LIX.
El año de 1876 se fundó el Ateneo Puertorriqueño, y desde sus comienzos empezó á ocuparse de impulsar la instrucción en el país. Los ateneistas Acosta, Tapia y Jimenez Sanz hacían un derroche de ingenio en sus conferencias educacionistas. Corchado, con su verbosidad elocuente, traía un numeroso público á escuchar sus disertaciones sobre la _Justicia_ y sobre el _Obstáculo_ y _su causa_. El poeta _Sanchez Pesquera_ daba sus conferencias, sobre _El romanticismo_ y _el clasicismo en el Arte_. El doctor Ferrer, sobre la _Historia de la Medicina_. El licenciado García Salgado sobre la _Noción del Derecho y bases fundamentales del mismo_. Don Emiliano Power, sobre _Roma_ y _los bárbaros_. El malogrado doctor Narciso González Font, sobre _Fisiología_. El doctor José María Baralt, sobre _Anatomía_. Y así muchos socios.
A la vez se abrían certamenes y se premiaban Memorias y Poesías, Composiciones musicales y pictóricas. Al mismo tiempo se daban _Cátedras_.
De inglés, por don Tulio Larrinaga y don Juan Zoilo Hernández.
De francés, por don Manuel Paniagua.
De alemán, por don Agustín Stahl.
De filosofía del Arte, por don Alejandro Tapia.
De ortología, por don Manuel S. Cuevas.
De la teoría de la Música, por don Felipe Gutierrez.
De la taquigrafía, por don Jaime Annexy.
El licenciado don Juan Morera y Martínez, en 1879, concibió la idea de un establecimiento privado de carácter universitario. En 5 de noviembre de dicho año se elevó al Ministro de Ultramar la solicitud para la fundación de la _Universidad libre_, suscrita por una pléyade de connotados hombres de profesión. El 11 de marzo de 1880 vino una Real orden denegando la autorización para aquel establecimiento. El 5 de abril de 1887 el Marqués de Caracena presentaba en la Diputación Provincial una moción pidiendo la fundación de enseñanzas universitarias en Puerto Pico, agregadas á la Universidad de la Habana, en lo que correspondía á Medicina, Jurisprudencia, Farmacia y Notariado. Retirada la moción por su autor, la hicieron suya los diputados don Manuel Fernández Juncos, el doctor Ferrer y don Juan Hernández López; proponiendo á la Diputación se sirviese patrocinar y tomar el acuerdo que juzgase oportuno respecto á una _Universidad de Enseñanza libre_.
El 7 de junio de 1887 el Gobierno Central hacía extensivo á Puerto Rico el beneficio de la _Enseñanza Privada_, que el año de 1883, se había decretado para las demás provincias de la Nación. Con este Decreto podían los jóvenes puertorriqueños estudiar en su país y pasar luego á examinarse á la Universidad de la Habana. Pensamiento que había acariciado el doctor Ferrer Hernández y don Enrique Alvarez Perez, catedrático de latinidad del Instituto Civil. El licenciado don Manuel F. Rossy llevó de nuevo el pensamiento al seno de la Directiva del Ateneo Puertorriqueño, y en la sesión del 18 de abril de 1888 se trató el asunto, que fué acogido con entusiasmo por toda la Junta, que presidía don Manuel Elzaburu, quien se encargó de la redacción de las _Bases_, reglamento interior, instalación é inauguración del proyecto de _La Institución de Enseñanza Superior de Puerto Rico_.
A su vez trabajaba en Madrid en igual sentido el patricio don Julio L. Vizcarrondo y había conseguido con sus gestiones cerca del Gobierno, que se pagara el viaje á Puerto Pico de los catedráticos de la Habana que viniesen á examinar los alumnos de nuestra Institución. El 24 de agosto de 1888 el señor Elzaburu, á los efectos de la Ley de Asociaciones, llevaba al Gobierno las _Bases_ de la Institución.
Mientras se establecía el nuevo plan de estudios, había las siguientes enseñanzas en los salones del Ateneo.
_Facultad de Filosofía y Letras._
_Metafísica._—Don Julio Ma. Padilla. _Historia Universal._—Don José Julián Acosta. _Literatura General._—Don Alberto Regulez. _Lengua Griega._—Don Enrique Alvarez Pérez.
_Facultad de Medicina._
_Física._—Don Jaime Annexi. _Química._—Dr. Don José de Jesús Tizol. _Botánica y Mineralogía._—Don Agustín Stahl. _Zoología._—Don Agustín Stahl.
_Facultad de ciencias._
_Análisis matemático._—Don Juan José Potous. _Geometría._—Don Juan Bta. Rodriguez. _Química General._—Dr. Don José de Jesús Tizol. _Botánica y Mineralogía._—Don Agustín Stahl.
_Idiomas._
_Francés._—Don Leonides Villalón. _Alemán._—Don Agustín Stahl.
El interés que se tomaba el Ateneo Puertorriqueño por el progreso de la instrucción en el país, se ve que era evidente.
En la sesión extraordinaria de la Junta General de dicho Centro, celebrada el 30 de abril de 1888, había propuesto el licenciado Hernández López, que “el centro de enseñanza fuera una verdadera Institución, con vida propia, dependiendo sólo del Ateneo para la dirección y sostenimiento”. Y el Presidente licenciado Elzaburu manifestó, que “así lo entendía la Directiva del Ateneo.”
He aquí los acuerdos de tan memorable sesión:
1º—Creación de un Centro de Enseñanza, bajo la dirección y dependencia del Ateneo Puertorriqueño, en el cual se den las enseñanzas de facultad universitaria, carreras especiales y de aplicación.
2º.—Autorizar á la Directiva para la redacción de las Bases y Reglamento interior del expresado Centro.
3º—Que éste lleve el nombre de _Institución de Enseñanza Superior_.
4º—Que la dirección y administración de ella sea la misma del Atenneo Puertorriqueño, el cual la sostendrá con sus recursos.
5º—Que se solicite el apoyo del público y de las Corporaciones oficiales para la institución.
6º—Que la enseñanza sea retribuida.
7º—Que el 1º de octubre se inauguren los cursos con la solemnidad debida.[67]
En la sesión del 22 de agosto de 1888 leyó el Presidente señor Elzaburu el proyecto de _Bases_, y con ligeras modificaciones indicadas por los vocales Geigel, Rossy y Ruiz del Arbol, se acordaron las siguientes:
1ª.—El Ateneo Puertorriqueño funda, dentro de la esfera de su creación, una _Institución de Enseñanza Superior_, usando de las facultades que le concede el art. 1º de sus Estatutos, que lo define como un centro destinado á la cultura de las Ciencias, Letras y Bellas Artes; y con arreglo también al art. 24 del Reglamento interior, que lo habilita para establecer cátedras retribuidas, con la organización acordada en Junta general extraordinaria.
2ª.—La Institución de Enseñanza Superior, tendrá por objeto la preparación de alumnos para obtener los títulos facultativos de carreras universitarias, especiales y de aplicación, con arreglo á la Ley de Instrucción pública.
3ª.—El domicilo de la Institución será por ahora el mismo del Ateneo.
4ª.—La dirección y administración estará á cargo de la Junta Directiva del Ateneo.
5ª.—Los recursos con que cuenta la Institución para atender á sus gastos, son los mismos fondos del Ateneo y las suscripciones voluntarias, que se obtengan dentro y fuera de Isla.
6ª.—La aplicación que habrá de darse á los fondos recaudados con este objeto, en el caso de disolución, serán siempre para sostenimiento en la forma posible, de cátedras de enseñanza, que se destinarán del mejor modo, á aquellas para las que se obtuvo dicha susrcipción, á que hace referencia la base 5ª.
7ª.—La organización de las cátedras, matrículas, duración de cursos, etc, serán objeto de un reglamento interior, que se redactará oportunamente; y del cual se enviará copia certificada al Gobierno General para los efectos legales.
En virtud de estas bases se fundaron las cátedras, que hemos citado más arriba, acordadas en la sesión de 27 de septiembre de 1888.
Hubo 100 inscripciones de matrícula, y 33 alumnos.
En la sesión del 25 de enero de 1889 se nombraron los siguientes catedráticos:
Dr. Don José María Baralt para el 1º y 2º año de Anatomía.
Dr. Don Gabriel Ferrer Hernández, para la Técnica Anatómica.
En agosto hubo los primeros exámenes, ante los catedráticos venidos de la Habana. Hubo 55 ejercicios y 16 alumnos, en ambas facultades de Ciencias y Filosofía y Letras, examinados.
En la sesión de 17 de octubre del 89, se nombraron los siguientes catedráticos:
Lcdo. Don Juan Hernández López, de Derecho Romano.
Don Ricardo Cubells, de Derecho Natural.
Lcdo. Don Juan R. Ramos, de Economía Política y Estadística.
Dr. Don Francisco del Valle Atiles, de Histología é Histoquimia.
Y hubo 20 matrículas.
El Gobierno Central regaló á la Biblioteca del Ateneo 113 tomos del Diario de Sesiones. El diputado señor Labra, por conducto del señor Fernández Juncos, una colección de sus obras. Y el librero de Madrid, señor Francisco Saavedra, 12 tomos de la Historia de la Antigüedad.
En la sesión de 21 de junio de 1890 se nombraron los siguientes catedráticos:
Lcdo. Don José María Figueras, de Historia de España.
Lcdo. Don Manuel Elzaburu, de Economía Política.
Lcdo. Don Juan Hernández López, de Historia General del Derecho.
Lcdo. Don Manuel Elzaburu, de Derecho jurídico y administrativo.
Dr. Don José C. Barbosa, de Historia Natural.
Don Jaime Comas, de Geometría analítica.
Don Juan José Potous, de Geometría descriptiva y Cálculo diferencial é integral.
Lcdo. Don José María Figueras, de Derecho Natural.
Lcdo. Don Eugenio Lorenzo Pbro, de Derecho Canónico.
Lcdo. Don Manuel Elzaburu, de Dereho Político.
En la sesión de 12 de agosto de 1890 se aprobó el Reglamento interior de la Institución de Enseñanza Superior.
Volvieron los catedráticos de Habana por segunda vez, y fueron examinados y aprobados 204 alumnos.
En la sesión de 3 de enero de 1891 se nombró á
Don Carlos B. Meltz, para la cátedra de alemán.
En la sesión de 18 de octubre de 1892 se designaron los nuevos catedráticos:
Pbro. Pedro Hita, para Matemática.
Lcdo. Don Julio M. Padilla, para Historia Universal.
Don M. Bustamante, para Historia crítica de Espeña.
Lcdo. Don Felipe Cuchí, para Derecho público y administrativo.
Dr. Don Esteban García Cabrera, para Anatomía.
Dr. Lassaleta, para Fisiología Humana.
Dr. Carreras, para Higiene Privada.
En la sesión de 31 de octubre de 1893 se nominaron los siguientes catedráticos:
Dr. Don Ricardo Hernández, para Obstetricia.
Lcdo. Don Enrique C. Hernández, para Literatura general y española.
Lcdo. Don J. E. Martínez Quintero, para Historia crítica de España.
Lcdo. Don José Janer, para Física.
Dr. Don G. Ferrer Hernández, para Química.
Cap. J. A. Iriarte, para Trigonometría.
Don Antolín Nin, para Dibujo.
En la sesión de 1º de junio de 1894, acordó el Ateneo el traslado de las alumnas de la clase de Parteras á la Habana, para adquirir en aquella Universidad el título facultativo, que legalice el ejercicio de su profesión. Las alumnas no pudieron ir á la Habana y el Ateneo acordó exámenes particulares del 1^{er}. curso de Obstetricia, para establecer la cátedra del segundo curso. Formose un tribunal compuesto de los doctores don José de Jesús Tizol, don Juan Zoilo Hernández y don Cayetano Coll y Toste, para examinar doce discípulas del doctor Tizol, las que pasaron á estudiar el 2º curso de Parteras, bajo la dirección del Dr. don Ricardo Hernández, quedando el Dr. Tizol como catedrático de 1^{er}. curso de Obstetricia. Esas doce parteras empezaron á prestar útiles servicios á la sociedad como comadronas entendidas, de las cuales algunas gozan en la actualidad, en la Capital, de sólida reputación.
Justo es consignar aquí, que á los esfuerzos del Ateneo Puertorriqueño por hacer progresar la instrucción en el país, correspondió la Diputación Provincial ayudándola con mil pesos, primero, y después, dos mil anualmente, desde que se iniciaron en 1888 las enseñanzas de la _Institución de Enseñanza Superior_; y que el Gobierno Central ordenó en 1893, que de los fondos del Estado se auxiliara al Ateneo Puertorriqueño, todos los años con 7 mil pesos, para el fomento de la enseñanza de Facultad mayor. Estos donativos de la Diputación y del Gobierno estuvieron pasándosele al Ateneo hasta el 18 de octubre de 1898, que hubo el cambio de nacionalidad en la Isla.