XIV.
Vino el año de 1820, y con la implantación de nuevo de la Constitución del año 12, despertóse en el país el deseo de avanzar en la instrucción pública. En el acta de la sesión de la Sociedad Económica de Amigos del País, correspondiente al 3 de septiembre de 1820 se lee lo siguiente:
“La proposición del señor Jefe Político Superior sobre el establecimiento de escuela por el método de Lancáster y una Cátedra de Constitución, por medio de una suscripción voluntaria fué aprobada por la Junta. Se cedió á beneficio de los referidos establecimientos un libramiento de mil pesos, pagaderos por el señor don Alejandro Ramirez y el qual existe sin cobrarse en poder del Tesorero. Se acordó abrir la suscripción entre los socios y se comisionó al efecto á los señores don Federico Garcés de San Just, don José Dorado, don Francisco Mecler y don Andrés Moreno.”[27]
En el acta correspondiente á la sesión de la Sociedad Económica de 15 de noviembre de 1820 se lee lo siguiente:
“Se propuso á la sociedad por el señor Vargas el establecimiento de Escuelas de Niñas y el estado en que estaba su proyecto, según la iniciación y pasos dados por el Sr. Jefe Político. Se notició á la sociedad que habiendo una Maestra en San Tomas muy bien dotada con cien pesos mensuales no podría aventurar su venida sin tener asegurada á lo menos una subsistencia igual en esta Isla. Propuso el señor doctor Arroyo que la Diputación Provincial ó el Ayuntamiento de la Capital saliesen garantiendo la quota de mil pesos para la Maestra. Pasó á la Comisión de instrucción publica.”[28]
En el acta de la Económica, correspondiente al 1º de diciembre de 1820, se lee lo siguiente:
“Se leyó un oficio del señor Capitán General, Jefe político, acerca del estado del negocio y estipulaciones del establecimiento de la Escuela de Niñas con la señora que ha de servir de Directora; y concluye invitando á la Sociedad para que nombre un miembro de su seno que con uno de la Diputación Provincial y otro del Ayuntamiento formen una Comisión de Instrucción que redacte el Reglamento y señale y establezca las estipulaciones que han de servir de base á la venida y establecimiento de dicha Escuela. El señor Arcediano[29] hizo presente, que había formado, por orden de la Comisión de instrucción de la Sociedad, los Estatutos para dicha institución, y que se los había pasado al señor Jefe Político para obtener su aprobación ó modificación. Añadió que en uno de los artículos había creido conveniente establecer que la Comisión de Instrucción debería constar por lo menos de cinco miembros; esto es, uno de la Diputación Provincial, á quien pertenecía la Presidencia; dos por el Ayuntamiento y dos por la Sociedad Económica, uno de los cuales sería el Secretario.”
En el acta de la sesión de la Económica, de 15 de junio de 1821, se lee lo siguiente:
“El señor Arcediano hizo presente una petición de doña Vicenta Erichson, encargada de la Escuela de Niñas, del abono de los quatro meses de casa, que ha estado enferma sin haber abierto la Escuela, y acordó la Sociedad se le abonase la tercera parte de dicha cantidad.”
En el acta de la Económica, correspondiente á la sesión de 15 de septiembre de 1821 se lee lo siguiente:
“Se leyó el Decreto de S. M. acerca del establecimiento de un Jardín Botánico de aclimatación y de una Cátedra de Agricultura, dirigido al señor Jefe Político Superior, pasado por este señor á la Exma. Diputación Provincial, que lo ha pasado á la consideración de esta Sociedad. Se acordó pedir á Madrid un maestro de suficientes conocimientos para la enseñanza de esta asignatura en la Isla.
“Hizo presente el señor Vargas la necesidad de un establecimiento de instrucción superior, dado el caso que se habían suprimido los Conventos, donde existían estas Cátedras, que hacen muchísima falta y los reclaman los habitantes de Puerto Rico. Hizo presente la Presidencia que la Diputación Provincial y el Jefe Político habían tomado todas las medidas conducentes al objeto indicado por el señor Vargas por lo que no era preciso hacer gestión alguna.”
En el acta de la Económica de la sesión de 3 de octubre de 1821, se lee lo siguiente:
“Se propuso, que el señor Ritten noven, Maestro de escribir en el corto espacio de quince lecciones, fuese dotado con honorarios decentes, para enseñar dos individuos que queden en la Isla encargados de propagar después este importante ramo de educación. El señor Director propuso, que podían estos dos sugetos ser dos de los actuales Maestros de primeras letras, y después de haber discutido, propuso el señor Arroyo, y se aprobó por la Sociedad, que el señor Director llamase al señor Ritten noven y se entendiese francamente con él para saber si él trata de establecerse aquí ó nó; y en segundo caso le haga proposiciones para que enseñe dichos dos individuos, que después perpetúen en la Isla este ramo de educación.”
Esto hace referencia á la propagación de la _letra inglesa_, como un ramo de la Caligrafía. En el país para esa época se usaba la letra española, mediante pluma de ave.
En la misma acta se tomó nota de la Real Orden de 12 de julio de 1821 negando la recaudación de cien pesos de cada pueblo para Maestros de Escuelas, sin intervención de la Diputación; y que esta Corporación dispusiera lo que creyera más conveniente. Además, se dió cuenta del plan de establecer dos Cátedras, de Matemática y Dibujo, contando con los mil pesos, que tenía que entregar la Diputación. Y se comisionó al Director para escoger dos piezas adecuadas en uno de los Conventos, solicitar los Maestros y dar todos los pasos necesarios para plantear cuanto antes estas enseñanzas.
En la sesión del 17 de enero de 1822, se acordó pedir al Norte América algunos estuches de Matemáticas, por no haberlos en esta ciudad, y 60 ejemplares de la obra de Matemáticas de don José Callejos. Esta se pidió á Cádiz. Por fin se encargaron también 60 estuches de Matemáticas. Se dió principio á estos cursos el día 1º. de marzo de 1822. El primer catedrático de Matemáticas se llamaba don José Basabé, que renunció su cargo el 17 de mayo del mismo año por no estar conforme con algunos artículos del Reglamento, sustituyéndole don Santiago Pérez. Los exámenes de Aritmética y Algebra en el año de 1825 fueron brillantes. Y en la sesión de 18 de julio de 1823 se acordó acuñar dos clases de medallas para premiar á los alumnos sobresalientes. El diseño era por el anverso las armas de la Sociedad y por el reverso el mote de _premio ó la aplicación en primer grado_; y la menor el mismo mote con la expresión de _segundo grado_.
En la sesión del 18 de agosto de 1823 se acordó ceder la sala donde la Sociedad tenía sus reuniones en el Convento de San Francisco, para que el licenciado don Pablo Arroyo Pichardo diera la Cátedra de Derecho Civil. Esta cesión fué hecha á petición del Jefe Político don Miguel de la Torre, interín se le preparaba una pieza adecuada en el ex-Convento de Santo Domingo. En esta misma sesión se aprobó pedir al Norte los troqueles de las medallas con que había de premiarse á los alumnos de Matemáticas y Dibujo. Se comisionó para hacer el pedido al señor Simons.
Vese por estas ligeras anotaciones, que la Sociedad Económica de Amigos del País, desde su fundación, se ocupó decididamente en impulsar la instrucción pública en Puerto Rico.