XLVIII.
Y entramos en el año de 1880, que tuvo lugar una verdadera reorganización de las escuelas de Puerto Rico bajo la sabia dirección del Gobernador don Eulogio Despujol. El 20 de enero de 1880 publicó un _Decreto_, creando dos Inspecciones de primera enseñanza, una para la región Norte de la Isla y otra para la del Sur, con el sueldo anual de 1600 pesos cada una, 100 pesos para gastos de escritorio y 500 pesos por las dietas de 200 dias que habían de emplear en sus visitas, á razón de 2 pesos 50 centavos cada día. Los Inspectores de escuelas, así creados y no gratuitos, tenían una vigilancia inteligente y continua, dando uniformidad á la enseñanza y poniendo de manifiesto lo defectuoso para poder corregirlo oportunamente. Los cargos se proveyeron por concurso; y fueron designados don José Ramón Babadilla y Rivas, maestro de la Escuela Superior de Mayagüez, para desempeñar la inspección de la parte Norte; y don Alejandro Infiesta y García para el distrito Sur.
Al mismo tiempo el Gobernador Despujol disponía que 5 mil pesos, del presupuesto del Estado, se invertieran en efectos para escuelas primarias y se repartiese entre todas las de la Isla, enviando cada Municipio un Comisionado especial á recoger los de sus escuelas.[59]
La Circular de 12 de junio del mismo año revela los esfuerzos que hacía el Gobernador por levantar las escuelas y elevar la enseñanza primaria de la Isla. Entre otras cosas, dice lo siguiente, refiriéndose á la utilidad de la creación de dos Inspectores.
“Al observar como resultados más tangibles de comparación, que en el período de año y medio transcurrido entre uno y otra estadística (la de 1878 y la 1880) y sin haberse dictado alguna nueva disposición de carácter general, se habían creado 122 escuelas más. Que por la sola fuerza de la persuasión se habían decidido casi todos los Ayuntamientos de la Isla á hacer desaparecer de sus presupuestos el indecoroso sueldo de 15 pesos mensuales, anteriormente asignado á los profesores rurales. Y, sobre todo, que el número total de niños de ambos sexos concurrentes á las escuelas se había elevado de 12,144 á 16,759, arrojando un aumento de 4,615, grande fué ¿á que negarlo? la satisfacción de pronto experimentada por este Gobierno General, viendo así recompensados diez y ocho meses de constante predicación en pro de la enseñanza; que tal nombre merece la no interrumpida serie de exitaciones y consejos, ora dirigidos por escrito á las Juntas locales, ora expuestos ante ellas de palabra, ó en el seno de las corporaciones municipales, después de una inspección detenida y personalmente girada á todas las escuelas, en cada una de mis visitas á los pueblos.”
En 1º de julio de 1881 pudo hacerse la siguiente _Estadística_:
Años.│Escuelas.│ Alumnos. │ Gastos. │Gaceta Oficial. ─────┼────┬────┼──────┬────┼───────┬──────┼─────────────── — │ V^s│ H^s│ V^s│ H^s│ P^l│ M^l│—— 1864 │ 74│ 48│ 2396│1092│ 35.542│ 1535│N^o 131 de │ │ │ │ │ │ │ 1867 1867 │ 240│ 56│ 7543│1929│ 90834│ 5050│N^o 131 „ „ 1869 │ 246│ 67│ 6192│1937│ 88.133│ 5600│N^o 24 al 70 1878 │ 238│ 91│ 7523│3474│103.078│26.378│N^o 138 1880 │ 328│ 104│10.736│4482│142.454│48.704│N^o 71 1881 │ 372│ 112│18.025│6095│186.334│70.621│N^o „ 1884 │ 384│ 117│18.035│6095│191.424│71.245│N^o „ ─────┴────┴────┴──────┴────┴───────┴──────┴───────────────
El _Decreto Orgánico_ para la reorganización de las escuelas de instrucción primaria de Puerto Rico fué suscrito por el Gobernador Despujol el 1º de septiembre de 1880 y fué aprobado por Real Orden de 1º de Febrero de 1881.
En el _Preámbulo_ de este documento cae en un error craso el Gobernador, por la mala información histórica que le suministró el señor Bobadilla y por culpa de algún otro informador de la Junta de Instrucción pública.
Manifiesta el escritor, que “el primer paso para unificar la enseñanza se dió en 1820.” El lector, que se fije, en lo que hemos copiado más arriba del _Directorio General_ del Gobernador don Miguel de Muesas, en 1770, verá que ya los primeros pasos estaban dados para regular la asistencia de los niños á las escuelas y hasta se hacía obligatoria con respecto á uno de los hijos.
Indica también el _Preámbulo_, que el Decreto Orgánico de Messina de 1865 vino á dar atinadísimo criterio á las necesidades de la instrucción en la Isla. Esto también lo consideramos erroneo. Para esa fecha teníamos ya magníficas escuela elementales y superiores, liceos é instrucción secundaria, que no desmerecían un ápice de las que le siguieron hasta la fecha actual. Los colegios de Aguayo, Roig, Rosich, Marín, Massanet, Monclova y Cuevas dieron alumnos muy sobresalientes. El Seminario-Colegio de los Padres Jesuitas estaba, para la citada fecha, dando bachilleres en Artes, que hacían raya en las universidades de Europa. Es preciso dar á cada cual lo que legitimamente le pertenece. El Gobernador Despujol hizo grandes esfuerzos en la reorganización de nuestra enseñanza; pero al autor del _Preámbulo_ se le quedaron muchas cosas en el tintero al pretender empequeñecer los esfuerzos hechos anteriormente por la instrución en Puerto Rico, no sólo por particulares sino por Gobernadores.
A la vista tenemos el programa del Liceo de Mayagüez, de 1845, y anotamos los ramos de enseñanza que se daban en aquel centro:[60].
_Instrucción primaria._—Religión, Urbanidad, Lectura, Caligrafía española, inglesa, gótica y redonda, Gramática castellana razonada y Aritmética teórica y práctica.
_Instrucción secundaria._—Teneduría de libros en partida doble. Lengua latina. Idiomas francés é inglés. Elocuencia, Poesía y Humanidades castellanas. Geografía terrestre y astronómica. Historia sagrada, romana, griega y española. Mitología, Cronología y Biografía. Dibujo, Pintura á la aguada. Idem de tinta de China. Idem al óleo. Idem en miniatura al temple y al fresco. Paisajes y adornos. Música vocal y los instrumentos piano, guitarra, violín y flauta. Geometría y Trigonometría. Navegación y Filosofía.[61]
Escribimos con documentos, no muy conocidos, á la vista. Léase el discurso leido por el Director de la Sociedad Económica, don Francisco Vassallo, el 27 de enero de 1847 al premiar á los alumnos sobresalientes de aquel Centro y á los del Seminario Conciliar, y se verán los adelantos que había ya en instrucción pública para esa época.[61]
El Gobernador don Fernando de Norzagaray influyó para que la Junta de Comercio y Fomento de San Juan hiciera esfuerzos en pro de la instrucción en Puerto Rico; y en tal virtud dicho Centro el 18 de noviembre de 1854 fundó la Escuela de Comercio, Agricultura y Náutica. Había las siguientes cátedras, regentadas por los siguientes profesores:
_Agricultura._—Don José Julián de Acosta.
_Comercio._—Don Claudio Grandy.
_Náutica._—1^{er}. año, Don Román Baldorioty de Castro.
_Náutica._—2º año, Don Claudio Grandy.
Y junto al Presidio, en los terrenos anexos, se creó el _Jardín Botánico_, á cargo del licenciado don Tomás Babel, farmacéutico.
A ésto hay que añadir las cátedras de Matemáticas, Geografía, Dibujo é Idiomas de la Económica, que venían funcionando bien desde años anteriores al 54.
Así se explica, que la Junta de Comercio y Fomento informara al Gobernador en los siguientes términos:
“Hoy mismo tiene la Junta motivos para darse el parabién por lo que ha hecho en el fomento de la enseñanza, á causa de los jóvenes, que se han formado en sus cátedras, puesto que tanto los que han concurrido en clase de matriculados, como los oyentes se hallan colocados en los Departamentos del Estado ó en establecimientos particulares ganando honrradamente las subsistencia de sus familias.[62]
Casi todos los Agrimensores que habían en la Isla de los años de 1860 á 1890 han salido de esta Escuela; y muchos de estos jóvenes ocuparon plazas de Ayudantes de los Ingenieros de Caminos y otros se hicieron Arquitectos.
La primera verdadera utilidad que prestó al país el Plan de Estudios del Sr. Despujol fué la uiformidad dada para la creación _en debida forma_ de una Inspección de Escuelas. Después, la supresión de los maestros _interinos_ y la provisión de las escuelas _por oposición_. Y para mejorar el material de enseñanza, invirtió cada año 5 mil pesos para el fomento de la instrucción en enseres y efectos, á repartir en todas las escuelas de la Isla. Dedicó mil pesos para ayudar la Escuela de Adultos de la Capital y 500 pesos para la de Ponce. Y se dispuso á fundar la _Escuela Normal_.
Junto con el aplauso que tributamos al Gobernador, vayan otros sentidos para los dignos puertorriqueños don José R. Bobadilla y don Federico Asenjo, que tanto ayudaron respectivamente en esta obra al entusiasta gobernante, en la redacción y planteamiento del _Decreto Orgánico_, de 1880.