teofrasto, al trazar el carácter del imprudente, dice que cuando su madre quiere consultar las aves, las interrumpe con sonidos de mal agüero: εἰς ὀρνιθοσκόπον τῆς μητρὸς ἐξελθούσης, βλασφημῆσαι.
[66] Había dos ciudades con el nombre de Biblos, una en Fenicia, a la orilla del mar, entre Trípoli y Beirut, célebre por el culto que se tributaba en ella a Tammuz (el Adonis griego); y la otra en el bajo Egipto, a igual distancia de los brazos de mar Artabequico y Termatiaco. Es probable, sin embargo, que el poeta aluda aquí a cierto paraje de la Tracia llamado βιβλίνη, celebrado por sus vinos, Aten. I. 31. B., o a un arroyuelo de Naxos citado por Delio en Steph. Byz., y Simo en Etym. M., pág. 197.
[67] El texto griego dice así: γυμνὰ δ᾽ ἐκ πέπλων μέλη ὑπὲρ τραπέζης ἧχ᾽ ὁ μαντευτὸς γόνος, cuya traducción latina es la siguiente: _nuda tum ex pallio membra supra mensam proyecit vaticinio declaratus filius_. Musgrave, sin asustarse de lo ridículo que parece su versión, asegura que Ion se sube desnudo sobre la mesa y habla después con los convidados. M. Artaud se expresa de esta manera: _Alors le fils désigné par l’oracle dechire ses vêtements, il se roule sur la table, et s’écrie_. Nosotros, aunque desconfiamos del acierto, nos limitamos a decir que, descubriendo su pecho, arengó a los convidados, omitiendo su ascensión a la mesa, por parecernos ridículo, innecesario y no autorizado por el texto, que, usando de la palabra μέλη, no dice que desnudo se subiera en la mesa, sino que solo ciertas partes del cuerpo, esto es, sus brazos al hablar.
[68] Recuérdese que Creúsa había ido a la hospedería del templo de Delfos.
[69] Apolod., III, 15, 1, dice así: Γήμας δὲ Ἐρεχθεὺς Πραξιθέαν τὴν Φρασίμου καὶ Διογενείας τῆς Κηφισοῦ, ἔσχε παῖδας Κέκροπα, Πάνδωρον, Μητίονα, θυγατέρας δὲ, Πρόκριν, Κρέουσαν, Χθονίαν, Ὠρείθυιαν, ἣν ἥρπασε Βορέας. «Erecteo se casó con Praxitea, hija de Fráximo y de Diogenía, la hija del Cefiso, y engendró a Cécrope, Pandoro y Metión, varones, y a Procris, Creúsa, Ctonia y Oritía, a la cual robó Bóreas». Sabido es que el Cefiso es un riachuelo que nacía en el monte Parnés, bañaba los muros de Atenas, y atravesando el Pireo, desembocaba en el golfo Sarónico. Ion lo llama padre, como de ordinario se hace siempre con los ríos.
[70] Las aras y altares consagrados a los dioses solían estar adornados de guirnaldas del árbol especial que cada uno amaba. Así es probable que estas fuesen de laurel. A veces el mismo escultor las representaba en la piedra. Ovid., Trist., V. eleg. 5, v. 9, dice:
_Araque gramineo viridis de caespite fiat,_ _Et velet tepidos nexa corona focos._
[71] El cestillo y las envolturas.
[72] Esta ἀναγνώρισις, o reconocimiento, está perfectamente trazada y desenvuelta, y bastaría para dar a Eurípides preciada palma de poeta dramático. No hemos querido interrumpir la lectura con notas impertinentes, ya por ser innecesarias, ya para dejar libre al lector de saborear sus clásicas bellezas. Todo camina naturalmente, sin afectación ni violencia, y al mismo tiempo que recrea nuestro ánimo y nos interesa, pinta dulcísimos afectos perdurables y eternos para el hombre. La ansiedad de Creúsa, viéndose amenazada de muerte; la ira su hijo, la esperanza que agita a aquella al ver el cestillo, su resolución de dejar el ara, sin acordarse ya del peligro; la sorpresa de Ion, los tiernos abrazos de ambos al reconocerse, el deseo legítimo del hijo de que su padre participe también de su dicha, el dolor de la madre, obligada a revelar su falta a su propio hijo; las dudas de este y la delicadeza con que las expone, sin faltar al respeto de su madre, todo esto es bello en sumo grado y digno de nuestro estudio.
[73] Heródoto, lib. V, c. 66, dice así: μετὰ δὲ (Κλεισθένης), τετραφύλους ἐόντας Ἀθηναίους δεκαφύλους ἐποίησε, τῶν Ἴωνος παίδων Γελέοντος καὶ Αἰγικόρεος καὶ Ἀργάδεω καὶ Ὅπλητος ἀπαλλάξας τὰς ἐπωνυμίας, ἐξευρὼν δὲ ἑτέρων ἡρώων ἐπωνυμίας ἐπιχωρίων...; pero después Clístenes dividió en diez las cuatro tribus atenienses, mudando sus nombres, que eran los de los hijos de Ion, Geleón, Egícoro, Argadeo y Hoples, e inventó otros en su lugar alusivos a héroes indígenas.
[74] Hacia el año 1440 los jonios invadieron la Ogigia occidental y la Egialea, y dieron a estos dos países su nombre (después el Ática y la Acaya). Cuando los dorios penetraron en el Peloponeso (1190), los jonios de la Egialea, expulsados por los aqueos, se refugiaron en el país de sus hermanos del Ática; pero como esta hallábase ya muy poblada de eolios, corintios y epidauros, se dirigieron, al mando de Neleo y de otros hijos de Codro, a las Cícladas y a la costa occidental del Asia Menor y a las islas vecinas, y fundaron las doce ciudades de la Jonia. Fue un pueblo muy civilizado, y dejó su nombre a un dialecto, a un modo de la música, y a un orden arquitectónico.
[75] Los dorios habitaban primero al pie del Eta; apoderáronse después de la Histiótide; y cuando los arrojaron de ella los cadmeos, se fijaron a la falda del Pindo y se llamaron macedones. Unidos después con los melieos de Traquinia, se posesionaron de la Driópide, que tomó el nombre de Dórida. Subyugaron luego la Hemonia, abandonándola en seguida, y atacando dos veces vanamente el Peloponeso, del cual se apoderaron al fin, unidos con los Heráclidas y los eolios. Conquistaron también a Mégara y la isla de Creta, y fundaron diversas colonias, como Rodas, Bizancio, Siracusa, etc.
[76] La Acaya fue una región del Peloponeso habitada desde 1184 por los aqueos ftióticos, que le dieron su nombre, expulsando de ella a los jonios. Formaban una federación de doce ciudades.
[77] Río, promontorio de la Acaya, a la entrada del golfo de Corinto.
[78] Esta Tebas asiática, distinta de la griega de Epaminondas, arrasada por Alejandro, y de la egipcia, famosísima todavía por sus ruinas, no se encuentra siquiera mencionada en los diccionarios geográficos.
[79] Llama insular a Neoptólemo por haber nacido en Esciros, isla próxima a Tesalia.
[80] Ambas ciudades formaban parte de la Tesalia meridional, aunque pertenecían a regiones diversas, porque Ftía correspondía a la Ftiótide, y Farsalia a la Histecoide.
[81] Hermíone, hija de Helena y Menelao, hermano de Agamenón.
[82] La última parte del soliloquio de Andrómaca declara cuál es el fundamento religioso y tradicional de esta tragedia, como indicamos en el Argumento. El uso de los prólogos de nuestro poeta, como signo para muchos de su falta de capacidad dramática para intercalarlos en la acción, en la forma ordinaria, no satisface a nadie. Los inteligentes teóricos y prácticos en tales asuntos saben todos perfectamente que es una de las tareas más fáciles del autor dramático. Suponer, por tanto, que Eurípides no pudiera hacerlo, es con toda evidencia tan absurdo como inverosímil. Su origen o su causa verdadera nos es desconocida.
[83] Hay aquí dos palabras griegas, parte de una frase elíptica, πόθεν, _de dónde, de qué_, que se ha traducido de distintas maneras. Naturalmente, preferimos la nuestra, más conforme, a nuestro parecer, con el texto y con el buen sentido.
[84] Empieza el poeta a emprenderla con el bello sexo, y continúa poco después en las palabras de Andrómaca.
[85] Hermíone no puede responder al coro sin haber oído antes preguntas, acusaciones o alusiones que lo justifique; y como ni consta así por el texto, ni se indica tampoco en las palabras del coro nada que exprese sorpresa alguna por este de la posibilidad siquiera de haber sido escuchado, hay que suponer, o que faltan algunos versos perdidos para nosotros, o que oyera Hermíone, ignorándolo en absoluto el mismo coro, algo que le molestara y que le arrancara su respuesta, de otro modo inexplicable.
[86] Nombre de varios ríos de la antigua Grecia. El texto dice: δρóσον, _rocío_.
[87] Andrómaca, según costumbre de Eurípides, censurada por Aristófanes en _Los Acarnienses_, debía aparecer en la escena macilenta, flaca y mal vestida, y así se desprende de sus frases rebosando amarga ironía.
[88] Lugar del nacimiento de Neoptólemo, que tuvo por padres a Aquiles y Deidamía.
[89] La abnegación de Andrómaca antójasenos excesiva.
[90] Terrible insulto para una hija, como lo era Hermíone de Helena, pero rasgo feliz del poeta, que nos ofrece a su rival conteniéndose a duras penas en su discurso, y que al fin deja desbordar su odio.
[91] Con plomo derretido afirmábanse las estatuas a su pedestal.
[92] Hermes, mensajero y cochero de los dioses, y también de los mortales, por orden divina, puesto que desempeña este último oficio en Homero guiando al carro que lleva a Príamo a la tienda de Aquiles para pedirle el cuerpo de Héctor y sepultarlo.
[93] El texto dice ὑπὲρ κεφαλὰν ἔβαλεν, que lo arrojara por encima de su cabeza, como solía hacerse con los objetos nefandos dignos del infierno.
[94] Casandra, hija de Príamo y de Hécuba, profetisa por don de Apolo, pero condenada a no ser nunca creída por haberle engañado no accediendo después de recibir el don profético a los deseos de su interesado favorecedor.
[95] El Eurotas es un río de la Laconia que bañaba a la ciudad de Esparta y desembocaba en el golfo Lacónico. Hoy se llama Iri o Vasili Potamo, de su antiguo nombre dórico, porque los espartanos lo denominaban así, el río Rey. Estas palabras injuriosas de Andrómaca, y las que pronuncia después, que lo son más, naturales en su sexo, inclinado por la pasión a abusar de su lengua, debían ser muy agradables a los atenienses, y nos indican, como decimos en el Argumento, la fecha de la representación de esta tragedia. Vemos que la corrupción dominaba ya en los espartanos, consecuencia inevitable de su régimen político, dirigido principalmente a formar soldados valerosos, como lo fueron en realidad superiores a los demás griegos; pero su vida y sus costumbres ascéticas habían de tropezar necesariamente con obstáculos invencibles, no previstos por su legislador Licurgo, desde el momento en que hubieron de tomar parte en guerras extranjeras, y aspiraron a la hegemonía helénica. Los romanos conservaron sus virtudes privadas y cívicas más tiempo porque su constitución política era más perfecta, y por la materia y el tamaño y peso de su moneda, como dice Polibio, porque no sé vieron obligados a servirse de las extranjeras en sus gastos fuera de su territorio y a apreciar el valor del oro, como sucedió a los espartanos.
[96] Símil sacado de ciertas aves, como las gallináceas, que cobijan y protegen así a sus polluelos, ocultándolos a las miradas de las rapaces.
[97] Alude el poeta a la huida y derrota de los griegos por Héctor, cuando los forzó a refugiarse en las naves.
[98] El texto griego dice ὦ φίλος, _amigo_, expresión impropia de un niño horrorizado, como lo es también su frase inmediatamente anterior en el texto, porque solo dice que no sabe qué verso o conjuro invocará para evitar la muerte. Conste así para que los lectores elijan y queden en salvo nuestros escrúpulos como traductores.
[99] Esta acción de tocar la barba, como Hécuba intenta hacerlo con Odiseo, que lo evita, en la tragedia del mismo título de Eurípides, obligaba al tocado a acceder al ruego del suplicante, o indicaba por lo menos aquiescencia del suplicado a los deseos de quien lo imploraba, y se consideraba como respuesta tácita favorable.
[100] Esta familia se distinguió por su maldad desde Pélope, su fundador, que reinó en el Peloponeso, y le dio su nombre. Tántalo, padre de Pélope, lo mató y lo sirvió a los dioses en un banquete, siendo condenado al suplicio que todos conocen. Pélope, resucitado después de servido, engendró a Atreo, Tiestes y otros dos llamados los Pelópidas. Tiestes sedujo a Aérope, mujer de Atreo, rey de Argos y de Micenas, y Atreo se vengó matando a los dos hijos adulterinos, fruto de estos amores ilícitos, y los hizo comer a su hermano. Egisto, hijo de Tiestes y sobrino de Atreo, mató a este. Agamenón, nieto de Pélope, sucumbió a manos de su esposa, Clitemnestra, y de su amante adúltero, Egisto, a su vuelta de Troya, y Clitemnestra y Egisto fueron asesinados por Orestes, hijo de Agamenón y de Clitemnestra, el personaje de esta tragedia que roba a Hermíone y mata a Neoptólemo.
[101] Ifigenia, hija de Agamenón y de Clitemnestra, sacrificada en Áulide por su padre y su tío Menelao para aplacar a los dioses y para que soplasen vientos favorables a la navegación de los griegos, detenidos en ese puerto. Este episodio de la expedición a Troya constituye la fábula de una tragedia de nuestro poeta.
[102] Peleo mató a Foco por equivocación.
[103] Este aserto es evidentemente falso, de adulación populachera y de origen idéntico a las lisonjas de igual índole, ya tácitas, ya expresas, que muchos periódicos propinan por interés y cálculo a sus lectores, extraviando así su corazón y pervirtiendo su inteligencia. Las batallas no se ganan si no son valerosos los soldados; pero la valentía de estos es inútil si su general no es hábil. Y esta última parte es la principal y la más importante, y por esta razón, desde que comienza la historia de la humanidad hasta la fecha, se atribuye la gloria de los triunfos a los generales, sin defraudar a los soldados de la que conquistan, y todos reconocen en las armas y en otras empresas análogas que no ha de confundirse ni equipararse a la cabeza que manda y dirige con los miembros que la obedecen. Plutarco y Quinto Curcio dicen que estos versos de Eurípides, recitados por Clito ante Alejandro, fueron la causa de su muerte.
[104] En virtud de una interpretación algo forzada de este pasaje, se ha querido variar la fecha de la representación de esta tragedia; pero datos más numerosos y fehacientes lo rechazan sin dejar lugar a dudas.
[105] Heracles.
[106] El texto solo dice «en las selvas de los montes», pero resulta oscuro, y para facilitar su inteligencia nos hemos tomado la licencia de aclararlo.
[107] Las Cianeas o Simplégades eran unos escollos en el estrecho de Constantinopla que, en opinión de los antiguos, se juntaban o se separaban para dejar o no el paso a los navegantes.
[108] Era esta costumbre de llevar ramas los suplicantes antiquísima, porque en _La Odisea_ Odiseo nos ofrece un ejemplo memorable al presentarse con ellas después de su naufragio a la princesa de los feacios.
[109] Leda, mujer de Tindáreo, rey de Esparta, fue seducida por Zeus transformado en cisne. Según la mitología helénica, del primero de los huevos que puso salieron Pólux y Helena, hijos de Zeus, y del segundo Cástor y Clitemnestra, de Tindáreo. Hermíone fue hija de Menelao y de Helena.
[110] Una de las dos diosas, Artemisa o Hera, defensoras de la fidelidad conyugal.
[111] Poseidón y Apolo, que juntos conspiraron para derribar a Zeus, fueron expulsados del cielo y condenados durante un año a vivir despojados de su divinidad. Entonces contrataron con Laomedonte, rey de Troya, la construcción de sus murallas.
[112] Esta incredulidad del poeta, muy racional por otra parte, confirma sus estudios filosóficos con Anaxágoras, señalado en Atenas por su impiedad, y su huida a la corte de Arquelao, rey de Macedonia. Al mismo tiempo es útil para caracterizar bajo este aspecto a Sófocles y a Eurípides, porque en ninguna de las obras del primero se lee palabra o frase alguna semejante. En esta misma tragedia, como observaremos después, remacha aún más el clavo, y contra el mismo dios Apolo.
[113] En donde se había refugiado Orestes después de matar a su madre, Clitemnestra, y a su amante adúltero, Egisto.
[114] Este salto troyano es semejante al que dio Aquiles desde su navío a la ribera de Troya.
[115] Así lo dice el texto, para indicar que estaba tranquilo, sin apresuramiento ni miedo.
[116] Blasfemia verdadera contra Apolo, y osada o temeraria hasta el extremo, si recordamos las persecuciones y los males que sufrieron en Atenas cuantos se atrevieron a pronunciarlas análogas. Aquí lo agravante y lo más inexplicable es que la tragedia se hubiera leído antes por los encargados de examinarla y aprobarla para ser representada, y que tales palabras se declamaran en el teatro ό a la faz del pueblo.
[117] Éaco, hijo de Zeus y de la ninfa Egina, reinó en la isla Enopea, a la cual llamó Egina como su madre, sobresaliendo de tal modo en sabiduría y en prudencia, que Zeus, a su muerte, le nombró juez de los infiernos. Fue padre de Telamón y de Peleo.
[118] Promontorio de Tesalia consagrado a Tetis.
[119] Etra, hija de Piteo, rey de Trecén, fue seducida por Egeo, rey de Atenas, de quien tuvo a Teseo. Después, con su hijo, a quien hizo reconocer por su padre, vivió en Atenas.
[120] Deméter, hija de Cronos y de Cibeles, y madre de Perséfone, que concibió de Zeus. Era la diosa de la agricultura, muy venerada en Ática y en Sicilia. Su hija Perséfone fue robada por Hades, dios de las infiernos. En Eleusis, población distante unos 17 kilómetros de Atenas, en el golfo Sarónico, entre el Pireo y Mégara, tenía un magnífico templo en donde se celebraban los famosos misterios de Eleusis. Esos misterios, amalgama del culto cabírico, importado por los fenicios, del culto pelásgico y del helénico o griego, eran sacratísimos, estando encargada la familia ateniense de los Eumólpidas de cuanto se refería a este culto.
[121] Piteo, hijo de Pélope y de Hipodamía, reinó en Trecén, ciudad de la Argólida, hoy Damala, en la costa oriental. Fue grande su sabiduría, y educó a su nieto Teseo y a su biznieto Hipólito, hijo de Teseo.
[122] Pandión, hijo y sucesor de Erictonio, rey de Atenas, fue padre de Erecteo, de Progne y de Filomela. Hubo después otro Pandión, padre de Egeo, que fue expulsado por los Metiónidas, descendientes de Erecteo.
[123] Adrasto, rey de Argos, que casó a su hija con Polinices, hijo de Edipo, y emprendió dos expediciones militares contra Tebas: la de los siete jefes, y la de los Epígonos, sus hijos.
[124] Al decir Etra que está ceñida de un lazo que no ciñe, da a entender que no sujeta materialmente, y que su verdadera fuerza estriba en el deber religioso y espiritual que significa.
[125] Así los llevaban las suplicantes.
[126] Descendientes de Dánao, egipcio que emigró a Argos y fue su rey.
[127] En este lugar, como siempre que la ocasión se presenta, Eurípides lanza sus anatemas, claros o encubiertos, contra los dioses del gentilismo. Esto no obsta para que otras veces, hablando del mismo oráculo de Apolo, diga lo contrario. Es también probable que su filosofía, su escepticismo y su incredulidad manifiesta contribuyeran en no pequeña parte a la antipatía que le profesó Aristófanes, celoso admirador y defensor de las creencias y costumbres antiguas. Nótese que sus sátiras contra nuestro poeta indican, más que odio, animadversión y desprecio, y de aquí sus burlas contra los harapos de sus personajes para excitar la compasión de los espectadores. Contra Sócrates, en _Las Nubes_, lo hace con mayor saña, virulencia y peor intención, revelando los efectos de sus doctrinas, dirigidas, en su opinión, a confundir y anular la verdad y la justicia y a demoler la religión en sus fundamentos, acusaciones mucho más graves y peligrosas, como lo demostró después la condenación y muerte de Sócrates.
[128] Tideo mató involuntariamente a su hermano Menalipo.
[129] Anfiarao, famoso adivino griego, hijo de Ecles y de Hipermnestra, competidor de Adrasto para ocupar el trono de Argos, se avino al fin a compartir con él el mando, casándose con Erífile, hermana de Adrasto. Sabiendo que moriría en el sitio de Tebas, se ocultó, y fue descubierto por su mujer, sobornada por un collar de diamantes que le ofreció Polinices. Y, efectivamente, la tierra se lo tragó en ese asedio.
[130] Esta salida acerca del poeta parece inoportuna y extraña, y más tratándose de un poeta trágico que, para hacer llorar, como dice Horacio, _si vis me flere, dolendum est primum ipsi tibi_.
[131] Porque se representaba a Deméter con una antorcha en la mano buscando a su hija Perséfone.