Chapter 22 of 23 · 3956 words · ~20 min read

Part 22

[132] Hay aquí una laguna en el texto que se ha llenado por el crítico Hermann añadiéndole dos versos y partiendo del supuesto, sin duda razonable, de que hubieron de pertenecer al coro. «Ya que la conmiseración, natural a todos los hombres —dicen—, no te mueve a socorrernos, quizás lo consigan los vínculos que nos unen de parentesco, porque tu madre es hija de Piteo, el cual era hijo de Pélope...».

[133] Las ramas de las suplicantes, el lazo que materialmente no ata, pero sí religiosa y moralmente.

[134] Las alusiones frecuentes que se hacen a les pelasgos, sobre todo cuando se habla del Peloponeso, y particularmente de Argos y de Micenas, se fundan en la creencia general en Grecia de que dominaron mucho tiempo en esta región de Europa y dejaron en ella testimonios durables de esta verdad. Al fin fueron vencidos, exterminados o esclavizados por los griegos, principalmente por los dorios. Los desdichados ilotas, según la opinión más común, eran pelasgos.

[135] Ínaco, fenicio, fundador de Argos.

[136] En Eleusis, dice Pausanias, hay un templo de Triptólemo, otro de Artemisa y otro de Poseidón, y más allá el pozo llamado Calícoro, porque allí se reunían las mujeres de Eleusis para celebrar a la diosa con sus cantos y sus coros (Pausanias, I, 38, 6).

[137] Esta disquisición pesada, larga e impropia de la ocasión en que se hace, es curiosa, sin embargo, por instruirnos acerca de las ideas políticas del poeta y de sus coetáneos. Obsérvese que se extiende más censurando a los gobiernos de los tiranos por ser ateniense y dirigirse a ellos; pero a pesar de su prudencia y parsimonia respecto a las instituciones democráticas de su patria, señala con exactitud y acierto su principal peligro y su constante amenaza: la del predominio en ventaja de sus intereses personales de los demagogos arrastrando al pueblo a su capricho y conveniencia, ya se llamen Pericles, Cleón o Esquines, ya lo hagan hablando o escribiendo, con la lengua solo en los días de Eurípides, y con la lengua y más con la pluma ahora.

[138] Capaneo, uno de los siete jefes que sitiaron Tebas con Polinices.

[139] Anfiarao.

[140] Cecropia, de Cécrope, fundador de Atenas. Era originario de Sais, en Egipto, e instituyó el Areópago, difundió el culto de Atenea y de Zeus, enseñó la agricultura a los habitantes del Ática e introdujo entre ellos los casamientos y las sepulturas.

[141] Los paralios son los habitantes de las costas del Ática, junto a los cuales estaba formada la caballería. La fuente de Ares es la de Dirce, y el sepulcro de Anfión se hallaba a la izquierda y más allá de la puerta Proítica. Anfión fue notable poeta y rey de Tebas.

[142] Espartos, que nacieron de los dientes del dragón, sembrados por Cadmo, de σπείρω, siembro.

[143] Cránao, rey de Atenas, sucesor de Cécrope I.

[144] Esta maza, según dice Plutarco, era de Perifetes de Epidauro, de quien la conquistó Teseo.

[145] Eleuteria o Eleuterís, ciudad próxima al Citerón, en donde había un altar consagrado a Zeus Eleuteros o _libertador_.

[146] Faltan estas palabras que debía decir Adrasto.

[147] El Tiempo.

[148] El casamiento de sus dos hijas con Tideo y Polinices.

[149] Esta alusión satírica de Eurípides a _Los siete jefes contra Tebas_, de Esquilo, en que se dan minuciosos detalles de esas luchas personales, no lo honran demasiado ni como poeta trágico ni como entendido y justo en sus juicios. En las obras de Esquilo, el drama y la epopeya estaban todavía más unidas y dependientes una de otra que en tiempo de Eurípides, y si Eurípides hubiera escrito cuando lo hizo su predecesor, lo hubiera hecho como él. Los celos de gloria se han sobrepuesto a otras consideraciones más atendibles.

[150] Esto es, a la propia defensa, no a mirar lo que hacen los demás.

[151] Este Etéocles no es el hijo de Edipo y el hermano de Polinices, sino otro Etéocles, argivo, hijo de Ifis.

[152] Faltaba el cuerpo de este, de Anfiarao, por habérselo tragado la tierra, y el de Polinices, porque su hermana Antígona lo había sepultado contra las órdenes de Creonte.

[153] Llámale tesoro de Zeus por haber sido Capaneo herido por el rayo y quedar ya consagrado a Zeus.

[154] Ifis, uno de los grandes de Argos, era hijo de Aléctor y tío de Esténelo.

[155] La llegada de Evadne y de Ifis, que supone el conocimiento por ambos de la victoria ganada por Teseo, es uno de tantos otros ejemplos en que la regla de las tres unidades es evidentemente violada por los mismos a quienes se considera como a sus más fieles guardadores.

[156] Egialeo era hijo de Adrasto, el cual, con Diomedes el de Tideo, y Tersandro de Polinices, Esténelo de Capaneo, Estratolao de Partenopeo, Polidoro de Hipomedonte, Alcmeón y Anfíloco de Anfiarao, y Melón de Etéocles, hijos de los siete jefes, fueron los epígonos que a su tiempo renovaron la guerra contra Tebas.

[157] Cadmo, personaje fenicio, fundador de Tebas, padre de Sémele, y por tanto abuelo materno de Dioniso. Harmonía fue la madre de Sémele. Los celos de Hera, esposa de Zeus, la indujeron a aconsejar a Sémele que pidiera a su amante una gracia, obligándose él a cumplirla cualquiera que fuese. Era esta gracia presentarse a su amada en toda su gloria, esto es, con sus rayos mortales. Sémele logró su propósito estando encinta de Dioniso; pero abrasada por su celestial amante, dio a luz prematuramente al fruto de sus amores, que fue recogido por Zeus y guardado en uno de sus muslos hasta cumplir todo el tiempo de su formación total.

[158] El Ismeno era un río de la Beocia que nacía al norte de Tebas, y Dirce una fuente cerca de la misma ciudad.

[159] La Lidia era una región de Asia, parte occidental de la Anatolia, en el Asia Menor, entre la Misia y la Caria, cuya capital era Sardes, en donde reinó Creso. En las costas de Lidia estaban situadas todas las ciudades griegas que componían la Confederación jónica.

[160] La Frigia primitiva era una región del Asia Menor que se extendía a lo largo del mar, desde la embocadura del Meandro hasta la del Partenio, y bañada, por consiguiente, por el Egeo, la Propóntide y el Ponto Euxino. Entre los pueblos que la habitaron, estaban los dárdanos o troyanos.

[161] Esta Persia o Pérside primitiva era una región reducida de Asia, cuya capital era Persépolis, y cuyos límites eran: al N la Media, al S el golfo Pérsico, al O la Babilonia y la Susiana, y al E la Carmania.

[162] La Bactriana era una antigua región de Asia, cuyos límites eran: al S los montes Paropamisos y la India, al N la Sogdiana, y al E la Escitia.

[163] La Media era una región asiática, entre la Asiria al O, los montes que rodean al mar Caspio al N, la Susiana al S, y la Hircania y la Partia al E. La capital era Ecbatana.

[164] El tirso era una especie de lanza envuelta en pámpanos y hiedra que llevaban las bacantes en las fiestas de Dioniso, y el cetro de este mismo dios, según los poetas.

[165] Porque cree saberlo bien y no es así hasta que el mismo Dioniso los enseñe.

[166] Estas ménades son las mujeres que Dioniso ha traído de Asia, y componen su séquito o ejército y el coro, a diferencia de las bacantes, que son aquí las mujeres de Tebas de que habla.

[167] El Tmolo es un monte de la Lidia, célebre por sus vinos, su azafrán y su aire salubre. Llámase hoy Tomolitzi.

[168] Rea o Cibeles, esposa de Cronos y madre de Zeus, adorada principalmente en Frigia y en Creta. Sus sacerdotes celebraban sus fiestas con bailes y contorsiones extrañas, y al son de instrumentos músicos estrepitosos.

[169] El Citerón, montaña de la Beocia que se extendía hasta el Parnaso al O y hasta la Megáride al E. El Helicón forma parte de él y en sus selvas fue expuesto Edipo.

[170] Bromio, invocación de Dioniso, que significa resonante o estrepitoso, por serlo su culto.

[171] Representábase a Dioniso con cuernos de toro, símbolo de robustez y de fuerza.

[172] La férula o cañaheja tiene una médula que cuando se enciende arde poco a poco sin consumir el receptáculo que la contiene. _Lujuriosa_, por la abundancia y lozanía de sus flores.

[173] Para comprender bien este párrafo, conviene tener presente que Zeus fue salvado de la muerte por su madre Rea, dando a su padre Cronos una piedra en vez del niño recién nacido, que devoró Cronos, dios seguramente de quijadas leoninas y de paladar de avestruz. Ocultó al recién nacido en Creta, en donde lo amamantó la cabra Amaltea, y lo cuidaron los curetes o coribantes, sacerdotes de Rea o Cibeles, inventores también del tambor, para que no se oyesen los llantos del niño. Las trietérides eran las fiestas de Dioniso, que se celebraban de tres en tres años.

[174] Evohé, grito peculiar de las bacantes y de las fiestas de Dioniso, que equivale a ¡viva, vítor!

[175] En el Tmolo nace el río Pactolo, de arenas de oro.

[176] Tiresias, adivino célebre tebano, hijo de Everes y de la ninfa Cariclo, que vivió en tiempo de Edipo y fue condenado a perder la vista por ofensas a Atenea o a Hera, concediéndosele en compensación larga vida y el don profético. Fue padre de la famosa profetisa Manto.

[177] Equión, rey de Tebas por su casamiento con Ágave, hija de Cadmo.

[178] Autónoe, otra hija de Cadmo, esposa de Aristeo y madre de Acteón, célebre cazador que fue convertido en ciervo y devorado por los perros de Artemisa por haberse alabado de ser superior a esta diosa.

[179] Equión fue llamado hijo de la Tierra por haber nacido de los dientes de un dragón que guardaba la fuente de Ares, cerca de Tebas, al fundarla Cadmo. Se proponía este sacrificar una vaca a Atenea, y envió por agua a esa fuente a algunos de sus compañeros, que murieron devorados por el dragón. Cadmo mató al monstruo, sembrando sus dientes por orden divina y naciendo de ellos hombres que se mataron unos a otros, excepto muy pocos, entre los cuales se contaba este Equión, padre de Penteo.

[180] Chipre, isla hoy de la Turquía de Europa, en el Mediterráneo, entre el Asia Menor y la Siria, cuya capital es Nicosia. Sus ciudades principales eran Amatunte, Pafos e Idalion.

[181] Cuanto dice en este pasaje el texto griego, en su forma actual, es un desatino manifiesto, a no ser que supongamos que Eurípides comete un crasísimo error geográfico, porque ni Chipre pertenece a Egipto, ni le es aplicable en ningún concepto el riego del Nilo. Y no hemos de suponer que el poeta ignoraba lo que decimos, porque los atenienses conocían bien a Chipre y a Egipto por su comercio con esta última región africana, y no parece verosímil que el autor osara cometer error tan garrafal respecto al público y a sus rivales. Lo más extraño es que traducciones muy acreditadas, que se han reimpreso, hayan traducido el supuesto original sin advertencia, corrección ni enmienda alguna a tamaños dislates. Nuestra versión, por tanto, sin pretender la infalibilidad, nos parece más sensata.

[182] La Pieria, región inmediata a la Macedonia, en donde reinaba Arquelao, en cuya corte se había refugiado Eurípides al fin de su vida, y en donde se cree que escribió LAS BACANTES.

[183] Penteo, de πενθεῖν, estar de duelo, sufrir.

[184] Ditirambo, de la palabra griega δίθυρος, alusiva al nacimiento de Dioniso.

[185] Nisa, residencia preferida de Dioniso, de naturaleza y situación incierta.

[186] Monte de Cilicia, al noroeste del cabo Sarpedón, en el Asia Menor.

[187] El Axio y el Lidias son dos ríos de Macedonia, no distantes uno de otro, que forman un lago, denominándose hoy Vardar el primero, que desemboca en el golfo de Salónica. Pela, antigua capital de este reino, estaba edificada en el delta de estos ríos.

[188] Los arquitrabes o parte superior del edificio.

[189] Las de las murallas, en donde estaban las puertas.

[190] Yaco, invocación de Dioniso.

[191] Antiguas ciudades de esta región.

[192] Porque había otras Terapnas además de la tebana.

[193] El texto griego ofrece aquí una laguna, que comprende las lamentaciones perdidas de Ágave y el principio de la profecía de Dioniso. Se supone que esta falta, común a todos los códices existentes, proviene de la hoja del primer original, ya hubiera sido causada por rotura casual de la misma o por otro cualquier accidente. Toda la diligencia y las investigaciones de los helenistas y eruditos que se han propuesto llenar este hueco, se han estrellado en la imposibilidad material de lograrlo cumplida y seguramente, habiéndose por necesidad reducido a cazar indicaciones de su contenido, como la de Apsines, retórico griego, en la _Colección de retóricos griegos_, de Walz, tomo IX, pág. 587, o en el escoliasta de Aristófanes acerca del verso 908 del _Plutus_. Se conjetura, con mayor o menor probabilidad de acierto, que al recobrar Ágave su razón y sentir su enorme desdicha, cuyo autor es ella misma, ha de abstenerse del desahogo de las maldiciones contra su causante, y que, al contrario, ansía extremar su dolor contemplando los estragos, que fueron su obra, al descubrir los restos de su hijo, y que, al quejarse y recordar lo sucedido, Dioniso se aparece ya en toda su gloria y como _Deus ex machina_.

[194] Alusión a la llegada de los persas y a su castigo por los destrozos que hicieron en los templos.

[195] Yolao, sobrino de Heracles, hijo de Ificles, hermano uterino de Heracles; fue rejuvenecido por Zeus después de la muerte de su tío, y defendió a los heráclidas, o descendientes del héroe, contra Euristeo.

[196] Maratón, aldea del Ática, a 31 kilómetros al NE de Atenas. Milcíades, en la primera guerra médica, venció allí a los persas en el año 490 antes de Jesucristo. El toro de Maratón, que hacía grandes estragos en el país, murió a manos de Teseo.

[197] Unos y otros descendían de Pélope, tronco común.

[198] Alcmena, hija de Electrión, prócer argivo, y mujer de Anfitrión, rey de Tirinto. Zeus la engañó y sedujo apareciéndosele con los rasgos de su esposo, engendrando en ella a Heracles.

[199] Hilo, hijo de Heracles y de Deyanira, estuvo al frente de los heráclidas, siendo expulsado del Peloponeso por Euristeo, y refugiándose en Atenas. Después venció y mató a Euristeo, pero no pudo penetrar en sus estados, pereciendo en un combate singular con un rey de los tegeatas.

[200] Euristeo era rey de Micenas, superior a Heracles porque era su primogénito en una hora, y fue el que le impuso la ejecución de sus doce trabajos.

[201] Protector de la ἀγορά o plaza pública.

[202] Tetrápolis, nombre dado por los antiguos a ciertas regiones en donde existían cuatro ciudades notables. Las hubo en Siria, en la Lócride doria, en África y en otras partes. Esta ática, según dice Pausanias, fue fundada por Juto, que se casó con una hija de Erecteo, rey de Atenas, y comprendía a Énoe, Maratón, Probalinto y Tricorinto.

[203] Tirinto era una ciudad de la Argólida, a poca distancia del golfo, al NE de Nauplia, fundada por Tirinto, hijo de Argos. Anfitrión reinaba en ella, y su hijo Heracles residió allí.

[204] Porque elegían al partido popular.

[205] El tahalí de Hipólita, reina de las amazonas, que murió a manos de Heracles, que dio Antíope, hija de Hipólita, a Teseo.

[206] Cuando entró con Pirítoo en los infiernos para robar a Perséfone.

[207] Alcátoo o Mégara, porque reinó en ella Alcátoo, hijo de Pélope. Estaba situada entre Atenas y Corinto, a alguna distancia del golfo de este nombre; Mégara era doria, y sus habitantes y los atenienses se odiaban cordialmente.

[208] El coro se dirige contra el heraldo, que está presente.

[209] Porque el arreglo o la reconciliación son más fáciles con el sabio que con el ignorante.

[210] Ni este nombre de Macaria ni el de Copreo, del heraldo, existen en la tragedia, y han sido obra de los gramáticos, para la mejor inteligencia de ella. Los hemos copiado porque aclaran sin perjudicar. Macaria era hija de Heracles y de Deyanira.

[211] La Acrópolis.

[212] Palene, aldea del Ática, de la tribu Antióquide, situada entre Atenas y Maratón.

[213] Estos peñascos yacían entre Mégara y Corinto.

[214] Hebe era hija de Zeus y de Hera, y copera de los dioses. Cayose una vez desempeñando esta obligación, y fue tanta su vergüenza que no quiso servir de hazmerreír a la celestial asamblea. Zeus robó entonces a Ganimedes, que sustituyó a Hebe; Hebe significa la juventud.

[215] El traductor francés M. Artaud cita, para ilustrar el texto en este lugar, lo que dice Estrabón acerca del sepulcro de Euristeo: «Euristeo, habiendo atacado en Maratón a los hijos de Heracles y a Yolao, auxiliados por los atenienses, pereció en el combate, según cuentan. Su cuerpo fue sepultado en Gargeto, y su cabeza, aparte, en la aldea de Tricorinto, no lejos del camino real. Este paraje se llama la Cabeza de Euristeo». Palénide, de Palene, aldea ática.

[216] La conclusión de esta tragedia, leída por ver primera por quien ignore las dudas y opiniones sostenidas por críticos y eruditos, no sorprende ni causa extrañeza alguna, y ni hay necesidad de atribuir al poeta descuidos y omisiones inadmisibles, ni ver contradicciones chocantes o inexplicables en la conducta de los personajes y en el giro de la acción.

Se ha llegado hasta el extremo de suponer que Eurípides sublimó tanto su abandono y su negligencia, que habiendo incurrido al escribirla en contradicciones tan absurdas como estúpidas, las dejó después sin corregirlas ni enmendarlas. Si se tratara de un articulo de periódico de nuestro tiempo, escrito, impreso y publicado de prisa, quizá pudiera pasar, no como regla general, sino como excepción, porque así y todo se corrigen con frecuencia no una sola vez; pero de una obra dramática del fuste de estas de Eurípides, no ya el pensarlo, el decirlo solo nos parece archimayúsculo desatino. Nadie ha escrito más a la ligera que nuestro Lope de Vega, y, sin embargo, subsiste y en manos de todos se halla el manuscrito de _El Bastardo Mudarra_, lleno de correcciones y mudanzas. Suponer ni por un instante que habiendo de escribir los trágicos griegos para un certamen público en el cual habían de encontrar temibles rivales; que sus obras habían de ser leídas y examinadas por jueces competentes; que después habían de ser revisadas y releídas por su autor, encargado de ponerlas en escena, y que el público, al fin, había de escucharlas; y que después de todo esto sea razonable sospechar siquiera tan incomprensible negligencia, se nos antoja el colmo de la credulidad.

En toda la escena entre Alcmena y Euristeo no hay contradicción alguna imputable al poeta, sino a los personajes, efecto natural de las diversas y contradictorias pasiones que los mueven, advirtiéndose que son justamente esos efectos los que debían sentir, y en esa forma contradictoria.

Alcmena, al contemplar en su presencia a Euristeo vencido y prisionero, ciega de ira, de sed de venganza y de rencor por tantos años acumulado, solo piensa en matarlo; cuando se entera de las leyes y costumbres humanas de Atenas, se contenta con matarlo sin privarlo de la sepultura; pero cuando después oye de los mismos labios de su aborrecido enemigo que desde su sepulcro perseguirá y dañará a los heráclidas, se deja arrebatar de nuevo de su ira y manda que lo maten y que echen a los perros su cadáver. Téngase en cuenta que Alcmena es de regio abolengo, y ha sido esposa de Zeus y madre de Heracles, y es abuela de los heráclidas; anciana harta de sufrir persecuciones, afrentas y males de Euristeo, y que cuanto hace, dice, siente y manda es lo más natural, humano y verdadero en su situación, antecedentes y circunstancias. Alguna cristiana en su lugar, acaso no perdonaría a sus deudores, como dice el Padrenuestro, y nunca una pagana.

[217] El corifeo con el coro; parte de los que vigilan llegan a la tienda de Héctor, y primero habla con los circunstantes, y después con el mismo Héctor. La vigilia comprendía doce horas, divididas en cuatro partes de tres, y por consiguiente, la cuarta era la más próxima al alba.

[218] Euforbo, el primero que hirió a Patroclo, y murió a manos de Menelao.

[219] Sarpedón, hijo de Zeus y de Europa, y hermano de Minos, a quien disputó el trono de Creta, siendo vencido, y fundando en la Licia un pequeño reino. Murió peleando con Patroclo.

[220] Aliados de los troyanos, mandados por Sarpedón.

[221] Pan, dios que presidía a los ganados y pastos, hijo de Zeus, según algunos mitógrafos, y de Hermes, según otros. Llámalo crónida el poeta, porque de Cronos descendía, ya fuese su nieto o su biznieto. Aparecíase a las gentes cuando menos lo esperaban, con sus cuernos, su medio cuerpo velludo, como el de un macho cabrío, y con su cortejo semejante a él, y de aquí el miedo o terror pánico, locución que dura todavía.

[222] Eneas, hijo de Afrodita y de Anquises, y esposo de Creúsa, hija de Príamo; se distinguió en el sitio de Troya y por su amor filial, y arribó a Italia, en donde llegó a ser rey. Es, como se sabe, el héroe de _La Eneida_, de Virgilio.

[223] De la palabra griega δόλος, que significa lo que la castellana _dolo_.

[224] Se entiende, con los caballos.

[225] Tideo era hijo de Eneo, rey de Calidón, y padre de Diomedes, uno de los grandes héroes de _La Ilíada_. Huyó de su patria por haber matado involuntariamente a su hermano Menalipo, y se casó con la hija de un rey de Argos. Fue, con Polinices, uno de los siete sitiadores de Tebas.

[226] Timbrea, ciudad de la Tróade, en donde había un templo célebre de Apolo, y un oráculo del mismo dios en Licia.

[227] Dárdano, natural de la Etruria, de donde se expatrió, pasando al Asia, y casándose con una hija de Teucro, rey de Teucria. Se le mira como a fundador de Troya. La Tróade se denominó Dardania hasta Tros, uno de sus reyes posteriores, que le impuso el suyo, como Ilo, otro de estos soberanos, llamó con su nombre a la capital del reino.

[228] Porque Apolo construyó con Poseidón las murallas de Troya.

[229] Los caballos ftiotas, de la Ftiótide, eran muy ligeros.

[230] Esta palabra ciudad, πόλις, significaba para los griegos lo que para nosotros nación o estado, como lo fue también Roma para los romanos y Cartago para los cartagineses.

[231] Porque tenían fama de cobardes.

[232] La Tracia, hoy parte NE de la Rumelia, era en estas edades remotas una vasta región de Europa, limitada al N por el Hemo, al S por el mar Egeo y la Propóntide, al E por el Ponto-Euxino, y al O por la Macedonia. En su litoral había muchas ciudades griegas; su suelo era montañoso y frío y abundante en excelentes caballos. Hubo de ser civilizada, porque de ella fueron Lino, Orfeo, Tamiris y otros, y de Tracia provenían los misterios sagrados de los griegos. Zamolxis fue su gran legislador.

[233] El Estrimón era un río de Tracia y de Macedonia, llamado hoy Struma o Karasu, que desembocaba en el mar Egeo, un poco mas abajo de Anfípolis.

[234] Ida, hoy Kas-dag, cadena pequeña de montañas del Asia Menor, en Misia, que se extendía de sur a norte, desde el golfo de Adramita hasta cerca de la Propóntide. Troya estaba a su pie.

[235] Escudo pequeño, tracio, ligero, y escotado o sesgado.