LXV.
Como este es un trabajo de _Compilación_, no hemos creido conveniente copiar lo ya _compilado_ por el profesor don Juan Macho Moreno en su interesante obra, que varias veces hemos citado. En dicho libro están reunidos cuidadosamente los Decretos Orgánicos, á que hemos hecho referencia, los Reales Decretos sobre Escuelas Normales y Derechos Pasivos, y un sin número de Circulares y órdenes sobre la primera enseñanza en la isla de Puerto Rico.
Hemos preferido en nuestra labor de compilador escudriñar en los Archivos del Obispado, de la Sociedad Económica y del Ateneo Puertorriqueño en busca de nuevos datos; y el lector quedará complacido, como lo estamos nosotros, de los nuevos hallazgos. Los esfuerzos realizados por la Instrucción en Puerto Rico no han sido efímeros; y los resultados adquiridos han sido bien patentes. Más de diez años van pasados del cambio de nacionalidad. Nuevos métodos de enseñanza se han inplantado en la Isla. Y, sin embargo, es un deber de buen cronista consignarlo; ni los jóvenes, que salen de las actuales escuelas saben más que los niños que salían de las anteriores aulas escolares; ni la enseñanza secundaria es superior á los antiguos Bachilleratos de los Padres Jesuitas y del Instituto Civil de Segunda Enseñanza; ni las escuelas bi-sexuales, establecidas, garantizan la moral como las antiguas uni-sexuales; y tampoco los edificios públicos construidos en la Capital para destinarlos á la Instrucción pública son superiores á los anteriormente edificados.
El Seminario Conciliar, el Asilo de Beneficencia, la Casa de San Ildefonso, el Instituto y los dos Colegios de Santurce son edificios de sólida construcción, de manpostería y ladrillo, ceñidos á un orden arquitectónico, y como libros de piedras harán patente los esfuerzos llevados á cabo por el régimen gubernamental anterior en pro de la enseñanza.
Se han construido Casas-Escuelas en muchas poblaciones de la Isla. Pero la idea no es nueva. Ya el Gobernador Ruiz Dana, en 1888, recomendaba su construcción á los Ayuntamientos, aconsejándoles consignaran en sus presupuestos cantidad apropiada.[70] Y en diez años de nuevo gobierno algo había que hacer, que no íbamos á permanecer inactivos.
Tenemos fundada la Universidad de Puerto Rico; pero sin funcionar en facultad mayor. Tiene una Escuela de Agricultura anexa; pero sus discípulos no adquieren mayores conocimientos que los que salían de la Escuela de Agricultura de la Sociedad Económica y del Instituto Civil. Hay que trabajar porque esta sea una obra completa.
Hemos adquirido la ventaja, que los jóvenes que estudien Jurisprudencia no tengan que ir á la Universidad de la Habana á adquirir el título de Abogado. La primera Legislatura pasó una ley favorable al estudio del Derecho en el país. Además, los jóvenes que poseen el idioma inglés, mediante correspondencia con la _Internacional School_ de los Estados Unidos, pueden estudiar aquí y adquirir un título profesional.